lunes, 11 de julio de 2011

Renacer 11



Más limonada! Uf! Ojalá les guste, ya me dirán qué les parece.

No olviden escribir sus one shots de Jasper! Puede ser All Human, Vamp, y con cualquier pareja y POV que desean, mientras se encuentre entre las 1000 y 5000 palabras.

Y pasen la voz!
El vestido y el corsage se encuentran en "Renacer, Extras"

Disfruten!

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Capítulo 11

Baby I've been drifting away
I've been dreaming all day
Of holding you, touching you
The only thing I wanna do
Is be with you, as close to you
As I can be
Let's make love, all night long
Until all of our strength is gone
Hold on tight, just let go
I wanna feel you in my soul
Until the sun comes up
Let's make love.

Let's make love / Faith Hill, Tin McGraw

Bella POV

-Esta noche vas a tener tu primera cita de verdad con Peter, Bella, deja de moverte y deja de quejarte! –Dijo Alice enrollando las tenazas en mi cabello.

-Peter ya ha visto cómo luce mi cabello normalmente… incluso lo ha visto cuando recién despierto y está todo enredado… por qué se impresionaría con los risos que pretendes hacerme?

-Por que el hecho de que te tomes extra esfuerzo es un cumplido hacia él –Respondió.

-Mmmmmmmpf! –Resoplé rindiéndome. Si era para Peter lo haría contenta.

-Además tienes un cabello tan bonito… es una pena que lo desperdicies! –Pobre Alice, con lo que le gustaba jugar a la peluquería y su propio cabello era demasiado corto y no servía para gran cosa…

-Ok, pero podrías tratar de apurarte? Llevamos horas entre los masajes capilares, el shock de brillo, las máscaras de algas, la depilación… -Enumeré.

-No puedes apurar la perfección –Respondió ella simplemente.

-Ok… -Suspiré.

-Rose! Estamos listas para comenzar con las manos y pies! –Llamó Alice.

-Por qué no lo hicieron cuando salí de la ducha? O mientras me estabas maquillando? –Pregunté por molestar un poco.

-Porque te estás moviendo tanto que habrías arruinado la manicure pegoteando esmalte en tu cabello, ya lo vi –Dijo tocándose la frente y continuó arreglando mi cabello en un moño que dejaba caer libremente varios risos por mi cuello y mi rostro.

-Hola Rose –Suspiré mientras Rosalie entraba en la habitación a paso humano.

-Hola Bella… paciencia! –Me guiñó un ojo. Nuestra relación había mejorado montones desde que nos mudamos a Lansing. Yo le entregué mis manos y ella procedió a limar, hidratar y pintar mis 20 uñas de color rojo sangre.

…oOo…

Cuando estuve lista y "perfecta" Alice descubrió mi vestido. Decidí confiar en su criterio y probármelo antes de quejarme.

Wooow!

Era un vestido con el corsé de raso que resaltaba mi cintura y me hacía ver un escote que no sabía que poseyera. Mi espalda quedaba casi completamente desnuda y la falda de era de tul cortado en tiras asimétricas que dejaban ver porciones de mis piernas.

Todo fue complementado con joyas de plata facilitadas por Rosalie y un par de sandalias asesinas que me hicieron desear que Peter me cargara por toda la noche.

…oOo…

Bajé las escaleras sintiéndome una estrella de cine. Realmente Alice había gastado buena parte del día en arreglarme y sólo pude imaginar el tiempo que habría llevado encontrar mi "perfecto atuendo"… poco a poco comencé a entender a qué se refería Alice al decir que ella estaría muy ocupada este año sin necesidad de estudiar.

Peter me esperaba al pié de la escalera luciendo maravilloso como siempre pero esta vez con un traje negro de 3 piezas, camisa blanca y corbata blanca y negra. Sus zapatos brillaban y en sus manos tenía un maravilloso corsage de orquídeas. Me sentí como si me dirigiera a mi fiesta de graduación.

-Te ves maravillosa ángel –Dijo Peter besándome levemente en los labio, sus ojos brillantes. Me prendió el corsage en la cadera, donde comenzaba la falda de mi vestido, y tomó mi mano para besar mis nudillos.

-Tú no lo haces nada mal Petey! Deberías conseguir un trabajo en un banco o una funeraria y vestirte así todos los días –Bromeé.

-Bella! –Gritó Alice desde el segundo piso… supongo que eso no era apropiado hablar de trabajos en una funeraria en una primera cita…

-Lo siento… -Dije haciendo un puchero, esperando no haber arruinado nada entre nosotros.

-Te amo ángel –Respondió él y me dirigió a la puerta.

-Adiós Alice! –Grité –No me esperes despieeertaaaaa! –Y con eso cerré la puerta tras de mí.

…oOo…

Nuestra cena fue maravillosa. Fuimos al mejor restaurant de Lansing, The English Inn, una maravillosa casona de ladrillo estilo tudor que era famosa por su cocina y espectacular servicio.

Peter había pedido un salón privado para nosotros por lo que él no tendría que fingir comer.

Cuando el mozo nos trajo la carta yo apenas supe qué elegir… todo se veía maravilloso.

Peter me guiñó un ojo y dijo

-Yo voy a comenzar con el bisque de langosta y luego quiero el Chateaubriand.

-Yo quiero el cóctel de camarones y el strudel de hongos salvajes –Dije pensando en que de todos modos comería parte de la cena de Peter.

-Excelente elección –dijo el mozo -Vino? –Preguntó.

-El vino de la casa estará bien –Contestó Peter. Yo sonreí. Ninguno de los dos sabía nada de vinos, yo porque soy una ignorante y Peter porque es un vampiro.

Pasamos la velada conversando y contándonos anécdotas. La comida estaba, por supuesto, deliciosa, y yo probé tanto lo que pedí yo como lo que pidió Peter, pero teniendo cuidado de no comer demasiado. No podía enfermarme por golosa con las actividades que tenía en mente para después…

…oOo…

Después de comer dimos un paseo por los maravillosos jardines que rodeaban los salones del restaurant y por último regresamos a casa.

Extrañamente, no había nadie ahí… yo me esperaba a Alice acribillándome de preguntas y a Emmett olisqueándome para saber dónde me había tocado Peter.

Pero no había nadie… solos por fin.

Subimos a la habitación de Peter y pude notar el leve brillo dorado de la luz del fuego desde debajo de la puerta cerrada. Al abrirla quedé impactada.

Cientos de velas encendidas ocupaban cada superficie, logrando un encantador y romántico efecto. Mientras yo giraba mirando a mi alrededor, Peter se dirigió a su equipo de música y puso las nocturnas de Chopin, mis favoritas.

-Petey… todo ha sido tan… perfecto… no sé cómo agradecerte todo lo que has hecho por mí… Te amo tanto… -Dije abrumada por mis sentimientos. Una lágrima corrió por mi mejilla pero la recogí rápidamente, no queriendo arruinar mi maquillaje.

-Ángel… tú eres perfecta para mí… Te amo como nunca he amado a nadie… jamás… -Dijo y se acercó a mí para besarme. Comenzó como un beso suave, lento y sensual, pero poco a poco subió de intensidad hasta que ambos jadeamos y mi corazón latió desbocado.

-Petey… estoy lista… -Me sonrojé, por supuesto –Estoy lista para ti… quiero que me hagas el amor –Le pedí tímidamente, asustada de su posible rechazo. Por favor que no me diga que no… no podría soportarlo…

-Si estás completamente segura ángel… va a ser un honor hacerte mía esta noche –Dijo y me volvió a besar.

…oOo…

Peter POV

Esta era la noche más importante de mi vida. Tenía que hacer esto bien. Tenía que demostrarle mi amor, mi preocupación, mi necesidad de hacerla feliz… Y mi capacidad de satisfacer cada una de sus necesidades…

-Qué tal un masaje ángel? –Pregunté.

-Quieres que te dé un masaje? Preguntó sorprendida mordiéndose el labio inferior.

-No, quiero darte un masaje… si quieres –Añadí sin querer obligarla a nada.

-Oh… Ok…

-Bien… déjame sacarte ese vestido –Dije con la voz ronca de deseo. Había querido arrancarle el jodido vestido desde que la vi bajar las escaleras.

-Ok –Dijo girándose para que pudiera bajar su cremallera. Obviamente no usaba brassier… Pero lo que no me esperaba eran las bragas… un par de cortes de encaje totalmente transparente.

-Acuéstate sobre tu estómago –Le ordené mientras buscaba en mi velador el aceite para masajes que había comprado para la ocasión.

Ella me obedeció sin cuestionamientos y quedó tendida sobre mi cama, desnuda salvo por sus braguitas, tal como la soñé una y mil veces.

Comencé untando mis manos con una pequeña cantidad de aceite y acaricié sus hombros, lentamente, identificando los puntos en los que su tensión se concentraba.

Milagrosamente, ante mi toque la tensión pareció abandonarla y ella suspiró feliz.

Seguí bajando poco a poco, trabajando su espalda y su cintura hasta el borde de sus bragas y pude oír su respiración agitarse mientras me acercaba a su trasero.

Pero mis planes eran otros. Bajé hasta la planta de sus pies y masajeé cada uno con mis manos y la yema de mis dedos. Ella emitió algunos gemidos de placer que tímidamente trató de acallar.

Son el sondo más dulce que he oído en mi vida.

Seguí subiendo, masajeando sus pantorrillas, detrás de sus rodillas y sus muslos.

-Necesito sacarte las bragas ángel, están en mi camino –Le advertí. Supe de antemano que ella no se negaría.

Y estuve en lo correcto. Sin decir palabra ella simplemente levantó su trasero hacia mí para que yo pudiera deslizar sus bragas por sus piernas. Ese simple gesto casi me hace llegar al clímax sin necesidad de nada más… demasiado sexi para describirlo con palabras.

Sin perder tiempo comencé a acariciar sus nalgas acercándome a su centro pero sin tocar nada salvo su glorioso trasero. El olor de su excitación se intensificó y yo estaba imposiblemente duro, pero aún quise prolongar esta deliciosa tortura un poco más.

-Sabes lo sexi que eres ángel? –Pregunté directamente en su oído, mis manos sin abandonar su trasero por un segundo.

-Peter por favor… –Dijo ella proyectando su trasero hacia arriba.

-Qué quieres ángel? Lo que sea, no tienes más que pedirlo…

-No lo sé! –Dijo frustrada –Pero tú sí lo sabes… lo que sea que necesito, dámelo, no guanto más… -Gimió en frustración.

