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domingo, 18 de diciembre de 2011

Por qué a mí? 21





Hola chicos, aquí tenemos el fin de nuestra historia. Gracias por su apoyo en este viaje, por sus favs, reviews y a quienes simplemente leyeron…

Les cuento que acabo de publicar un OS dedicado a Guadi llamado "Seth´s Twilight", dense una vuelta por ahí, vale la pena (aunque lo diga yo, jejeje).

Y eso por ahora, al final de la historia me despediré de ustedes…

Que disfruten!

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CAPÍTULO 21, el fin.

Love of mine some day you will die

But I'll be close behind

I'll follow you into the dark

No blinding light or tunnels to gates of white

Just our hands clasped so tight

Waiting for the hint of a spark

If Heaven and Hell decide

That they both are satisfied

Illuminate the NOs on their vacancy signs

If there's no one beside you

When your soul embarks

Then I'll follow you into the dark

I'll follow you into the dark / Death cab for cutie

Sam POV


Bella y yo nos quedamos dormidos abrazados después de hacernos el amor. Bella por fin era mía fuera de toda duda, y eso había que celebrarlo, y lo hicimos, una y otra y otra vez...

De pronto desperté con el sonido de la vibración de mi celular, y traté de desenredar mi cuerpo del de Bella sin despertarla, pero fue imposible, ya que estábamos unidos por brazos, piernas y sudor…

-Sigue durmiendo pequeña, es sólo mi teléfono –Le dije besando su cabello que brillaba con reflejos rojos al sol del mediodía.

-Mmmmmh –Respondió y se acurrucó contra la almohada… una de sus piernas quedó descubierta sobre la sábana, luciendo sexi y hermosa.

Más valía que esta llamada fuera importante, ya que no estaba dispuesto a dejar a mi Bella sola en la cama por cualquier pelotudez.

Mis jeans estaban en el pasillo, afuera del dormitorio. Tomé mi celular y lo contesté cabreado.

-Aló –Dije cortante.

-Samuel! Querido, te llamaba para saber si necesitas algo, estoy en el supermercado y en unos 25 minutos voy a estar por allá –Dijo la voz de mi madre… Demonios! Había olvidado que habíamos quedado en almorzar juntos el día de hoy!

-Eeeeh… no mamá… no necesito nada… -Dije buscando frenético el resto de mi ropa; no quería hablar con mi mamá desnudo -eh tengo alguien a quién presentarte…

-Alguien? Alguien como una chica? –Preguntó interesada.

-Mmmmmh… si, es una chica, alguien especial, así es que por favor compórtate –Le dije pensando en que no saliera con anécdotas infantiles vergonzosas, o peor! Con fotos mías de bebé.

-Oh! no puedo esperar! Llevo algo especial para el postre, sé que te va a encantar! –Dijo ella feliz.

-Gracias mamá, nos vemos –Dije y corté la comunicación. Luego corrí a mi habitación.

-Bella, pequeña! –Le dije.

-Mmmmmmh… -Murmuró en sueños.

-Bella levántate! –Dije mientras me ponía los boxers.

-Nooooo… siesta, hoy es día de siesta! –Dijo y se tapó la cabeza con una almohada.

-Bella… mi mamá va a estar aquí en 20 minutos, así es que si quieres que te encuentre decente mejor comienzas a vestirte… -Le dije. Ella saltó de la cama y corrió desnuda a buscar su ropa a través de la casa.

-Sammy como no me dijiste que vendría tu madre? Demonios! Hay que ventilar tu dormitorio, apesta a sexo… Mierda, yo apesto a sexo! –Exclamó mientras se vestía a toda velocidad. Luego corrió a hacer la cama mientras yo me lavaba los dientes y luego ella se encerró en el baño mientras yo abría todas las ventanas de la casa para renovar el aire.

En menos de 10 minutos ya estábamos vestidos y el departamento relativamente ordenado.

-Sam, cómo pudiste olvidar una cosa así? –Me preguntó Bella mientras arreglaba su cabello en una coleta.

-Pequeña, con todo lo que ha sucedido últimamente es un milagro que recuerde las cosas más insignificantes… pero no te preocupes, sé que le vas a gustar a mamá… además trajiste brownies! Eso siempre es algo bueno…

-Brownies! Mierda! Hay que botar esos brownies! Tu madre tiene una pastelería, hacerla comer mis brownies sería como cometer un sacrilegio! –Exclamó ella a punto de perder el control.

-Bella… Bella! –La llamé y ella se detuvo. La abracé y le dije –Shhhhh… mi mamá te va a adorar y lo va a hacer aún más cuando vea lo bien que cuidas de mí… tranquila pequeña… mi mamá tendría que estar loca para no adorarte…

-Oh Sammy! Estoy tan nerviosa… me veo bien? Se me nota que tuvimos sexo? –Me preguntó poniéndose colorada.

-No Bella, mi madre no es una bruja y no va a ver nada extraño en ti, excepto que nos amamos… no te preocupes más –Le dije besando su frente.

-Ok… ok… todo va a estar bien… -Se dijo a sí misma.

En ese momento sonó la puerta de mi casa… mi mamá era de las pocas personas que se molesta en golpear, supongo que no quería encontrarse con alguna sorpresa.

-Samuel, hijo! Parece que crecieras más cada vez que te veo! –Exclamó mamá entrando a la casa y entregándome un montón de bolsas. Inmediatamente identificó a Bella, que se encontraba en un rincón de la cocina, sonrojada y mordiéndose el labio furiosamente.

-Hola señora Uley, mi nombre es Bella Swan –Dijo sonriendo tímidamente Bella, acercándose con la mano extendida hacia mamá.

-Oh! Bella! –Dijo mamá ignorando su mano y abrazándola. Bella sonrió y suspiró en alivio –Llámame Ophelia, como todo el mundo! Ven querida, cuéntame de ti… -Dijo empujándola al living y sentándose a su lado.

-Eeeh… mi padre es Charlie Swan, jefe de la policía… -Dijo Bella tímidamente.

-Charlie! Claro que lo recuerdo, es un buen hombre… y dime Bella, cuántos años tienes?

-18… -Respondió Bella y enrojeció un poco más.

-Oh ya veo… estás aún en secundaria? –Preguntó mi madre dándome una mirada divertida, como diciéndome "asaltacunas!".

-Sí, me gradúo en un par de meses más… -Respondió Bella. Y siguió respondiendo el interrogatorio de mi madre hasta que hubimos sacado toda la comida que mamá traía en sus bolsas.

Había carne asada, ensalada de patatas, ensalada de hojas verdes y de tomates con maíz, había un pastel de merengue y fresas y hasta había traído una bolsa de galletas para acompañar el té.

Cuando terminamos de servir la mesa nos sentamos los tres y mamá no dejó de hablar ni un minuto sobre todo y nada, haciendo que Bella estuviera cada vez más relajada. Habló sobre tía Eulalia, sobre la pastelería y chismes de la Tribu Macah, y sin darnos cuenta el almuerzo había terminado.

-Bella querida, me ayudas a cortar el pastel? –Le preguntó mamá a Bella.

-Seguro Ophelia, déjame buscar los platos… -Respondió Bella inmediatamente.

Yo me quedé sentado en la mesa viendo cómo mis dos mujeres favoritas se hacían amigas y se complementaban… suspiré satisfecho… no podía ser más feliz.

…oOo…

Años después…

Bella se graduó de la secundaria pocos meses después con excelentes notas, pero no quiso ir a la universidad. En lugar de eso asistió a la mejor escuela de cocina en Seattle con una beca parcial, y estudió "Cocina internacional con mención en repostería".

Nuestra separación durante la semana fue difícil, pero los fines de semana eran sagrados para nosotros… nuestros. A los 20 años Bella se mudó oficialmente conmigo a La Reserva, y aunque Charlie nunca le perdonó al Concejo el no haber aceptado en una primera instancia a su hija, si estaba contento con nuestra relación… él sabía que Bella lo era todo para mí y que yo la cuidaría con mi vida.

A los 22 años Bella se graduó como la mejor alumna de su promoción, y yo me conseguí un préstamo en el banco con mi ferretería como colateral para que Bella se pudiera instalar con una pequeña pastelería en Forks… ese fue siempre su sueño, y a pesar de que le llovieron ofertas para continuar sus estudios en Francia o trabajar en grandes restaurantes, ella siempre se negó, aduciendo que necesitaba estar cerca de su hogar… y su hogar era yo, ya que como Alpha de una siempre creciente manada no me podía mudar de La Reserva.

Ese mismo año Bella y yo nos casamos en la Tribu en una ceremonia tradicional, haciéndola oficialmente y ante los ojos de la ley, una Quilute más.

Ella abrazó nuestras tradiciones y al poco tiempo quedó embarazada de nuestro primer hijo, Sam Jr., y aunque era difícil compatibilizar el trabajo y la maternidad ella logró sacar su pastelería y su maternidad adelante, con la ayuda de su amiga Ángela, que fue a trabajar a la pastelería con ella.

Bella era la mejor y más dedicada mamá que he visto, y juntos nos propusimos tener un montón de hijos. Durante nuestros 59 años de matrimonio tuvimos 4 hijos y 13 nietos, de los cuales salieron 8 lobos, uno de los cuales fue mi sucesor en la manada.

Ya viejos y retirados seguimos viviendo en la Tribu sin mayores sobresaltos excepto la muerte de mi madre, Charlie y Renée, que obviamente afectaron mucho a Bella y a mí... éramos una familia extremadamente unida.

Lamentablemente todo lo bueno se acaba y así fue con nuestro matrimonio también… Bella murió en sus sueños plácidamente en una mañana de septiembre poco antes de cumplir los 82 años…

Yo la abracé hasta que me la quitaron literalmente de los brazos, completamente destrozado. Mi Bella era mi vida y sin ella yo no sabía cómo vivir.

Bella fue enterrada en nuestro cementerio tradicional y a su funeral asistió gran parte de Forks y todos en la Tribu, honrando a una gran mujer, trabajadora, generosa y alegre, la esposa del Alpha. Se recitaron los cánticos tradicionales Quilute y los Presbiterianos Cristianos, en una muestra de interculturalidad que fue un ejemplo para nuestra Tribu… la discriminación ya no tenía cabida en La Push.

A pesar del tratado y sus límites, me pareció ver una figura joven de cabellos cobrizos detrás de la multitud, pero decidí ignorarlo y obligué a que los demás también lo hicieran… él la había amado tanto como yo y ahora ambos la habíamos perdido… a ninguno de los dos nos quedaba nada por qué seguir luchando.

Después del funeral hubo una recepción en mi casa, pero yo me encerré en mi habitación sin querer ver a nadie… finalmente le pedí a mis hijos que me dejaran a solas y echaran a la gente, yo necesitaba del silencio para recordar, para oler y saborear la ausencia de mi Bella en mi vida.

Esa noche me acosté en mi lado de la cama y abracé la que había sido su almohada… rodeado de su olor me quedé dormido y nunca volví a despertar.

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Chicos, estoy literalmente con lágrimas en los ojos! Qué pena escribir el final de esta historia!

Cuéntenme por favor qué les pareció, estuvo bien? Les dio tanta pena como a mí?

Si nunca comentaste, esta es tu última oportunidad!

Mi próxima historia: RED MOON 2.

Abrazos a todos!

viernes, 16 de diciembre de 2011

Por qué a mí? 20




Hola chicos, aquí les traigo el esperado reencuentro entre Bella y Edward…

Sigan regalándome sus fabulosas reviews y tal vez publique el último capítulo de esta historia mañana.

Un millón de abrazos.

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Capítulo 20



Leave me out with the waste

This is not what I'd do

It's the wrong kind of place

To be thinking of you

It's the wrong time

For somebody new

It's a small crime

And I've got no excuse

9 crimes / Damien Rice


Sam POV

Llevar a mi Bella a ver a su ex novio me desgarraba por dentro. Me volvía loco de celos y si de mí dependiera la habría llevado a mi casa, la habría encadenado a mi cama y le habría hecho el amor por días, hasta que cada rincón de su cuerpo oliera a mí.

Pero la imprimación es cosa poderosa… sé lo que ella necesite… y lo que ella necesitaba de momento era ir a ver al chupasangre hijo de puta que la abandonó en el bosque. Tan simple como eso. Mierda!

Al menos ella me quería a su lado, que de lo contrario me habría vuelto loco obsesionándome con cada pequeño detalle… cómo vestiría? Cómo se mirarían después de esta separación de 5 meses? Ella lo amaría aún? Existiría en su corazón lugar para el perdón?

