viernes, 15 de julio de 2011

Condenados 3



Otro capítulo de Condenados. Espero que les guste, es un poco diferente a mis demás historias.
Ustedes dirán.
Abrazos

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Capítulo 3
Estamos solos en la selva, nadie puede venir a rescatarnos
estoy muriéndome de sed, y es tu propia piel
la que me hace sentir este infierno
te llevare hasta el extremo
te llevare, abrázame, este es el juego de seducción
estoy muriéndome de sed, y es tu propia piel
la que me hace mover, me hace mover
me hace mover, en extremos.
Juego de seducción / Soda Stereo

Demetri POV
Isabella ardió durante tres días.
Y despertó convertida en una diosa.
Durante esos tres días no pude evitar fantasear sobre ella… sobre lo que sería compartir mi eternidad con una mujer así, hermosa, apasionada, una compañera creada y entrenada en la vida vampírica por mí y para mí.
No la conozco demasiado, claro que no, pero la experiencia que compartimos… fue trascendental… más que simple sexo.
Y de sexo sé bastante, si hay algo de lo que no nos privamos en Volterra es de sexo y sangre, los dos instintos más fuertes en un vampiro… alimentarse y coger.
Isabella floreció conservando sus mejores cualidades como humana y mejorándolas como vampira.
Sus labios más llenos, sus caderas más generosas, sus pechos más redondeados, su cabello más largo, sus piernas más torneadas… Seguía siendo ella, pero más y mejor.
…oOo…
Isabella despertó confundida, como todos los neófitos. Al verme frunció el ceño y retrocedió asustada, pero no me atacó. Yo soy su maestro, su creador, y como tal ella instintivamente se someterá a mí.
-Bienvenida Isabella… me recuerdas? –Pregunté con voz firme.
-Demetri –Afirmó.
-Recuerdas lo sucedido? –Pregunté.
-Laurent… me atacó. Tú me salvaste. Tuvimos sexo. Me convertiste –Resumió.
-Bien Isabella, veo que tu mente está clara. Ahora te vamos a alimentar –Le dije calmadamente por si se resistía. Por ningún motivo le enseñaría a cazar animales, eso es un último recurso.
-Humanos? –Preguntó.
-Humanos –Respondí –Algún problema?
-No. Soy un vampiro. Como humanos –Dijo como si estuviera recitando de memoria.
-Vamos Isabella, tengo tu cena en la cocina –Le dije tomando su mano. Ella se aferró a mí y me siguió obediente. Muy bien Isabella, muy bien…
En la cocina esperaban un par de campistas, atados de pies y manos y con sus bocas amordazadas.
Isabella se puso rígida. Pensé que se negaría a comer, después de todo había sido muy influenciada por los Cullen y su vegetarianismo.
Pero me sorprendió.
-Puedo? –Preguntó tímidamente mirándome a los ojos a través de sus largas pestañas. Jodidamente sexi.
-Adelante… -Le solté la mano y ella se lanzó al ataque. En pocos minutos había drenado a los dos campistas, haciendo un desastre de sangre y trozos de cuello de los humanos.
Tendría que enseñarle modales para comer, no es civilizado salpicar tanto…
Me felicité por haber elegido la cocina… sería mucho más fácil de limpiar que cualquier otra superficie de la casa.
Isabella se levantó lentamente y me miró con los ojos llenos de preguntas.
-Lo hiciste muy bien Piękny, muy bien. Te sientes mejor? –Pregunté.
-Sí… -Asintió.
-Alguna pregunta? –Dije sonriendo para que se sintiera cómoda.
-Por qué no siento… remordimientos? –Preguntó confundida.
-Cuando eras humana sentías remordimientos al comer pollo o cerdo? –Pregunté a mi vez.
-No –Respondió simplemente.
-Es lo mismo Isabella, has evolucionado. Has subido un escalón en la pirámide alimenticia. No sientes remordimientos porque has hecho lo que debes hacer para sobrevivir… -Expliqué.
-Demetri… Ahora… ahora qué? –Preguntó.
-Ahora vamos a esperar unos días antes de viajar. Vas a ir a Volterra conmigo, y te voy a enseñar todo lo que necesitas saber. Te puedes quedar conmigo el tiempo que lo desees –Dejé la invitación abierta. No quise parecer ansioso.