-Será esto? Dije separando sus piernas e introduciendo un dedo en su hendidura, apenas rozándola.

-Aaaagh!… sí… -Gimió.

-Mmmmmh… ángel estás tan mojada… -Dije mientras mis dedos acariciaban gentilmente su clítoris. Sus movimientos se volvieron erráticos, entre levantar su trasero, exponiéndola a mí y presionando su pelvis contra la cama para obtener más fricción contra mi mano.

Yo hice rodar su cuerpo y me posicioné entre sus piernas, para poder besar su boca, su rostro y sus pechos mientras mis dedos seguían acariciándola, tentándola y penetrándola hasta hacerla explotar en un orgasmo. Seguí acariciándola y besándola suavemente hasta que su respiración se hubo calmado.

-Te necesito Bella… déjame hacerte el amor esta noche –Pedí… Ella mordió su labio inferior y asintió.

Me desnudé rápidamente y regresé a mi lugar entre sus piernas. Posicioné la punta de mi erección en su entrada.

-Estás segura, ángel? –Pregunté sabiendo que si me decía que no rompería a llorar como un niño.

-Segura… hazme el amor Petey –Dijo ella besándome dulcemente, calmando mis aprensiones.

No necesité más incentivo… lentamente la penetré hasta que toda mi extensión estuvo dentro de ella. Bella gimió de dolor y yo me detuve un momento para dejarla acostumbrarse a mi tamaño y permitir que sus músculos se relajaran.

Una vez que su rostro se suavizó me retiré lentamente hasta casi abandonar su calor, sólo para volver a entrar lentamente hasta que estuve completamente dentro de ella otra vez.

Su ardor contra mi frialdad era una nueva capa añadida a la sensación maravillosa que era mi Bella, y la enormidad del momento me abrumó. Por fin era mía… y yo por fin era completa y totalmente feliz.

Nada faltaba en mi vida, y todo me lo había entregado ella… mi Bella.

Tomé una de sus manos entrelazando nuestros dedos y la posicioné sobre su cabeza mientras mi otra mano acariciaba su cuerpo. Nuestras bocas estaban unidas en besos, palabras sueltas y suspiros, y yo establecí un paso lento pero firme, penetrándola una y otra y otra vez.

Cuando sentí sus músculos volver a tensarse apuré el paso, y segundos después de que ella alcanzara su clímax la seguí con el mío, sacudiéndome en el orgasmo más poderoso que haya disfrutado jamás.

Rodé nuestros cuerpos sin salir de ella y Bella quedó lacia y agotada sobre mí, pero sonriendo feliz.

-No hay palabras para describirte ángel… eres maravillosa –Dije besándola en la punta de la nariz.

-Tú lo eres… te amo Petey… te amo tanto… nunca me dejes –Me pidió.

-Nunca jamás… vamos a pasar nuestra eternidad juntos y cada día va a ser tan perfecto como hoy –Prometí seriamente.

Bella se acurrucó sobre mí y yo nos cubrí con la colcha. Gracias a la chimenea no hacía frío, pero mi cuerpo helado podía bajar su temperatura corporal.

-Te amo, ángel… -Murmuré esa noche más veces de las que pude contar.

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Ok chicuelas, merezco una avalancha de comentarios o qué?

Jejejejejeje

Díganme qué les pareció… valió la pena la espera? Me pone nerviosa escribir lemons, nunca estoy segura de si lo hice bien...

domingo, 10 de julio de 2011

Renacer 10





Respondiendo a la consulta de Michie: el actor que representa a Peter en mi mente es Paul Walker. Googleen fotos de él, vale la pena cada segundo que inviertan en ojear sus fotos ;-)

Hay varios interesados en escribir un one shoot sobre Jasper. Mi idea: Escribirlos y publicarlos todos juntos en un blog. La inspiración pueden ser algunas fotos de Jasper, algo así como "elige tu Jasper y escribe sobre él" Más detalles en mi blog de Jasper (link en mi perfil) bajo la etiqueta "concurso"

Un abrazo enorme a todos, y que disfruten.

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Capítulo 10

-Mira ángel, la cosa es que ahora eres una adulta y debes comportarte como tal… -Me dijo seriamente –Y tienes que hacerte cargo de tus errores… si trataste mal a tu padre, deberías disculparte. Si él acepta tus disculpas o no, es su problema, pero al menos tu vas a pasar a nuestra nueva vida sin los errores del pasado… entiendes lo que digo?

-Entiendo, y tienes razón… supongo que debería volver a Forks y hablar con él… -concedí -Gracias Petey…

-Gracias por qué? –Preguntó.

-Por ayudarme a ser una mejor persona –Respondí y lo besé un poco más.

I know that i am just a grain of sand
Meeting water at the land
We could make our castles here
And sweep them all away

I know that i am just a drop of water
Frozen into ice on the stormy earth
Who gave us birth
Over and over in cycles
Lovely cycles
A song for the angels / The Great Lake Swimmers

Peter POV

-Bella –Dije cuando terminó el beso más dulce que me habían regalado en mi vida -Te propongo hacer una locura…

-Dime!-Dijo entusiasmada.

-Vamos a Forks… ahora! –Le dije pensando que cuanto antes solucionara Bella sus problemas con su padre, mejor.

-Pero… son dos días de camino en auto… y eso sin parar… tengo clases el lunes… -Dijo ella confundida.

-En avión ángel… anda a empacar y no es que no me guste verte con mi ropa, pero tal vez no deberías usar mi ropa interior el día en que me presentes a tu padre –Sonreí -Cuando estés lista partiremos al aeropuerto.

-De verdad? –Preguntó feliz –De verdad vas a hacer esto por mí? Vamos a Forks? Vamos a ver a Charlie? Oh Petey! –Dijo lanzándose a mis brazos –Te amo!...gracias…gracias…gracias… -Dijo marcando cada palabra con un beso en distintos lugares de mi rostro. Nunca nadie me había demostrado tanto amor, tanto agradecimiento o simplemente tanto entusiasmo por estar conmigo… Charlotte simplemente me daba por contado y nunca me hizo sentir especial ni tan amado como lo hacía Bella en su simple entusiasmo y sus castos besos.

-De verdad –Dije tomando su cintura –Corre a vestirte y empacar un bolso de trasnoche, que ya son las 10 am, y estamos atrasados –Dije dándole una palmada en el trasero. Ella dio un gritito y corrió escaleras arriba. Yo me dirigí a mi laptop a comprobar vuelos pero no encontré nada satisfactorio en aerolíneas convencionales. Todas tenían una o más escalas en Minneapolis y se demoraban al menos 5 horas y media. Era demasiado tiempo encerrado con un montón de humanos que no fueran Bella… no podía arriesgar comerme a alguien frente a ella.

Finalmente, decidí contratar un avión privado, total, si algo he juntado en todos estos años es dinero…

Hice los trámites rápidamente y corrí a hacer mi bolso. Una vez que todo estuvo listo me dirigí al cuarto de Bella.

-Todo listo ángel, el avión nos espera –Le dije.

-Querrás decir que el avión no espera… los aviones no esperan a nadie… -Comentó abrochándose las zapatillas.

-El avión espera cuando es un avión privado. Mas les vale o no les pagaré un peso… y me comeré al piloto –Le guiñé un ojo.

-Peter! Arrendaste un avión! –Me regañó poniendo sus pequeños puños en su cintura. Me divirtió, pero no era el momento de hacerle caso a sus complejos contra gastar dinero.

-Sí, y no quiero quejas. Acordaste hacer una locura y esto es parte del trato. Tengo dinero y lo vamos a gastar en algo que debió haber ocurrido hace meses. Vamos a hacer feliz a tu padre –Dije poniendo mis manos en su cintura –No más quejas ángel, este es dinero bien invertido –Tomé sus manos y las posicioné en mi cintura –No estamos hablando de lujos extravagantes ni joyas, es un simple medio de transporte… ni siquiera creo que te den champagne –Dije pensando en advertir a la azafata de no ofrecerle a Bella nada demasiado sofisticado) –Ok?

-Ok… gracias… -Dijo besando la punta de mi nariz con una sonrisa.

-Gracias por qué? –Pregunté –Me esperaba una discusión, no un beso.

-Por no aguantar mi mierda, por impulsarme a ver y reconciliarme con mi padre, por el viaje, por ser mi novio y por amarme… -Dijo abrazándose fuerte a mí. Esta mujer me derretía… la amaba y me hacía sentir amado. Este era el mejor día de mi vida…

…oOo…

El vuelo fue cómodo y sin inconvenientes. Bella se acurrucó en su asiento apoyando su cabeza en mis piernas y se quedó dormida… supongo que anoche no durmió mucho, sobre todo al tener que despertar con los gritos de Emmett.

Yo me pasé las horas estudiando su rostro, memorizando cada rasgo, cada peca, contando sus pestañas, maravillándome con el perfecto arco de sus cejas… sin poder creer mi suerte. Ya no estaría solo, ella quería estar conmigo por siempre, me amaba y quería que la convirtiera… me lo pidió antes de convertirnos en una pareja y eso me hizo darme cuenta de la profundidad de sus sentimientos hacia mí.

Mi Bella… mi Bella que me regaló una familia, una vida, un propósito, que me impulsó a estudiar, a ampliar mis horizontes y a reír… lo menos que podía hacer era tratar de ayudarla a reparar su relación con su padre.

Jodido Edward nunca debió permitir que ella lo dejara todo para huir con él… Ella es demasiado joven, demasiado cariñosa… la familia debiera ser sagrada… Grrrrr! Ya me dan ganas de desmembrar a Edward otra vez… en fin, ya íbamos en camino a reparar ese error.

…oOo…

Al llegar a Seattle arrendé un 4x4 Ford Escape negro con los vidrios tintados y compramos algo de almuerzo para que Bella pudiera comer en el camino.

A eso de las 5 de la tarde llegamos por fin al pueblito de Forks. Pude sentir a Bella tensarse al pasar el letrero de bienvenida, pero tomé su mano y la besé, recordándole que yo estaría con ella en cada momento y eso pareció calmarla.

Bella me dio indicaciones para llegar a casa de su padre, una casita blanca que tenía estacionada afuera una patrulla de policía.

-Charlie está en casa –Comentó con voz temblorosa.

-Tranquila ángel, tú sabes que estoy aquí. Todo va a salir bien.

