domingo, 27 de mayo de 2012

El Crepúsculo de Emmett 4




Hola chicos, sorry por el atraso, pero FF no me permitió subir el capítulo anoche… en fin, aquí estamos nuevamente con el punto de vista de Emmett, ya que varias de ustedes me dijeron que preferían escuchar la voz del oso contar la historia. Eso no significa que no necesitemos oír a Bella de vez en cuando!

Mil gracias a quienes siguen esta historia y besos y abrazos a quienes opinan, dándome ánimo para continuar.

Se les quiere!

R.

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Capítulo 4


I can see it in your eyes

That you despise the same old lines

You heard the night before

And though it's just a line to you

For me it's true

And never seemed so right before

Something Stupid / Frank Sinatra

Emmett POV

Corrí por el pasillo de la escuela sin poder creer mi buena suerte. Puse mis libros en mi casillero y corrí nuevamente a mi primera clase, la que compartía con Jasper. En cuanto entré al salón Jasper me miró y sonrió, sintiendo mi satisfacción conmigo mismo.


-Cómo te fue? –Me preguntó mientras golpeábamos nuestros puños a modo de saludo.


-Bien, hermano! –Respondí sin querer decir nada más por el momento, quería dejarlo con la intriga.


-Ya escuché los rumores, sabes? –Me dijo –Tú y Bella entrando de la mano a la escuela…


-Demonios! Malditos humanos y sus cotilleos! Quería sorprenderlos! –Le dije queriendo patear una mesa o algo, pero me contuve porque claramente lo que pateara lo convertiría en astillas.


-No puedes sorprenderme, estoy casado con Alice, recuerdas? –Me dijo fanfarrón levantando una ceja. Nos sentamos en los últimos asientos del salón y comenzamos a hablar demasiado bajo como para que los humanos nos escucharan.


-La besé! –Admití sin poder borrarme la sonrisa del rostro. Los humanos que estaban alrededor se asustaron y se movieron levemente para alejarse de nosotros… supongo que no les gustaba ver tantos dientes… al menos ellos tenían los instintos de supervivencia bien puestos – Y ella me besó de vuelta!


-Mira si trabajas rápido… me impresionas Emmett, y te felicito. Alice va a estar feliz –Me dijo golpeándome la espalda –Y la invitaste a almorzar con nosotros? –Preguntó.


-Sí… no hay problema… ustedes fueron a cazar anoche… -Afirmé, eso lo sabía - no tienes hambre verdad?


-No Emm, estoy todo lo lleno que puedo estar. Además sin Edward que agregue su sed por tu chica a la mía, creo que hasta podremos llegar hasta a ser amigos. No he tenido recaídas ni incidentes en más de 20 años… -Me recordó orgulloso


-Me gustaría eso Jazz… ella es… especial… -Dije queriendo integrarla a mi familia lo antes posible.


-Seguro que lo es hermano, seguro que sí –Sonrió Jasper.


Después de eso nos quedamos en silencio y yo me quedé pensando en Bella y en cómo reaccionaría si le pedía que conociera a mis padres… pero imaginé que primero debíamos esperar a la primera cita. Demonios! No me estaba comportando como un caballero, se suponía que la besaría después de nuestra primera cita, no al día siguiente de conocerla… Qué pensaría de mí? Qué había significado ese beso? Le habría gustado el beso? Había dejado de respirar… será esa una buena señal?


Me pasé toda la mañana embobado, pasando de una clase a otra hasta que llegó la hora de almuerzo. Entonces corrí al salón de Bella a una velocidad un poquito superior a la humana y llegué a tiempo para verla salir. Inmediatamente me acerqué con mi mejor sonrisa y la abracé por la cintura, susurrándole al oído


-Me extrañaste?


Ella se sobresaltó en un principio, pero al ver que era yo me sonrió y su corazón se disparó. Pobre chica, si la sigo sorprendiendo le voy a causar un ataque cardiaco…


-Algo… -Replicó coqueta –Y tú?


-Algo –Respondí besando su coronilla y respirando su delicioso aroma. Era algo instintivo para mí.


Todo el mundo en los pasillos nos abrió paso como si fueran el Mar Rojo y comenzaron los murmullos a un volumen tan alto que hasta Bella los pudo escuchar.


-Todos hablan de nosotros… -Dijo ella enrojeciendo y tapándose el rostro tras una cortina de su cabello.


-Te molesta? Puedo patear algunos traseros –Ofrecí enojado. No me gustaba que incomodaran a mi chica.


-No! Dios Emmett no! Te expulsarían, eres el chico más grande de la escuela! –Dijo ella preocupada, levantando la vista hacia mí.


-No quiero que te sientas mal con lo nuestro Bells –Le dije – Te avergüenzo?


-No! –Exclamó poniéndose en puntillas para acariciar mi mejilla con su mano, entregándome su calor –Es sólo que… no estoy acostumbrada a toda la atención.


-Eso va a dejar de suceder cuando pase el tiempo –Le dije tomando su mano para besarla en la muñeca, en su punto del pulso y sintiendo arder mi garganta, pero aun sintiéndome en control de mi sed.


-Cuando pase el tiempo? –Preguntó ella insegura –O sea…


-O sea que se van a tener que van a tener que acostumbrar a vernos juntos de ahora en adelante, a menos que tú no quieras… -Le dije seriamente.


-Si quiero! –Me dijo y yo me incliné y la besé en la punta de su nariz. Ella rió y abrazados entramos a la cafetería y nos pusimos en línea para comprar nuestros almuerzos. Por supuesto todos nos volvieron a quedar mirando, pero Bella actuó como si nada. Al llegar nuestro turno, ella eligió una asquerosa hamburguesa con papas fritas y una manzana. Yo elegí pasta con albóndigas y una caja de jugo. Cuando llegó el turno de pagar yo obviamente fui más rápido y pagué por ambos almuerzos, lo que me ganó un bufido de su parte.


-Hey! –Le dije llevando nuestras bandejas –Soy un caballero, no voy a dejar que mi dama pague por su comida!


-Esta dama puede pagar su almuerzo perfectamente –Me dijo entre orgullosa y molesta –Bienvenido al Siglo XXI!


Nos dirigimos a nuestra mesa donde ya estaban Jasper y Alice, y mientras yo dejaba las bandejas en la mesa hice las presentaciones de rigor.


-Bella, esta es mi hermana Alice y mi cuñado Jasper. Hermanos, esta es mi Bella –Dije orgulloso.


-Bella! –Dijo Alice dando un saltito de su silla y abrazando a Bella –No sabes cuánto quería conocerte! Seremos las mejores amigas! Lo sé! –Afirmó con su entusiasmo habitual, lo que asustó a Bella.


-Ho… hola –Dijo Bella avergonzada con las muestras de cariño de mi hermana. Y es que a veces Alice se pasa!


-Bella –Dijo Jasper con voz tranquila y relajada –Es un gusto conocerte.


-Igualmente –Dijo Bella sentándose frente a Alice, a mi lado. Yo estuve a punto de sentarla en mi regazo, pero me pareció que la avergonzaría todavía más… debes recordar ir lento, me dije. Bella no se ve como una chica con mucha experiencia con el sexo opuesto, y no quería intimidarla todavía más.


Bella comenzó a comer una de sus papas mientras nosotros jugábamos con nuestra comida, y Alice comenzó con el interrogatorio.


-Y dinos Bella, dónde vivías antes de mudarte a Forks?


-Hummm… Phenix, con mi mamá –Dijo de inmediato.


-Oh, y qué sucedió? –Preguntó Alice interesada.


-Alice, cariño, a lo mejor Bella no quiere compartir eso con nosotros –Dijo Jasper. Yo le sonreí en agradecimiento.


-No pasa nada –Sonrió Bella quitándole importancia a los desatinos de Alice –Simplemente mi mamá se casó con un hombre que viaja mucho por su trabajo, y ella no podía acompañarlo por estar conmigo, así es que decidí venir a vivir con mi papá.


-Y te llevas bien con tu papá? –Siguió la inquisición de Alice.


-Sí, aunque en realidad no nos conocemos demasiado… -Respondió Bella hincándole el diente a su nauseabunda hamburguesa –Qué pasa…? –Me dijo cuando hubo tragado –No vas a comer?


-Eeeeh… sí… no… lo que pasa es que… no me gustó lo que pedí –Mentí y Alice y Jasper se miraron cómplices.


-Pero si no has probado bocado! –Dijo Bella tomando mi tenedor ensartó una albóndiga y dijo –Abre la boca! No seas un bebé, hay que comerse toda la comida, sobre todo un hombrón como tú… -Y sin más me metió la comida a la boca.


Decir que era un bocado asqueroso es poco, pero como no me quedaba alternativa, me lo tuve que tragar con una sonrisa mientras Jasper y Alice se carcajeaban.


-Puaj! –Le dije –Debe estar descompuesta o algo… me siento enfermo… no puedo comer más –Dije poniéndome la mano en la frente.


-Oh Emm, lo siento! –Dijo Bella tomando mi rostro entre sus manos –Estás helado… seguro que estás enfermo… tienes frío?


-Un poco –Le dije –Abrázame para que se me pase… -Dije aprovechándome de la situación.


-Sí, claro –Dijo ella sentándose en mi regazo tal como yo había soñado minutos atrás y me abrazó con todas sus fuerzas.


La cafetería erupcionó en murmullos en los que la mayoría se referían con envidia e insultos a Bella. No podían entender qué tenía ella para haber atrapado en un solo día al elusivo Emmett Cullen.


Sonreí.


Mi Bella lo tenía todo.


Mi Bella lo era todo.


-Bella –Dijo Alice interrumpiendo nuestro momento –Te gustaría ir de compras conmigo el día sábado?


-Eeem… seguro, te puedo acompañar si tú quieres… -Dijo Bella –Aunque yo no soy muy aficionada a las compras…


-Oh, pero conmigo te encantará! –Dijo Alice feliz.


-Ok… -Dijo Bella, y luego dirigiéndose a mí –Emm, estás bien? No quieres ir a la enfermería?


-No –Le dije –Tú eres la mejor enfermera…


Bella se sonrojó pero sonrió satisfecha.


-Bella –Insistió Alice –Qué vas a hacer ésta tarde?


-Nada… no tengo nada planeado… -Dijo ella insegura.


-Te gustaría ir a nuestra casa? –Ofreció Alice entusiasmada.


-Mmmmh… Emm? –Me preguntó Bella.


-Mi casa es tu casa -Dije en su oído pensando en lo feliz que se pondría Esme de conocer a Bella.


-Bueno… el único problema es que mi camioneta murió en el estacionamiento, tal vez debería pasar la tarde buscando a un buen mecánico –Dijo mordiéndose el labio, haciéndome querer besarla.


-Jasper es un excelente mecánico! –Exclamé –Seguro que él te puede ayudar con la camioneta!


-Le puedo echar un vistazo si quieres –Le ofreció Jasper galantemente.


-Seguro! Gracias! Pero Emm, si estás enfermo no quiero interferir… -Dijo Bella aún preocupada por mí.


-No estoy tan enfermo –Respondí… vomitando ese pedazo de albóndiga me recuperaría –Y seguro que Carlisle me puede dar algo para mejorarme cuando llegue a casa.