No me cabía duda de que el cabrón la quería de vuelta… quién en su sano juicio abandona a una mujer como ella? Pero esta vez las cosas no le serían tan fáciles, lucharía por ella, con uñas y dientes, y lo más importante, lucharía a su lado. No la antagonizaría, no la celaría activamente, ella debía ser libre… ella debía amarme libremente.

Cuando llegué a su casa ella se abalanzó sobre mí y yo a tomé en mis brazos fácilmente, ella no pesaba casi nada para mí, y la besé con toda mi pasión, con todo mi deseo, con todo mi amor y con todo mi temor. No me dejes. Por favor pequeña, elígeme a mí.

Ella me respondió con igual pasión, ella me amaba… aún.

Bella había cocinado brownies para mí… eso debía significar algo verdad? Comí uno por compromiso. Probablemente estaban deliciosos, pero en mi estado de nervios apenas si pude discernir el sabor dulce del pastelillo.

Luego en su camioneta, condujimos en silencio, ella pensativa y y cubriendo mi creciente angustia. Debo llevarla, estar con ella e idealmente irme con ella de regreso a mi casa. Entonces si la haré mía, de hoy no pasa, la necesito, mi cuerpo y mi alma lloran por su contacto, estar a su lado ya no es suficiente… Bella, pequeña, necesito que seamos uno.

Ella me dirigió en el camino a seguir hasta llegar a una enorme mansión blanca en medio del bosque que apestaba a sanguijuela. Yo nunca me había adentrado tanto en territorio de los Cullen y su riqueza no dejó de impresionarme. Cómo competir con esto? Qué le puedo ofrecer yo, más que una vida mediocre de clase media? Me sentí insignificante… yo ni siquiera había podido terminar la universidad porque me había convertido en lobo.

Bella suspiró y abrió lentamente la puerta de la camioneta.

-Me esperas aquí? –Me preguntó. Ella sabía que yo podría escuchar lo que se dijeran dentro de la casa pero necesitaba la ilusión de privacidad. No se la pude negar… Demonios, no le podía negar nada.

-Aquí te espero –Le dije. Ella apretó mi mano con la suya y descendió del vehículo. Caminó tentativamente hacia la puerta de la mansión, pero antes de golpear la puerta ésta se abrió, revelando a mi peor enemigo. Al único hombre capaz de destruirme.

…oOo…

Bella POV

Podía sentir la tensión de Sam sumada a la mía... Pero yo necesitaba hacer esto. Necesitaba enfrentar a Edward. Por mí, por mi autoestima, por mi sanidad mental.

Antes de golpear la puerta de aquella casa que tan querida había sido para mí, la puerta se abrió, revelando al hombre más bello del mundo. Mi memoria no le había hecho justicia, y por un breve instante me volví a preguntar cómo demonios semejante creatura se había fijado alguna vez en mí.

Pero luego, muy pronto lo recordé. Es todo parte del disfraz del asesino. Diseñado para atraer a sus víctimas. Su belleza, su olor… había sido yo una víctima de Edward Cullen? De alguna manera sí… No tenía anticuerpos contra él.

-Hola –Dije tímidamente.

-Hola –Dijo él mirándome fijamente con esa voz de terciopelo que me aflojaba las rodillas -Pasa por favor.

Miré tras de mí y Sam me dedicó una sonrisa triste que no llegó a sus ojos. Mi Sam, que hace este sacrificio por mí. No te preocupes Sammy, mi corazón está contigo… verdad?

La casa estaba tal como la recordaba. Las fundas que alguna vez vi que cubrían los muebles habían desaparecido, así es que sin pedir permiso me senté en mi sillón favorito.

-Te ofrezco algo para beber? –Me preguntó Edward visiblemente nervioso. Sus hermosos ojos eran de un dorado claro, lo que evidenciaba que acababa de alimentarse, y no tenía ojeras… se veía tan perfecto como siempre, pero Oh! tan triste!

-No, gracias –Le dije con un susurro de voz –Desayuné hace poco rato.

-Oh… Ok… te importa si me siento a tu lado? –Me preguntó, moviéndose muy despacio.

-Para nada, es tu casa –Dije tratando de sonreír. Maldición, esto era tan incómodo! Nunca había existido esta tensión entre los dos, ni siquiera al principio de nuestra relación…

Edward se sentó a mi lado, cerca pero sin llegar a tocarme.

-Bella yo…

-Edward… -Dijimos al mismo tiempo. Yo me sonrojé y le dije –Tu primero.

-Bella yo necesito decirte cuánto lo siento –Me dijo mirándome a los ojos… por un momento sentí que me hundía en las profundidades doradas de sus irises… sería este el "glamour" que usaban los vampiros para seducir a sus presas? Edward aún no me tocaba, mi novio me esperaba afuera y yo ya me encontraba con mi cuerpo levemente inclinado hacia él.

-Qué es lo que sientes? –Pregunté recuperando un poco mis funciones cerebrales. Este es el hombre que te abandonó en el bosque! No lo olvides!

-La verdad es que desde tu cumpleaños hasta la fecha, todo… Lo siento por el incidente con Jasper, lo siento por abandonarte, por terminar contigo en el bosque y por todas las mentiras que te dije… lo siento por haber estado alejado de ti durante todos estos meses, y lo siento por todo lo que sufriste por mi ausencia y la de mi familia… Lo siento –Terminó diciendo y tomó mi mano que descansaba en mi regazo.

La familiar sensación de su piel contra la mía me invadió… su piel suave y helada, su agarre firme pero gentil a la vez… Dios, sería tan fácil volver a caer en sus redes… parte de mí siempre lo desearía, siempre amaría a mi primer amor.

-Lo siento no es suficiente, Edward… -Le dije suavemente -desde que te fuiste muchas cosas han cambiado…

-Lo sé, pero creo que juntos podemos pasarlas por alto, Bella, yo regresé porque te amo! No puedo vivir sin ti por más que lo he intentado, nada me importa si no estás tú a mi lado… amor te daré lo que me pidas… te convertiré ahora mismo si eso es realmente lo que quieres, pero por favor dame una nueva oportunidad –Dijo fervientemente.

-Edward… no! –Dije retirando mi mano de la suya. Su contacto y cercanía me confundían, Edward me hacía perder la cabeza…

-Bella por favor… te seguiré donde quieras ir… te daré lo que siempre has soñado… sé que no me lo merezco, pero por favor, dame una segunda oportunidad –Dijo inclinándose hacia mí y bañando mi rostro con su exquisito aliento. Mi corazón se aceleró y mi mente se nubló. Estábamos tan cerca… sólo unos centímetros y nos estaríamos besando.

Podría dejarlo todo por Edward? Cuando lo tenía así, a mi lado, todo parecía tan fácil, tan lógico… con Edward no tendría que pensar, sólo dejarme llevar, él se encargaría de todo…

Sus labios estaban más y más cerca de mi boca… y entonces un agudo dolor en el pecho me hizo doblarme en agonía.

-Bella, amor! Qué te sucede? –Preguntó Edward preocupado.

-Sam! –Exclamé. Estaba sintiendo el dolor de Sam… él creía que me estaba perdiendo… -Edward no… no puedo volver contigo, me causaste demasiado daño, además ahora estoy con otra persona…

-Ese perro? –Preguntó desdeñosamente.

-Ese lobo –Respondí poniéndome de pié –Y lo amo, imprimamos y me marcó. Soy suya y él es mío. Tú y yo terminamos Edward, tú ya lo decidiste…

-Bella por favor, no puedes hablar en serio, te amo… qué voy a hacer yo sin ti? –Dijo con un tono de voz agónico.

-Lo que sea que hayas estado haciendo los últimos 100 años –Respondí comenzando a caminar hacia la puerta.

-Bella por favor piénsalo… siempre voy a estar esperando por ti.

-No pierdas el tiempo –Dije. Ahora que ya no lo estaba mirando ni oliendo era más fácil escapar de su hechizo –Mi decisión ya fue tomada… por ti.

-Bella yo sé que me puedes perdonar… -Suplicó tras de mí.

-Tienes razón –Dije girándome para mirarlo a los ojos –Te perdono Edward… de verdad que sí… pero no podemos volver el tiempo atrás, yo ahora amo a Sam y no hay nada que tú puedas hacer al respecto –Dije poniendo mi mano en su mejilla. Él apoyó su rostro contra mi mano y besó el punto de mi pulso, haciéndolo acelerarse contra mi voluntad.

-Aún reaccionas hacia mí –Dijo él con voz seductora.

-Eres un vampiro –Respondí simplemente –Adiós Edward… te deseo que encuentres la felicidad.

-Bella… siempre te estaré esperando… -Susurró.

-No lo hagas –Dije al abrir la puerta de entrada –Sería inútil.

Y entonces salí de la casa dejando atrás a un vampiro con el corazón destrozado.

Al subir a la camioneta vi que Sam me miraba fijamente y temblaba un poco.

-Qué? –Le pregunté tristemente, pero satisfecha… había elegido bien…

-Nada… que te amo… -Respondió él con lágrimas en sus ojos.

-Nos vamos a casa? –Pregunté.

-Pensé que nunca me lo pedirías –Respondió abrazándome con fuerza antes de encender el motor.

…oOo…

No alcanzamos a cerrar la puerta del living cuando Sam ya me tenía en sus brazos, besándome con toda la pasión del mundo, haciéndole el amor a mi boca con su lengua, haciéndome gemir y arañarlo, buscando más. Bésame, tómame, consúmeme… Ahora lobo demuéstrame que soy tuya, demuéstrame que eres mío… más que nunca necesitaba reafirmación.

Mi sexo palpitaba y mis manos temblaban mientras nos acariciábamos con la ropa puesta. A tirones nos fuimos desvistiendo y dejando una estela de ropa hasta el dormitorio.

Sam estaba como frenético, un profundo gruñido salía de su garganta, algo así como un ronroneo, pero infinitamente más sexi y feral.

-Te voy a hacer mía, pequeña, ahora sí que no te me escapas… quieres eso? Que te coja fuerte y duro? –Preguntó tomando mis pechos en sus manos y lamiéndolos.

-Oh si! –Conseguí exclamar mientras con mi boca besaba desde su cuello hasta el punto aquel detrás de su oreja –Cerraste la puerta? –Pregunté de pronto.

-Con doble llave –Respondió metiendo una mano entre mis piernas, sintiendo mi sexo empapado –Déjame hacerte el amor Isabella –Me dijo acariciando mi entrada en círculos –Entrégate a mí.

-Soy tuya, haz de mí lo que quieras… -Dije jadeante. Mis piernas ya no me sostenían y sus brazos me tomaron para depositarme en la cama.

Con todo cuidado sus manos comenzaron a recorrer cada rincón de mi cuerpo, ferviente y dedicado. Algunos lugares me produjeron cosquillas, otros estremecimientos de placer, pero nada se comparó a su lengua cálida en mi sexo, haciéndome perder la cabeza.

-Oh Sam, lobo, no pares… oh, así… más, más, más… Mmmmmmh… Sam… tan bueno… se siente tan Ooooh! Sam! –Exclamé en éxtasis… después de eso sólo palabras inconexas, sonidos incoherentes y placer.

Antes de recuperarme de mi orgasmo la lengua voraz de mi lobo estaba lamiendo mis pechos y su erección se alineaba en mi entrada.

-Estás lista para mí? –Preguntó rozando mi pezón con sus dientes.

-Siempre –Respondí. Y él me penetro con fuerza, cogiéndome duro, como ambos necesitábamos.

-Te amo pequeña… eres mía –Me dijo jadeante, entre estocadas.

-Te amo… dame más… más… Oh Sam!

Él presionó su cadera con más fuerza contra la mía, y aumentó el ritmo y la intensidad, regalándome un exquisito y salvaje placer. Entonces lamió su marca en mi cuello y yo me encontré perdida en el goce del orgasmo más intenso que había tenido en la vida.

Sam me siguió tres estocadas después, gritando mi nombre, y cayó sobre mí agotado. Nuestras respiraciones sincronizadas y nuestros cuerpos cubiertos de sudor nos hicieron sentir uno solo, y me di cuenta de que nunca tuve una opción con Edward. Yo pertenecía a Sam en cuerpo y alma.

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Hizo bien Bella en resistirse a Edward? Alguien siente ganas de consolar al pobre Eddy?

Y qué tal el pobre Sam sufriendo al principio del capítulo?

Reviews=love=actualización

Por qué a mí? 19




Hola chicos, gracias por sus maravillosas reviews que me hacen escribir extra-rápido…

Bien, ya estamos en la recta final, así es que sin más preámbulo, aquí está el capítulo de hoy.