-Lo sé… lo sé… todo va a estar bien –Dijo y suspiró. Nos besamos brevemente y bajamos del auto.

Bella se acercó lentamente a la puerta y yo me mantuve a unos pasos de distancia. Esto debía hacerlo ella a su propio ritmo.

Tocó la puerta y esperó unos segundos. Yo pude escuchar los ruidos de alguien levantándose del sillón y sus pasos acercándose hacia la puerta.

Finalmente la puerta se abrió…

-Bella! –Exclamó un hombre de unos 40 años, alto y en buena forma física.

Sin embargo, había algo en él que lo hacía ver mayor… como esas personas que envejecen prematuramente cuando han tenido una vida difícil, Charlie Swan se veía golpeado por el dolor. Seguramente el olor de creer que había perdido a su hija para siempre. Maldije a Edward una vez más.

-Papá… lo siento tanto –Dijo Bella echándose a llorar. Charlie la encerró en un abrazo protector y rompió a llorar como un niño.

Me sentí como un intruso al observar ese reencuentro entre padre e hija, pero me mantuve a corta distancia y en silencio. Bella sabía que me podía pedir que me largara de ser necesario.

-Bella, mi niña… estás bien? –Dijo él tomando su rostro entre sus manos. Bella se limitó a asentir y abrazarlo otra vez.

-Quién es él? –Preguntó Charlie apuntando hacia mí y limpiándose las lágrimas con la manga.

-Ese es Peter, mi novio –Dijo Bella extendiendo su mano hacia mí. Yo la tomé con mi mano izquierda y con la derecha me presenté.

-Peter Whitlock, mucho gusto señor.

-Charlie Swan –Dijo evaluándome –Qué pasó con Edward? -Preguntó a Bella.

-Terminamos… terminamos antes de que yo me fuera a la Universidad en Lansing… él fue a estudiar a Alaska. Peter es el hermano de Jasper… y nos hicimos novios ayer… -Dijo Bella enrojeciendo. Estuve orgulloso de ella. Explicó todo sin necesidad de mentir.

-Bien, bien, adelante, no nos vamos a quedar parados afuera toda la noche… Dime Peter, te gusta el hockey? –Peguntó expectante.

-Sí señor, soy fanático de los Caps –Dije sabiendo que ese era el equipo favorito de Charlie.

-Perfecto! Está empezando el partido. Bella, quieres pedir un par de pizzas? Mientras comemos me pueden contar qué has estado haciendo todo este tiempo. Siéntate hijo –Me dijo a mí… Hijo? Já… yo podría ser su tatarabuelo… pero aún así, me hizo sentir humilde y aceptado.

Pasamos la velada viendo el partido y yo escondiendo trozos de pizza en servilletas que Bella botaba a la basura cada cierto rato. Yo no estaba dispuesto a tragar, pero tampoco quería que Charlie sospechara de mi falta de apetito. Ella se divirtió montones haciéndolo y Charlie disfrutó de su buen humor.

Después del partido conversamos de todo un poco y le hablamos de nuestra vida en East Lansing. Yo le conté de mis estudios en computación y Bella le habló de su experiencia universitaria, sus asignaturas, su facultad y sus profesores.

Charlie simplemente escuchaba y rebosaba de orgullo.

Alrededor de las 11 de la noche nos despedimos. Teníamos un largo viaje que hacer al día siguiente.

Bella y yo pasamos la noche en un hotel en un hotel en Port Ángeles y el día domingo, bien temprano, emprendimos rumbo a Seattle.

Llegamos a casa a eso de las 4 pm, con una Bella cansada pero feliz.

Emmett la recibió con un abrazo y ella procedió a reunir a la familia para contarles, rebosando entusiasmo, de nuestro viaje express.

Cuando Bella terminó el relato, Emmett se puso de pié y delante de todos dijo

-Lo siento Peter, supongo que te juzgué mal… si quisieras aprovecharte de Bella lo habrías hecho este fin de semana… -Y me extendió la mano.

-Está bien Emmett, simplemente estás cuidando de Bella y te lo agradezco –Dije estrechándola.

-Aaaaaaaaaw … Ahora si somos una familia feliz –Exclamó Alice.

…oOo…

El resto de esa tarde la pasamos relajados, Bella jugando cartas y tratando de hacer trampas a Em y Rosalie, y Jazz y yo encerrados en su estudio en la otra casa… jugando Battle Tech…

…oOo…

Por la noche Bella apareció en mi habitación vistiendo shorts y una camiseta y su cabello levantado en una coleta. Sin decir palabra se acercó a mí que estaba tendido sobre la cama leyendo un libro, y me besó apasionadamente. Yo respondí con igual entusiasmo y nos rodé para que ella quedara bajo mi cuerpo. Tomé una de sus piernas desnudas y acariciándola, la acomodé rodeando mi cintura. Hice lo mismo con la otra y metí mis manos por debajo de su camiseta para acariciar su estómago. Ella respondió tratando de quitarme mi camiseta, y después de mucho forcejeo decidí ayudarla.

Me separé de ella un poco y me saqué la camiseta. Ella jadeó un poco y puse oler su excitación. Inmediatamente retomé nuestra posición anterior y decidí ser un poco más osado, subiendo mis manos por sus costados para encontrarme con la sorpresa de que mi ángel no estaba usando brassier…

No pude contenerme y acaricié sus pechos con mis manos, causando deliciosos ruiditos de su parte. Ella se aferró a mí con todas sus fuerzas y arqueo su espalda hacia mí.

Había sido tanto tiempo… tanto tiempo desde que había estado con una mujer… y nunca deseé a ninguna como deseaba a Bella en ese momento… Pero sabía que debía ser cuidadoso, que Emmett tenía algo de razón al advertirme sobre la inocencia de Bella.

Aún así decidí que no habría daño en sacarle la camiseta. Me moría por ver sus pechos desnudos, por besarlos, por sentir su piel desnuda contra la mía.

Y eso es exactamente lo que hice. Adorar su piel por horas, besarnos hasta que los labios de Bella estuvieron hinchados, acariciarnos hasta que conocimos cada centímetro de piel expuesta.

Reconozco que debí luchar con mi lujuria por su cuerpo y con mi lujuria por su sangre, pero debo decir que cada segundo de esa dulce tortura valió la pena. Bella valía la pena.

Ya tarde por la noche, Nos quedamos los dos abrazados e inmóviles por largo rato, disfrutando de la intimidad de estar juntos, a solas y en silencio.

Luego, Bella se metió entre las sábanas y poco a poco quedó dormida.

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Qué puedo decir? Cada día me enamoro de Peter un poquito más…

sábado, 9 de julio de 2011

Be Mine 11


Limonada de Paul! Para todas quienes demandan mi cabeza cada vez que las dejo con las ganas. Les advierto que soy bastante gráfica, así es que quienes no están cómodas con mucha limonada, a lo mejor no deben leer el final del capítulo… (Y el comienzo del próximo, jejejeje)

Max kaDaR me sugirió mostrar los muebles comprados en la excursión a Seattle, así es que los pueden encontrar en “Be mine, Extras” en mi blog.

Ojalá les guste el capítulo, que disfruten!

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Capítulo 11

Yeah!
Come on, come on, come on
Come on now touch me, baby
Can't you see that I am not afraid?
What was that promise that you made?
Why won't you tell me what she said?
What was that promise that you made?
Now, I'm gonna love you
Till the heavens stop the rain
I'm gonna love you
Till the stars fall from the sky for you and I

Touch me baby / The Doors

Bella POV

Desperté la mañana del domingo cansada y un poco adolorida. Esta había sido una semana agotadora y mi cuerpo aún no se recuperaba por completo de la casi muerte…

Paul estaba a mi lado, despierto, y su rosto estaba enterrado en mi estómago olisqueando mi ombligo.

Qué haces? –Pregunté somnolienta.

-Te huelo… -Respondió él.

-Y eso no es raro porque… -Dije yo estirándome  -Mmmmmmmmmmmmmh…

-Porque soy un lobo –Dijo él y subió olisqueando desde mi ombligo hacia mi cuello pasando por el centro de mi pecho.

-Yo también te quiero oler… -Dije aferrándome a su cabello para exponer su cuello –Mmmmmh… almizcle, pino, lluvia… hueles a hombre… me gusta –Dije y lamí su cuello, saboreando su piel. Él gruñó y me volteó en la cama para quedar sobre mí, acechando, peligroso.

-Paul! Bella! El desayuno está listo! –Gritó Emily golpeando la puerta. Yo me reí a carcajadas, pero Paul soltó una sarta de maldiciones y me aprisionó contra el colchón.

-Dónde crees que vas, princesa –Dijo mordisqueando mi oído… me encantaba cuando hacía eso!

-Desayuno… Emily… manada… -Gemí. Oh… por qué no estábamos en casa? Seguro el envenenamiento por el olor a pintura no podría ser tan malo…

-Paul! Mantenlo en los pantalones y deja a Bella en paz! La manada espera! –Gritó Sam.

-Jodido hijo de puta, cabrón a él nadie lo interrumpe… -comenzó Paul a maldecir contra Sam.

-Paul, ya! –Dije avergonzada sabiendo que la manada estaría escuchando.

-Ok, ok… a levantarse. Dúchate tu primero, princesa

-Gracias, compórtate –Dije levantándome  y dándole un beso al pasar.

Mi ducha fue corta y mientras me lavaba el cabello recordé a Charlie con una punzada de arrepentimiento. No debí dejar así las cosas entre nosotros, pero no podía dejar que tratara a Paul de esa forma… dejaría pasar algunos días antes de ir a conversar con él y tratar de arreglar las cosas… pero no regresaría con él. Paul es ahora mi vida y eso es irrevocable.

Me vestí sencillamente, con jeans, una camiseta y mis zapatillas Converse. Cepillé mi cabello y lo dejé húmedo. Se secaría durante el desayuno.

Jake estaba en la cocina cuando me acerqué a saludar a Emily. No estábamos en muy buenas relaciones desde que decidí irme de casa de Charlie…

-Buenos días Emily, buenos días Jake –Saludé.

-Hola Bella, dormiste bien? –Preguntó Emily.

-SÍ, gracias… -Dije mirando a Jacob que se encontraba tostando pan para llevar a la mesa -Jake… -Comencé.