-Carlisle? –Preguntó.


-Nuestro padre adoptivo –Aclaró Alice –Nuestra mamá es Esme.


-Oh claro… -Dijo Bella. Justo en ese momento sonó el timbre del fin del almuerzo y nos paramos para ir a nuestras clases. Acompañé a Bella al salón de Biología y me fui a mi salón, donde procedí a contar chistes a Jasper y a bromear desde el fondo de la sala. Estaba feliz de que Bella fuera a conocer mi casa, a mi familia, mi cuarto…


A la salida del colegio nos reunimos los cuatro alrededor de la camioneta de Bella y mientras las chicas conversaban Jasper y yo conectamos un par de cables y Voila! El motor del pedazo de chatarra funcionaba otra vez!


Nos fuimos en caravana a nuestra casa, con Jasper y Alice al frente en la motocicleta de Jazz, luego Bella en su camioneta y yo cerrando por la retaguardia.


Al llegar a casa me bajé de un salto del Jeep y corrí hacia la camioneta de Bella para abrir su puerta y la ayudé a bajar. Cuando estuvo en el suelo la hice girar abrazándola y ella rió y gritó que la bajara, diciéndome que estaba loco… luego me detuve y la sostuve entre mis brazos y me incliné hacia ella para poder besarla como corresponde.


Me acerqué lentamente a su rostro y tomé sus labios entre los míos, mientras ella cerraba sus ojos con fuerza y se aferraba a mi cuello con ambas manos. La besé con delicadeza, cuidando mi fuerza para no hacerle daño. Mi garganta ardió pero era soportable… estaba besando a mi pareja por toda la eternidad, nunca podría simplemente darle un mordisco y comérmela… al menos no en el sentido literal…


Los besos de Bella eran deliciosos y entusiastas, pero me di cuenta de que tenía poca experiencia besando… mejor para mí, me tocaría enseñarle todo desde el principio! Sería esa la causa de su timidez? Tendríamos que hablar… teníamos todo de qué hablar, apenas nos conocíamos y ya estábamos juntos, todo era instintivo en nuestra atracción, pero ya llegaría el momento en que nos daríamos cuenta de todo lo que teníamos en común.


Y cómo lo sé? Porque ella es mi alma gemela, y así es como funcionan, sea con parejas conformadas entre vampiros. Que mi Bella sea humana, para mí es sólo un detalle.


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Reviews=love=actualización

El Crepúsculo de Emmett 3




Hola a todos, aquí les tengo el tercer capítulo de esta historia. Mil gracias por su apoyo y por la excelente respuesta que he tenido de parte de mis viejos (y nuevos) lectores. Siempre saben cómo poner una sonrisa en mi rostro.

Los dejo aquí con el primer Bella POV, me pareció que ella también tiene derecho a contar su lado de la historia. Pero no se preocupen, que a partir de este cap. comenzamos a avanzar más rápido en la historia.

Mil besos.

R.

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Capítulo 3


Like an apple on a tree

Hiding out behind the leaves

I was difficult to reach

But you picked me

Like a shell upon a beach

Just another pretty piece

It was difficult to see

But you picked me

Yeah, you picked me

You picked me / A Fine Frenzy


Bella POV

Llegar a Forks había sido un enorme cambio, no sólo de escenario, sino de forma de vida.


Vivir con mi padre sería toda una aventura considerando que nunca pasé más de 2 semanas seguidas con él desde que tengo 2 años… pero el cambio era necesario, ya que Renée necesitaba vivir su relación de pareja con Phil y no sería yo la que se interpusiera entre ellos.


El primer día de escuela me levanté temprano, ya que la fuerte lluvia azotando el tejado me despertó. Como había previsto, este sería un enorme proceso de acostumbramiento…


Me vestí de manera sencilla, con jeans ajustados, una camiseta y una blusa sobre ella. Al no tener suficiente ropa abrigada tendría que recurrir a las capas de ropa para mantenerme calentita en el duro invierno de Washington.


Antes de salir de casa me comí una barra energética, me lavé los dientes, me puse mi chaqueta más abrigadora, y tomando las llaves de mi "nueva" camioneta, partí a estrenar mi vehículo.


En cuanto hice partir el motor un rugido ensordecedor se hizo sentir y aunque amaba a Charlie por haberme comprado mi primer auto, no pude menos que dudar de su juicio pensando que la camioneta tenía claramente sus días contados.


Llegué al colegio y como siempre que eres la nueva tuve que pasar por la oficina para que me dieran mi mapa del campus y otros papeles… Luego no faltó el chico que quiso pasarse de listo llevándome a mis clases, y las chicas que quisieron ser amables dirigiéndome la palabra. Yo sólo quería pasar desapercibida como lo había hecho en Phenix toda mi vida, pero en esta nueva escuela me había convertido en una especie de "celebridad".


Al entrar a la cafetería a almorzar, un par de chicas me hicieron señas para que me sentara en su mesa con ellas. Sus nombres eran Jessica y Ángela, y habían sido de las pocas que se habían atrevido a hablarme


Mientras masticaba un trozo de pizza y escuchaba vagamente lo que me decía Jessica sobre una salida de compras a Port Ángeles, de pronto se hizo el silencio en la cafetería por unos segundos, y todas las cabezas se giraron hacia un grupo de chicos y chicas excepcionalmente hermosos que venían entrando. Me imaginé que como en todas las escuelas, éste sería el grupo de "los populares".


Pero extrañamente, en vez de saludar o sonreír al resto, pagaron por su comida y se sentaron solos en la mesa más alejada de los demás.


Los miré atontada por su belleza tal como parecían hacerlo todos el resto del alumnado, notando la extrema blancura de su piel, las ojeras amoratadas bajo sus ojos y sus ojos… eran dorados? Por la distancia no lo pude determinar…


Eran dos parejas y un chico enorme, debía medir 1.90 mts o algo así, era guapísimo y tenía el cabello corto, castaño y levemente rizado. Se veía extrañamente solitario en su grupo.


Sin darme cuenta de que era yo quién hablaba, pregunté


-Quienes son esos? –Murmuré


-Esos son los Cullen –Respondió Jessica, contenta de haber recuperado mi atención.


-Son hermanos? –Pregunté curiosa.


-El grandote es Emmett, la chica de pelo corto Alice y el chico de pelo cobrizo es Edward y son hermanos, adoptados por el doctor Cullen –Explicó Ángela –Los rubios son Jasper y Rosalie Hale, son mellizos y son pareja de Edward y Alice.


-Y viven todos juntos en la mansión de los Cullen! –Exclamó Jessica entusiasmada por el chisme.


-Vaya –Dije yo mientras ellos depositaban sus bandejas en su mesa y se sentaban.


Los miré un poco más… ninguno de ellos parecía estar comiendo, pero en cambio parecían ensimismados en una conversación. Entonces mis ojos se toparon con los del grandote, Emmett, y me di vuelta inmediatamente, roja como un tomate por haber sido capturada espiando. Y algo pasó dentro de mí… fue como si al cruzarse nuestras miradas algo se hubiera derretido un poco en mi corazón… Lo que me faltaba! Un enamoramiento adolescente irremediablemente no correspondido!


Afortunadamente Jessica siguió con su charla inocua y pude tratar de concentrarme en otra cosa, aunque los ojos de Emmett estaban clavados en mi mente.


Poco después sonó el timbre y fue hora de ir a biología. El señor Banner me hizo sentarme en el único puesto libre, junto a Edward Cullen. Yo pensaba tratar de vencer mi timidez y saludarlo, pero en cuanto me acerqué él se alejó y se cubrió la nariz como si yo apestara.


Disimuladamente me olí el cabello y pude comprobar que olía como siempre a mi champú de toda la vida, por lo que decidí preguntarle cuál era su problema al término de clases.


Pasó la hora y él se mantuvo en una rígida postura lo más alejado de mí que le fue posible, y segundos antes de que sonara el timbre se paró y salió del salón, dejándome con las ganas de enfrentarlo.


Me levanté profundamente ofendida y me dirigí a mi siguiente clase, gimnasia, y como siempre, fui una patosa y terminé golpeando a un chico en la cabeza con mi raqueta de bádminton. Me senté el resto de la clase.


Al terminar nos tocó ir a las duchas y luego decidí ir al baño a hacer pis antes de irme a casa. Pero mientras yo me encontraba en el cubículo haciendo mis necesidades a alguien le pareció muy gracioso encerrarme por fuera, por lo que no pude salir hasta que me decidí a hacerlo por debajo del cubículo, arrastrándome por el suelo, que afortunadamente se veía limpio.


Me lavé bien las manos y la cara y salí furiosa del edificio hacia el estacionamiento, que ya estaba casi vacío.


Me subí a mi camioneta y traté de hacerla partir… y como era de esperarse la maldita camioneta no partió.


Golpeé el volante descargando las frustraciones del día en ese gesto, y cuando no fue suficiente, me bajé y pateé el neumático. Grrrrrrr! Maldita camioneta, ahora tendría que caminar bajo la lluvia hasta mi casa!


De pronto una profunda voz masculina me sacó de mi ensimismamiento.


-Hola –Me dijo –Algún problema?


-Oh! Demonios! Me asustaste! –Dije girándome para encontrarme de frente con el pecho de un hombre tremendamente alto. Subí los ojos hasta su rostro y cuál no sería mi sorpresa al comprobar que se trataba de no otro que del mismísimo Emmett Cullen. Aspiré violentamente. Era más hermoso aún de cerca y no supe qué decir, más aún cuando me sentí enrojecer.


-Lo siento! –Me dijo levantando las manos al aire.


-Oh está bien, estaba concentrada en este pedazo de chatarra… -Dije apuntando a mi camioneta.


-Te puedo ayudar en algo? –Preguntó –Mi nombre es Emmett Cullen –Dijo extendiéndome la mano –Estoy en último año.


-Bella Swan, en mi penúltimo año –Dijo y estiré mi mano hacia él. Y entonces se produjo lo más extraordinario. Al rozar la fría piel de sus manos sentí como si un golpe de electricidad azotara mi cuerpo y miles de mariposas bailaran en mi interior. Abrí los ojos desmesuradamente pero no dije nada… él pareció no sentirlo.


-Y? –Me dijo sacándome de mi estupor – necesitas de un caballero andante?


-El caballero sabe reparar motores? –Pregunté escéptica. Con la ropa que vestía simplemente no me lo imaginé lleno de grasa.


-No exactamente… –Me dijo y se me vino el alma al suelo otra vez –Pero te puedo llevar adonde me lo pidas! –Agregó apuntando a un enorme Jeep blanco estacionado varios metros más allá.


-Eso es lo que conduces? –Pregunté impresionada con el tamaño del vehículo.


-Qué esperabas? Un volvo plateado? –Preguntó risueño, como acordándose de una broma personal -Soy un chico grande, necesito un auto grande.


-Mmmmmh… -Me debatí entre subir o no al auto de un desconocido, aunque ese desconocido fuera el chico que me había deslumbrado aún antes de dirigirme la palabra…


-Te juro que no te voy a hacer daño y que te voy a dejar en tu casa sin más. Si no quieres no tienes ni que hablarme! –Me dijo sonriendo una sonrisa perfecta, con hoyuelos y todo.