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Capítulo 19

My heart is with you, its many dark corners

Its rings of smoke, its lighted hallways

And I wish you could know all the ghosts in my bones

They are weeping, they are screaming

They are inside my body…

Let´s trade skins / Great Lake Swimmers

Bella POV

Me encontraba desnuda sobre mi lobo, dándole placer con mi boca. Sus gemidos y gruñidos me hacían sentir poderosa y sexi… el sólo saber que lo podía hacer sentir tanto goce me tenía al borde de mi propio orgasmo… sólo un toque, un leve roce sería suficiente para hacerme acabar.

Sam se estaba acercando a su clímax, podía sentirlo en su cambio de respiración y en la tensión en su bajo vientre… ambos estábamos excitados y al borde del precipicio, a punto de caer… y entonces escuché una puerta abrirse y a Paul gritar

-Sam! Sam sal de ahí que tenemos que hablar urgente!

-Más te vale que alguien esté jodidamente muerto! –Gritó Sam mientras yo me cubría hasta la cabeza con la sábana.

Escuché a Sam salir de la habitación y caminar furioso hacia el living.

-QUÉ MIERDA PASA? –Gritó con su voz Alpha.

-Son los Cullen… regresaron –Respondió Paul. Yo dejé caer la sábana y se me escapó un jadeo… Los Cullen? Ahora? Maldición! Edward… vería una vez más a Edward… qué sentiría al verlo? Mi corazón se desbocó y comencé a transpirar a pesar del frío imperante…

-Mierda! Es que no podemos tener un minuto de paz? –Exclamó Sam. No pude estar más de acuerdo… Silenciosamente me levanté para vestirme, tan nerviosa que temblaba de pies a cabeza.

-Lo siento Sam, pero pensé que debías saberlo inmediatamente –Dijo Paul amedrentado.

-Está bien, Paul, dime, cómo los descubrieron? –Preguntó Sam más calmado.

-Estábamos rodeando el perímetro de Forks cuando nos topamos con un rastro de uno de los Cullen cerca de la casa de Bella… lo seguimos y el rastro llegaba hasta la ventana de su habitación. No había nadie en la casa, así es que nos regresamos inmediatamente a avisarte.

-Pero estás seguro de que el rastro corresponde a uno de los Cullen? –Preguntó Sam y lo pude escuchar paseándose de un lado hacia el otro.

-Completamente seguro… sólo que no sé a cuál… -Respondió muy seguro Paul.

-Maldita sea! Anda al bosque y aúlla para reunir a la manada, yo voy para allá en cuanto hay hecho un par de llamadas –Le ordenó Sam.

-Ok, nos vemos –Dijo Paul y se escuchó la puerta de entrada al cerrarse. Sólo entonces me atreví a salir del dormitorio.

-Sam…? –Pregunté tímidamente al verlo tan furioso que temblaba. Me acerqué lentamente y puse mis manos en su pecho, acariciándolo, tranquilizándolo.

-Bella? –Me preguntó –Qué quieres hacer ahora?

-A qué te refieres? –Pregunté.

-Si ellos regresaron… me imagino que querrás verlos –Me dijo con el rostro en blanco y la voz sin emoción.

-Sam… ellos me abandonaron… él me dejó en el bosque… no voy a ir a buscarlos ahora… no soy tan patética. Pero si quieren hablar conmigo, me gustaría escuchar qué tienen qué decir.

-Bella si tú quieres volver con él… -Dijo pero no pudo terminar por que se le quebró la voz.

-No quiero volver con él! Yo te amo a ti! No me has escuchado todas las veces que te lo he repetido? –Dije ofendida.

-Bella lo siento, pero tengo que darte la opción… -Dijo él con el rostro angustiado.

-Deja de hablar estupideces! Es que no serías capaz de luchar por mí? –Pregunté cada vez más enojada.

-Por ti sí, contigo no… tú tienes la última palabra pequeña… te amo, y nunca dejaré de amarte, pero tu… eres libre de dejarme cuando quieras… -Dijo y pude sentir en carne propia el dolor que le producía decirme esas palabras… debía ser la marcación que me hacía más empática a su sufrimiento.

-Sam… -dije tomando su rostro entre mis manos –Te amo lobo… y no te voy a dejar por nadie… pero los Cullen me dejaron sin una buena explicación, Edward me abandonó en el bosque, y si alguno de ellos tiene algo que decirme me gustaría escucharlo… contigo a mi lado.

-De verdad? –Preguntó él esperanzado.

-De verdad –Respondí.

Sam me abrazó con fuerza y me besó desesperadamente, mientras repetía "mía, mía, mía" entre beso y beso. Finalmente aflojó su agarre en mí y besó mi frente.

-Te amo pequeña… más que a nada, más que a nadie…

-Y yo a ti, lobo tonto e inseguro. Ahora llama a quién tengas que llamar, que ya es hora de que me vaya a mi casa.

-Vamos a vigilar tu casa, si los Cullen quieren hablar contigo van a tener que pasar sobre nosotros primero –Me aseguró.

-Si los Cullen aparecen y quieren hablar conmigo, diles que tengan la gentileza de llamarme por teléfono –Le respondí –Y por favor, no peleen si pueden evitarlo.

-No lo haremos… hay un tratado que debemos respetar –Dijo como a su pesar.

-Bien… te dejo entonces… cuídate mucho y no te estreses tanto –Dije besando su pecho desnudo –Yo ya te elegí a ti.

-Adiós pequeña, te amo… lo siento por dudar de ti –Me dijo besándome apasionadamente.

-Adiós lobo… te amo –Dije tomando las llaves de mi camioneta y saliendo de la casa.

Conduje a mi casa pensando seriamente en qué rayos querrían los Cullen conmigo después de 5 meses de haberme abandonado, pero no pude pensar en ninguna buena razón.

Afortunadamente cuando llegué a casa Charlie aún no llegaba, por lo que rompí la nota que le había dejado diciendo que iba a la Reserva y me dediqué a prepararle la cena.

Alrededor de las 7pm apareció Charlie muerto de cansancio. Habían encontrado a los campistas perdidos, pero efectivamente estaban heridos y el rescate les había tomado muchas horas por lo dificultoso del terreno.

Comimos básicamente en silencio y luego de lavar los platos escuché a Charlie dándose una ducha y yo subí a mi habitación.

Aún era muy temprano para acostarme, por lo que traté de leer alguno de mis clásicos, pero los acontecimientos del día (mi reconciliación con Jacob, el juicio, el sexo frustrado y la llegada de los Cullen…) Uf! Era demasiado como para procesarlo en un solo día y me pasó la cuenta.

Cuando Charlie salió del baño yo me fui a lavar los dientes, me puse pijama y me acosté, y sin darme cuenta me quedé dormida.

…oOo…

En la mañana del domingo desperté por el sonido de la puerta delantera al cerrarse. Charlie e iba de pesca… eran las 6 de la mañana.

Inmediatamente decidí llamar a Sam para saber qué había ocurrido durante la noche. Al tercer ring me contestó.

-Sammy! Estás bien? –Le pregunté obviando el saludo.

-Bien pequeña… con sueño pero bien. Era verdad, Cullen está aquí –Me dijo.

-Cuando te refieres a "Cullen"… -Dije yo.

-Me refiero a Edward Cullen. Quería hablar contigo anoche, pero no se lo permitimos. Dijo que te llamará por teléfono como tú lo solicitaste.

-Él… sabe lo nuestro? –Pregunté.

-Sí pequeña, en cuanto tu nombre fue mencionado toda la manada comenzó a pensar en ti y en mí juntos, así es que se enteró bastante rápido.

-Oh… -Dije sintiéndome un poco extraña –Está bien… Nos vamos a ver tu y yo hoy?

-Si me quieres acompañar a dormir la siesta que me debes… -Dijo él con voz sexi e hizo que se me apretara y me cosquilleara el bajo vientre de pura anticipación.

-Si quiero –Le dije ansiosa –A qué hora puedo ir?

-Mi turno termina a las 10 am, ven a partir de las 10:30 am, te parece? –Me preguntó.

-Ok, nos vemos… te amo.

-Y yo te amo más, te espero –Respondió cortando la comunicación.

Ya no tenía más sueño, así es que me levanté. Tenía mucho en qué pensar… qué quería Edward? Por qué había regresado? Sería que había regresado por mí? Imposible. Él me abandonó diciendo que yo no era lo suficientemente buena para él, que me olvidaría fácilmente… que mi mente lo olvidaría a él…

Maldito Edward! si no fuera por Sam y la imprimación aún estaría en ese estado medio catatónico en el que me encontraba cuando enfrenté a la manada. Aún estará sufriendo por él y esperando que regresara por mí, como una mendiga rogando por migajas de su cariño… pero ya no!

Ahora tenía a Sam y tenía mi propia clase de "para siempre", una eternidad junto a Sam basada en toda una vida juntos, no en la ilusión de vivir para siempre.

Y tenía una nueva familia, la manada, que me cuidarían a mí y a mis cachorritos con su vida. Sí, porque con Sam pensaba algún día tener una familia propia… algo que nunca podría tener con Edward.

No tenía que estar nerviosa, todo el mundo se encuentra eventualmente con sus ex… ahora sólo faltaba saber qué demonios quería el mío…

Me dirigí a la cocina y decidí preparar brownies de arándanos y fresas. Tenía suficiente fruta congelada y esa ocupación me daría algo qué hacer hasta que fuera hora de ir a casa de Sam.

Pero mientras batía la mezcla sonó el teléfono de la casa… eran las 7:32 am.

-Aló? –Saludé temiéndome que sería Edward.

-Bella, amor –Dijo la voz más dulce y bella del planeta.

-E… Edward? –Pregunté.

-Sí… cómo estás? –Preguntó suavemente, con esa voz seductora que usaba a veces y me reblandecía las rodillas.

-Edward… -Repetí –Rompiste conmigo, me abandonaste en el bosque, desapareces por 5 meses y me llamas para saber cómo estoy? –Pregunté incrédula.

-Necesito verte, pero tus perros no me dejan pasar… podrías venir a mi casa?

-Para qué quieres verme? –Pregunté.

-Eso lo vamos a conversar frente a frente… -Me respondió.

-Voy, pero voy con Sam –Le dije.

-Con Sam? Tu noviecito? –Preguntó asqueado.

-Con Sam mi novio. O no voy –Le dije sabiendo que Sam necesitaba estar presente en nuestra reunión.

-Está bien, si quieres traerlo no hay problema… sólo quiero verte, saber que estás bien… -Me dijo con esa voz… esa jodida voz!

-Estoy bien Edward… pero no gracias a ti –Le dije fríamente, a pesar de lo que me costó ser dura con él.

-Lo sé amor, y lo siento… -Dijo sonando arrepentido.

-Y no me digas "amor", y menos frente a Sam… ya no tienes derecho –Espeté.

-Lo sé… créeme que lo sé… -Dijo tristemente –Cuando vendrás?

-Dentro de la mañana está bien? –Pregunté –No sé qué hora le acomodará a Sam…

-Dentro de la mañana suena perfecto –Me dijo.

-Adiós Edward.

-Adiós am… Bella –Dijo y cortó la comunicación.

Me quedé con el teléfono en la mano varios segundos, pensando en lo que acababa de ocurrir. Acababa de hablar con Edward… Edward! Mi sueño durante meses se había hecho realidad, pero ya no significaba nada para mí. Sam lo era todo…

Sam! Debía llamar a Sam…

El teléfono sonó varias veces antes de que me contestara…

-Bella, estás bien? –Preguntó como asustado.

-Sí, bien, bien… llamó Edward… -Le dije.

-Y…?

-Y acordé en ir a su casa durante la mañana contigo… puede ser ahora?

-Ahora?

Sí, necesito terminar con esto de una vez, y la mejor manera es ir y averiguar qué quiere.

-Te quiere a ti –Dijo Sam sombríamente.

-Eso no lo sabes… -Le dije.

-Lo sé… simplemente lo sé –Respondió.

-Pero yo soy tuya, y de nadie más –Le dije para calmarlo.

-Eso espero pequeña… eso espero –Dijo como para sí mismo.

-Entonces hay cambio de planes –Le dije –Me vienes a buscar y nos vamos a la mansión Cullen y de ahí a tu casa? A dormir siesta? Desnudos?

-Mmmmmmh… pequeña… tú sabes cómo subirme el ánimo… -Dijo con su voz ronca… su voz e sexo.

-En cuanto rato más te espero? –Pregunté.

-En una hora estaré por allá.

-Bien, te amo –Le dije

-Yo más –Me dijo y cortó.

Me dirigí a la cocina a terminar mis brownies y los metí al horno. Lugo subí a ducharme y hacer mi cama. Me vestí sencillamente, ya que no quería que Sam o Edward leyeran entre líneas con mi vestuario y bajé a sacar los brownies del horno.