-Ahora no Bella. Vamos a hablar, pero no aquí y no ahora –Ah! Demonios! Yo pensé que después de ayudarnos a pintar la casa habría cambiado la actitud de Jake hacia nosotros…  Habría entendido que somos felices…

-Ok…- dije llevando la tetera a la mesa y comenzando a servir agua en las tazas. Cada uno de los lobos se abalanzó hacia la mesa cuando Jake llegó con el pan al tiempo que Emily llevaba una fuente con huevos revueltos con tomate y otra fuente de huevos revueltos con jamón.

Mi lobo me sentó sobre su rodilla cuando dejé la tetera sobre la mesa y no me permitió moverme hasta que terminó nuestro desayuno largo rato después.

Después Sam nos extendió las llaves de su camioneta para nuestra excursión a Seattle. Paul afirmaba que mi camioneta no resistiría el viaje y yo no pude refutar… Necesitábamos una camioneta para traer de vuelta los muebles que compraríamos, pero no sería la mía.

Nuestro viaje a Seattle nos tomó tres horas y llegamos a IKEA con Paul quejándose de hambre. Decidimos comer en el restaurant de IKEA el especial del día, albóndigas con puré y helado de postre.

Luego, ya con el estómago lleno, nos adentramos en l tienda a comprar.

Yo quería muebles sencillos y baratos, nada muy sofisticado, por lo tanto nos decidimos por un cómodo sofá en L de color gris, un librero de color blanco, una mesa de centro blanca, un escritorio/librero de color blanco con negro y una colorida alfombra. Compré además un set de cortinas bordadas y montones de cojines de colores para alegrar el espacio, una lámpara y un cuadro abstracto en tonos de verde.

Compré además varias de plantas de interior para poner en el living/estudio y semillas de hierbas aromáticas para mi huerta. Además compré semillas de varios tipos de flores para mis futuras jardineras.

Contentos con nuestras compras no fuimos a tomar un café a la cafetería de IKEA y conversamos de nuestros planes. De pronto se me ocurrió algo que me intrigaba desde hacía tiempo y pregunté

-Paul… por qué me llamas “princesa”?

-No te gusta? –Preguntó evadiendo la respuesta.

-Si me gusta, pero al principio pensé que me llamabas así por ser despectivo, pero ahora sé que no es el caso… explícame –Pedí.

-Es tonto, te vas a reír de mí… -Me dijo avergonzado.

-Te prometo que no –Le dije intrigada.

-Bien… lo que pasa es que… la primera vez que te vi con Jacob en La Reserva me recordaste a Blanca Nieves, con tu piel tan pálida y tu cabello oscuro y usando un top azul… es estúpido, ya lo sé… -Dijo bajando la mirada.

-No es estúpido! –Lo defendí –Es dulce… me encanta que te guste Blanca Nieves! Y me encantas tú, Paul… nunca te avergüences de decirme la verdad… -Aunque moría de risa en mi interior, me pareció tierno de su parte compararme con una princesa de Disney…

-Te amo, princesa.

-Te amo lobo.

…oOo…

Descargar las cosas de la camioneta fue cosa fácil. Paul simplemente cargó todo con su súper-fuerza mientras yo sostuve la puerta.

Arreglamos los muebles en un par de horas y quedó fantástico en comparación con el desastre día anterior. Mientras Paul armaba los muebles yo me dediqué a colgar las cortinas, poner las plantas en sus macetas, poner las fundas a los cojines, etc.

Arreglé mis cosas del colegio en el escritorio y pensé en ir a recoger mis libros uno de estos días de casa de Charlie para llenar el librero. Extrañaba mis viejos clásicos.

Ordené eso sí los libros de Paul. Eran principalmente libros de arquitectura y diseño que quise ojear en detalle más adelante.

…oOo…

Al terminar mi parte preparé una sencilla cena consistente en sándwiches de bistec con queso fundido. Paul se comió varios y ronroneó en aprobación. Ese ronroneo me produjo cosas en mi bajo estómago, un sonido que por alguna razón apelaba a mi lado más salvaje.

Después de la cena me preparé como cada día para ir a la cama, pero decidí darme una ducha en vista de todos los afanes del día. Me sentía un poco transpirada y sucia con el polvo del camino.

Además, decidí ser previsora y me rasuré las piernas.  A lo mejor esta noche…

Me sequé el pelo con secador rápidamente dejándolo caer en ondas desordenadas por mi espalda y me puse unos cortos shorts y una camiseta ajustada sin mangas. Eso es lo más sexi que pude lograr… al menos la camiseta no tenía agujeros.

Cómo puedo seducir a mi lobo? Paul es un  hombre experimentado… demasiado experimentado diría yo… y él esperaría algo más de mi parte… me puse nerviosa… Debí hacer más investigación en internet… debería conseguirme un par de películas porno par aprender cómo se hace…

Mierda!

Entré al dormitorio y ahí está él, luciendo como un dios del sexo con su pecho desnudo y sólo en sus bóxer.

Me miró y caminó lentamente hacia mí. Por un momento quise correr, su actitud de predador me hacían sentir como la presa, y mi instinto me dijo “huye”, pero algo más primal en mi interior me hizo quedarme. Bajé los ojos y lo miré a través de mis pestañas mordiéndome los labios en nerviosismo... esta sería la noche… nuestra noche…

 -Qué pretendes luciendo así princesa –Susurró en mi oído, rodeándome y posicionándose en mi espalda. Con un movimiento de su pelvis frotó su prominente erección contra mi espalda –Ves lo que me haces luciendo como lo haces?

-Oh!... sí? –Logré articular. Mis piernas comenzaron a sentirse como gelatina, pero afortunadamente sus brazos rodearon mi cuerpo y me presionó aún más contra él.

-Sí princesa… sientes lo duro que me tienes? Y puedo oler que tú estás igual… estás mojada para mí? –Dijo mientras mordisqueaba mi cuello. Me sentí morir un poco y froté mis muslos entre sí, casi sin querer.

-Oh! Paul! –Gemí. Aún no me hacía nada y ya me tenía en este estado? Buena manera de estar en control, Bella.

-Qué quieres hacer princesa? Quiere que te bese?

-Sí… sí por favor Dije patéticamente, pero a él pareció gustarle. Aún desde mi espalda, tomó mi barbilla con una mano y giró mi cabeza para encontrar su boca en un beso que me hizo olvidar el mundo, mis problemas y todo excepto por él.

Con su otra mano exploró por debajo de mi camiseta hasta encontrar mi pecho. Sus cálidas manos enviaron escalofríos por todo mi cuerpo, y sus dedos jugaron con mis pezones mientras su erección continuaba presionando en mi espalda. Me sentía mareada, sobre estimulada y francamente excitada, y no pude hacer más que gemir y retorcerme ante sus caricias.

-Paul… por favor…

-Qué princesa? Por favor qué?

-Ahora… hazme el amor Paul ahora…

-Segura?

-Segura –Dije y me vi en sus brazos, cargada hasta la cama, donde me depositó con suavidad.

 Paul procedió a desnudarme, y a pesar de que yo me retorcí y traté de cubrirme, pensando en lo delgada que estaba, en las otras chicas que habían estado con él, en el pobre punto de comparación que yo ofrecía… él no lo permitió.

-Nada de eso princesa. Eres mía y te voy a conocer por completo. Nada de vergüenza conmigo… Eres perfecta, fuiste hecha para mí… no hay nada que temer… -Dijo entre besos. Sus manos exploraron cada centímetro de mi cuerpo sin respetar límites ni pudor, y no logró otra cosa que hacerme desearlo más.

-Paul… desnúdate… quiero verte –Pedí. Quería saber con qué estaba lidiando.

-Mmmmmh… -Dijo él y se puso de pié para darme un show de su desnudez. Bastardo engreído. Es perfecto…

Yo lo vi desnudo el día que imprimamos, pero eso fue de lejos y yo estaba demasiado shockeada con el hecho de que fuera con hombre lobo como para realmente prestar demasiada atención a su cuerpo. Pero ahora? Oh Dios! Es absolutamente increíble… es V desde sus caderas hasta su sexo, sus piernas fuertes y musculosas, ese trasero!

Oh! Tengo tanta suerte!

-Princesa! –Me sacó del encantamiento de su cuerpo.

-Mmmmm? –Dije con expresión soñadora.

-Ves algo que te guste? –Se acercó.

-Montones de cosas… -Respondí con una sonrisa.

Él se acercó a la cama y comenzó a gatear hacia mí. Me tomó por los tobillos y me atrajo hacia sí haciéndome gritar de sorpresa. Y besó el empeine de mi pié derecho. Repitió la acción con mi pié izquierdo y fue besando hacia arriba, acariciando y besando, de una pierna hacia la otra, hasta llegar a mis muslos, justo entre mis piernas.

Yo morí de vergüenza, esto era demasiado… íntimo… no me podía visualizar recibiendo sexo oral… que tal si olía mal, o estaba demasiado húmeda, o si sabía raro? Oh por dios!

-Paul no… -Gemí temblando de deseo.

-Si princesa, te voy a probar… una y mil veces… así es que más te vale acostumbrarte –Dijo y hundió su lengua en mí.

-Oh Dios Paul! –Grité arqueando mi espalda. Su lengua recorrió mi hendidura de arriba hacia abajo, dibujando círculos alrededor de mi clítoris pero sin llegar a tocarlo, desesperándome y empujándome al límite en cosa de segundos.

Sus dedos reemplazaron a su lengua en mi clítoris y su lengua se movió hacia mi centro, penetrándome mientras su otra mano acarició mis pechos al ritmo de sus lamidas.

-Paul… no pares… no pares… voy a… Oh, oh, oh… Oooooooooh! –Dije sacudida por mi orgasmo.

Paul siguió lamiendo hasta que me hube calmado y se movió hasta el velador para buscar un condón.

-Lista princesa? –Preguntó sonriendo. Yo lo miré con ojos soñadores,más que satisfecha y lista para lo que fuera.

Estaba un poco asustada por el dolor, pero la necesidad era mil veces más fuerte.

-Lista… márcame como tuya –Respondí.

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Próximo capítulo más limonada de Paul!

Quedan advertidos!

jueves, 7 de julio de 2011

Condenados 2



Hola! Nuevo capítulo de Condenados. Hoy tenemos la transformación de Bella. No creo que sea como muchos la imaginan, pero esta es una historia OOC, así es que paciencia!

Les cuento que comencé un blog dedicado a Jasper, link en mi perfil. Den una vuelta por ahí, porque tengo ganas de organizar un concursillo de one shots usando a Jazz… que tal?