-No… no me vas a abandonar? –Preguntó esperanzada.
-Soy tu creador Isabella. No te voy a abandonar nunca, siempre estaremos ligados de alguna forma. Tú eres libre de buscar una vida independiente una vez que hayas terminado tu entrenamiento, pero siempre podrás contar conmigo. Nos une la sangre y el veneno.
-Gracias Demetri… -Sonrió. Yo amé como mi nombre se deslizó por su lengua, como una caricia.
-Ahora, vamos a limpiar este desastre, a deshacernos de los cuerpos y a limpiarte a ti –Dije en tono calmo tratando de cambiar el curso de mis pensamientos. Para los neófitos es tranquilizador que un vampiro maduro, en especial su creador, esté en control, manejando cada aspecto de sus vidas, al menos en el comienzo.
Les da estabilidad en un mundo nuevo y amenazador. E Isabella no se reveló a mi control. Me estaba gustando cada vez más.
-Ok -dijo ella tomando mi mano y dándole un apretón. Yo tomé un cuerpo, le indiqué que tomara el otro y nos dirigimos a bosque a enterrarlos.
Luego regresamos a la cabaña, donde Isabella y yo limpiamos los rastros de sangre de la cocina. Finalmente guié a Isabella al baño para ayudarla a ducharse.
Ella se quitó mi camiseta (que era lo único que levaba puesto) sin ninguna vergüenza y entró a la ducha.
Ver nuevamente su cuerpo desnudo generó la reacción esperada en mi, y antes de darme cuenta realmente de lo que hacía, me encontré en la ducha con ella, desnudo, aplastándola contra la pared y refregando mi erección contra su espalda.
Isabella gimió y sus manos viajaron a mis nalgas empujándome hacia ella con más fuerza y gimió.
-Me deseas Isabella? –Pregunté con voz ronca. Podía oler que así era, pero no haría nada que ella no quisiera.
-Sí Demetri… -Jadeó moviendo sus caderas contra las mías.
-Deseas que te haga el amor? –Pregunté tratando de darle la oportunidad de recular.
-Si –Respondió.
Yo la giré y de inmediato reclamé su boca, besándola sin contener mi pasión. El probarla como humana había sido delicioso, pero como vampira? No tenía comparación, su cuerpo era firme y durable, su piel lisa y suave como la seda y su belleza podía rivalizar con las mujeres más atractivas de la corte de Volterra.
Y era mía. Mi creación, mi pupila… y en este momento, mi amante.
Mis manos recorrieron su costado moviéndose de arriba hacia abajo mientras sus manos acariciaban mi espalda, alternando caricias y arañazos, tierna y brutal. Sus instintos vampíricos eran perfectos, era la dualidad ideal, delicada y mortífera.
Mis manos se movieron a su trasero, palmeándolo y presionándola más fuerte contra mí. Pronto la levanté con mis manos y sus piernas rodearon mi cintura. Mi boca se movió hacia su cuello mordisqueando y lamiendo mi marca en ella.
Isabella se aferró a mí con fuerza y mordisqueó el lóbulo de mi oreja, y yo gruñí de placer. Esto no era hacer el amor, era sexo animal, primal e instintivo, y ambos estábamos impulsados hacia el otro para obtener la mayor cantidad de placer posible de manera inmediata.
Apoyando su espalda contra la pared, tomé mi erección y la deslicé por su canal desde su centro hasta su clítoris, una, dos, tres veces para desesperarla aún más. Ella enterró sus uñas en mi espalda y gruñó y gritó de frustración, succionando mi cuello y moviendo sus caderas.
No pude resistir más, mi necesidad de poseerla era más fuerte que mis ganas de jugar, y bajando su cuerpo bruscamente la penetré, generando un gemido de satisfacción y placer de ambas partes.
Mi ritmo fue frenético desde el principio, y gracias a la resistencia física de los vampiros no debimos detenernos por horas.
Varios orgasmos después nos movimos desde la ducha hacia el dormitorio, y una vez que destruimos la cama, nos movimos a la otra habitación.
Isabella no dejó de sorprenderme en su pasión y entrega, y me encontré pensando cada vez más seriamente si no habría encontrado en ella a mi compañera ideal.