-Está bien! –Dije dándole una última patada a mi camioneta, saqué mis cosas y cerré el vehículo por si a alguien se le ocurría intentar robárselo… Há!


-Perfecto! –Dijo entusiasmado, y me dirigió tocándome levemente en la base de la espalda. Yo me tensé un segundo, nunca un chico me había puesto las manos encima, pero decidí relajarme y disfrutar de lo que la vida me ofrecía. Él me abrió la puerta del Jeep y al ser el vehículo tan alto, me ayudó a subir tomándome de la cintura. Mi camiseta se subió exponiendo un trozo de la piel de mi estómago la misma electricidad del primer toque volvió a afectarme.


Yo lo miré a los ojos tímidamente y sin saber cómo ni de adonde saqué valor y le pregunté


-Tú también lo sentiste?


-Si –Le dijo mirándome intensamente… sus ojos eran dorados como el caramelo líquido, y sentí que podía perderme en ellos.


-Qué… qué es? –Pregunté con un hilo de voz.


-Es… somos… tú y yo juntos… -Balbuceó. Me pareció tierno verlo tan grandote y balbuceante!


-Pero no te conozco! –Dije aún más ruborizada.


-Conozcámonos entonces –Me dijo sin más –Quieres salir a una cita conmigo?


-Una cita? –Pregunté sorprendida y me mordí el labio, pensativa.


-Una cita… podemos ir a comer y al cine, o lo que tú quieras… -Continuó.


-Pero… por qué querrías tú salir conmigo? –Verbalicé mis preocupaciones. Por qué un dios griego querría salir conmigo?


-Porque eres preciosa, tienes sentido del humor y compartimos esa extraña electricidad –Me dijo encogiéndose de hombros.


-Cómo sabes que tengo sentido del humor? –Pregunté aguantándome la risa.


-Para conducir ese pedazo de chatarra TIENES que tener sentido del humor –Respondió –Y entonces… salimos?


-Partamos por llevarme a casa, ok? –Pregunté. Él asintió decepcionado, cerró mi puerta y rodeó el Jeep para subir al asiento del conductor.


Condujo en silencio y ambos parecíamos incómodos. Maldita sea! Por qué rechacé esa cita? Por favor, pregúntame de nuevo!


-Bella…


-Emmett… -Dijimos al mismo tiempo al llegar a mi casa.


-Tú primero –Le dije.


-Vas a reconsiderar lo de la cita? –Preguntó luciendo ansioso, como si de verdad le importara.


-No hay nada que considerar… si me gustaría salir contigo… -Dije mirándolo tímidamente.


-De verdad? –Preguntó entusiasmado. Su entusiasmo era contagioso.


-De verdad… -Respondí tomando mi mochila y sonriendo.


-Este viernes? A las 7? –Preguntó.


-Perfecto –Respondí sin poder creer mi buena suerte.


-Ahora tú –Me dijo –Qué me ibas a preguntar?


-Oh… es que no te di indicaciones para llegar a mi casa –Dije mordiéndome el labio –Pero aquí estamos…


-Bella, todos en el pueblo saben dónde vive el Jefe de Policía –Explicó.


-Oh… claro… -Dije sintiéndome como una idiota -pueblo chico…


-…Infierno grande –Terminó por mí. Me acerqué más confiada esta vez para besar su besar su mejilla en señal de despedida. Él se mantuvo inusualmente quieto y yo pude oler su deliciosa esencia a medida que me acercaba a él y disfrutar de las sensaciones que me produjeron besar su helado rostro.


-Nos vemos… –Dije deslizándome del asiento del Jeep hacia el suelo, rezando para no caerme de bruces frente a él.


-Hasta mañana… -Dijo haciendo partir el Jeep.


Yo corrí a abrir la puerta y entré a casa.


…oOo…


Esa tarde la pasé como en un ensueño. Al no tener con quién compartir mi felicidad me tuve que conformar con cocinar para Charlie una deliciosa cena y cantar alrededor del living escuchando mi ipod a todo volumen.


Esa noche soñé con Emmett, imaginándome cómo sería nuestra cita, y escenarios en los que yo sabría exactamente qué decir sin quedar como una completa idiota.


…oOo…


A la mañana siguiente me levanté temprano y Charlie se ofreció a llevarme al colegio en su radio patrulla, pero me negué diciéndole que una amiga me recogería. Era mejor que el prospecto de llegar al colegio en medio de la parafernalia de un auto con luces en el techo…


Me demoré largo rato en decidir que me pondría, hasta que finalmente me decidí por jeans ajustados, una camiseta térmica y mi chaqueta del día anterior.


Mientras estaba en la cocina lavando los platos escuché que tocaban la puerta, y resbalé y me golpeé en el codo.


-Auch! –Exclamé maldiciendo mi torpeza interiormente.


Abrí la puerta y no lo pude creer… ahí estaba él… el hombre de mis sueños…


-Eh… Emmett! –Exclamé sorprendida.


-Hola, pensé en llevarte al colegio hoy, ya que tu camioneta está muerta en mitad del estacionamiento… -Me saludó.


-Oh… gracias!... había pensado llamar a un taxi… pero no hay taxis en Forks… me salvaste de la caminata… pasa! –Balbuceé mientras hacía espacio para que pudiera entrar.


Me dirigí a la cocina para lavarme las manos y desde ahí le ofrecí algo de comer.


-No gracias, ya desayuné –Me respondió.


-Ok, no me demoro nada, me lavo los dientes y estoy lista! –Exclamé y subí corriendo las escaleras, tropezándome en el penúltimo escalón y golpeándome la rodilla. Mierda!


-Estás bien? –Preguntó preocupado. Yo agradecí que no se estuviera riendo de mí.


-Bien –Respondí roja como un tomate. Le sonreí y me encerré en el baño mascullando "estúpida, estúpida". Cómo podía Emmett querer algo conmigo? Seguro que se inventaba una excusa para cancelar.


Minutos después bajé cuidadosamente la escalera y me paré a su lado. Él tomó mi mano y me dijo


-Lista?


-Lista… -Respondí con el corazón acelerado. La electricidad y mariposas seguían ahí, y no quería soltar su mano nunca más.


-Vamos entonces –Dijo tomando mi mochila como todo un caballero.


Al llegar junto al Jeep me ayudó a subir nuevamente y subió por el lado del conductor, encendió el Jeep y volvió a tomar mi mano.


-Tienes las manos heladas – Comenté cubriendo su manaza con las dos mías para trasmitirles mi calor.


-Mala circulación –Respondió –Te puedo preguntar algo?


-Dispara –Contesté.


-Por qué saliste tan enojada del colegio ayer? Qué hizo que salieras tarde?


-Oh… eso… -Enrojecí –Alguien me dejó encerrada en el baño… -él no pudo contener una carcajada –Hey! –Golpeé su mano suavemente pero sin soltarla.


-Lo siento, pero tienes que admitirlo… es un poco gracioso –Dijo aun riéndose. Amé su risa y caí un poco más rendida a sus pies.


-Supongo, si no eres el encerrado… -Dije sonriendo un poco.


El resto del camino nos mantuvimos en silencio, pero manteniendo el contacto de nuestras manos. Demasiado pronto llegamos a la escuela, donde se estacionó al lado de mi camioneta.


Se bajó rápidamente del Jeep para abrirme la puerta y ayudarme a descender, y cuando me deslicé hacia el suelo quedé atrapada entre Emmett y el vehículo. Su mirada se hizo aún más intensa y yo caí en una especie de sopor inducido por Emmett, como si estuviera hipnotizada, o idiotizada o algo.


Emmett se inclinó lentamente, y yo me puse de puntillas para recibir mi primer beso.


Fue sólo un rozar de nuestros labios, aspiré su delicioso aliento y él tomó mi labio inferior entre los suyos. No pude evitar un vergonzoso gemido, dejé de respirar y sentí mi corazón latir a mil por hora. Él se retiró lentamente y apoyó su frente en la mía.


-Respira, Bella –Dijo sonriendo.


Inspiré profundamente un par de veces y dije


-Wow… -Y sonreí.


-Wow –Repitió él. Me tomó de la mano y a mi mochila con su mano libre y nos dirigimos a la escuela.


Apenas entramos todo el mundo en los pasillos pareció detenerse a mirarnos. Era tan extraño que ese adonis estuviera conmigo? Sí, lo es, me respondí.


A Emmett pareció no importarle y su mano me apretó ligeramente más la mía, y caminamos a mi casillero.


-Bella… -Me dijo inseguro –Te gustaría almorzar con mi familia hoy?


-Tu… familia? –Ese grupo de gente perfecta que parecían sacados de las portadas de revistas?


-Si, aunque sólo serán Jasper y Alice… Edward y Rosalie están de viaje… -Me tranquilizó. Al menos no tendría que enfrentar a Edward y su extraña aversión a mí.


-Ok… almorzaré contigo –Le dije poniendo mis libros en mi casillero. Sonó el primer timbre en ese momento.


-Entonces… nos vemos? –Me preguntó.


-Nos vemos –Confirmé. Él se inclinó y besó mi mejilla peligrosamente cerca de mi boca, sonriendo, y se fue corriendo supongo que rumbo a su casillero.


Sólo una vez que estuvo fuera de mi rango de visión me pude preguntar… y ahora... cómo enfrentaría a su familia?


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Reviews=actualización diaria!

El Crepúsculo de Emmett 2




Hola chicos! Mil gracias por la recepción de esta historia, ustedes son la gasolina que impulsa mi motor creativo, así es que aquí tienen un nuevo capítulo recién salido del horno!

Continúen por favor dándome sus consejos y opiniones, que me ayudan a escribir más rápido y mejor.

Mil abrazos de Emmett!

Cariños,

R.

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Ella me miró a los ojos tímidamente y me preguntó


-Tú también lo sentiste?



Capítulo 2

Love is strong

And you're so sweet

You make me hard

You make me weak

Love is strong

And you're so sweet

And some day, babe

We got to meet

Love is Strong / Rolling Stones


Emmett POV


-Si –Le dije mirándola con intensidad. Ahí sentada en la camioneta estaba exactamente a mi altura. Sería tan fácil inclinarme y besarla… Pero me contuve a duras penas. No, no era el momento.


-Qué… qué es? –Preguntó ella con un hilo de voz.


-Es… somos… tú y yo juntos… -Le dije sinceramente balbuceando de nervios ante su reacción.


-Pero no te conozco! –Dijo ella aún más ruborizada.


-Conozcámonos entonces –Le dije envalentonado –Quieres salir a una cita conmigo?


-Una cita? –Preguntó sorprendida y luego mordiéndose el labio, pensativa.


-Una cita… podemos ir a comer y al cine, o lo que tú quieras… -Ofrecí.


-Pero… por qué querrías tú salir conmigo? –Preguntó, y odié la poca confianza que tenía en sí misma.


-Porque eres preciosa, tienes sentido del humor y compartimos esa extraña electricidad –Le dije muriéndome por besarla.


-Cómo sabes que tengo sentido del humor? –Preguntó con una sonrisa pícara.