Un abrazo y cuéntenme qué opinan.

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Capítulo 2

You know that it would be untrue
You know that I would be a liar
If I was to say to you
Girl, we couldn't get much higher
Come on baby, light my fire
Come on baby, light my fire
Try to set the night on fire
The time to hesitate is through
No time to wallow in the mire
Try now we can only lose
And our love become a funeral pyre
Come on baby, light my fire
Come on baby, light my fire
Try to set the night on fire, yeah

Light my fire / The Doors

Bella POV

Demetri no me parecía intimidante.

O sea, sí, entiendo, es un vampiro (y uno grandote y que come humanos, nada menos), pero simplemente no me da miedo.

Debe ser que ya pocas cosas me dan miedo.

Porque quiero morir.

Si Demetri no hubiera aparecido cuando lo hizo, si Laurent me hubiera asesinado, yo hubiera bienvenido el descanso. Porque mi obsesión con Edward Cullen no me deja vivir.

Por eso cuando Demetri me ofreció la posibilidad de una nueva vida, la acepté sin pensarlo. Porque quiero dejar a la antigua Bella atrás. Porque quiero ser otra persona, y no humana, sino vampira. Ya no débil, sino fuerte. Ya no una niña humana enamorada de un vampiro adolescente que no la quiso, sino una mujer autosuficiente.

Y esa es la posibilidad que me da Demetri. Y esa es la posibilidad que abrazo ahora. Ya no Bella, sino Isabella.

…oOo…

Vamos por la carretera y acabamos de cruzar la frontera a Canadá. Demetri debió cruzarme primero a mí a escondidas a través del bosque y luego regresar por el jeep y cruzar él por el paso de frontera oficial, de modo de que no quedaran registros de mi abandono de los Estados Unidos. Mi supuesta muerte quedó bien orquestada, y Charlie tendrá que aceptar que su hija ha muerto. En el fondo, es la verdad.

Bella murió e Isabella está por nacer.

…oOo…

Demetri no habla mucho, debe ser porque apenas respira… Le resulta incómodo estar en un espacio cerrado como la cabina de una humana… no tiene mucho contacto con los de mi especie.

…oOo…

Llegamos a la cabaña que Demetri arrendó por internet antes de salir de Forks.

Es un lugar bastante aislado, la energía eléctrica está dada por un ruidoso motor a petróleo y el agua proviene de un pozo.

La cabaña en sí está en buen estado, es una casa de 2 habitaciones, una cocina-living-comedor y un baño, todo sencillamente amoblado. Es perfecta.

Yo entro a la cabaña y elijo uno de los dormitorios. La antigua Bella habría dejado el más grande para Demetri, pero la nueva Isabella decide que ya que va a estar agonizando de dolor durante 3 días al menos va a tener una buena cama para hacerlo. Y no es como que Demetri duerma verdad?

En el camino hemos parado a comprar comida y algunas prendas de ropa para mí en un Walmart, así es que cuento con ropa interior, 2 jeans, varias camisetas y algunos sweaters. Ordeno todo en el closet por tener algo que hacer y decido ir a cocinar mi última cena.

Al llegar a la cocina veo que Demetri ha ordenado nuestras compras sobre el mesón…

Voy a comer ñoquis con salsa Alfredo y mucho queso rallado… no es como si fuera a engordar ni nada…

Demetri no se ve por ninguna parte… supongo que se fue de cacería para no beber demasiado de mí… aparentemente soy extremadamente apetecible… me pregunto si los vampiro querrán seguir rondándome una vez que no huela tan bien…?

Pienso en mis sentimientos acerca de su dieta y me encojo de hombros. Es un vampiro y los vampiros comen gente. Así es y así ha sido siempre… los Cullen eran los anormales.

Cocino y como en silencio y decido salir al bosque a dar un paseo. Me siento totalmente en paz, no dejo nada detrás, porque yo ya no tenía nada.

Por primera vez me permito resentir a Edward por abandonarme, por decirme todas las cosas odiosas que me dijo, por no hacerse cargo de las responsabilidades que significaban el que yo supiera la verdad.

Lo odio, me doy cuenta. Por primera vez me doy cuenta de que lo odio y me siento libre.

Porque todo ese resentimiento lo había estado proyectando hacia mi interior, odiándome a mí misma, lapidando mi autoestima, cuestionando cada uno de mis actos y palabras, pensando en qué pude haber hecho mejor, pero nunca me pregunté si había algo de responsabilidad en él.

Ok, acepto que a lo mejor Edward ya no me amaba. Pero era realmente necesario que me dijera que yo no soy suficientemente buena para él?

Era necesario que se llevara a mi mejor amiga y a mi hermano Emmett? Aaaagh!

Todos los días hay parejas que terminan, eso no significa que la familia de los involucrados se deba mudar a una locación desconocida sin despedirse.

No, Edward cometió errores, y decido comportarme como una mujer normal y darme permiso para odiarlo. Ya más adelante podré perdonar y olvidar, pero por ahora me siento mucho mejor resintiéndolo a él en lugar que a mí misma. Mmmmmh… Quiero comer helado y ver películas de chicas…

-Qué piensas tan concentrada Isabella? Pregunta Demetri tras de mí.

-En que estoy lista para mi nueva vida… en que no puedo esperar por empezar de cero –Contesté.

-Hay algo que lamentes no poder experimentar como humana? Algo que quisieras comer, algún lugar que quisieras ver? –Dijo él siendo más amable de lo que habría esperado de un guardia de los temidos Volturi.

-Algunas cosas –Dije sonrojándome –Pero ya es muy tarde, ya no lo hice… -Digo pensando en las experiencias humanas que ya nunca más tendría la oportunidad de disfrutar… y hay una en particular…

-Y que sería eso? –Pregunta intrigado.

-Yo… no quiero morir virgen… -Soltó de golpe Isabella antes de que a Bella le diera un ataque –Pero ya no hay nada que hacer al respecto… -Digo como si estuviera resignada… seré capaz de hacerlo?

-Estás segura? –Dijo levantando una ceja.

-A qué te refieres? –Digo fingiendo inocencia.

-Bueno, sé que no nos conocemos, pero ya que te voy a transformar y de todos modos te voy a morder… si tu quieres… -Dijo mirando hacia el suelo, como si estuviera avergonzado.

-Me estás ofreciendo ser mi primero? –Pregunté danzando en mi interior.

-Sólo si tú quieres –Dijo él. Yo pensé al respecto por un momento. Qué demonios! Si me lo ofrece y habla en serio, lo voy a tomar… Lo miro atentamente… obviamente es guapísimo, eso va incluido con ser vampiro. Además es alto, sus hombros son casi tan anchos como los de Emmett, su cabello es negro y roza el cuello de su camisa, desordenado. Me imagino que cuando fue humano sus ojos eran azules… Sí, Demetri me es muy atractivo…

-Ok –Le digo.

-Ok?

-Sip, vamos a tener sexo –Digo sonando mucho más envalentonada de lo que me siento.

-Estás segura? Este es un paso importante… Debes pensarlo bien…

-Ya te estás arrepintiendo? –Pregunto dolida, sintiendo la punzada del rechazo.

-No, ya he tenido bastante en mi vida de arrepentimientos, pero no más. Ven aquí y bésame –Me ordena. Yo vacilo… no sé qué hacer…

-Cómo te puedo hacer el amor si te niegas a besarme? –Me pregunta acercándose a velocidad vampírica y acercándose a mí apara susurrar en mi oído –Ya te arrepentiste? Te niegas a besarme?

-No… no me niego… -Dije, y cerrando los ojos y enredando mis dedos entre sus cabellos, dirigí mi boca para besar la suya.

Puse su labio superior entre mis labios y él respondió succionando mi labio inferior. Su boca se movió suave, experta, y se sintió bien… tan, tan bien…

Su sabor era como nada que hubiera probado, su olor era irresistible y su toque era sensual y seguro. Claramente sabía lo que hacía.

Demetri me tomó en sus brazos como a una novia y me llevó a la cabaña, entró a mi dormitorio y cerró la puerta. Luego suavemente me depositó en la cama, todo esto sin interrumpir nuestros besos que se volvieron cada vez más hambrientos y apasionados.

Él se sacó la camisa en un fluido movimiento y pude apreciar su pecho perfecto y musculoso, con apenas un poco de vello que marcaba un camino que se perdía en el interior de sus pantalones.

-Tu turno, Isabella –Me dijo con un leve acento. Aparentemente Demetri excitado equivalía a Demetri rememorando su nativo polaco… era un acento exótico y bastante sexi.

-Hazlo tu –Le pedí levantando los brazos para que me sacara mi camiseta. Él lo hizo.

- Piękny –Murmuró.

-Qué? –Pregunté confundida.

-Bellísima –Dijo con su acento cada vez más denso. A lo mejor el veneno se le estaba llendo del cerebro y se le olvidó hablar inglés? Jejejeje...

No me importa, me puede decir lo que quiera con esa voz ronca y sexi. Él se inclinó sobre mí y se posicionó sobre mi cuerpo descansando su peso en sus codos. Me besó nuevamente, y esta vez su lengua serpenteó dentro de mi boca. Yo lo imité y la succioné, ganándome un gemido que me excitó aún más.

-Będę kochać się z tobą (1)–Murmuró contra mi pecho mientras su boca besaba mi pezón por sobre la tela de mi copiño haciéndome arquear la espalda buscando más -aż zapomnisz swoje imię (2).

-Demetri –Gemí –Más... más...

-jak chcesz, kamienie szlachetne (3) –Dijo desabrochando mi corpiño y lanzándolo contra la pared. Su pecho desnudo contra el mío creó exquisitas sensaciones y comencé a perder la cabeza. Su boca succionó uno de mis pezones mientras su mano acariciaba el otro, jugando, retorciendo, tentando.

Su otra mano acariciaba el costado de mi pierna, levantándola para rodear su cintura. Aún a través de mis jeans y los suyos podía sentir su poderosa erección rozar exactamente donde la necesitaba. Mis manos bajaron desde su espalda hasta su trasero y lo empujé hacia mí buscando más fricción, buscando alivio.

-Cierpliwość, moja mała dziewczynka (4) –Dijo mientras se separaba un poco. Yo gemí en frustración. Esto sería todo? Es que no sería capaz de hacerlo? Se estaba arrepintiendo?