Horas después nos encontramos desnudos en el suelo con ella acurrucada sobre mí y mis brazos rodeándola tiernamente.
-Demetri… no me dejes… -Me rogó.
-Nunca, tú eres mía Piękny –Respondí con toda honestidad.
Pude sentir lo fácil que sería enamorarme de esta mujer.
…oOo…
Los siguientes días continuaron de manera similar. Enseñé a Isabella a cazar por sí misma y ella comenzó a sentirse cada vez más cómoda con su nuevo cuerpo e instintos, ganando confianza en sí misma que se traducía en una Isabella valiente y aventurera en la cacería y en el dormitorio.
Cada día traté de enfocarme en prepararla lo mejor posible para su nueva vida, pero siempre volvíamos a lo mismo. No podíamos tener las manos separadas del cuerpo del otro.
A pesar de esto nuestra relación en general se mantuvo amigable dentro de lo patrones de una alumna y su profesor… hasta que no podíamos resistir más y alguno de los dos se lanzaba sobre el otro y acabábamos gritando y rugiendo de placer.
…oOo…
El viaje a Volterra fue más complicado, y ya que el piloto era humano debí sobrealimentar a Isabella antes de partir y luego entretenerla en la cabina con otras actividades de corte sensual. Para cuando aterrizamos lo único que queríamos era encontrar un cuarto o un rincón oscuro donde poder coger en paz, lo que fue una suerte, ya que debimos tratar con múltiples humanos e Isabella comenzó a ponerse nerviosa, pero por el momento su necesidad de satisfacer sus deseos carnales eran más poderosos que su sed.
Recogí mi auto en el aeropuerto, un Ferrari Ascari KZ1 d color naranjo, y 45 minutos después de aterrizar nos encontrábamos volando por la carretera a 180 km por hora.
Nos detuvimos en un pueblo a mitad de camino para comer y coger, y 4 campesinos y 5 horas después nos encontramos en las puertas de Volterra.
Isabella estaba cada vez más nerviosa con su presentación en la corte, pero yo estaba tranquilo. Mi condena duraría sólo un par de meses más, tiempo suficiente para poder entrenar a Isabella en las leyes y costumbres de nuestro mundo, y luego podríamos ir a vivir donde lo deseáramos.
Estacioné mi auto en mi estacionamiento privado en el subterráneo del castillo y tomamos el ascensor para llegar a la sala principal.
No nos encontramos a nadie en el pasillo, lo cual fue bueno, pero lamentablemente Gianna estaba, como siempre, en su puesto en la recepción.
Bella se relamió y dijo
-Dem, me la puedo comer? –Me miró a través de sus largas pestañas, sabiendo que casi cualquier cosa que me pida de ese modo le será concedida.
-No Piękny, ella es Gianna y trabaja con nosotros –Reí al ver la cara de espanto de Gianna.
-Gianna, te presento a Isabella, mi pupila –Las presenté pero mantuve mi agarre firme en la mano de Isabella, a modo de advertencia de que debía tener cuidado.
-Mucho gusto, Isabella –Dijo Gianna recuperando la compostura aunque en sus ojos podía ver el terror que le daba el convertirse en la cena de mi neófita.
-El gusto es mío, Gianna –Dijo Isabella con una sonrisa inocente adornando su rostro.
-Gianna, necesito ver a los maestros a la brevedad… se encuentran disponibles? -Pregunté.
-Oh si, acaban de terminar de comer… Les avisaré que estás esperando –Dijo apretando botones en uno de sus teléfonos –Félix? Si, Demetri está aquí, y trae una visitante… si… no lo sé… Ok, de inmediato –Dijo y colgó.
Luego, dirigiéndose a nosotros, dijo
-Los maestros los esperan.
-Gracias Gianna –Dije mientras Isabella me daba un apretón en mi mano. Sus nervios y aprehensiones más evidentes que nunca.
-Tranquila Piękny, todo está bien –La tranquilicé, aunque tenía la sospecha de que no todo saldría tan fácil como esperábamos.
Enderecé la espalda, besé a Isabella suavemente en los labios, y abrí las puertas del gran salón.
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Que tal nuestra Bella come-humanos?
No olviden comentar! Me hace querer actualizar esta historia más seguido ;-)