Al poco rato, tocaron la puerta y era mi Sam.

Me abalancé sobre él en un abrazo y él me levantó con facilidad y aferré mis piernas a su cintura para quedar a su altura para darle un beso.

Sam olía a él y a bosque, delicioso y feral, y me lancé a por un beso salvaje y desenfrenado, que él respondió con un gruñido.

Después de varios minutos besándonos sin descanso, debimos emerger para respirar.

-Sammy… deberíamos… irnos ya –Jadeé.

-Mierda! Está bien… son brownies lo que huelo? –Preguntó dejándome sobre mis pies en el suelo.

-Sip, y son sólo para ti.

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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Por qué a mí? 18




Hola a todos! Aquí tienen el capítulo N° 2 del Juicio, y sabremos qué pasará con nuestros protagonistas. Mil gracias por todo el apoyo recibido, es verdaderamente lo que me hace querer escribir más rápido para ustedes.

Un abrazote a las chicas de Facebook, que me han dado excelentes ideas este y para futuros fics.

Y a quienes me siguen sólo en FF, mil gracias, no los olvido!

Ok, eso es todo, que disfruten!

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-Aun no estoy convencido con respecto a la veracidad de vuestra imprimación… -Dijo tercamente el viejo Quil.

-Ayer yo… marqué a Isabella –Respondió Sam.

-QUE TÚ QUÉ? –Gritó el viejo Quil… y entonces se desató la batahola.


Capítulo 18

Crawl til dawn

On my hands and knees

God damn these vampires

For what they've done to me

Damn these vampires/The Mountain Goats

Sam POV

En cuanto dije esas palabras se armó un escándalo, los miembros del Concejo se pusieron de pié, los asistentes comenzaron a gritar preguntas y un par de miembros de la manada comenzaron a temblar tratando de mantenerse calmados.

-Tranquilos –Dije con mi timbre Alpha para ayudar a los miembros de la manada a serenarse un poco en medio de la gritadera.

-Cómo pudiste hacer una cosa semejante sin autorización del Concejo? –Preguntó Quil Sénior rojo de ira.

-Porque lo que el Concejo no parece entender es que nosotros, sus protectores, somos en parte animales, y lo que el lobo desea es tanto o más que importante que lo que desea el humano. Ustedes nunca podrán entender lo que significa ser un Protector, simplemente quieren manejarnos como a un grupo de perritos falderos… pero les recuerdo, que hasta que se decida algo diferente, el Alpha de la manada es el Jefe de la Tribu y ese soy yo, y les exijo respeto!

-Nadie ha puesto en duda tu puesto como Jefe de la Tribu Samuel –Dijo Billy Black tratando de apaciguar las aguas.

-Pero ponen en duda mi criterio –Respondí furioso.

-Sam me marcó e inmediatamente me explicó las consecuencias de la marcación –Dijo Bella acariciando mi mano, tranquilizándome –Si a mí no me molesta… por qué debería molestarle al resto?

-Porque la descendencia de un Jefe es importante para la continuidad y pureza de las líneas de sangre de la Tribu! Y si las leyendas son ciertas, usted, Srta. Swan, no podrá engendrar hijos con nadie más que con Samuel –Respondió Quil Sr.

-Lo sé y no me interesa engendrar hijos con nadie más –Respondió Bella mirándome con una tímida sonrisa. La amé más que nunca en ese momento.

-Lo que significa la marcación para el lobo es la confirmación de la imprimación del hombre –Dije yo tratando de hacer sentido –El lobo ama a Bella tanto como el hombre, y reafirmó mi compromiso con ella.

-Pero tradicionalmente para marcarla debes pedir permiso al Concejo! –Exclamó John Lahote, del Concejo.

-Lo sé, pero esta marcación no fue algo planificado, simplemente ocurrió. Además si el Concejo está tratando de decidir si mi imprimación es verdadera, difícilmente iba a aprobar una marcación.

-Samuel Uley, tú no tienes ningún respeto por nuestras tradiciones! Propongo la moción de desterrar a Samuel y de entregar la Tribu a Jacob Black, el verdadero Alpha de esta manada.

-Qué? –Gritó Bella –No le pueden hacer eso a Sam! Él ha dado su vida por la manada, por su Tribu… no es su culpa el haber imprimado en mí! Por favor! Piénsenlo! –Rogó mientras sus lágrimas rodaban por sus mejillas.

-No hay nada que pensar -Dijo una voz desde el fondo de la sala. Jacob.

-A qué te refieres, Jacob? –Preguntó Quil Sénior con voz casi… amable.

-A que Sam es el verdadero Alpha de la manada, es el lobo más experimentado y el más fuerte, me ha vencido en combate las 2 veces que lo he desafiado y además yo no estoy dispuesto a hacerme cargo de la manada –Dijo encogiéndose de hombros y regalándole un guiño a Bella, cosa que a mi lobo no le gustó nada, pero decidimos pasar por alto.

-Es tu responsabilidad, muchacho. Tú eres el verdadero Alpha de la manada! –Dijo el viejo Quil desesperándose al ver que su última carta resultaba inútil.

-Nop –Dijo Jacob –De acuerdo a las leyendas el Alpha es aquel lobo invencible, el más grande y el más fuerte, y en la manada anterior dio la casualidad de que era mi bisabuelo, pero en esta manada obviamente es Sam, las líneas de sangre no tienen nada que ver con eso… además yo soy muy joven como para hacerme cargo de una manada tan grande, no sabría qué rayos hacer con todos ellos… y Leah.

-Hey! –Se quejó Leah.

-Lo siento –Le dijo Jacob encogiéndose de hombros y sin sentirlo para nada.

-Propongo que levantemos esta sesión –Dijo Sue Clearwater con un suspiro cansado –Obviamente Sam ha imprimado en Bella Swan, y no lo podemos castigar por algo que ocurrió sin su consentimiento. Bella parece una buena muchacha y mientras no haga algo que merezca un castigo, no veo por qué podríamos tratar de enjuiciarla. Ser blanca no es un pecado Quil… Y por último, con respecto a la moción de desterrar a Sam… estás loco? Sam ha trabajado por esta Tribu como nadie, manteniendo a los muchachos en regla y entregando su vida al servicio de los demás. Yo me opongo terminantemente. Alguien más se opone?

Lentamente 6 manos se levantaron, dejando al viejo Quil solo en sus confabulaciones. Bella saltó de alegría y me abrazó y yo descendí para besarla ahí, frente a todos. Luego recordé que Jacob estaba presente y corté el beso para no restregarle nuestra relación en la cara.

-Bien, se levanta la sesión –Dijo Billy Black –Felicitaciones!

Todos salimos del edificio del Concejo y la manada se reunió en pleno alrededor de Jacob.

-Hey Jake! Cómo has estado hermano? –Le preguntó Embri abrazándolo.

-Bien, bien… -Respondió Jacob girándose para abrazar a Quil, que lo tironeaba de la manga como un niño pequeño.

-Te extrañé Jake –Le dijo Quil.

-Y yo a ti, hermano… así es que eres un lobo ahora!

-Sip! –Respondió Quil orgulloso. Luego girándose a mí y a Bella dijo –Hey muchachos lo siento por lo que los hizo pasar mi abuelo… ustedes saben que a la familia uno no la elige… y… yo sé que lo vuestro es de verdad… me alegro de que todo se haya aclarado –Dijo bajando la cabeza.

-Oh Quil, ven acá –Le dijo Bella abrazándolo con fuerza –Tu sabes que no te culpamos por las barbaridades que haya dicho tu abuelo…

-Gracias Bella –Dijo abrazándola más tiempo del que me pareció correcto –Sam –Dijo tendiéndome la mano y haciéndome una venia con la cabeza.

-Jake –Dijo Bella acercándose a Jacob. Él inmediatamente le dedicó toda su atención –Gracias… -Dijo y se colgó a su cuello en un abrazo. Jacob inmediatamente la rodeó con sus brazos y hundió su nariz en el cabello de mi Bella.

-Por nada Bells… era simplemente lo correcto, tú tenías razón, y ver a ese vejete hablando mierda sobre ti me hizo darme cuenta de lo equivocado que he estado.

-Gracias Jacob –Le dije yo tendiéndole mi mano. Él vaciló un momento pero Bella le dio un apretón en el brazo y él me estrechó la mano –Significa esto que regresas a la manada? –Le pregunté.

-Aún no… pero tal vez algún día… -Respondió mirando a Bella. Y yo lo entendí, debía ser horriblemente doloroso ver a la mujer que amas con otro, y ver las cosas que hacen a solas como pareja por medio de telepatía… Y eso me hizo entender más a Leah. Decidí que dentro de lo posible pondría a patrullar a Leah en turnos distintos a los míos para que no tuviéramos que toparnos telepáticamente.

-Tu sabes que siempre te estaremos esperando –Respondí –Quién se ofrece para patrullar hoy?

-Yo! –Respondió Seth, siempre dispuesto.

-Yo –Dijo Jared, que quería tener la noche libre para salir con Kim.

-Yo voy con Seth –Dijo Paul, cosa que le agradecí. Seth era muy joven para estar patrullando solo.

-Ok, Paul y Seth, perímetro de Forks, Jared, perímetro de la Tribu. El resto a descansar. Esta noche patrullaré yo y Embri –Dije despachándolos. Todos se fueron y me quedé a solas con Bella. Paul se había llevado mi camioneta, por lo que tomamos la camioneta de Bella y nos fuimos a mi casa.

-Más tranquila? –Le pregunté a Bella.

-Muchísimo… -Suspiró –Gracias por estar a mi lado durante todo el proceso…

-No podría haber sido de ninguna otra manera, pequeña. Siempre a tu lado –Le dije besando su frente.

Al llegar a mi casa Bella se sacó los zapatos y se estiró.

-Tienes sueño, pequeña? Quieres dormir siesta? –Le pregunté.

-Mmmmmmmmh pero siempre que tu vengas a la cama conmigo…

-Difícil condición –Dije haciéndome el difícil –Pero creo que podemos llegar a un arreglo…

-Arreglo?

-A mí me gusta dormir siesta desnudo… -Le dije sugestivamente al oído mientras mis brazos la rodeaban por atrás, y apoyé mi erección contra la base de su espalda.

-Mmmmmmh… el último en llegar a la cama es un huevo podrido! –Exclamó y corrió a mi dormitorio. Yo caminé en vista que ya me había ganado, y para cuando llegué a mi habitación ella estaba desnuda y riendo.

-Huevo podrido! –Me dijo. Yo me acerqué lentamente a ella y ella comenzó a retroceder, hasta que la tuve contra la pared.

-Qué me dijiste? –Le pregunté besando su cuello mientras la inmovilizaba con mis manos.

-Hue…huevo… po…mmmmmmmmmh! –Dijo cuando besé mi marca en su cuello.

-Te gusta eso? -Le pregunté –Te gusta cuando beso la marca que te hace mía? -Dije lamiendo su cuello y la marca ya completamente cicatrizada, que había adquirido mi temperatura corporal.

-Aaaaagh! Sam! –Gimió recorriendo mi cuerpo con sus manos.

-Sí Bella? –Pregunté.

-Te amo Sammy –Dijo poniéndose en puntillas para besarme. Sus labios se movieron lentamente, suaves y blandos sobre mi boca, y su lengua recorrió los contornos de mis labios antes de que mi lengua la encontrara a mitad de camino. El beso se fue encendiendo hasta que ella se comenzó a mover desnuda contra mi cuerpo. Entonces ya no pude soportarlo más y comencé a remover mi camiseta mientras Bella removía mis pantalones. Afortunadamente andaba "comando" y no costó mucho tenerme tan desnudo como Bella.

-Te amo pequeña –Dije arrodillándome frente a ella y besé su estómago –Algún día mis cachorritos van a estar aquí –Le dije.

Ella rompió a reír porque parece que le hice cosquillas, y enredó sus dedos en mi cabello, llevando mi rostro hacia sus pechos, los que procedí a besar lentamente, lamiendo y mordisqueando suavemente, cambiando de uno al otro para darles igual atención.

La cabeza de Bella estaba echada hacia atrás y de su boca salían suave sonidos. Decidí que me la llevaría a la cama para mejor maniobrabilidad, estaba ya completamente encendido y no podía esperar a hacerle el amor a mi mujer.

La tomé en mis brazos y ella se dejó hacer, y la deposité suavemente en su lado de la cama. La cubrí con la colcha, ya que estaba bastante frío el departamento y me metí a la cama junto a ella. La acerqué a mí y comencé a besarla una vez más, pero esta vez fuerte, apasionadamente.