-Para conducir ese pedazo de chatarra TIENES que tener sentido del humor –Respondí –Y entonces… salimos?


-Partamos por llevarme a casa, ok? –Preguntó. Yo asentí decepcionado, cerré su puerta y rodeé el Jeep para subir al asiento del conductor.


Conduje en silencio y ambos parecíamos incómodos. Así no era como se suponía que las cosas se desenvolverían para mí… Alice tenía fe en mí, demonios!


-Bella…


-Emmett… -Dijimos al mismo tiempo al llegar a su casa.


-Tú primero –Me dijo ella.


-Vas a reconsiderar lo de la cita? –Pregunté con el corazón en la mano.


-No hay nada que considerar… si me gustaría salir contigo… -Dijo mirándome a través de sus largas pestañas.


-De verdad? –Pregunté entusiasmado.


-De verdad… -Respondió ella tomando su mochila.


-Este viernes? A las 7? –Pregunté ansioso por que pasara pronto la semana.


-Perfecto –Respondió ella.


-Ahora tú –Le dije –Qué me ibas a preguntar?


-Oh… es que no te di indicaciones para llegar a mi casa –Dijo mordiéndose el labio –Pero aquí estamos…


-Bella, todos en el pueblo saben dónde vive el Jefe de Policía –Expliqué.


-Oh… claro… pueblo chico…


-…Infierno grande –Terminé por ella. Bella me sonrió y se acercó para besar mi rostro en señal de despedida. Por un momento quise girar mi rostro para besarla en la boca, pero me contuve no queriendo arruinar las cosas.


Al acercarse pude oler mejor su sangre, su aliento y su cuerpo, y mi garganta ardió y mi cuerpo reaccionó, pero me obligué a quedarme perfectamente quieto. Sus labios rozaron brevemente mi mejilla y la oí inspirar profundamente. Yo la afectaba tanto como ella a mí.


-Nos vemos… –Dijo ella deslizándose del asiento del Jeep hacia el suelo.


-Hasta mañana… -Dije comenzando a extrañarla desde ese momento.


…oOo…


Al llegar a casa Alice me esperaba en la puerta del garaje para saber cómo me había ido. Al ver mi sonrisa se puso a aplaudir y a dar saltitos, excitada y feliz por mí.


-Y…? –Preguntó.


-Para qué preguntas si ya sabes? –La increpé en broma.


-Oh Emm, quiero detalles! –Dijo poniendo ojillos de gato con botas.


-La llevé a casa y conseguí una cita para el viernes! –Exclamé contento, había logrado mi objetivo.


-Oh Emm, lo sabía tuve una visión de ustedes divirtiéndose en Port Ángeles pero no supe cuándo sería –Dijo abrazándome –Estoy tan feliz por ti!


-Vamos enana, déjame entrar a la casa –Le dije, ansioso por conocer la reacción del resto de la familia.


-Oh sí, tenemos una reunión en el comedor en 5 minutos! –Me gritó mientras yo subía las escaleras. Llegué a mi dormitorio y dejé mi mochila tirada en el suelo y me recosté en la cama por unos minutos y cerré los ojos pensando en ella… Bella… Esa mañana había amanecido solo en el mundo y ahora existía Bella en mi vida, junto con un nuevo propósito… conquistarla.


Bajé las escaleras lentamente y me dirigí al comedor, donde estaban ya todos sentados. Sólo faltaba yo… tal vez mis ensoñaciones tomaron más de 5 minutos? Naaaaah debe ser que son todos extra puntuales.


-Gracias por unírtenos Emmett –Dijo Carlisle.


-Gracias por invitarme –Respondí con ironía mientras me sentaba.


-Ok, podemos comenzar. Nos hemos reunido todos porque Alice me dijo que habías encontrado a tu alma gemela… es eso verdad? –Dijo Carlisle sin dar rodeos.


-Sí papá, es verdad -Respondí.


-Oh Emmett, eso es maravilloso! –Exclamó Esme tomando mi mano a través de la mesa –Cuéntanos, cómo es ella?


-Eeeeehm… tiene el cabello castaño hasta la mitad de la espalda, ojos color chocolate, piel muy blanca, ya parece una de nosotros, y se sonroja muy a menudo –Dije sin saber qué más agregar.


-Cómo se llama, querido? –Preguntó Esme con lágrimas en los ojos.


-Se llama Bella Swan –Contesté.


-Swan, como la hija del Jefe de la Policía Swan? –Preguntó Carlisle.


-Exactamente –Respondí.


-Vaya, eso complica las cosas… -Dijo Carlisle –Dime hijo, cómo pretendes afrontar el asunto?


-Pretendo salir con ella el viernes y hacerla mi novia. De ahí en adelante no lo he pensado todavía –Dije poniéndome un poco a la defensiva.


-Típico Emmett –Murmuró Rosalie –Vas a hacer que nos descubran a todos y nos vamos a tener que mudar!


-Y qué quieres que haga? Que deje pasar a mi alma gemela para ahorrarte a ti los inconvenientes? –Pregunté cabreado.


-Nadie quiere eso hijo –Dijo Carlisle conciliador –Pero tenemos que pensar en un plan, después de todo estamos hablando del destino de toda la familia…


-No lo sé! No tengo un plan, no tengo nada… Ni siquiera la conozco, pero la necesito… Ustedes no saben lo que es pasar la vida en soledad… -Dije derrotado.


-Qué ves, Alice? –Preguntó Carlisle.


-Oh aún faltan demasiadas decisiones por ser tomadas, pero tengo la impresión de que todo irá bien…


-No podemos basarnos en tus "impresiones", Alice –Dijo Edward.


-Vaya, gracias hermano! –Le dije –Pensé que estarían todos contentos por mí, pero veo que no es así –Dije parándome de la mesa.


-Hey Emmett! No seas injusto! –Dijo Rosalie –Sólo queremos lo que es mejor para la familia!


-Y qué hay de lo que es mejor para mí? –Pregunté.


-Si los Volturi se enteran de que tienes una novia humana estamos todos muertos –Dijo Edward.


-Qué demonios tienes en contra de ella? –Le pregunté.


-Nada… es sólo que… huele demasiado bien… -Dijo mirándose las manos.


-Edward? –Preguntó Carlisle.


-Lo siento, pero creo que ella es mi cantante… -Admitió. Un rugido feral salió de mi pecho y me lancé sobre él.


Edward pudo leer mis pensamientos justo a tiempo y se escapó por debajo de la mesa mientras Rosalie se subía a mi espalda para tratar detenerme. Todos gritaban y se formó un caos hasta que Carlisle gritó


-Suficiente! Edward, si es verdad que la chica es tu cantante vamos a enviarte una temporada a Alaska mientras resolvemos las cosas…


-Ah no! –Gritó Rosalie –Edward sólo entre esas súcubos no! Yo voy con él!


-Bien, por supuesto, Rosalie va con Edward. Eso resuelve uno de los problemas. Ahora Emmett, tienes que pensar en qué vas a decirle a Bella, porque seguro que va a notar cosas raras en ti… nuestra temperatura corporal, nuestra piel de granito… merecerá la pena el arriesgarnos a decirle la verdad?


-Por qué no me dejan salir con ella, conocerla, y entonces preocuparnos de lo que pueda suceder? –Pregunté cabreado. Yo sólo quería una oportunidad de estar con mi chica, pero mi hermano quería comérsela y mi familia ya estaba poniendo trabas a nuestra relación. Me sentí deprimido.


-Aaaaw Emm, no te pongas así, yo sé que todo saldrá bien, es más, Bella será mi mejor amiga. Mañana al almuerzo llévala a nuestra mesa y preséntanosla. Jazzy y yo vamos a cazar ahora para que no hayan tentaciones y listo, asunto arreglado!


-De verdad? –Pregunté recuperando mi buen humor.


-De verdad –Confirmó mi hermana favorita.


-Y Emmett, recuerda que esta es tu casa y nosotros somos tu familia… Tráela cuando quieras, me encantaría conocerla –Dijo Esme.


-Bien, si no hay más que discutir, se acaba la reunión –Dijo Carlisle –Cuándo pretenden partir ustedes dos? –Preguntó a Edward y Rosalie.


-Apenas empaquemos –Respondió Edward. Rosalie se limitó a asentir y tomados de la mano abandonaron la habitación.


…oOo…


Esa noche salí a cazar para estar seguro de que la necesidad de sangre no sería abrumadora al estar con Bella y pasé el resto de la noche en mi cama haciendo planes para nuestra cita del viernes.


Al día siguiente por la mañana se me ocurrió que el coche de Bella seguía en el estacionamiento de la escuela, por lo que me vestí apresuradamente en mi ropa de todos los días (antes de que la enana fashionista me pudiera atrapar) y partí a su casa.


Al llegar vi que la patrulla del Jefe Swan ya no estaba, lo que probablemente significaba que Bella estaría sola en casa. Puse atención y pude escuchar su corazón bombeando solitario… me gustó ese sonido… me bajé del Jeep y toqué la puerta.


Se escuchó un golpe dentro de la casa y una maldición contenida, un "Auch!" y la puerta se abrió.


-Eh… Emmett! –Exclamó sorprendida.


-Hola, pensé en llevarte al colegio hoy, ya que tu camioneta está muerta en mitad del estacionamiento… -La saludé. Se veía hermosa, recién duchada el aroma de su cuerpo se intensificaba, su cabello mojado se pegaba en mechones en su rostro y un hermoso rubor adornaba sus mejillas.


-Oh… gracias!... había pensado llamar a un taxi… pero no hay taxis en Forks… me salvaste de la caminata… pasa! –Me dijo mientras me dejaba el espacio libre para entrar.


Su casa era sencilla, pero estaba limpia y tenía toques hogareños aquí y allá. Yo me quedé parado en el living mientras ella se movió hacia la cocina, desde donde me ofreció algo para comer.


-No gracias, ya desayuné –Le contesté pensando en el lince y el lobo que había drenado esa madrugada.


-Ok, no me demoro nada, me lavo los dientes y estoy lista! –Exclamó y subió las escaleras de a dos en dos, tropezando con el penúltimo escalón y golpeándose la rodilla.


-Estás bien? –Pregunté preocupado.


-Bien –Respondió ella roja como un tomate. Me sonrió y se encerró en el baño mascullando "estúpida, estúpida". No me gustó su reacción. Era patosa, lo que era gracioso, pero no estúpida, y no me gustaba que se tratara mal a sí misma. Tendríamos que trabajar en su autoestima.


Esperé unos minutos y pronto ya la tenía a mi lado. Le tomé la mano y le dije


-Lista?


-Lista… -Respondió con el corazón acelerado. La electricidad y mariposas seguían ahí, y ella no se retiró.


-Vamos entonces –Dije tomando su mochila.


Al llegar junto al Jeep la ayudé a subir nuevamente pero esta vez su cintura estaba cubierta por una camiseta térmica, por lo que no pude sentir su piel. No me importó, ya que al subir al asiento del conductor volví a tomar su cálida mano en la mía.


-Tienes las manos heladas – Comentó ella cubriendo mi mano con sus dos manitas, tratando de darles su calor.


-Mala circulación –Respondí automáticamente la mentira que usaba la familia –Te puedo preguntar algo?


-Dispara.