Mis dudas fueron respondidas cuando sus manos bajaron hasta mis jeans desabrochándolos y bajándolos a velocidad vampírica. Inmediatamente bajó mis bragas y quedé totalmente desnuda y expuesta ante este hombre, un vampiro desconocido.

Por un momento sentí miedo, pero él se acercó lentamente, acariciando mis piernas y murmurando

- Piękny, idealny (5)–Y como no me sonó ni se vió disgustado, me apoyé obre mis codos para desabrochar sus pantalones.

Dirigí mis manos temblorosas hacia su cintura y no sé qué me impulsó a palmear su erección sobre la tela. Demetri gruñó murmurando

-Gówno! (6) –Y se bajó los pantalones quedando completamente desnudo. Já, no usa ropa interior!

Su cuerpo desnudo me hizo sentir extremadamente consciente de mis propias imperfeciones, él es absolutamente perfecto, y yo... sólo soy yo...

Pero él está contigo, y esa erección no miente, Demetri te desea, me di ánimos tratando de actuar como Isabella.

Estiré los brazos hacia él y él se acercó hacia mí, con los ojos negros de deseo, posando su mano entre mis piernas y comenzó a acariciarme ahí, justo rodeando mi clítoris.

Sus labios regresaron a mi pecho y yo simplemente me entregué al placer de la doble estimulación. Justo cuando estaba a punto de llegar a mi clímax él se retiró un poco, y me preguntó

-Segura?

-Segura –Respondí, y él me penetró lentamente, pero sin detenerse. Fué doloroso, pero no tanto como habría esperado... tal vez su baja temperatura ayudó, no lo sé, pero al poco rato sentí el dolor disminuir para dar paso a una sensación distinta, como una bola de fuego concentrándose en mi estómago, creciendo, creciendo hasta que me hizo explotar en el mejor orgasmo que habría podido imaginar.

Él llegó a su clímax sólo segundos después, y en ese momento rugió, me besó apasionadamente, y me mordió.

%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

1.- Te voy a hacer el amor...

2.- ...Hasta que te olvides de tu propio nombre

3.- Como lo desees, preciosa.

4.- Paciencia, mi niña.

5.- Preciosa, perfecta.

6.- Mierda!

Como ven, ya no veremos más a Bella , sino a Isabella. Ojalá les guste esta apuesta, cuéntenme qué opinan.

Cariños!

Be Mine 10



Hola a todos! Muchos se enojaron con Bella (conmigo) el capítulo pasado por la forma en que actuó ella con Charlie. Lo siento, pero…
1.- Bella es una adolescente y es natural que se revele contra la autoridad paterna.
2.- La imprimación activó su instinto de protección. Si Paul es atacado ella reacciona.
3.- Yo necesitaba sacarla de la casa de su padre para que la historia avanzara en la dirección que pretendo.
Espero que comprendan…
Gracias a todos por sus comentarios y favs., cuéntenme qué esperan de esta historia a ver si acordamos o me dan nuevas ideas.
Otra cosa: Estoy pensando en organizar un concursillo de one shots con Jasper como protagonista. A quién le interesaría tratar de escribir? Acabo de crear un blog sobre Jasper (link en mi perfil) y podríamos publicar las historias ahí junto con este sitio… es una idea, cuéntenme quién se anima.
Eso por ahora.
Cariños!
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
Capítulo 10
Forgive me
Is all that you can't say
Years gone by and still
Words don't come easily
Like forgive me
Forgive me
But you can say baby
Baby can I hold you tonight
Maybe if I'd told you the right words
At the right time
You'd be mine
Baby can I hold you /Tracy Chapman
Paul POV
-Bienvenida a tu castillo, princesa –Dije con una sonrisa radiante. Estaba feliz de tenerla conmigo, sin importar las circunstancias, aunque mi lado menos egoísta me estaba molestando…
Sabía que esa no había sido la forma adecuada de llevar las cosas con Charlie…
Pero juro por los cojones de mi abuelo, mi suegro no me puso las cosas nada fáciles! Me amenazaba constantemente y me recordaba todo el tiempo que no soy lo suficientemente bueno para su hija… como si no lo supiera ya… y encima se aliaba con Jacob para sacarme de mis casillas en la esperanza de que discutiera con Bella.
…oOo…
Y ahora, minutos después de haber entrado a la casa, mientras Bella escarbaba en su bolso, yo estaba muriendo de vergüenza al mirar el estado de mi casa.
Yo había botado a la basura todos los muebles de la casa porque me recordaban al viejo, lo que me dejó sólo con un viejo y horrendo sillón que parecía un rinoceronte que hubiera muerto de una rara enfermedad a la piel, una aporreada mesa de centro y una cama.
Nada más.
Por eso la palabra "castillo" resultaba enormemente irónica.
Pero Bella no se dio por enterada de mi cambio de humor, me besó en los labios suavemente, poniéndose de puntillas, y me besó en el cuello. Luego se dirigió a la cocina y comentó
-Paul, no tenemos nada que comer… tenemos que ir al supermercado…
-Si estás muy cansada, podemos ir a cenar a casa de Emily y mañana por la mañana ir a comprar? –Pregunté sin saber muy bien qué hacer conmigo mismo ahora que viviríamos juntos.
-No Paul, no está bien aprovecharse de Emily… creo que deberíamos hacer una lista e ir a comprar de inmediato… -Dijo sonriendo, pero luego frunció el ceño y dijo –Paul… cómo nos vamos a dividir las cuentas?
-Qué? Dividir? Tú eres mía y yo me hago cargo. Nada que dividir –Afirmé. No es que se necesitara mucho dinero para alimentar a Bella, ella comía como un pajarito…
-No Paul, las cosas no funcionan así! –Dijo desafiante, cruzándose de brazos.
-Así es exactamente cómo funcionan! Emily no trabaja y Sam se hace cargo de los gastos. Además el concejo nos asigna un monto de alimentación porque los lobos comemos por 3 ó 4 personas… No hay que preocuparse por la comida.
-Pero yo trabajo part-time y me gusta hacerlo! –Se quejó ella.
-Y puedes trabajar todo lo que quieras, pero ese es tu dinero. No hay cuantas que pagar Bella, sólo la electricidad. La casa es mía, el agua es de La Reserva y la comida proviene del Concejo… lo único que necesitamos es deshacernos de ese horrible sillón y dar un paseo por IKEA el fin de semana… te gusta la idea?
-Puedo comprar cortinas? –Preguntó.
-Puedes comprar lo que quieras, tengo algo de dinero ahorrado y debería ser suficiente para amoblar la casa…
-No Paul, te estoy preguntando si yo puedo comprar cortinas para la casa –Aclaró ella.
-Tú puedes comprar cortinas para nuestra casa si eso es lo que quieres hacer con tu dinero… pero los muebles los voy a pagar yo siempre que los elijas tú –Traté de negociar.
-Paaaaul! –Gimió ella.
-Fui yo el que destrozó los muebles que había antes, es sólo justo que sea yo quien los reemplace.
-Y puedo comprar semillas? Me gustaría plantar flores… y un jardín de hierbas! Puedo Paul? –Dijo saltando excitada como una niña pequeña.
-Lo que quieras princesa. Le voy a pedir a la manada que vengan el sábado para ayudarnos a reparar el techo y dar una mano de pintura a las habitaciones. El domingo podemos ir a comprar muebles y el lunes sigues yendo al colegio como la buena niña que eres –Dije sonriendo al pensar que mi mujer iría al colegio de lunes a viernes –Usas uniforme? Me muero por verte con una de esas faldas plisadas y dos coletas –Dije imaginándome su castigo por ser una niña mala… El lobo acordaba conmigo…
-Paul! –Se sonrojó violentamente y me dio un golpe en el brazo hundiendo su rostro en mi pecho. Yo la abracé todo lo fuerte que su pequeño y delgado cuerpo podía resistir y luego me agaché, tomé su barbilla entre mis dedos índice y pulgar y la besé apasionadamente.
-Bueno, usas uniforme o no? -Pregunté sonriendo sugestivamente.
-No, es un colegio público, no un una escuela católica! -Exclamó.
-Lástima… -Hice un puchero -Pero usarías uniforme para mí?
-Mmmh… Tal vez… -Dijo aún más colorada, sorprendiéndome montones. Amaba a Bella, pero esta Bella aventurera? Mmmmmmh…
-Ok princesa, vamos a comprar comida antes de que te ponga otra vez sobre el mesón e la cocina y te conviertas en la cena –Dije medio en broma, medio en serio, imaginándome un bufet de Bella… qué comería primero? Mieeeerda!
-Vamos entonces –Dijo tendiendo su diminuta mano hacia mí.
…oOo…
Fuimos al supermercado en su camioneta porque no sabíamos cuánta comida necesitaríamos comprar y la parte trasera de la camioneta nos daba flexibilidad. Y porque Bella amaba ese enorme pedazo de chatarra y yo amo a Bella, y porque aparentemente yo le entregué mis cojones en un paquete de regalo el día en que la conocí.
Cada uno de nosotros tomó un carrito y nos separamos. Ella fue en busca de artículos de limpieza y yo en busca de carne. Montones de carne.
Nos encontraríamos en el pasillo de los fideos.
Llegué a la sección de la carnicería y eché a mi carrito varios pollos congelados, bistecs, carne molida y chuletas de cerdo. Luego fui a la sección rotisería a encargar un kilo de jamón y otro de queso y finalmente pasé por los huevos y eché al carro una caja de 30.
Me dirigí a buscar a Bella y la encontré junto a las salsas de tomate conversando con una chica que lucía vagamente familiar… no sería… no, seguro que no… el destino no puede ser tan cruel… no verdad? Mierda y la puta que la parió, me cago en mis muertos es Jessica-la zorra-Stanley!
No pude dar media vuelta sin ser notado, por lo que me dirigí hacia ellas y abracé a Bella besando su coronilla.
-Hola princesa –Saludé y ella se relajó en mi abrazo. Esperé que la cualquiera de Jessica entendiera el mensaje y mantuviera su bocota cerrada.
-Paul, te presento a Jessica -Dijo Bella dulcemente –Somos compañeras en el colegio.
-Oh! Hola Pauly, por qué no me has llamado? –Respondió la idiota de Jessica causando la rigidez total de Bella.
-Ustedes se conocen? –Preguntó con voz ahogada.
-Oh si, perfectamente bien –Dijo Jessica con una sonrisa sugestiva que no daba lugar a dudas de qué tan bien nos conocíamos.
Me pregunté qué tan borracho había tenido que estar para meterme con semejante puta.
-Oh! –Dijo Bella.
-Bueno Pauly, Lauren me está llamando, dame un llamado uno de estos días, Lauren y yo estábamos comentando lo mucho que te extrañamos… -Mierdamierdamierdamierda! –Bella me alegro de que estés mejor y que hayas olvidado a Cullen, espero que te recuperes y ojalá la pases bien con Pauly, él realmente sabe cómo hacerte olvidar las penas –Dijo ella con una sonrisa plasmada en su cara mientras sus palabras destilaban veneno.
-Jessica? –Susurró Bella sin mirarme –Lauren? –Hay alguien en este pueblo que no te hayas cogido exceptuándome mí? –Su voz se quebró al final, pero no dejó sus lágrimas rodar por sus mejillas. Supongo que no quiso arriesgar que el par de perras viera cómo había sido afectada por sus palabras.
-Princesa lo siento… lo último que quería es encontrarme con cualquiera de ellas… ellas son mi pasado, tu eres mi futuro… -Dije tratando de abrazarla.
-No me toques Paul… simplemente… no me toques –Dijo rígidamente y se dirigió a la caja, dejó el carrito para que yo me hiciera cargo de pagar y salió del supermercado.
Para cuando hube terminado de pagar y empacar las bolsas, salí del supermercado para encontrarme que mi mujer, mi imprimada, me había dejado solo con todas las compras…
Saqué mi celular del bolsillo de mis jeans y llamé a Sam.
-Sam necesito tu ayuda… -Comencé.
-Lo sé, Bella llamó a Emily llorando y viene en camino. Dónde estás? –Preguntó.
…oOo…
Para cuando Sam llegó a recogerme, 45 minutos después, yo estaba nuevamente desesperado, mi lobo quería tomar el control y correr a ella y el humano estaba total y absolutamente humillado por la performance de mi princesa y mis errores del pasado.
Carajo! El sexo con Jessica y Lauren ni siquiera había sido tan bueno!
…oOo…
Llegamos a casa de Emily y me lancé de la camioneta de Sam hacia la puerta.
-Bella! Princesa! –Grité entrando a la cocina.
-Está en el baño Paul, no quiere verte –Dijo Emily tristemente.
-Pero no hice nada! Simplemente nos encontramos con ese par de zorras y…
-No hiciste nada hoy –Aclaró Emily –Pero te has pasado tu vida de cama en cama y de fiesta en fiesta y Bella apenas ha sido besada por un tipo antes que tú… cómo quieres que se sienta?
-Pero no hay nada que yo pueda hacer al respecto! No he estado con nadie desde la imprimación! Ni siquiera Clau, eso fue un engaño! –Me defendí.
-Lo sé, pero tienes que darle tiempo para procesar las cosas… antes tus conquistas eran para ella un concepto vago, pero ahora tienen nombre y apellido, y son justamente las chicas que le han hecho la vida imposible en el colegio… -Me explicó Emily.
-Que ellas qué? Qué le han hecho a Bella? -Pregunté alteradísimo Temblando, sentí la temperatura subir, hasta que
-Paul –Gritó el Alpha –Contrólate!
-Mierda Sam… Bella me odia… otra vez… que voy a hacer? –Dije cayendo de rodillas y sujetando mi rostro entre mis manos para contener las lágrimas de impotencia que caían por mis mejillas.
- Emily tiene razón, dale tiempo –Dijo Sam –Ella te ama y no puede abandonarte, pero nada de esto es fácil para Bella…
-La amo Sam… la amo tanto… daría todo por borrar mi puto pasado… por comenzar de cero, limpio para ella, pero no puedo! –Confesé desesperado.
-Lo sé Paul, lo sé… -Dijo Sam palmeando mi espalda.
-Vamos a casa Paul… tenemos mucho de qué hablar –Dijo una voz desde a escalera. Bella había estado escuchando? Gracias a Dios aún me dirige la palabra!
…oOo…
Esa noche Bella y yo conversamos hasta casi el amanecer. Confesé todas mis aventuras y lloramos juntos, ella de dolor y yo de arrepentimiento. Fue un proceso lento, tenso y doloroso, hubo momentos en que Bella estuvo a punto de enviarme al infierno y otros en los que me perdonó con besos y caricias… Terminamos ambos emocionalmente exhaustos, pero al menos nos dimos la oportunidad para un nuevo comienzo, sin secretos, sin mentiras.
Acordamos en que ambos iríamos al policlínico de La Reserva después de la escuela, ella a conseguir anticonceptivos y yo a hacerme tests sanguíneos que comprobaran que no tenía ninguna ETS contraída en alguna de mis escapadas.
Afortunadamente siempre usé condón y además el gen lupino me daba inmunidad ante la mayoría de las enfermedades humanas… Aunque no sabíamos si existía la posibilidad de que yo fuera el portador de algo… mejor estar seguros, lo último que haría sería arriesgar a mi Bella.
…oOo…
Afortunadamente todos mis tests salieron limpios de todo tipo de enfermedad… a Bella se le recetó la píldora durante el primer mes, hasta que tuviéramos relaciones, para luego cambiar al anillo anticonceptivo, que era más seguro… No necesitábamos agravar nuestra situación con cachorritos, por mucho que el lobo los exigiera AHORA.
…oOo…
Sam, Jacob y los muchachos llegaron el sábado temprano a ayudar con la pintura de la casa.
Bella y yo sacamos mis pocos muebles al jardín y empapelamos el piso de la casa con diarios viejos el día anterior.
Emily, Kim y Bella se dedicaron a cocinar un delicioso almuerzo mientras la manada pintaba y reparaba mi roñosa casa.
En pocas horas el resultado era impresionante. Ya nada me recordaba al viejo.
El exterior había sido barnizado, los marcos de puertas y ventanas habían sido pintados de verde musgo y el interior había sido pintado de un neutro color crema. Era un lienzo en blanco para que Bella pudiera decorar a su antojo…
Esa noche dormimos en casa de Emily, ya que la nuestra apestaba a pintura, y luego de un ruidoso y largo desayuno con toda la manada, nos dirigimos a Seattle para comprar nuestros muebles, cortinas y las semillas de flores y hierbas que Bella quería plantar en el jardín.
Esa primera semana había sido jodidamente complicada, pero la sobrevivimos y nos hicimos más fuertes por ello. Aún tenía a mi princesa conmigo.
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Qué tal? Apuesto que sus mentes de alcantarilla esperaban un lemon en este capítulo! Jejejejeje, paciencia, que la cosa no puede ser tan sencilla! Como ven, la convivencia cambia las relaciones con un nuevo set de responsabilidades y problemas.
Comentarios porfis!