Su pequeño cuerpo se amoldó al mío y sus manitas me acariciaron el torso y los brazos mientras yo pellizcaba suavemente sus pezones.

Bella se giró y se encaramó sobre mí, y comenzó a salpicar besos a lo largo y ancho de mi pecho y estómago, bajando hacia mi sexo… sabía lo que venía, y tuve estremecimientos ante el placer anticipado. No había nada en el mundo como la boca de mi Bella.

Cuando finalmente llegó a mi erección, depositó un suave y casto beso en la punta, que me hizo estremecerme una vez más. Luego su lengua comenzó a lamerme y sus labios a besarme, y yo me entregué a mi propio cielo personal.

Una de sus manos tomó mi erección mientras su lengua la lubricaba completamente, y cuando me tuvo listo comenzó a bombear mientras sus labios succionaban y su boca tomaba todo lo que podía de mí.

Estaba teniendo una experiencia increíble, el sexo con Bella era cada vez mejor, pero era aún mejor sabiendo que nunca tendríamos que separarnos, que podríamos hacerlo una y otra y otra vez por el resto de nuestros días.

Estaba cercano a mi clímax, una de las manos de Bella tomaron mis bolas para acariciarlas mientras bombeaba con la otra y ya sentía la tensión de mi orgasmo…

Y en ese preciso momento se abrió la puerta de mi casa y escuché un grito de Paul.

-Sam! Sam sal de ahí que tenemos que hablar urgente!

-Más te vale que alguien esté jodidamente muerto! –Grité mientras Bella, asustada, se cubría con las sábanas hasta la coronilla.

Me levanté medio agachado pensando en cosas que me distrajeran de mi erección, pero había estado tan cerca del final que era difícil bajarla. Terminé poniéndome los pantalones con mucho cuidado para no enredar mi pene en el cierre y salí de mi habitación dispuesto a matar a Paul.

-QUÉ MIERDA PASA? –Grité furioso.

-Son los Cullen… regresaron –Respondió Paul.

Escuché un jadeo en el dormitorio y sentí que todo se iba a la mierda… otra vez.

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martes, 13 de diciembre de 2011

Por qué a mí? 17




Hola a todos, casi no publico! Se cayó internet en mi ciudad por como 5 horas y casi me muero! Pero aquí estoy.

Ya, los dejo con el capi mejor…

Abrazos.

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Capítulo 17


Sleep, don't weep, my sweet love

My face it's all wet 'cause my day was rough

So do what you must do to find yourself

Wear another shoe, or paint my shelf

Those times that I was broke, and you stood strong

I hope I find a place where I feel I belong

Sleep, don't weep / Damien Rice

Bella POV

Después de tantas lágrimas, por fin estaba feliz… Mi Sammy y yo habíamos aclarado nuestras diferencias y estábamos mejor que nunca. Sólo nos quedaba ese horrible asunto del Concejo, pero si de algo estaba segura es que de que pasara lo que pasara lo afrontaríamos juntos.

Dormí esa noche envuelta en su olor en mi cuerpo y en mi cama, mi cuerpo deliciosamente agotado y mi mente tranquila.

A la mañana siguiente desperté no por la alarma del despertador, ya que era sábado, sino cuando sencillamente se me acabaron las ganas de dormir. Me estiré perezosamente y me debatí entre bajar a tomar desayuno o dormir un poco más… Mmmmmmh… seguir durmiendo sonaba tentador…

Mientras decidía, sonó mi celular.

-Aló –Dije sin reconocer el número de quién me llamaba.

-Hablo con Isabella Swan? –Preguntó la voz de un hombre mayor.

-Si? –Afirmé pero sonó como a pregunta.

-Estás citada para comparecer esta tarde frente al Concejo de Ancianos de Los Quilute, a las 5:00 pm. No llegues tarde, no nos gusta que nos hagan perder el tiempo

-Con quién hablo? –Pregunté confundida. Sabía que tendría que enfrentar al Concejo tarde o temprano, pero esperaba que fuera en un futuro más lejano…

-Con Quil Ateara Senior, miembro del Concejo –Respondió desdeñosamente como si fuera una ofensa personal el que no hubiera reconocido su voz.

-Oh, mucho gusto señor Ateara –Dije recordando mis modales –No se preocupe, estaré ahí puntualmente.

-Bien, bien… hasta luego –Dijo y me colgó.

Inmediatamente llamé a Sam…

-Hola pequeña, estaba esperando hasta que fuera más tarde para llamarte –Me dijo –cómo dormiste?

-Hola Sammy… dormí bien, y tú?

-Más o menos… tenía cosas que hacer… me llamas por alguna razón en especial? -Preguntó

-Sí, es que hace unos minutos me llamó Quil Senior, para citarme a una reunión del Concejo… es mi juicio verdad? –Le pregunté.

-Mierda! Vieja lagartija, la noticia debía dártela yo! –Maldijo Sam –Te trató mal? Fue grosero contigo? –Preguntó furioso.

-No, todo está bien… le dije que a las 5 pm en punto estaría allá… tú vas conmigo verdad? –Pregunté temiendo enfrentarme a ese vejete a solas.

-Por supuesto, no te voy a dejar sola ni un segundo. Si quieres te puedes venir a mi casa en cuanto estés lista, almorzamos juntos y luego nos vamos a la reunión con La Manada.

-Todos van a estar ahí? –Pregunté pensando en lo pública que sería mi humillación si las cosas salían mal.

-Sí, ellos van a testificar sobre mi compromiso contigo, la telepatía que compartimos como lobos nos va a ser útil por esta vez.

-Y Leah? –Pregunté.

-Leah no puede mentir. No le voy a pedir que hable en mi favor, pero no puede inventar mentiras, así es que no tenemos nada que temer.

-Ok… Uf! Estoy nerviosa… -Le confesé.

-Eso no es todo pequeña… -Me dijo Sam hablando tentativamente – Jacob regresó.

-Jacob? Y qué te dijo? Hablaste con él? –Pregunté emocionada.

-Le dije a Jacob sobre la marcación, y me atacó. Aún dice amarte y las cosas no están nada fáciles… pero a lo mejor tu podrías hablar con él antes del juicio… -Me dijo como asqueado con la idea que salía de sus labios.

-Hablaré con Charlie y luego me iré directo a casa de Jacob y luego a la tuya, te parece? –Le propuse.

-Ten mucho cuidado Bella, prométeme que te vas a cuidar, y si Jacob comienza a temblar sales corriendo de ese lugar.

-Ok, Ok, voy a tener cuidado… Nos vemos más tarde, un besote –Me despedí.

-Uno más grande para ti… te amo pequeña. Adiós –Me dijo y cortó la comunicación.

Uf! Ahora sólo me quedaba convencer a Charlie de que me dejara asistir a mi juicio… Ya me dolía la oreja de tanto hablar por teléfono y eran apenas las 9 de la mañana!

-Papá! –Grité sin saber si aún estaría en casa. Era sábado y probablemente estaría pescando o trabajando.

Nadie contestó en casa. Llamé a la Estación de Policía y pregunté si Charlie se encontraría ahí. Me dijeron que se encontraba trabajando en el rescate de unos campistas que supuestamente se habían accidentado en el Parque Nacional, pero que regresaría en unas horas, con seguridad antes del anochecer.

Decidí dejarle una nota en casa explicándole que El Concejo Quilute quería hablar conmigo con respecto a mi relación con Sam, y que no podía faltar y que me perdonara por desobedecer sus reglas y que lo quería mucho. Idealmente yo estaría de regreso en casa antes que Charlie de todos modos.

Luego me fui derecho a la ducha, me vestí con jeans negros ajustados y una blusa roja que se amarraba en la cintura y que me daba un aire más formal en función de lo importante de la ocasión, me calcé mis zapatillas de ballet plateadas y saqué una barra de granola de la cocina.

Estaba lista para enfrentar lo que viniera!

…oOo…

El primero de mis desafíos fue en la casa de los Black. Me estacioné en frente a la casa esperando que Jacob saliera a recibirme pero no lo hizo, por lo que bajé de la camioneta y fui a tocar su puerta… Billy me abrió.

-Hola Billy, está Jacob? –Pregunté.

-Sí, pero no creo que quiera verte –Me respondió como disculpándose.

-Me va a tener que ver quiera o no –Respondí y grité –JACOB! JACOB! NECESITO VERTE!

-No te va a responder, Bella, Jacob es testarudo… -Me dijo Billy.

-Pues yo lo soy más… JACOOOOOOB BLAAAAAAACK! TENGO QUE HABLAR CONTIGOOOOOOO! –Grité hacia dentro de la casa.

-Cállate Bells, yo no quiero hablar contigo –Dijo una voz tras de mí… Jacob salía de su garaje

-Pero lo tienes que hacer… qué clase de amigo eres? –Lo increpé mientras Billy entraba a la casa y cerraba la puerta tras de sí.

-Dímelo tú, que aparentemente eres la experta en amistad –Escupió él, sarcástico.

-Jacob, me he cansado de llamarte y tú no respondes! He tratado de explicarte y me rehúyes… -Le dije.

-No quiero escuchar lo que tienes que decir –Dijo dándome la espalda.

-Jacob yo lo amo y él me ama a mí! –Exclamé –Y si tú fueras realmente mi amigo estarías feliz por mí… porque por fin yo soy feliz!

-Te dije que no quiero escucharte! Estás enceguecida Bella! Sam te está manipulando con esta jodida imprimación! Tú tienes opciones! Pero no lo quieres ver, te aferras al primer hombre que pasa por delante y te dice que te ama.

-Y cuál es mi opción si yo lo amo? –Le pregunté –Si soy su imprimada y él ya me marcó?

-Yo podría marcarte también… sobre su marca –Masculló Jacob mirándome a los ojos.

-Te estás escuchando lo que estás diciendo? Es una locura! Sam te mataría por sólo sugerirlo… -Jake bufó al oír eso –Jake por favor… si alguna vez me quisiste aunque sea un poquito, déjame ser feliz… yo sé que tú eres enormemente generoso… regálame un poquito de esa generosidad a mí… por favor –Le rogué y la voz se me quebró.

-Mierda Bells, no llores! –Exclamó él suavizando su rostro.

-Es que tú… tú… eres tan terco! –Sollocé.

-Shhhhhhhh…tranquila Bells… tranquila… ya está bien… entiende que no quiero verte con Sam porque te amo… pero porque te amo quiero que seas feliz… no llores más, te prometo que no me voy a meter más en tu relación con Sam –Me ofreció abrazándome.

-Pero no quiero perderte… quiero que sigas siendo mi amigo… -Le dije abrazándolo aún más fuerte.

-Eso no sé si podrá ser Bells –Dijo separándose de mí –Yo no te quiero como amigo y esa es la verdad. Me mata saber que estás con Sam, y sólo lo acepto ahora porque te quiero demasiado como para hacerte infeliz… pero no me pidas que me siente a mirar como tú y Sam hacen cachorritos… no quiero saber nada de vuestra relación… entiendes? –Me dijo mirándome a los ojos, enormemente triste.

-Entiendo –Dije llorando aún más fuerte… ésta era la despedida de mi mejor amigo, de mi salvador, de mi sol personal… de mi Jacob –Te quiero Jake.

-Te amo Bells –Respondió besándome en la cabeza.

…oOo…

De la casa de Jacob conduje a casa de Sam hecha un mar de lágrimas. En cuanto apagué el motor Sam abrió la puerta de la ferretería donde estaba trabajando con Seth y corrió hacia mí.

-Bella, pequeña, estás bien? Quién? –olisqueó el aire –Jacob! Lo voy matar!

-No! No es lo que piensas! –Dije tomándolo del brazo –Jacob y yo hablamos… y nos despedimos. Él entendió que yo te amo y que estamos juntos, pero dice que no quiere seguir siendo mi amigo… me dijo que "no se sentaría a ver cómo tú y yo hacemos cachorritos" –Dije marcando las comillas en el aire y sorbiendo por la nariz.

-Estás bien? –Repitió con el ceño fruncido.

-Lo voy a estar –Afirmé- Qué vamos a almorzar? –Dije tratando de esbozar una sonrisa a través de las lágrimas. Estar con Sam me hacía sentir mucho mejor.

Y así, sencillamente, cambiamos de tema. Seth quedó a cargo de la ferretería mientras yo subía con Sam a la casa a cocinar y estar juntos como tanto lo necesitábamos.

…oOo…

A las 4:00 pm comenzaron a llegar los miembros de la manada a la casa. Yo les había preparado una montaña de sándwiches y varias jarras de té helado, y los chicos parecieron enormemente agradecidos.