-Por qué saliste tan enojada del colegio ayer? Qué hizo que salieras tarde?


-Oh… eso… -Respondió –Alguien me dejó encerrada en el baño… -Me dijo claramente avergonzada. Así es que ese había sido el plan de Alice! No pude evitar una carcajada –Hey! –Me dijo golpeando suavemente mi mano, pero sin soltarla.


-Lo siento, pero tienes que admitirlo… es un poco gracioso -Dije imaginándomela encerrada y cabreada.


-Supongo, si no eres el encerrado… -Dijo ella sonriendo un poco.


El resto del camino nos mantuvimos en silencio, pero manteniendo el contacto de nuestras manos. Demasiado pronto llegamos a la escuela, donde me estacioné al lado de su camioneta.


Me bajé rápidamente del Jeep para ayudarla a descender, y tener la oportunidad de tomarla nuevamente por la cintura. Ella se deslizó del asiento rozando mi cuerpo y quedó atrapada entre el vehículo y yo. Nos miramos a los ojos y ella se mordió el labio deliciosamente. Su aroma a fresias me estaba volviendo loco, y toda precaución se fue por la ventana… me incliné para besarla y ella se puso de puntillas, como si estuviera bajo un encantamiento, sin voluntad propia.


Simplemente el rozar de sus labios con los míos fue maravilloso, aspiré su aliento cálido y tomé su labio inferior entre los míos. Bella emitió un gemido y yo debí contenerme para no restregar mi erección contra su frágil cuerpo. Su corazón comenzó a latir muy rápido y dejó de respirar, por lo que me asusté y me retiré lentamente, apoyando mi frente en la suya.


-Respira, Bella –Dije sonriendo.


Ella inspiró profundamente un par de veces y me miró a través de sus largas pestañas.


-Wow… -Dijo sonriendo.


-Wow –Repetí yo. Le tomé la mano y su mochila y nos dirigimos a la escuela.


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Reviews=capítulos muy seguidos como este!

El Crepúsculo de Emmett 1




Hola a todos! Nueva historia! Es que estoy un poco bloqueada con las demás… pero no se preocupen, que ya se viene el final de Crimson Moon y continuaré escribiendo Beautiful Crazy y Sweet Moon.

Espero que les guste, es una idea que me intriga desde algún tiempo… qué habría pasado si Emmett hubiera sido el soltero de la familia? Cómo habría cambiado Crepúsculo si el Oso se hubiera enamorado de Bella?

Cariños!

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Capítulo 1

Sometimes I get a feeling,

deep in my bones

Sometimes I get a feeling,

won't leave me alone

Sometimes I get a feeling,

Deep inside

it's such a feeling that my

love I can't hide

She brings me love / Bad Company


Emmett POV

Como cada día me preparé para ir al colegio después de otra noche de soledad; mientras las parejas que me rodeaban se retiraban a sus habitaciones a mí no me quedaba más alternativa que jugar videojuegos, cazar o entretenerme de la forma que pudiera hasta el amanecer.


Demonios! A veces deseaba que Rosalie y su maldito instinto maternal no me hubieran salvado de las garras del oso grizzli que me estaba por acabar… La eternidad es demasiado tiempo para pasarla en soledad. Ella tenía a su Edward, Alice tenía a Jasper y Carlisle a Esme, y yo no tenía nada más que los puntajes más altos que una consola de videojuegos pudiera ofrecer.


De pronto apareció Alice en la puerta de mi habitación, luciendo particularmente entusiasmada por algo y balanceándose de un lado para el otro de pura ansiedad.


-Hola Emm… es eso lo que vas a usar hoy? –Me preguntó apuntando a mi atuendo con el ceño fruncido.


-Sí? –Le pregunté sabiendo que me obligaría a cambiarme por sea cual fuera la razón que la había traído a mi habitación tan excitada.


-Oh no! Te veo usando una camisa blanca y el sweater color caramelo… y sácate las zapatillas deportivas, hoy vas a usar los zapatos de cuero café que te compré el fin de semana pasado.


-Pero Alice! –Me quejé. Odiaba que me hiciera vestir como un caballerito.


-Pero nada, hoy es un día especial y quiero que luzcas bien –Me dijo sacando las prendas que quería que vistiera del closet.


-Y supongo que no me vas a decir por qué este día es tan especial? –Pregunté.


-Nop, no quiero arruinar la sorpresa –Respondió dejando la ropa sobre mi cama.


-Está bien… pero sólo por hoy! –Le dije enfurruñado. Era más fácil seguirle la corriente que tratar de discutir con ella.


Me vestí rápidamente y bajé a reunirme con los demás que me esperaban en el living.


-Emmett no va a ir con nosotros en el Volvo –Anunció Alice –Va a usar su Jeep así es que podemos partir sin él.


-O…kay –Dije yo. Generalmente tratábamos de usar el Volvo por ser el más inconspicuo de nuestros autos, y mi Jeep definitivamente llamaba la atención.


-Nos vemos Emm! –Dijo Alice y saltó a los brazos de Jasper quién la agarró en el aire y la besó apasionadamente. Puaj! Exhibicionistas!


Conduje el camino a la escuela a solas, pensando en que tal vez me vendría bien una temporada en Alaska. Al menos ahí no me sentiría tan sólo, estando rodeado de tres súcubos. Había pasado buenos tiempos con esas chicas, el sexo era definitivamente divertido y Kate, Irina y Tanya no tenían miedo a experimentar, pero era algo totalmente vacío, y yo quería encontrar a mi pareja tal como lo habían hecho todos en mi familia.


Al llegar a la escuela el estacionamiento estaba repleto, y debí aparcar lejos de la entrada. No me importó, aunque ese día llovía porque demonios! Soy un vampiro! Un poco de agua no me produciría un resfrío.


En mi camino a la puerta del colegio noté una camioneta casi tan vieja como yo, de color rojo desvaído y óxido en algunas partes. No pude evitar ver el humor de la situación… a qué pobre chico le habrían cargado semejante presente?


Luego entré al edificio y me encontré con Jasper en los casilleros. Él me miró con una sonrisa de suficiencia que me dijo que él sabía el secreto de Alice y me cabreó más aún.


-Y entonces? –Le pregunté –Me vas a decir por qué estoy disfrazado de caballerito?


-Nooop –Respondió marcando su jodido acento texano y me dio la espalda para entrar a nuestra primera clase, biología.


La mañana pasó sin grandes incidentes excepto por el revuelo que había causado el hecho de que la hija del jefe de policía comenzaba las clases ese día, y todos murmuraban sobre ella refiriéndose a si era bonita, a su ropa y hasta a su roñosa camioneta. Aparentemente ella era la dueña de la antigüedad aparcada fuera de la escuela.


Al salir del salón Alice me estaba esperando y casi vibraba de energía contenida.


-Alice, me vas a decir de una maldita vez qué va a pasar hoy? –Exclamé.


-No! –Dijo abrazándome y depositando un beso en mi mejilla –Estoy tan feliz por ti!


-Ok, vamos a "almorzar"… -Dije resignado. Nos unimos a Rosalie y Edward que me dedicaron una sonrisa cómplice (claro, Edward habría leído la mente del duende y le habría contado las noticias a Rosalie) y entramos a casino.


Como siempre que los Cullen en pleno entraban a un lugar, se produjeron unos segundos de silencio, que nosotros ignoramos lo mejor que pudimos.


Pero de pronto un murmullo llegó a mis oídos


-Quienes son esos? –Preguntó una suave voz.


-Esos son los Cullen –Respondió Jessica Stanley, una desagradable chica que se me había ofrecido casi abiertamente en varias ocasiones y que había tenido suerte de no encontrarme hambriento esos días, o la habría dado de baja por insoportable.


-Son hermanos? –Preguntó la primera voz.


-El grandote es Emmett, la chica de pelo corto Alice y el chico de pelo cobrizo es Edward y son hermanos, adoptados por el doctor Cullen –Explicó otra chica –Los rubios son Jasper y Rosalie Hale, son mellizos y son pareja de Edward y Alice.


-Y viven todos juntos en la mansión de los Cullen! –Exclamó Jessica entusiasmada por el chisme.


-Vaya –Dijo la primera voz mientras nos sentábamos en nuestra mesa habitual, lejos de los demás.


-Edward qué te pasa? –Preguntó Rosalie, y todos nos giramos a mirarlo. Estaba con el ceño fruncido y se agarraba el puente de la nariz como si le doliera la cabeza.


-No puedo… no puedo leer nada en ella, es como si no estuviera ahí –Explicó furioso. Para Edward era importantísimo su don para interactuar con los demás.


-La chica nueva? –Pregunté interesado y me volteé para buscarla con la mirada. La encontré de inmediato y ella también miraba hacia nuestra mesa. En cuanto me vio mirándola escondió su rostro ruborizado tras una cortina de su cabello, pero lo hizo demasiado tarde. Nuestros ojos se habían cruzado y al ver sus profundos ojos color chocolate me sentí morir un poco. Era hermosa, de una forma poco tradicional, frágil y delicada nada evidente como Rosalie, pero infinitamente más interesante… no pude apartar la mirada de ella.


-Yay! –Exclamó Alice aplaudiendo, sacándome de mi sopor. Los demás me miraban con sonrisas entre felices y condescendientes, y entonces todo hizo click en mi cabeza.


-Ella es…? –Pregunté suavemente a Alice que asentía furiosamente.


-Tu alma gemela! Siiiiii! –Dijo dando brinquitos en su asiento.


-Estás segura? –Dije volviendo a mirar a la chica nueva.


-Absolutamente, sólo tienes que conocerla y se van a enamorar… -Dijo con ojos soñadores.


-Mierda! –Exclamé. Por fin la había encontrado, y quién se lo habría imaginado? Resultaba ser una humana de 17 años que ni siquiera estaba en mi grado sino un curso más abajo… Ahora que lo sabía no podía esperar para conocerla… sería perfecta para mí como Esme lo era para Carlisle? O Alice para Jasper? O, de una extraña manera, Rosalie para Edward? –Voy a hablar con ella! –Exclamé.


-No! No puedes! La asustarías! –Exclamó inmediatamente Alice.


-Hay algo extraño en ella –Dijo Edward mirándola con desconfianza.


-Qué tiene de extraño? Apuesto que es perfecta! –Dije mirando a mi alma gemela.


-No puedo leer su mente –Respondió como si eso fuera un defecto –Cómo sabremos si podemos confiar en ella?


-Podemos… -Dijo Alice firmemente –Además Bella va a ser mi mejor amiga!


-Bella? –Pregunté saboreando su nombre… y me gustó.


-Yo no me entusiasmaría tanto con una chica con la que ni has hablado –Dijo Edward ganándose un codazo en las costillas de parte de Rosalie y miradas de fastidio del resto. Por qué siempre tenía que ser un aguafiestas?


-Cómo la voy a conocer entonces? –Pregunté a Alice –No nos vamos a encontrar nunca en esta escuela!


-Edward te la podría presentar –Sugirió Alice –Están juntos en biología… Pero se me ocurrió una manera mucho más romántica!


-Y eso sería… -Dije ansioso. No veía razón para esperar, simplemente cruzaría el casino y la invitaría a salir. Si era de verdad mi alma gemela no me rechazaría verdad?