miércoles, 6 de julio de 2011

Renacer 9




Capítulo 9

Bella POV

Desperté sola al día siguiente de la fiesta, el karaoke y nuestra declaración.

Y ni siquiera desperté suave, lentamente… nop, desperté ante el estruendo de gruñidos. Gruñidos vampíricos.

Edward, pensé.

Victoria…

Los Vulturi…?

-Ya te lo dije y no te lo voy a repetir, aléjate de ella! –Gruñó Emmett. Alguien estaba atacando a Rosalie?

-La única manera en que me voy a alejar es si ella me lo pide! –Gruñó… Peter?

-No voy a permitir que le hagan daño de nuevo a mi hermanita –Amenazó Em.

-Emmett, ya basta! –Gritó Rosalie –Este asunto es entre Bella y Peter, no te metas.

-El es demasiado viejo para Bella! Se va a aprovechar de ella, ya estuvo casado, es demasiado experimentado, es un vampiro! –Argumentó.

-Edward también es un vampiro y no pareció molestarte su relación con Bella… -Dijo Peter sonando ofendido.

-Porque Edward ni siquiera la tocaba! Difícilmente se aprovecharía de ella si no era capaz ni de besarla como corresponde!

Oh! Trágame tierra, Emmett está protegiendo mi virginidad!

-No voy a aprovecharme de ella, no seas imbécil, yo la amo, no la voy a obligar a nada y todo se va a hacer a su propio ritmo! –Gritó Peter frustrado, como si esta conversación llevara horas… probablemente era así.

Yo decidí tomar mi celular y deslizarme al baño para hablar en privado.

-Aló?

-Jasper, te necesito, ven a la casa de inmediato! –Susurré y corté. En lo que me demoré en salir del baño Jasper estaba en la habitación de Peter esperándome.

-Qué te pasa, estás bien? –Preguntó preocupado.

-Bella! Qué sucede? –Preguntó Emmett poniéndose en posición de ataque... hacia Peter.

-Estás bien ángel? –Preguntó Peter rodeándome con sus brazos e inspeccionándome atentamente. Probablemente me veía terrible, con el mismo vestido de la noche anterior, el maquillaje corrido y mi cabello de "recién levantada"… Agh… al menos podría haberme lavado los dientes.

Pensándolo bien… Si algo tienen los vampiros es tiempo…

Levanté un dedo haciéndoles la seña de esperar un minuto y me encerré en el baño para lavarme los dientes y darme una ducha express. Usé los productos de Peter y terminé oliendo a él… y me gustó.

Luego tomé del cesto de la ropa sucia de Peter una camiseta suya (que me llegaba hasta la mitad de los muslos) y me puse mis bragas de la noche anterior. Envolví mi cabello en una toalla y salí a enfrentar a mi familia.

Todos estaban en la misma posición en que los había dejado, inmóviles y silenciosos.

-Bien, ahora si podemos hablar –Dije sentándome en la cama.

-No vamos a hablar hasta que te pongas pantalones Bells! –Gruñó Emmett. Yo di un suspiro exasperado, regresé al baño y escarbé en el cesto de ropa de Peter y saqué un par de bóxer que me puse sobre mis bragas. De todos modos no es como si realmente estuvieran sucios…

-Mejor? –Pregunté levantando una ceja.

-Estás usando su ropa sucia? Aaaagh! Isabella Marie Swan, anda a tu habitación a vestirte como corresponde! Con tu propia ropa! –Me ordenó Em.

-No le des órdenes! –Gruñó Peter.

-Emmett Joshua McCarty tu no me mandas! –Grité yo –Y si no te gusta me la saco! –Dije bajándome los bóxer para quedar en bragas.

-Está bien, está bien! Detente! Hermanita desnuda! Ahh, voy a quedar ciego! –Gritó el ridículo de mi hermano mayor cubriéndose los ojos con gesto dramático.