Como era de esperarse, la última en llegar fue Leah, pero no me extrañó y agradecí que lo hiciera en silencio. Poco a poco la manada se fue calmando, se fueron espaciando las bromas, hasta que Sam tomó la palabra.

-Ya ha llegado el momento… el juicio del Concejo para ver si aprueban a Bella como una imprimada de la manada… pero esto va mucho más allá… como han visto en mi mente y en la de Jared la imprimación es el proceso más sagrado en la vida de un lobo, y no debería ser cuestionada por nadie, sino protegida y amada por la manada. Porque si matan a la imprimada matan al lobo.

-Lo sabemos –Dijo Paul –Pero ese montón de vejestorios no nos va a preguntar nuestra opinión!

-Se las daremos de todos modos, nosotros no somos un grupo de monigotes que ellos dirigen, yo soy el Jefe de esta Tribu y ustedes son sus Protectores. Lo único que estamos pidiendo es un poco de autonomía e nuestras vidas privadas… por lo que sabemos cualquiera de ustedes puede imprimar en cualquier momento y nada nos asegura que sea dentro de los confines de La Tribu… estos prejuicios raciales nos afectan a todos.

-Y entonces qué? Qué quieres de nosotros? –Preguntó Leah luciendo cabreada.

-Quiero que nos presentemos como un frente unido… y quiero que digan la verdad. Eso es un mandato –Dijo esto último con su voz Alpha.

-La verdad es que vuestra imprimación me jodió la vida! –Exclamó Leah.

-Puede ser, pero también sabes que la imprimación es verdadera, sabes que no fue nuestra culpa enamorarnos y sabes exactamente cómo me siento con respecto a Bella –Respondió Sam mirándola a los ojos. Leah desvió la mirada –Bien, ya es hora de irnos –Dijo Sam viendo la hora en el reloj de la cocina.

Con esto, Sam me tomó de la mano y nos dirigió a la puerta de la casa. Paul tomó las llaves de mi camioneta y Sam, yo y varios de los chicos usamos la camioneta de Sam.

Y llegamos frente al "edificio del Concejo", una casa de un piso y planta abierta de color verde sin ninguna particularidad excepto por un letrero escrito en Quilute. Me sentí nerviosa antes de entrar, pero Sam me dio un apretón en la mano y me besó suavemente.

-Estamos juntos en esto –Me dijo.

-Juntos –Repetí, y dimos juntos los pasos necesarios para ingresar a ese lugar.

…oOo…

El Concejo estaba compuesto por 8 personas, todos elegidos de entre los miembros mayores de cada una de las 8 familias sagradas.

Yo sólo conocía a Billy Black, Sue Clearwater (en representación de su difunto esposo) y a Quil Sénior. El resto eran 5 extraños que me miraban con más curiosidad que hostilidad hasta que Quil Sénior se puso de pié y llamó la atención de todos.

Los "Ancianos" estaban sentados tras una larga mesa cubierta con un mantel hecho en telar, y frente a ellos había una silla solitaria donde me imaginé que me debería sentar yo. Detrás de esa silla había varias sillas más que rápidamente ocuparon los miembros de la manada y otros miembros de la Tribu a quienes no reconocí.

-Que la Srta. Swan tome asiento –Dijo el viejo Quil. Sam tomó una de las otras sillas y la puso junto a la mía. Yo le sonreí a Sam y el viejo Quil palideció de rabia –La señorita Swan puede perfectamente sentarse a solas Samuel!

-No voy a dejar a Bella enfrentarse a vuestro juicio por sí sola –Dijo Sam usando su voz Alpha –Ella es mi imprimada, así es que o me siento a su lado o la siento en mi regazo, ustedes eligen –Dijo muy seriamente. Billy trató de contener una carcajada y me pareció ver que el labio de Sue se curvaba levemente hacia arriba.

-Siéntate a su lado y empecemos de una buena vez! –Dijo Quil Sénior poniéndose rojo y todos procedimos a sentarnos.

-Bella –Dijo Billy –Queremos que entiendas que esto no es un juicio en tu contra, al no ser Quilute no tenemos jurisdicción sobre ti –Me dijo sonriéndome paternalmente –Pero necesitamos tratar de entender si lo tuyo con Sam es verdaderamente una imprimación o una mera infatuación. Tú conoces los secretos de la Tribu y debemos estar seguros de que eres merecedora de ese honor y privilegio, entiendes?

-Sí –Afirmé.

-Bien, el primer punto que queremos tocar es su asociación con Los Fríos –Dijo el viejo Quil con cara de asco –Srta. Swan, es verdad que solía salir con uno de ellos? Sabiendo lo que eran?

-Es verdad que Edward Cullen fue mi novio y es verdad que eventualmente descubrí lo que ellos eran… pero para entonces yo ya estaba enamorada de él y no me importó lo que él fuera –Al decir esto se escuchó un jadeo colectivo horrorizado y murmullos en toda la sala.

-Se los dije! Una amante de sanguijuelas! –Dijo Quil Sénior.

-Hey! Más respeto! –Exigió Sam.

-Yo no los amé por que fueran vampiros, así como no amo a Sam y al resto de la manada porque son lobos… los amé porque eran buenas personas que me ofrecieron su amistad y que no hacían daño a nadie –Dije con toda la calma que pude conjurar. Sam me dio un apretón en la mano como diciendo "Bien dicho".

-Esas creaturas no son humanas –Dijo uno de los miembros desconocidos.

-En rigor tampoco los lobos –Le respondí –Pero no hace ninguna diferencia para mí.

-Cómo se atreve a comparar a nuestros Protectores con aquellas abominaciones! –Exclamó Quil Sénior.

-No lo estoy comparando estoy constatando un hecho –Respondí.

-Pasemos al siguiente asunto, Quil –Dijo Sue Clearwater.

-Bien! Samuel Uley, tú no puedes estar verdaderamente imprimado porque Isabella no pertenece a nuestra Tribu ni a ninguna otra… no es de nuestra gente –Dijo el viejo Quil disfrutando de cada palabra.

-Qué? Esto no se trata de si es posible o no… yo ya estoy imprimado! No hay duda de aquello! –Exclamó Sam.

-Y cómo lo distingues de una infatuación cualquiera? Nada en nuestras leyendas menciona la posibilidad de una imprimada blanca! –Dijo como si ser blanca fuera un insulto.

-Nada en nuestras leyendas contempla una mujer-lobo, sin embargo tenemos a Leah. Nada en nuestras leyendas contempla a dos Alphas, pero ahí tienen a Jacob… y nada en nuestras leyendas habla de una imprimación interracial, sin embargo aquí nos tienen a Bella y a mí. Nuestras leyendas están penosamente desinformadas. Con respecto a estar seguro, Bella y yo lo estamos, y Jared puede testificar que mi lazo con Isabella es tanto o más fuerte que el suyo con Kim –Respondió Sam. Mi corazón se llenó de orgullo, estaba hablando como un verdadero líder.

-Aun no estoy convencido con respecto a la veracidad de vuestra imprimación… -Dijo tercamente el viejo Quil.

-Ayer yo… marqué a Isabella –Respondió Sam.

-QUE TÚ QUÉ? –Gritó el viejo Quil… y entonces se desató la batahola.

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Espero muuuuchas reviews, besotes para todos!

domingo, 11 de diciembre de 2011

Por qué a mí? 16





Hola chicos, como ven estoy actualizando a full porque sus reviews han sido espectaculares y me han ayudado montones en el "proceso creativo". Este cap. se lo dedico a las chicas de Facebook por ser tan dulces conmigo, me he sentido enormemente bienvenida. Si aún no somos amigos, recuerden que mi nombre en Facebook es "Asallam Fic", así no más. Agréguenme!

Muchos cariños a todos quienes han comentado, a quienes me agregan a sus favs y en general a quienes son leales al NO CANON que yo escribo.

Mil abrazos.

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Capítulo 16


No me sirven las palabras,

gemir es mejor

cuando el cuerpo no espera

lo que llaman amor.

Más se pide y se vive

canción animal

Canción animal /Soda Stereo

Sam POV

-Oh Sam! Sí, Si! –Gritó Bella hasta que mi boca cubrió la suya en un beso salvaje, ahogando sus gemidos de placer. El lobo en mí estaba complacido, nuestra imprimada estaba en nuestros brazos y estaba satisfecha.

Pero el lobo quería más, quería poseerla en la manera más primal de todas, como un lobo copula con su loba.

-Te quiero en cuatro… -Le dije con voz ronca y demandante, y ella se apoyó en sus mano y rodillas para complacerme. La vista que me regalaba su perfecto trasero en alto era lo más erótico que había visto en mi vida…

Tomé mi erección y comencé a deslizarla por sus pliegues, rodeando su entrada pero sin penetrarla, hasta que sus gemidos de frustración se transformaron en palabras demandando que la cogiera.

Así me gustaba mi Bella, desinhibida y caliente, mojada y lista para mí.

Cuando ya creí explotar de necesidad la penetré, y el lobo tomó el control, cogiéndola sin piedad. Y entonces todo volvía a estar bien… Nada más importaba que ese momento mágico en el que volvíamos a ser uno.

Bella comenzó a mover sus caderas incitándome y yo la abracé moviendo mis manos por sus curvas, disfrutándola y gruñendo de placer como un animal.

Sentí las paredes de Bella comenzar a estrecharse y ella se levantó poniendo su espalda contra la mía, y yo rápidamente cubrí sus pechos con mis manos y retorcí levemente uno de sus pezones, haciéndola llegar a su clímax.

Mi erección atrapada en su interior me produjo un placer indescriptible, mis bolas se tensaron y acabé violentamente, y antes de saber lo que hacía, di un rugido, la abracé más fuerte hacia mí, inmovilizándola, y la mordí en la base de su nuca, desatando un nuevo orgasmo en ella.

No sé qué me poseyó a hacer algo semejante, salvo lo que había escuchado en leyendas, pero el lobo estaba contento… calmado al fin, y yo instintivamente lamí la sangre que había derramado, sellando la herida.

-Sammy… -Gimió Bella –Dios, qué fue eso? –Preguntó con voz lánguida, aún sin recuperarse de sus orgasmos.

-Francamente no estoy seguro –Dije recostándonos a ambos en la cama sin soltarla –Creo que te acabo de marcar…

-Marcar? –Preguntó ella confundida.

-Según las leyendas la marcación es un proceso en el que el lobo marca a su imprimada como suya. La marca te confiere algunas cualidades como la de sanar más rápido que lo normal, y ahora vamos a ser más conscientes el uno del otro… además tu marca va a estar siempre unos grados más caliente que el resto de tu piel y de ahora en adelante tu sangre va a oler un poco a mí, los otros lobos lo van a poder oler en ti.

-Ok… súper sanación… puedo vivir con eso… –Comentó ella girándose para besar mi pecho -eso es todo?

-Eeeeh… no… -Dije nervioso.

-Sammy… -Dijo ella en tono de que no estaba para juegos.

-La marca también significa que no puedes tener cachorros… niños… con ningún otro hombre… eso al menos dice la leyenda… -Dije mirándola a los ojos para poder evaluar su reacción.

-No quiero cachorros con nadie más –Afirmó ella sorprendiéndome.

-Bella, pequeña, entiendes lo que acabo de hacerte? No estás enojada? –Pregunté.

-Lo hiciste a propósito? Premeditadamente? –Preguntó ella.

-No, por supuesto que no! –Respondí.

-Y todas las imprimadas son marcadas? –Preguntó curiosa.

-No, no lo son… no se sabe realmente a qué se debe… se supone que es sólo cuando el lobo y el hombre están en armonía con su elegida… la marcación la hizo mi lado más animal –Traté de explicarle.

-Y me vas a volver a morder? –preguntó mordisqueándose el labio de esa manera jodidamente sexi que tiene de hacerlo.

-No lo sé pequeña, no lo creo… me perdonas? –Pregunté.

-No hay nada que perdonar –Me dijo acariciando mi rostro –Además lo hecho, hecho está.

-Te amo… eres maravillosa… -Dije besándola suavemente.

-Y yo te amo a ti… -Respondió con una sonrisa brillante.

-Te duele? –Pregunté.

-No realmente… -Respondió ella encogiéndose de hombros.

-Vamos, levántate, te voy a curar esa herida… a qué hora llega tu padre? –Pregunté.

-Hoy sale tarde, llegará a las 8:30 pm –Respondió.

-Perfecto… necesitamos desinfectante –Le dije poniendo manos a la obra –Haste una coleta alta para poder limpiar el área que te mordí.

-Eres un exagerado… -Dijo riendo –Ya ni siquiera sangro.