-Yo me voy a encargar de que Bella e demore un poco en salir para despejar el estacionamiento. La camioneta de Bella va a fallar, de eso se va a encargar Rosalie, y entonces apareces tú y salvas el día ofreciéndole llevarla a su casa!


-Ok, me parece un buen plan –Aprobé. Con tal de conocerla ese mismo día no me importaban los detalles. Y que suerte que la noche anterior hubiera salido a cazar si tendría a una humana en mi Jeep… mi control era bueno, pero no quería testearlo con mi chica.


Las siguiente dos clases fueron un infierno… el tiempo parecía no pasar lo suficientemente rápido y quebré varios lápices azotándolos contra la mesa. Le gustaría yo a Bella inmediatamente? O la asustaría? Soy jodidamente grande, suelo asustar a la gente, y ni siquiera los profesores se atreven a mirarme a los ojos, mucho menos los otros alumnos.


Finalmente sonó el timbre marcando el fin de mi última clase, y yo corrí a velocidad humana hacia el estacionamiento. Poco a poco se comenzó a vaciar hasta que quedaron unos pocos autos, y de pronto apareció ella, Bella… y venía furiosa!


La vi subirse a su camioneta y tratar de hacerla partir, pero como estaba planeado, la camioneta no partió. Lo intentó varias veces, golpeó el volante y se bajó para patear un neumático, descargando toda su ira en el pedazo de chatarra que era su vehículo, haciéndome reír con ganas en el proceso.


Entonces me pareció que era hora de ofrecer mi ayuda como un caballero andante.


Caminé hacia ella que seguía dándome la espalda y tuve la oportunidad de examinar su cuerpo. Era de estatura media, 1.70 mts aproximadamente, tal vez un poco menos. Era delgada pero tenía unas deliciosas curvas justo en los lugares precisos, y un culito… Mmmmmh… delicioso, no pude esperar a tener mis manos en él.


-Hola –Le dije con mi voz menos amenazadora –Algún problema?


-Oh! Demonios! Me asustaste! –Dijo girándose y encontrándose de frente a mi pecho. Subió los ojos lentamente hasta mi rostro y aspiró violentamente. Yo aproveché de analizar su rostro, encontrándolo perfecto en cada detalle, incluso las pecas desparramadas sobre su pequeña naricita y su labio inferior más regordete que el superior, ideal para ser lamido y succionado.


-Lo siento! –Le dije levantando las manos al aire.


-Oh está bien, estaba concentrada en este pedazo de chatarra… -Dijo enrojeciendo y apuntando a su camioneta.


-Te puedo ayudar en algo? –Pregunté ansioso –Mi nombre es Emmett Cullen –Dije extendiéndole la mano –Estoy en último año.


-Bella Swan, en mi penúltimo año –Dijo y estiró su mano hacia mí. Y entonces se produjo… el primer roce… lo sentí como si miles de voltios se descargaran en mi piel, sentí mariposas, si! mariposas en el estómago y la vi abrir los ojos enormemente, por lo que ella lo debe haber sentido también.


-Y? –Le dije como para quitarle importancia a lo sucedido – necesitas de un caballero andante?


-El caballero sabe reparar motores? –Preguntó escéptica.


-No exactamente… –Le dije una pequeña mentirita blanca. Todos en la casa sabíamos de mecánica excepto Esme que nunca había sentido inclinación a aprender –Pero te puedo llevar adonde me lo pidas! –Agregué apuntando a mi Jeep.


-Eso es lo que conduces? –Preguntó mirando el Jeep con respeto.


-Qué esperabas? –Le pregunté –Un volvo plateado? –Nunca perdía ocasión de burlarme de la elección de Edward -Soy un chico grande, necesito un auto grande.


-Mmmmmh… -Pareció debatirse entre lo que quería y lo que le habían enseñado… a nunca subirse al auto de un extraño.


-Te juro que no te voy a hacer daño y que te voy a dejar en tu casa sin más. Si no quieres no tienes ni que hablarme! –Le dije sonriéndole mi mejor sonrisa, con hoyuelos y todo.


-Está bien! –Dijo ella dándole una última patada a su camioneta, luego sacó su mochila y cerró la puerta lista para seguirme.


-Perfecto! –Dije entusiasmado, y no pude evitar tocarla en la base de la espalda para dirigirla hacia mi Jeep, la tentación era demasiado fuerte. Ella se tensó un segundo, enrojeció un montón, mordió su labio, pero no dijo nada. Yo le abrí la puerta y la tomé de la cintura para ayudar a subir a la cabina… mis dedos rozaron un trozo de la suave piel de su estómago y la misma electricidad del primer toque volvió a afectarnos.


Ella me miró a los ojos tímidamente y me preguntó


-Tú también lo sentiste?


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Espero que les haya gustado, lo continuaré en base a la respuesta que tenga de ustedes, así es que a opinar!


Crimson Moon 17





Hola chicos, aquí está el esperado capítulo final de Crimson Moon… Lo siento mucho por la demora, pero me fue casi imposible escribirlo, estaba completamente bloqueada y aún ahora no estoy completamente feliz con él.

Pero la historia debe tener un final y este es… espero que les guste a pesar de todo…

Abrazos a todos quienes leyeron, comentaron y agregaron esta historia a sus alertas y favoritos, aprecio cada uno de sus gestos de apoyo, ya que como saben, sólo escribo para ustedes.

Cariños y nos leemos en mis próximas historias!

R

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Capítulo 17


Y así verás, que estoy cambiando un poco

y notarás que soy igual que tu

Y entenderás en mi dulce quimera

ya que soy la que espera

yo me transformaré

Cuando yo me transforme / Nicole
Davy POV

3 Años después…

Mamá estaba ocupada en la cocina haciéndome un pastel junto a tía Rose y tía Char. A pesar de que yo era el único que comía ella disfrutaba cocinar y me preparaba sofisticados platos que a veces resultaban en verdaderos desastres, especialmente cuando inventaba recetas, ya que poco a poco se le estaba olvidando el sabor y la sazón de la comida humana.

Yo me encontraba con tío Emmett jugando videojuegos a la espera de que papá regresara de la ciudad donde había ido a buscar mi regalo, y estaba ansioso por que sabía que este año sería especial.

Y no sólo por lo que me regalarían.

Este año se reuniría toda la familia de nuevo para celebrar el acontecimiento más importante de mi vida: mi transformación.

Yo ya había alcanzado mi madurez física y habíamos decidido que, en orden de evitar problemas con los Volturi por mi calidad de "hibrido" lo mejor sería completar mi transformación a vampiro. Después de todo ya era un adulto externamente y sería más fácil para mí poder interactuar con el mundo de los humanos si no estaba permanentemente creciendo y envejeciendo… no sabíamos si mi crecimiento acelerado se detendría alguna vez. Y no quería morir de viejo a los 20 años.

Por todos esos motivos mi último cumpleaños era importante.

…oOo…

De pronto se escuchó el ruido de dos motores acercándose a casa e inmediatamente salí ansioso a ver quién era. En su camioneta venía papá y en otra, nueva, enorme y de un reluciente color rojo, venía tío Peter.

Papá y tío Peter se bajaron de los vehículos y papá dijo

-Sorpresa! –Mientras tío Peter se acercaba con las llaves de la camioneta nueva.

Mamá y mis tías salieron de la cocina y se acercaron a felicitarme orgullosas, lo pude percibir. Mamá dijo

-Felicidades Davy… sabes? Mi primera camioneta también era roja… -Y me besó en la mejilla poniéndose de puntillas. Ahora yo era mucho más alto que ella.

-Wow! Gracias! –Dije sin poder creer mi buena suerte. Por fin me dejarían manejar!

-Y aquí tienes tu licencia de conducir –Dijo papá entregándome una pequeña tarjeta.

-Jenks? –Pregunté.

-Jenks –Afirmó. Miré la foto y en ella me veía casi igual a mi padre, a excepción de mis ojos grises. Los de él son de color caramelo derretido. Mamá siempre decía que mi parecido con él era su mayor orgullo…

-La puedo probar? Pregunté feliz, pero antes de que me respondieran se sintió el ruido de motores nuevamente y vimos acercarse dos autos más. Esta vez eran mis abuelos Esme y Carlisle, y tío Edward y tía Tanya, que gustaban de conducir su propio auto (el que cambiaban cada año, extrañamente siempre por un volvo plateado).

La historia entre tío Edward y tía Tanya había sido complicada, y nunca me la habían aclarado completamente, pero aparentemente tío Edward había estado muy enamorado de mamá. Después de que papá y mamá se casaron él decidió retirarse por una temporada en Alaska, donde lo esperaba tía Tanya que siempre había estado enamorada de él.

Tío Edward la rechazó como de costumbre, una y otra vez, hasta que un día simplemente ella renunció a perseguirlo, resignándose a una vida sin su amor, pero llena de sexo vacío (tía Tanya es una súcubo)

Tío Edward pudo leer en su mente que los sentimientos de tía Tanya eran verdaderos y que ella estaba sufriendo tanto como había sufrido él sin mi mamá, y entonces decidió darle una oportunidad a tía Tanya, para probar la teoría de "un clavo saca a otro clavo", y así es como se volvieron una pareja, y en 2 años no han vuelto a separarse.

Incluso escuché hace días a mamá y a mis tías Rose y Char hablando de que probablemente pronto se casarían, pero esos eran sólo rumores… de todos modos tía Tanya era considerada una Cullen más y yo la quería y respetaba como tal.

Pronto fui sacado de mis cavilaciones por abuela Esme gritando

-Davy! Mi niño, estás tan grande! E igual a tu padre! Ven a darle un beso a tu abuela!

-Hola abuela Esme –Dije acercándome a ella para besarla y abrazarla. Luego fue el turno de abuelo Carlisle, que me abrazó emitiendo amor y orgullo. Para un empático como yo tantas emociones positivas lanzadas a mí eran como un baño de felicidad, y me regodeé con el cariño de mi familia.

-Tío Edward… Tía Tanya… -Saludé con una sonrisa. Ellos estaban de la mano y se soltaron sólo para poder abrazarme y luego volvieron a unir sus manos, necesitando el contacto. Yo sonreí y les envié una oleada de cariño... Estaba contento por ellos.

Luego entramos todos a la casa cargando el equipaje que traían y abuela Esme dijo

-Quiero ver bien a mi nieto! Davy en ese bolso están tus regalos, después los verás con más calma! Ahora ven y siéntate con tu abuela para que le cuentes cuáles van a ser tus planes una vez que te conviertas –Dijo palmeando el sitio junto a ella.

-Quiero estudiar abuela Esme… quiero ser un ingeniero civil… soy bueno para las matemáticas y me gusta construir cosas –Le dije esperanzado.

-Oh! Oíste Carlisle! Tu nieto quiere ser un ingeniero –Dijo con veneno en sus ojos como si fuera posible que alguien en toda la casa no me hubiera escuchado.

-Eso es fantástico Davy! –Exclamó Carlisle.