-Nos podemos ir a conversar al living? –Preguntó Jasper tratado de disimular las carcajadas que lo sacudían silenciosamente escondiendo su rostro en el cuello de Alice.

-Bien por mi –Dije tomando la mano de Peter. Él acercó mi cuerpo hacia el suyo y me besó suavemente en los labios.

-Buenos días, ángel –Sonrió Peter apoyando su frente contra la mía.

-Buenos días Petey! –Dije besándolo en la punta de la nariz.

-Suéltala degenerado! –Gritó Em.

-Vamos al living, Emmett! –Dijo Rosalie casi arrastrándolo escaleras abajo.

-Bella? –Preguntó Alice que estaba inusualmente callada esa mañana.

-Sí, vamos… -Dije y nos dirigimos al primer piso y Peter y yo nos sentamos en sillón de un cuerpo, conmigo en su regazo, para la furia de Emmett.

-Ok, cual es el problema? –Preguntó Jazz.

-El problema es que este pervertido mentiroso se hizo pasar por nuestro amigo para poder poner sus garras sobre Belly Bee, y ahora que lo consiguió se quiere aprovechar y robarle su inocencia!

-Em! –Grité en shock al escucharlo decir esas barbaridades en frente a toda la familia.

-Belly tu no entiendes… los hombres son degenerados, pervertidos malvados que se van a aprovechar de ti… tu eres tan inocente…

-De qué estás hablando? –Pregunté confundida mientras los demás reprimían sus sonrisas.

-De tu flor… -Dijo Em.

-Mi flor? Que flor? –Pregunté confundida hasta que entendí –Ooooh… Eeeew! Em! –Dije poniéndome roja.

-Belly tu eres una niña dulce e inocente, no sabes las cosas que ese pervertido quiere hacer contigo! –Dijo y yo me acerqué más a Peter esperando que las hiciera. Si por favor!

-Ese es problema mío! –Grité roja de rabia y vergüenza.

-No lo es, yo soy tu hermano mayor y te voy a cuidar! –Gritó él de vuelta.

-Ya soy mayor de edad! –Me defendí.

-Eres una niña! –Resopló Em.

-No te metas Em, y no soy tan inocente como crees! –Dije pensando en las cosas que quería hacer a Peter, con Peter… que Peter me hiciera a mí…

-Has visto siquiera alguna vez un pene en vivo y en directo? -Preguntó Em desafiante.

-Sí, el tuyo. Mientras tienes sexo o después de que tienes sexo, o en la playa o cuando luchas con osos y te destruyen la ropa. Tu andas desnudo la mitad l tiempo! –Dije incrédula… realmente no lo recordaba?

-Oh… es cierto, pero el mío no cuenta… soy tu hermano… otro… has visto otro? –Dijo encogiéndose de hombros.

-Tú sabes que no –Respondí avergonzada bajando la mirada. Peter me abrazó aún más fuerte y Jazz me envió un poco de coraje.

-Belly, ese tipo tiene 147 años! –Siguió con su cantaleta.

-Y qué? Tú tienes como 85! –Dije.

-Pero no me trato de aprovechar de niñas de 18! Rose es más vieja que yo! –SMACK! Sonó un golpe que le dio Rose en la cabeza por ser un bruto desconsiderado.

-Tengo 19! –Aclaré.

-Belly…

-Emmy…

-Los hombres tienen deseos que… -Comenzó a hablar nuevamente pero yo lo interrumpí.

-Y yo también! Yo deseo a Peter… yo amo a Peter, Em, no lo arruines… deberías estar contento por mí, no arruinando el momento más feliz de mi vida! –Ya casi estaba a punto de llorar. Por qué Em no podía dejarme en paz?

-Pero Belly, tu flor… -Dijo haciendo un puchero. No es justo, sus pucheros siempre me derriten.

-Agh! Cállate Em, no quiero hablar más de mi flor o de si Peter es el jodido jardineo. Alégrate de mi felicidad y patéale el trasero si me engaña con otra o me hace daño, pero no me impidas vivir mi momento –Dije poniéndome de pié, y caminando hacia él.

-Te quiero hermanita… -Dijo Em resignado.

-Te quiero Emmy –Dije abrazándolo. Me emocioné y un par de lágrimas rodaron por mis mejillas… Em quería lo mejor para mí…

-Te voy a estar vigilando –Dijo Em a Peter mientras me abrazaba en un abrazo de oso.

-No esperaría meno de ti –Respondió Peter simplemente.

-Tranquilo Em, yo ya tuve esta conversación con Peter desde hace meses –Dijo Jasper –Y de verdad crees que habría permitido que mi hermano se quedara con nosotros si pretendiera hacer algo malo a Bella?

-Entonces por qué no dijiste nada antes? –Pregunté yo.

-Sí, Jasper, por qué me dejaste pelear con mi hermanita? –Dijo Em aún abrazándome.

-Porque ustedes necesitaban defender sus puntos de vista! No me habrías creído si te lo hubiera dicho…

-Y cómo sabes que no te hubiera creído? –Preguntó Em.

-Por que yo se lo dije –Respondió Alice… con razón no se había involucrado antes –Y para tu tranquilidad, Em, no veo más que cosas buenas en el futuro para Bella y para Peter…

-Mmmmmmmh…

-Emmy… -Rogué.

-Está bien, pero si la dañas… -Amenazó Em.

-Jay me va a patear el trasero, no te preocupes más y devuélveme a mi novia! –Dijo Peter. Su novia? Oh sí!

-Mmmmmmmmh… -Dijo frunciendo el ceño pero me soltó. Yo besé su mejilla y caminé hacia Peter.

-Qué vamos a hacer hoy? –Preguntó Rosalie.

-Podemos ir de cacería –Dijo Alice.

-Sí, la verdad es que después de todos los humanos de anoche estoy bastante sediento –Dijo Jasper.

-Está bien yo puedo quedarme y ordenar la casa –Ofrecí.

-Yo me quedo contigo, fui de cacería anteanoche. No estoy sediento… -Ofreció Peter. Oh sí! Solos todo el día!

-Yo también me quedo –Dijo Em.

-Oh no, tu vas con nosotros –Dijo Rose. Yo le envié una sonrisa y Jazz me envió una oleada de humor. Él sabía perfectamente lo que yo estaba sintiendo. Me sonrojé.

-Bien, todo arreglado. Nos vemos mañana por la mañana! –Dijo Alice.

-Bien, adiós! –Dije apenas ocultando mi entusiasmo.

Luego de una larga despedida con sermón incluido por parte de Emmett, finalmente se largaron todos menos Peter. Yo esperé 5 segundos antes de correr hacia él y lanzarme en sus brazos, abrazándolo con brazos y piernas.

-Te dije esta mañana que te amo? –Pregunté.

-No, y llevo horas esperando para escucharlo. Te amo, ángel –Dijo besándome mientras sus manos me sostenían por los muslos, sobre mi piel desnuda.

Su lengua recorrió mis labios hasta que los entreabrí para darle paso a la mía, que se encontró con la suya. Esperé que me soltara o que me dijera que era demasiado para él, pero en vez de eso Peter profundizó el beso y enroscó su lengua con la mía.

Creí morir un poco ante las nuevas sensaciones que recorrieron mi cuerpo de pies a cabeza.

-Petey! –Gemí. Quería decir algo, pero mi cuerpo y m cerebro batallaban por quién tendría el control… mi cuerpo estaba ganando.

-Sí ángel –Dijo bajando con sus labios por mi cuello, besando desde mi mandíbula hasta detrás de mi oreja. Oh por Dios!

-Nada… después… Oh! Otra vez –Dije cuando metió su lengua en mi oído.

-Segura? –Respiró contra mi cuello.

-De qué? –Pregunté confundida.

-De que quieres hablar después… puedo detenerme –Dijo besándome otra vez, larga, apasionadamente.

-Mmmmmmh… -Dije mientras él besaba mi cuello

-Mmmmmmh –Repitió él cuando yo copié sus movimientos y besé la deliciosa piel de su cuello, dejando un rastro húmedo sobre el cual soplé, haciéndolo estremecer. Hice estremecerse a un vampiro!

-Petey, es que… lo que dijo Em… es verdad… yo nunca… -Dije hundiendo mi cabeza en su cuello. Peter se detuvo de inmediato y nos llevó al sillón más cercano, sentándose conmigo en su regazo, con mis piernas aún rodeando su cintura.

-Lo sé ángel… lo sé y está bien. Lo que dije es cierto… todo lo que hagamos va a ser a tu ritmo, tus reglas… Yo he esperado bastante, puedo seguir esperando… -Y me dio un beso en la punta de la nariz –Siempre que me sigas besando como lo hiciste recién.

-Yo… quiero… -Por qué era tan difícil? Oh mierda!

-Qué quieres? –Preguntó él con su frente contra la mía.

-Todo… todo contigo… sólo… no hoy… quiero disfrutarte paso a paso… entiendes?

-Yo quiero lo mismo… tenemos la eternidad frente a nosotros… y yo también quiero todo contigo.

-Te requeteamo –Dije besándolo.

-Te recontrarrequeteamo! –Respondió él. Nos besamos suavemente –Ángel, hay algo más de lo que quiero hablar contigo…

-Dime…

-Bueno, yo sé que debes haber tenido tus motivos, para romper relaciones con tu padre, pero creo que deberías tratar de hablar con él…

-Por qué? A qué viene esto? –Pregunté extrañada.

-Porque lo extrañas, siempre lo mencionas en tus sueños, y ahora que no estás con Edward ya no hay motivos para que estén distanciados.

-Tienes razón… pero no sé si me va a perdonar… le dije cosas bastante odiosas cuando me fui de casa… él no se merecía cómo lo traté –Dije profundamente arrepentida.

-Mira ángel, la cosa es que ahora eres una adulta y debes comportarte como tal… -Me dijo seriamente –Y tienes que hacerte cargo de tus errores… si trataste mal a tu padre, deberías disculparte. Si él acepta tus disculpas o no, es su problema, pero al menos tu vas a pasar a nuestra nueva vida sin los errores del pasado… entiendes lo que digo?

-Entiendo, y tienes razón… supongo que debería volver a Forks y hablar con él… -concedí -Gracias Petey…

-Gracias por qué? –Preguntó.

-Por ayudarme a ser una mejor persona –Respondí y lo besé un poco más.

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