-Te acaba de morder un lobo, agradece que no te llevo al hospital para que te vacunen contra la rabia –Dije preocupado. Los relatos de los ancestros no decían nada de los cuidados que había que tener con una marca de imprimación…

-Aaaaw! Sammy estás preocupado por mí? –Preguntó abrazándome, aún desnuda.

-Por supuesto que estoy preocupado! –Respondí abrazándola y aprovechando de agarrar y apretar sus nalgas con mis manos. Ella rió y escapó al baño donde abrió el botiquín y me entregó algodón y alcohol.

-Gracias, ahora quédate quieta –Le dije mientras procedía a desinfectar su herida, que ya parecía estar sanando. Para el día siguiente apenas se notaría.

Después de ocuparme de la herida de Bella, la tomé en mis brazos para llevarla nuevamente a la cama. Pasamos horas besándonos y disfrutando de nuestra reconciliación hasta que llegó el momento de vestirnos porque llegaría el Jefe Swan.

Después de haberlo involucrado en nuestros problemas, me pareció que el padre de Bella merecía saber que nuestra relación seguía en pié y que nos vería juntos por mucho tiempo más.

Bella descongeló unos enormes trozos de bistec y coció un montón de papas para hacer puré. Yo puse la mesa para los tres y una vez listos, nos sentamos a esperar al Jefe Swan.

…oOo…

La cena fue bien, todo lo bien que se puede esperar con un hombre tan circunspecto como Charlie (como me pidió que lo llamara). Él pareció satisfecho de que Bella y yo arregláramos nuestras diferencias y comió en silencio para luego irse al living a ver deportes en la tele.

Yo me es despedí casi terminando de cenar, ya había estado varias horas fuera de La Reserva y no quería imaginar el desastre que habría quedado en mi ausencia con la manada más numerosa de la historia de los Quilute.

Bella me despidió en la puerta con un gran beso y un "te amo" y quedamos de vernos al día siguiente después de su trabajo "Newton´s". Luego me subí a mi camioneta y partí rumbo a la Reserva.

Me dirigí directamente a mi casa, sabiendo que lo más probable es que todos estuvieran reunidos ahí, y lamentablemente acerté. La manada en pleno estaba sentada en mi living y saqueando mi cocina.

-Hola a todos –Los saludé cansado.

-Y? Cómo te fue? Te perdonó Bella? –Preguntó Embri.

-Sí –Respondí sin querer dar más detalles frente a Leah, que estaba sentada junto a Seth y Paul junto a la chimenea.

-Perfecto! –Dijo Jared –Ya no soportaba tu lloriqueo emo "oh Bella, mi Bella, me perdonaras?" jajajajajaja –Se burló.

-Ya vamos a ver cómo te manejas tú cuando Kim se cabree contigo y te dé una buena patada en el culo! –Respondí enojado. Jared lució asustado ante la mera idea y se quedó callado –Bien, qué ha pasado en mi ausencia? –Pregunté.

-Se te acabó el pan, el queso y el jamón… ah y los huevos! –Respondió Seth.

-Aparte del saqueo a mi refrigerador, alguna novedad? –Pregunté reformulando mi pregunta.

-Jacob está de regreso –Dijo Leah indiferentemente.

-Ya regresó? Oh mierda… -Dije sintiendo que toda la alegría de mi reconciliación con Bella era drenada e mi cuerpo –Alguien habló con él?

-No, Quil lo vio entrar a su casa cuando venía de camino hacia acá –Respondió Paul.

-Y cómo se veía? –Pregunté.

-Cansado… y grande… debe haber crecido unos 5 centímetros desde que se fue –Respondió Quil.

-Bien, lidiaré con eso mañana… alguien se ofrece para patrullar esta noche? –Pregunté dándoles la opción.

-Yo! –Dijo Quil entusiasmado. Él era el único realmente contento de ser un lobo.

-Bien, alguien más? –Pregunté.

-Yo –Dijeron Leah y Paul al unísono.

-Bien, Quil tú te quedarás haciendo el perímetro de la Tribu y Leah y Paul harán el perímetro del pueblo. Cambio de turno a las 7 de la mañana y entran Jared, Quil y Seth. Yo voy a hablar con Jacob y Billy y nos reuniremos aquí a las 3 de la tarde. Estamos de acuerdo? –Pregunté.

Todos asintieron y se comenzaron a retirar. Yo lo único que quería era estar solo, descansar y planear cómo iría mi entrevista con los Black al día siguiente.

Me lavé los dientes y me acosté quedándome dormido en cuanto mi cabeza golpeó la almohada.

…oOo…

A las 8 de la mañana del día viernes me encontraba golpeando a puerta de la casa de los Black. Jacob abrió la puerta, y era verdad lo que había dicho Quil, el muchacho estaba casi tan alto como yo y se había rellenado haciéndose aún más musculoso. Su cuerpo se estaba adaptando a las necesidades de un Alpha.

-Qué buscas aquí Sam? –Preguntó frunciendo el ceño al verme.

-Necesito hablar contigo y con tu padre –Le dije.

-Yo no tengo nada que hablar contigo –Afirmó.

-Y qué hay de Bella? –Le pregunté.

-Qué hay de ella? Imprimaste en Bella como el traidor que eres… pero ella aún tiene la opción… ella aún me puede escoger a mí –Dijo entrecerrando los ojos.

-Las cosas son más complejas de lo que tú crees, Jacob… Bella me ama –Le dije en tono condescendiente, sólo porque me estaba cabreando.

-Bella también me ama a mí… -Respondió.

-Sí –Interrumpí –Como a un hermano.

-Eso puede cambiar… -Argumentó comenzando a temblar.

-Jacob… ayer marqué a Bella como mía –Le dije con mi voz Alpha.

-Que tú qué? –Preguntó –Cabrón asqueroso! Cómo fuiste capaz de hacerle algo así a Bella?

-No fue planificado, mi lobo tomó el control y simplemente sucedió… ahora es innegable, Bella es mía.

-Eso nunca! –Exclamó Jacob y se transformó atacándome. Yo alcancé a esquivar sus fauces por centímetros y me transformé. Jacob inmediatamente volvió a atacar, y esta vez me fue más difícil mantenerlo a raya. Su lobo también había crecido y se había hecho más fuerte.

-Jacob, basta! –Gritó Billy desde la puerta de la casa. Jacob lo ignoró y volvió a cargar hacia mí. Yo lo esquivé y saltando en el aire giré mi cuello para morderlo en el cuello, buscando su sumisión.

Jacob no se quedó tranquilo hasta que apreté mis fauces cortando su respiración. Sólo entonces asumió una posición sumisa y yo lentamente lo solté, gruñendo. Esta vez había estado cerca… si no fuera porque yo tenía mucha más experiencia peleando que Jacob, él me habría vencido fácilmente.

-Jacob! En qué estás pensando! –Gritó Billy –Cualquiera pudo haber visto esa pelea! El secretismo de la manada es sagrado, recuerdas?

Jacob se transformó y desnudo en mitad del jardín le gritó a Billy

-El hijo de puta marcó a Bella! La marcó!

-De eso quería hablarte, Billy… Ayer por la tarde… marqué a Bella –Dije bajando la cabeza mientras entrábamos a la casa.

-Oh Sam, mierda! Eso se supone que requiere autorización del Concejo! –Exclamó Billy haciendo caso omiso a nuestra desnudez.

-Es que no entiendes Billy… el lobo fue el que la marcó, yo no pretendí hacerlo… ni siquiera sabía cómo hacerlo hasta que sucedió -Le traté de explicar.

-Y cómo reaccionó Bella? –Preguntó Billy.

-Bien… le dije las implicaciones de la marcación y no se molestó, de hecho se lo tomó sorprendentemente bien… -Respondí.

-Cómo te atreviste a morder a Bella sin su consentimiento? –Exclamó Jacob aún furioso.

-Ya te lo dije, fue instintivo! Las leyendas no explican bien qué es lo que nos hace marcar a nuestras imprimadas, pero lo que está claro es que profundiza el lazo que ya tenemos –Respondí.

-Mierda… Bella… -Dijo Jacob cubriéndose el rostro con las manos y abandonó el living, retirándose cabizbajo a su habitación. Dio un portazo y nos dejó a solas.

-Cuando es la audiencia con el Concejo, Billy? –Le pregunté.

-Mañana –Respondió él luciendo pensativo.

-Billy yo… lo siento por Jacob… nunca fue mi intención quitarle a su chica –Dije esperando que Jacob estuviera escuchando, ya que de verdad lo sentía.

-Lo sé Samuel, tranquilo. Hablé con Sue y ella también entiende tu situación y está agradecida por cómo te comportaste con Leah y Seth durante su transformación. Los demás miembros del Concejo están divididos, pero creo que vamos a conseguir ganar tu caso. Si los Ancestros eligieron a Bella Swan como tu compañera, entonces no somos los hombres quienes debamos separarlos.

-Y qué hay de Quil Senior? –Pregunté esperanzado –Él quiere manipular a Jacob para que me quite la manada y me dé una orden Alpha de abandonar a Bella.

-Por Jacob no te preocupes, el muchacho es testarudo pero ya verá la luz… ahora con respecto a Quil Senior, pues tu acabas de ayudar a su nieto con su transformación a lobo y el mismo Quil Junior puede atestiguar que tu lazo con Bella es verdadero, ya que ha visto en tu mente cómo te sientes con respecto a ella. Ahora sólo necesitamos que Bella sea capaz de enfrentarse al Concejo y demostrar que es digna de ti… si lo logra todos estaremos en paz, pero si no… tendrás que elegir entre tu imprimada y tu Tribu… -Me dijo tristemente.

-No hay elección posible –Respondí –Y si el Concejo entendiera lo que es realmente una imprimación ni siquiera pensarían en tratar de hacerme elegir. Bella ganará siempre.

-Me alegro por ti muchacho, veo que has encontrado a tu compañera –Me dijo Billy emocionado –Esperemos que esto no te cueste todo lo que posees.

Y yo no pude menos que compartir sus esperanzas, aunque de ser necesario lo abandonaría todo por mi Bella.

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Próximo capítulo, el Concejo y el juicio a Bella! Qué hará Jacob cuando vuelva a ver a Bella?

Como ya saben, sus reviews me hacen escribir más rápido, así es que mientras antes comenten, antes tendrán la actualización.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Por qué a mí? 15




Hola a todos! Como ven, nuevamente sus reviews me hicieron escribir extra-rápido, y tienen atualización de fin de semana!

Muchos me pidieron que hiciera sufrir a Sam, otros me dijeron que ya había sufrido lo suficiente… y Bella es Bella y tiene sus propias ideas sobre cómo solucionar las cosas. Veremos si les parece bien.

Abrazos a Lunático, CaroBereCullen, Fran Ktrin Black, Amy, Kalifornia Vultiri, darky 1995, Alba 04, Bella Jett, Mara, Flowers 19, Miraura 21, Tast Cullen, nico loquis, vanessa lovengood, Ally, lobalunallena, TheLifesSeller, Karen Swan, MaGa Cullen, Diana Lapislazuli, KORE, mariee y Blapagu y tantos otros por sus constantes reviews y apoyo en esta historia. No siempre alcanzo a responder a todas sus reviews pero atesoro cada una de ellas.

Y basta de mí, vamos a la historia, que disfruten!

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Capítulo 15



So if you're feeling lonely, don't

You're the only one I'll ever want

I only want to make it good

So if I love you, a little more than I should

Please forgive me, I know not what I do

Please forgive me, I can't stop loving you

Don't deny me, this pain I'm going through

Please forgive me, if I need you like I do

Please believe me, every word I say is true

Please forgive me, I can't stop loving you

Please forgive me / Bryan Adams

Bella POV

Esa noche tampoco pude dormir… Me di vueltas en la cama tratando de encontrar una posición cómoda pero la presión que sentía en el pecho no tenía nada que ver con mi disposición en la cama… tenía que ver con la ausencia de Sam.

Maldito traidor! No pude evitar que las lágrimas resbalaran por mis mejillas al recordar la escena en el funeral, su mirada ausente y sus brazos alrededor de la cintura de Leah… y la mirada de triunfo y desprecio que ella me regaló.

Mierda! Pero Charlie tenía razón… tenía que escucharlo, no podía dejar que nuestra relación muriera así, después de todo Forks es un pueblo muy pequeño y las posibilidades de topármelo en cualquier lado eran enormes.

Ok… le contestaría el teléfono la próxima vez que me llamara… entonces decidiría lo que haría y si es que me convencía de darle una oportunidad de explicarse.

-Humph! –Resoplé. Explicarse… cómo podría explicar lo inexplicable? Se suponía que yo era su imprimada, su verdadero amor, que nunca me haría daño… pero me traicionó de todos modos…

Finalmente cuando ya comenzaba a amanecer, logre dormir, rendida por las reiteradas noches en vela.