-Todo depende de si su sed aumenta con la transformación, pero hasta ahora Davy ha sido capaz de resistirse a la sangre humana por completo, así es que esperamos que pueda comenzar a estudiar el próximo otoño –Dijo mamá. En ese momento se escuchó el sonido de otro motor acercarse a casa y salí corriendo a recibir a nuestros próximos visitantes.

-Abuelito! Grité al ver a abuelito Charlie descendiendo de un Porshe amarillo conducido por abuelita Alice.

-No me llames "abuelito" muchacho –Dijo abuelito, cascarrabias como siempre –Ya estás grande para esas cosas –Dijo dándome un abrazo y emanando amor y orgullo.

-Sólo tengo 4 años –Rebatí –Creo que perfectamente te puedo llamar abuelito si me apetece.

-Hummm –Bufó y abuelita Alice se colgó de mi cuello.

-Davy! Cada día estás más alto! Oh cuánto te extrañamos, Charlie no podía esperar a que llegáramos! –Me dijo aún sin soltarme.

-Yo también los extrañé –Dije abrazándola fuerte y haciéndola girar en el aire.

-Aaaah! –Gritó entre risas –Suéltame Davy! Charlie, ayúdame!

-Nop, tú te lo buscaste colgándote del muchacho como si fueras un monito –Respondió abuelito con voz dura pero emanando ternura por su esposa.

-Basta Davy! Suelta a Alice para que el resto podamos saludarla como corresponde! –Dijo mamá abriéndole sus brazos a su amiga y madrastra.

Y Todos comenzaron a saludar a los recién llegados, y yo me senté en el suelo a abrir mis regalos.

…oOo…

Esa noche estuvimos de fiesta, toda la familia junta por primera vez en años, y yo me fui a dormir al amanecer, sabiendo que sería la última vez que lo haría.

…oOo…

Una vez que desperté bajé al living y toda la familia estaba esperándome. Mamá estaba sobre el regazo de papá y en cuanto me vio aparecer me envió una oleada de amor, al igual que el resto de los presentes.

-Estás listo Davy? –Preguntó papá.

-Listo –Le dije sabiendo que me enfrentaría a un dolor como no había conocido jamás.

-Estás seguro? –Preguntó mamá por enésima vez.

-Sí mamá, seguro, quiero ser como ustedes –Respondí.

-Oh mi bebé -Lloró mi mamá –Estoy tan contenta y asustada a la vez! –Me dijo levantándose para besarme.

-Mamá, si no te sientes capaz de hacerlo… -Le dije tratando de darle una salida.

-Por supuesto que soy capaz de hacerlo! –Respondió ofendida.

-Tu abuelo Carlisle está aquí y ya conversamos todo lo que ella necesita saber sobre el proceso…

-Entonces hagámoslo! –Dije con falso entusiasmo. La verdad es que tenía un poco de miedo, pero papá me envió valor.

Me dirigí a mi habitación seguido por el resto de mi familia y me recosté en mi cama.

Me vi rodeado de mi familia en un capullo de amor y eso me ayudó a tranquilizarme, y mamá y papá se pararon a mi lado.

-Nos vemos en dos días querido –Me dijo mamá besándome la mejilla.

-Nos vemos mamá, tranquila, confío en ti.

-Lo sé Davy, no te voy a defraudar –Me dijo segura de sí misma.

Entonces envié una oleada de amor a todos en la habitación y mamá y papá me tomaron de las muñecas, acercándolas a su boca. Se miraron y sincronizadamente me mordieron, inyectando la mayor cantidad de veneno posible.

-Ahora los tobillos –Dirigió Carlisle, y papá inmediatamente me selló la mordedura para moverse a mi tobillo. Mamá se demoró unos tensos segundos extra en los que pude sentir su sed ante mi sangre mientras comenzaba el dolor.

Pero su amor por mí pudo más, Y antes de que nadie interviniera, selló mi herida y me mordió en los tobillos.

Traté de hacerme el valiente y no gritar frente a toda mi familia ante el veneno que recorría mis venas como lava ardiente, y entonces papá me mordió en el pecho, sobre el corazón, mientras mamá me mordía en el cuello.

Una vez sellados los últimos mordiscos el fuego que ardía en mi cuerpo me atacó desde todos los flancos, y entonces escuché a papá decir

-David, hijo, grita… no es signo de debilidad…

-Es verdad lo que dice papá Davy, si te duele tienes que gritar! –Me rogó mamá.

El resto de la familia agregó comentarios acordando con mis padres, y yo me dejé ir y arqueando mi espalda solté el primer grito de agonía.

…oOo…

Las lenguas de fuego me asaban lentamente, y podía sentir como me achicharraba desde el centro de mí ser. Podía sentir las manos de mamá acariciándome y la preocupación de todos por mi estado. Pronto papá se dio cuenta y gritó

-Fuera! Todos juntos lo estamos haciendo sentir más incómodo. Sólo Bella y yo estaremos presentes.

Poco a poco pude sentir que el dolor disminuía pero la incomodidad de mi padre aumentaba… estaba compartiendo la agonía del cambio conmigo…

Mamá se acercó entonces y pude sentir cómo me desvestía hasta dejarme en ropa interior y comenzaba a aplicar paños fríos en mi cuerpo para aplacar el ardor que sentía desde el interior.

-Grita hijo… mi principito… Grita y saca todo ese dolor –Me dijo ella con la voz quebrada por mi sufrimiento –Todo esto va a pasar y tú vas a ser el más hermoso vampiro que haya existido nunca!

-Aaaaaaaaaaaah! –Grité y me entregué nuevamente al dolor.

…oOo…

Bella POV

Ver a mis dos amores sufriendo era desgarrador, pero sabía que lo que hacía Jazz era lo mejor para ambos… el dolor compartido es menos terrible, y Jasper como un soldado curtido en las Guerras Vampíricas no era ajeno al sufrimiento… e incluso a la tortura.

Pasamos muchas noches discutiendo el mejor modo de convertir a Davy, y decidimos hacerlo juntos, para que fuera nuestro veneno conjunto el que lo transformara.

Davy sería nuestro hijo por sangre y ponzoña.

…oOo…

Los dos días de la transformación pasaron de manera terriblemente lenta, cada grito de mi niño era una herida abierta en mi corazón.

Habría dado lo que fuera por cambiar lugares con Jazz y poder aliviarlo un poco, sus ojos estaban negros de hambre, ya que usar su don por períodos prolongados de tiempo era desgastador.

Corrí a la cocina y calenté en el microondas algo de la reserva de sangre que teníamos para Davy y se la llevé a Jazz antes de que los demás pudieran hacerme preguntas. Jasper estaba junto a la cama de Davy tomándole la mano y con un gesto de dolor en su rostro… supe que si los vampiros pudiéramos sudar estaría transpirando…

Me acerqué lentamente para no romper su concentración y le envié mi amor y preocupación mientras le acercaba el termo de sangre a la boca. Él al principio no reaccionó, pero de pronto se acercó un poco al termo y abriendo los ojos para mirarme profundamente y comenzó a beber.

Pude ver como con cada trago que bebía sus ojos se iban aclarando y el color púrpura bajo sus ojos se desvanecía. Respiré aliviada y Davy dejó de gritar para comenzar a gemir… con el alimento el don de Jazz se hacía más poderoso.

Grité a Rose para que siguiera llevándonos sangre cada dos horas para mantener a Jasper en óptima forma física y así pasamos los días.

…oOo…


Davy POV
Mi corazón se aceleró y el dolor se trasladó abandonando mis extremidades hasta llegar a mi pecho. Escuché a mamá hablar, pero el dolor era demasiado y no me permitió concentrarme en el contenido, sólo en el fondo… su amor incondicional por mí.

La quemazón que lamía mis venas se fue retirando lentamente hasta quedar concentrada solo en mi corazón, y justo cuando parecía que iba a estallar y que yo me quedaría sin voz de tanto gritar… todo se detuvo.

Finalmente yo era un vampiro.

&&&&&&Fin&&&&&
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Espero que les haya gustado… ya todos los conflictos están solucionados, y sólo queda por delante la vida de Davy como un vampiro…

Repito para todos mis cariños y abrazos de Emmett para todos quienes se tomaron el tiempo de leer mi historia.

Crimson Moon 16





Hola chicos, ya estamos llegando al fin de esta historia, sólo falta un capítulo más…

Espero que disfruten, cariños

R.

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Capítulo 16


Quien te hará el amor con luna y playa?

Quien será tu sol que no te falla,

Que no te falla?

Dime quien te quitará,

Las espinas de tu corazón?

Solo yo,

Tu mi religión, guayo guayo...

De los pies a la cabeza /Mana

Bella POV

No podía creerlo! Mi papá y Alice… mi ex mejor amiga. Era como de pronto pasar el umbral a la dimensión desconocida, algo horrible y espeluznante… por qué me costaba tanto aceptarlo?

-Bella, tienes que pensar en la felicidad de tu padre –Me dijo Jasper acariciando mis hombros.

-Lo único que quiero es que Charlie sea feliz! Pero eso no significa que tenga que hacerlo con Alice… esa traidora! –Dije aún resintiendo la forma en que le había hecho daño a Jazz.

-Alice sólo trató de no traicionarse a sí misma –Dijo él, siempre comprensivo –Y si no lo hubiera hecho no nos habríamos encontrado tú y yo… no seríamos felices como lo somos ahora.

-Jazz, eres demasiado bueno –Dije girándome para besar sus labios brevemente, no quería discutir con él.

-No lo soy Bella… simplemente tengo la habilidad de sentir lo que sienten los demás, y lo que sienten Alice y tu padre es verdadero amor, no vale la pena luchar contra eso –Dijo acariciando mi mejilla con sus nudillos.

-Crees que serán felices? –Pregunté débilmente.

-Lo serán, si están juntos y cuentan con tu apoyo, lo serán –Me dijo volviendo a besarme. En ese momento escuché pasitos acercándose…

-Mamá ya no estás enojada? –Preguntó Davy entrando en la habitación.

-No amor, ya no estoy enojada… y nunca estuve enojada contigo –Dije tomándolo en mis brazos y besándolo repetidamente.

-Maaaamy! Mucho! –Se quejó revolviéndose en mis brazos.

-Qué? Ya no puedo besar a mi principito? –Pregunté un poco herida… mi bebé estaba creciendo tan rápidamente…

-Sí, pero no tanto mamy! –Me dijo él tocando mi mejilla con su manita.

-Anda a jugar con tu tío Emmett amor –Le dije besándolo una vez más –Mamá y papá necesitan terminar su conversación.

-Anda Davy –Dijo Jazz –Yo voy a jugar con ustedes en un momento –Dijo sonriéndole a nuestro hijo, que cada día se parecía más a él.

-Bueno, me voy… -Dijo Davy y salió corriendo de la habitación gritando -Tío Emmeeeett!

-Ahora que estamos solos –Dijo Jazz bajando la voz –prométeme que les vas a dar una oportunidad a Charlie y a Alice… prométeme que te vas a portar bien.

-Lo prometo –Dije haciendo un puchero coqueto. Yo de verdad sólo buscaba la felicidad de mi padre –Pero si me das un besito… -Agregué mirándolo a través de mis pestañas.

-Los que quieras cariño –Dijo él y descendió su rostro para encontrar sus labios con los míos, dándome un beso lento y sensual e inundándome con todo su amor por mí. Yo le devolví el sentimiento y el beso se extendió y se extendió, ya que ninguno de los dos necesitaba aire para respirar.


…oOo…

Alice POV
Charlie y yo descendimos la escalera lentamente y sentí como si me fuera a desmayar… aunque sabía que eso era imposible. Temía quedar fuera de la familia si Bella me rechazaba, y aunque había comenzado a amar a Charlie con todo mi corazón, los Cullen y Whitlocks eran importantísimos para mí.

Cuando llegamos al living estaban todos esperándonos. Algunas caras serias, otras sonrientes, pero en la única en la que me pude enfocar fue en la de Bella… mi mejor amiga… no, mi EX –mejor amiga… dios! Cuánto la extrañaba!

Su hermoso rostro estaba serio, y mis visiones del futuro no estaban claras en cuanto a cómo reaccionaría… aparentemente ella misma no estaba segura de cómo reaccionar.

Pero cuando su rostro se fijó en el de Charlie éste le sonrió, y Bella como una niña se lanzó a sus brazos llorando de alivio al verlo entero, sano y salvo.

-Papá! Estás bien! –Exclamó ella.

-Si Bells –Dijo él incómodo ante una situación tan emocional –Ambos estamos bien –Dijo rodeando con su brazo mi cintura a modo de incluirme en la conversación y obligar a Bella a reconocerme.

-Me alegro tanto –Dijo ella con los ojos aún fijos en él.

-Bella, Alice es mi pareja ahora –Dijo Charlie con voz ronca y fuerte –Te agradecería que mostraras los buenos modales que te inculcamos tu madre y yo…

-Lo siento papá… -Dijo mirando el piso como una niña castigada –Alice… -Dijo mirándome por primera vez -lo siento por todo, yo no pretendía hacerte sentir mal… y si amas a mi papá, entonces bienvenida a la familia, yo estoy dispuesta a tratar de ser nuevamente tu amiga.

-Oh Bella! Gracias, gracias! –Dije dando brinquitos de felicidad –Estoy tan contenta de que me hayas perdonado y de que me aceptes como la pareja de Charlie! Vamos a ser tan felices!

El ambiente se relajó y algunos rieron ante mi desplante de alegría. Incluso Charlie soltó una carcajada de alivio, para luego tomarme firmemente por la cintura y plantarme un sonoro beso ahí mismo, frente a todos!

Entonces Charlotte habló.

-Ok, Ok, ahora que todos somos familia una vez más… podemos comenzar a planear el matrimonio de Bella y Jazz? Va a ser en 3 días y no tenemos ni el vestido de la novia!

-Oh! quiero ayudar! Quiero ayudar! –Dije vibrando de emoción. Una boda!

-Bueno… -Dijo Bella –La verdad es que lo hablamos Jasper y yo y creo que tengo algo más que ofrecerte, Alice… eso si tú quieres, claro…

-Ofrecerme? –Pregunté intrigada, y entonces lo vi claramente en mi mente… Una boda doble! –Sisisisisisisisí! -Comencé a saltar nuevamente sin poder contenerme –Charlie debes apresurarte en tus planes para esta noche –Dije sabiendo que pediría mi mano –Las chicas y yo tenemos que ir a Seattle mañana.

-Entonces lo harás? –Preguntó Bella, los otros no entendían nada, salvo por Edward, que lo leía en mi mente.

-Lo veo claramente, vamos a tener una boda doble! –Exclamé.

-Boda doble? –Exclamaron varias voces, incluido Charlie.

-Sí, mi amor –Le respondí a mi sorprendido novio –Esta noche me pedirás mi mano. Te dejo para que hagas tus preparativos, las chicas y yo vamos a salir! –Dije y le di un beso en la mejilla y tomé la mano de Bella para dirigirla hacia la puerta –Esme, Rose, Char! –Grité –Vamos a Port Ángeles, tenemos mucho trabajo por hacer!


…oOo…

Bella POV

De pronto ya no estaba tan segura de mi decisión… los últimos días habían sido un torbellino de compras, pruebas de vestidos, elección de flores y adornos. Trabajamos día y noche para que todo estuviera de acuerdo a las visiones de Alice de cómo luciría nuestro matrimonio.

Pero poco a poco fui recordando por qué Alice solía ser mi amiga, y si bien me negaba a pensar en ella como mi madrastra, si aceptaba su amistad. Alice a pesar de estar convaleciente era una bola de energía que estalló dejándonos a todos agotados.

-Ya es el momento Bella! Debes vestirte si quieres que comencemos a tiempo –Me dijo Char mientras me terminaba de peinar.

-Alice ya está lista? –Pregunté estúpidamente… por supuesto que Alice no llegaría tarde a su propio matrimonio.

-Sí, Rose terminó de peinarla hace un rato y ya está vestida y esperándote –Me respondió.

-Bien, ayúdame entonces a ponerme el vestido… aún no manejo mi fuerza y no quiero rasgarlo…

-Con gusto –Respondió Charlotte, quién se había transformado rápidamente en una de mis mejores amigas junto a Rosalie.

-Cómo me queda? Está bien? –Pregunté ansiosa al ver el rostro de Char, en especial sus ojos llenos de veneno.

-Bella te ves preciosa! –Exclamó mi amiga abrazándome levemente para no arruinar el vestido –Vamos a la habitación de Alice –Dijo tomándome la mano. Yo la seguí sorprendida de mi propia gracilidad al caminar sobre los zapatos de tacón que Alice había elegido para mí.

Al abrir la puerta de la habitación de Alice y… mi papá… lo primero que vi fue una visión de color lila. Rose lucía preciosa en su traje de madrina, y Esme usaba el mismo modelo como madrina de Alice.

-Y Alice? –Pregunté mientras sonreía a mis amigas y giraba para que pudieran ver el efecto completo de mi vestido.

-En el baño, terminando los últimos toques de su maquillaje –Respondió Esme mirándome dulcemente. En ese momento Alice apareció en el umbral y no pude dejar de apreciar lo hermosa que se veía… por un momento dudé de mí y de pararme a su lado en el altar, tanto que se debe haber reflejado en mi rostro, porque Char me abrazó y me susurró al oído

-Te ves preciosa, Bella, no dudes de ti misma.

-Gracias Char –Dije enderezando mi espalda y levantando la barbilla –Te ves como un pequeño ángel, Alice –Le dije.

-Gracias Bella… -Dijo como sorprendida con el cumplido –Lo mismo digo, te ves preciosa!.

-Y Charlie? –Pregunté.

-Está listo –Respondió Rose –Esperando nuestras instrucciones.

-Ya es hora? –Pregunté nerviosa.

-Sí querida –Me dijo Esme –Ya es hora.

-Escóndete Alice! –Dijo Char empujándola al baño. En ese momento se sintieron 3 golpes en la puerta.

-Puedo entrar? –Preguntó Charlie.

-Mejor yo salgo –Le dije abriendo la puerta y enfrentando a mi padre, quien lucía devastador con un impecable esmoquin negro.

-Bella! Hija! –Dijo sorprendido de verme –Te ves maravillosa…

-Mamy! –Me tironeó el vestido Davy, vestido exactamente igual a su abuelo –Te ves linda!

-Gracias amor! –Le dije a Davy lanzándole un beso.

-Permiso –Dijeron Esme, Rose y Char saliendo de la habitación. Char bajó hacia el jardín y tomó una flauta para acompañar a Edward en su piano y Peter con su guitarra en los primeros acordes de la marcha nupcial.

Una vez que comenzó la música, bajó Rose seguida por Esme y Davy, que llevaba un canasto de pétalos de rosa, y entonces fue mi turno…

-Tranquila hija, todo estará bien –Me dijo Charlie besando mi frente. La inesperada caricia me sacó de mi estupor y lo tomé del brazo, aferrándome a él con fuerza.

-Vamos –Le dije – Estoy lista.

Caminamos por el pasillo hasta la escalera, y nos cruzamos con Carlisle que iba a recoger a Alice. Al bajar la escalera fui asaltada por el aroma de miles de flores que se encontraban en ramos por todos lados. Yo misma había ayudado a hacer los arreglos, por lo que no debía sorprenderme el resultado final, pero de todas maneras resultaba impactante.

Davy se paró frente a nosotros y me dijo

-Un besito mamy? –Y yo entendí que era su manera de ayudar a calmar mis nervios.

-Gracias cariño –Le respondí agachándome. Él aferró sus manitas a mi cuello y me dio un sonoro beso en la mejilla. Entonces tomo su canasto del suelo y comenzó el recorrido por la alfombra roja que habíamos instalado en el patio hacia una pérgola blanca donde nos esperaban ya Emmett, las madrinas y mi Jazz.

Caminamos tras Davy que repartía pétalos a diestra y siniestra mientras la hermosa música de Edward, Peter y Char continuaba, hasta que sin saber cómo estuve al lado de Jasper, y Charlie en un gesto tan antiguo como el mundo, le entregó mi mano y él la recibió.

Charlie se ubicó entonces a la derecha de nosotros y Alice apareció al principio de la alfombra del brazo de Carlisle. Caminaron lentamente el pasillo y llegaron al altar, donde Carlisle entregó la mano de Alice a Charlie.

La música entonces se hizo más suave hasta que se detuvo y Emmett comenzó con la ceremonia…

-Queridos hermanos, estamos aquí reunidos para unir a estas dos parejas en santo matrimonio… - Dijo seriamente, nada que ver con mi hermano oso de siempre.

La ceremonia continuó y cuando llegó a la parte de

-Aceptas Isabella, a este hombre en salud y enfermedad, riqueza y pobreza, en lo dulce y en lo adverso, por todos los días de tu vida?

-Sí, acepto –Susurré mirando a mi Jazz y enviándole todo mi amor.

Luego Emmett repitió la pregunta para Jazz, quién respondió con un "Sí, acepto" sonoro y firme, y me envió todo su amor, y Davy hizo lo mismo, tomándonos de las manos a ambos.

Quedé abrumada con tantos dulces sentimientos, y el resto de las preguntas a Charlie y Alice ni siquiera las escuché… sólo bajé de mi nube cuando Emmett, recuperando la típica sonrisa que siempre adornaba su rostro, nos dijo

-Caballeros, pueden besar a sus novias.

Entonces Jazz tomó mi rostro con una mano (la otra aún sostenía a Davy) y me besó dulcemente en los labios. Luego tomó a Davy en sus brazos y nos dijo

-Por fin somos una familia de verdad!

-Siempre lo fuimos, Jazz –Le respondí sonriendo.

-Hurraaaa! –Gritó Davy –Mi abuelito y mis papás se casaron!

-Sí pequeño –Le dijo Charlie sin soltar a Alice de su lado –Ahora tienes una abuelita! –A lo que Alice respondió con una juguetona palmada en su brazo.

Y así, sin más, los demás se acercaron a felicitarnos e ingresamos a la casa para que la fiesta comenzara.


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Y ahí lo tienen, casi el final de la historia… sólo falta un capítulo y ya, estamos.

En ese cap. se decidirá el futuro de Edward… queremos verlo acompañado? Muchas me han dicho que sí. Cuéntenme qué opinan.

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