…oOo…

A primera hora de la mañana, antes que mi reloj despertador sonara, me despertó mi celular vibrando… otra llamada de Sam.

Esta vez tomé aire un par de veces y respondí el teléfono.

-Aló… -Dije tratando de sonar lo más distante posible.

-Bella… -Dijo como botando el aire que tenía contenido –Pequeña por fin me contestas!

-Que quieres? –Le pregunté fríamente aunque mi corazón saltó de emoción al oír su voz.

-Bella?... –Preguntó extrañado y dolido -Que qué quiero? Hablar con mi novia, eso es lo que quiero –Respondió muy seguro de sí mismo. Y me cabreó.

-Con tu novia? Entonces te equivocaste de número, esta no es la casa de los Clearwater y yo no soy Leah! Tú y yo no somos nada, lo que hubiera entre nosotros, tú lo mataste! –Exclamé furiosa y melodramática.

-Bella por favor, déjame explicarte… entre Leah y yo no hay nada… -Dijo con voz cansada.

-Escúchame Samuel –Dije lentamente –La falta de respeto que tuviste conmigo nunca la voy a olvidar. No me importan las justificaciones que me puedas dar, cuando toda tu Tribu estaba mirando, tú la elegiste a ella por sobre mí…

-Yo no la elegí! Bella, pequeña, por favor dame una oportunidad de verte! Necesito que hablemos, necesito decirte todo lo que ha pasado… -Dijo con la voz quebrada… y eso fue lo que me ablandó el corazón.

-Bien, quieres una oportunidad de explicarte? La tendrás. Esta tarde en mi casa a las 3:30 pm te espero para que me digas todo lo que quieras decir… pero es sólo una oportunidad Samuel, así es que mejor prepara bien lo que me vas a decir –Dije con toda la fuerza que me quedaba para sonar dura e indiferente.

Sí, mi casa serviría… mi terreno, mis reglas… y si todo se iba al demonio no tendría que conducir entre lágrimas.

-En tu casa a las 3:30 pm… gracias pequeña, no te vas a arrepentir –Me dijo aliviado.

-No me hagas arrepentirme –Respondí –Adiós.

-Adiós… te amo –Dijo bajito, como para sí mismo, y le corté el teléfono.

Me puse a llorar como una magdalena, escuchar su voz y decirme que me amaba fue demasiado para mí. Estuve a punto de decirle a Charlie que me encontraba enferma para no ir al colegio, pero me di cuenta de que mientras más tiempo libre tuviera peor estaría. Necesitaba mantenerme ocupada, así es que me levanté y me di una ducha con agua bien caliente y antes de terminar abrí el chorro de agua fría, para despertarme completamente. Fue horrible, casi me congelé… no lo voy a hacer más.

Luego bajé a desayunar algo, ya que aún era temprano. Comí un par de tostadas con mermelada y una taza de café bien cargado, y al lavarme los dientes decidí que estaba demasiado pálida y ojerosa, por lo que me apliqué un poco de corrector de ojeras y rubor para no parecer una chica zombi.

Luego salí de la casa y me subí a mi camioneta sintiéndome marginalmente mejor… al menos hoy vería a Sammy… Sam! Samuel… demonios! Debía ser firme, ya basta de la Bella que todos pasan a llevar, que todos abandonan. Esta vez sería digna y fuerte.

…oOo…

En el colegio me esperaban todas las nimiedades típicas de la secundaria… Jessica y su grupo de porristas preparándose para un partido de basquetbol contra un colegio de Port Ángeles, los chicos del equipo de básquet luciéndose en los pasillos, una prueba de química para la que realmente no había estudiado pero Ángela me dejó copiarle un poco, almuerzo con las chicas que no dejaban de hablar de citas y moda, y una clase de gimnasia fatal en la que me las arreglé para caerme y golpearme la cabeza con mi propia rodilla…

Y finalmente el día de escuela había acabado… y era hora de irme a casa a enfrentar a mi hombre. Sería aún mi hombre?

Al llegar al estacionamiento corrí a mi camioneta y logré llegar a ella sin tropezar. Luego conduje a casa todo lo rápido que el anciano motor me permitía y al llegar a casa corrí al baño a lavarme los dientes y a peinarme un poco. Tenía que lucir lo mejor posible aún si es que todo terminaba en desastre.

Reapliqué el corrector de ojeras y me encrespé las pestañas y usé máscara transparente. Sabía que habían grandes posibilidades de que terminara llorando y no quería tener ojos de mapache que me recordaran mi miseria.

A las 3:30 pm en punto sentí dos golpes en la puerta.

Bajé la escalera con calma sabiendo que él podía oírme y abrí la puerta.

No estaba preparada para lo que me encontré.

Sam lucía destrozado.

O sea… aún era increíblemente guapo y enorme y musculoso y hasta olía maravillosamente, pero se veía tan triste… tan miserable…

-Hola –Me saludó con voz ronca.

-Hola –Le dije haciéndome a un lado para que él pudiera pasar. Su aroma se intensificó al pasar a mi lado y no pude evitar olisquear el aire disimuladamente. Y se me encogió el corazón de pena al pensar que Leah lo hubiera tenido para ella todos estos días.

-Nos podemos sentar? –Preguntó con voz cansada, mirándome a los ojos.

-Seguro, asiento –Le dije y me senté en el otro extremo del living, lo más lejos posible de él.

-Bella yo… -Comenzó y carraspeó. Mi cuerpo y mi corazón sólo querían correr y abalanzarse sobre él, acurrucarse en su cuello y besarlo hasta perder el sentido, pero mi cabeza se mantuvo fría.

-Sí? –Le dije levantando una ceja.

-El día domingo Leah y Seth se transformaron en lobos al ver a su padre sufrir un ataque al corazón –Comenzó diciendo –Cuando llegamos Billy y yo a la casa de los Clearwater estaba todo destrozado y Leah y Seth habían escapado al bosque mientras Sue trataba de ayudar a su esposo…

-Oh por dios! –Exclamé imaginando la escena y cubriendo mis labios con mis dedos, toda mi máscara de indiferencia destrozada.

-Yo debí transformarme e ir a buscarlos al bosque mientras Billy ayudaba en lo que podía y hablaba con el policlínico… Seth y Leah estaban aterrados, no sabían qué pensar ni qué les sucedía y estaban preocupados por su padre… -Suspiró –Me costó bastante que se calmaran, y entonces vino la noticia… Harry había muerto, y ambos perdieron el control. Corrimos y ellos destruyeron cosas… nos encontramos con el rastro de Victoria y gracias a la rapidez y agilidad de Leah la matamos… pero ya habían pasado dos días y ellos no podían volver a su cuerpo humano… hasta que les di la orden Alpha de hacerlo. Ambos estaban muy inestables, en especial Leah, por eso la estaba sujetando en el funeral.

-Oh… -Fue todo lo que pude decir.

-Pero cuando ella te vio estuvo a punto de lanzarse contra ti. Por eso debí sujetarla por la cintura con ambos brazos, no podía permitir que te atacara… -Dijo mirándome a los ojos, sus manos entrelazadas y una mirada implorante.

-Entonces tú y ella no… -Dije dejando la implicación densa en el aire.

-No! Por supuesto que no! Y encima justo cuando iba a venir a buscarte y explicarte todo, Quil se transformó y terminé haciendo de niñera de tres lobos en lugar de dos… esta es la primera vez que logro escaparme de La Push, y sólo lo pude hacer porque dejé a Paul y Jared a cargo por unas horas! –Replicó.

-Oh Sam… lo siento… -Dije mientras las lágrimas rodaban por mis mejillas de puro alivio.

-Pequeña no llores –Dijo y en un segundo estaba frente a mí, recogiendo mis lágrimas con la yema de sus dedos. Su calor irradiado me confortó y no me pude reprimir más, lo abracé con toda mi fuerza sollozando como una niña pequeña.

-Te… ex…tra..ñé! –Sollocé.

-Pequeña no sabes cuánto te echado de menos, la falta que me haces cada vez que no estamos juntos… y lo siento tanto por haberte hecho sufrir… pero no tenía opción… tenía que sujetar a Leah…

-Lo sé y yo debí tener más fe en ti… pero soy tan insegura… pensé que me habías abandonado –Le dije escondiendo mi rostro en el hueco de su cuello.

-Nunca!… -Exclamó -nunca te voy a dejar… tú y yo somos para siempre… no importa lo que suceda, tú eres mi mujer y yo soy sólo tuyo.

-Lo prometes? –Pregunté mirándolo a los ojos.

-Te lo juro –Respondió él –Y ahora… si me perdonaste… te puedo dar un beso?

-Sí –Dije cerrando los ojos y respirando de su cálido aliento, lista para recibir su boca. El beso comenzó despacio, tentativo, como volviendo a reconocer el territorio que había abandonado, pero poco a poco fue tomando confianza y se convirtió en un beso voraz, recorriendo mi boca con su lengua, sus manos se aferraron a mis caderas empujándome hacia él y mis manos se enterraron en su cabello.

-Oh, Bella –Gruñó él, y esas dos simples palabras enviaron descargas eléctricas directo a mi bajo vientre.

-Te amo Sammy, no me vuelvas a hacer esto –Le dije cuando sus labios comenzaron a bajar por mi cuello.

-Nunca más, nunca más… -me dijo lamiendo mi clavícula. Yo arqueé el cuello para morder el lóbulo de su oreja y eso pareció encenderlo más que nada, me tomó en sus brazos y me preguntó –A tu habitación?

-Sí –Le dije entre besos. Sus manos se aferraron a mis nalgas y mi centro quedó contra su erección, rozándose mientras él caminaba hacia mi dormitorio

Al llegar a mi cuarto me dejó en el suelo y se sacó su camiseta y se acercó a mí.

-No sabes cómo te deseo Isabella –Me dijo –Te necesito… me deseas tú a mí?

-Muchísimo –Respondí hipnotizada por su torso desnudo. Mi hombre era bello… varonil y delicioso.

-Ven aquí –Dijo mientras se deshacía de mi camiseta y mi corpiño. Su cuerpo caliente contra el mío y mis pechos contra su estómago me hicieron mojarme como nunca antes. Nuestro corto período de separación había sido demasiado para mí y lo necesitaba dentro de mí, necesitaba que me poseyera para reafirmar todas las palabras que nos habíamos dicho. Lo abracé y me quise fundir en él.

Mientras yo lo abrazaba él se deshizo de nuestros pantalones, y quedamos desnudos el uno frente al otro.

-Maravillosa –Me dijo y me recostó contra mi cama y se acostó justo a mi lado.

Sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo y su boca se fusionó con la mía en el más perfecto de los besos. Sus dedos pronto encontraron mi sexo y yo entreabrí mis piernas para recibirlo, súbitamente tímida ante sus exploraciones.

-Ábrete para mí –Me susurró al oído… y yo obedecí. Sus dedos recorrieron mis pliegues de arriba hacia abajo, deslizándose en mi lubricación, jugando con mi clítoris, rodeando mi centro, despacio, como si tuviéramos todo el tiempo del mundo para amarnos… Y así era.

Cuando yo ya me retorcía de placer él tomó uno de mis pechos en su boca y dos de sus dedos me penetraron curvándose levemente hacia mi ombligo, desatando mi orgasmo y mis gritos de placer.

-Oh Sam! Sí, Si! –Grité hasta que su boca volvió a cubrir la mía. Luego él me giró y me dijo

-Te quiero en cuatro… -Y yo me apoyé en mis manos y rodillas para complacerlo. Su erección comenzó a deslizarse por mis pliegues hasta que le pedí que por favor me cogiera de una buena vez, demasiado caliente para contemplar mis inhibiciones. Y entonces me penetró. Y el mundo pareció volver a su eje, todo estaba bien en el universo y nada más existía excepto Sam y yo, al fin convertidos en uno solo.

Mientras él bombeaba contra mí yo moví las caderas en dirección opuesta, gozando de esta posición y de lo primal de los gruñidos de placer de mi hombre.

Cuando me comencé a acercar nuevamente a mi orgasmo me levanté apoyándome sólo en mis rodillas y Sam me atrajo hacia sí cubriendo mis pechos con sus manos. Él retorció uno de mis pezones y llegué a mi clímax, desencadenando el suyo.

Sam rugió, me abrazó con todas sus fuerzas… y me mordió.

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Oh, oh! Sam marcó a Bella! Significará esto aún más problemas?

Les gustó la reconciliación?

Fue Bella lo suficientemente dura con Sammy?

Ya saben cómo funciona, chicos,

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