Renacer 13



Hola a todos! Nuevo capítulo con Charlotte enfrentándose a Bella. Espero que les guste, lo traté de hacer lo más realista posible (dentro de los parámetro de una conversación entre vampiros).
Pasen por los Extras de Renacer, donde encontrarán fotos de Char.
Un par de personas me preguntaron cómo se encargó Alice de que Edward no molestara a Peter y Bella por un tiempo. Recuerdan que en la fiesta de karaoke Alice dijo que si Bella cantaba y le enviaban el video a Edward se conseguirían 3 meses de paz? Bueno, pues está funcionando. Edward está en Alaska herido y furioso, pensando en su próxima jugada, pero no aparecerá en escena por un tiempo.
Lo siento si no lo dejé más claro desde antes…
Abrazos y que disfruten!

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Me deslizo hacia la puerta mientras Bella me mira con el ceño fruncido ante mi súbito cambio de actitud.
Abro la puerta.
Y todo se va a la mierda.
Charlotte.

Capítulo 13
You don't have to say, what you did,
I already know, I found out from him
Now there's just no chance, for you and me, there'll never be
And don't it make you sad about it
You told me you loved me
Why did you leave me, all alone
Now you tell me you need me
When you call me, on the phone
Girl I refuse, you must have me confused
With some other guy
Your bridges were burned, and now it's your turn
To cry, cry me a river
Cry me a river /Glen Hansard

Bella POV
Peter se puso rígido y frunció el ceño y se dirigió a abrir la puerta.
En el umbral se encontraba una rubia preciosa, un poco más alta que Alice pero con el cuerpo de un reloj de arena, toda curvas, vestida para matar en jeans ajustados a la cadera con un cinturón rojo y una camiseta sin mangas recortada, mostrando una buena porción de su níveo y perfecto estómago.
Su rostro era perfecto y armonioso, lucía joven de unos 20 años, pero era imposible determinar su verdadera edad… era una vampira.
-Pete! Oh te he extrañado tanto! -Exclamó ella lanzándose a los brazos de mi novio. Por un momento quise matarla, pero supuse que eran viejos amigos y que no es su culpa si es increíblemente hermosa…
-Charlotte… qué haces aquí? –Preguntó Peter sin devolver el abrazo.
Charlotte? Esa es Charlotte? La ex esposa de Peter es esa diosa? Y aquí estoy yo, usando una camiseta gigantesca de Emmett, pantalones de yoga, sin zapatos y mi cabello amarrado en una desordenada coleta. Y cero maquillaje…
Demonios! Trágame tierra!
-Llegué a tiempo para la cena? –Preguntó ella mirándome como yo miraría a un pollo asado, relamiéndose en anticipación.
-Esta es Bella, y es mi novia –Dijo Peter rodeándome protectoramente. Charlotte rompió a reír tan fuerte que si hubiera sido humana habría llorado y se habría hecho pis. Perra.
-Oh Pete, habla en serio… -Dijo moviendo un mechón de su cabello detrás de su oreja, descubriendo nuevamente sus perfectas facciones.
-Qué demonios quieres Charlotte? –Preguntó Peter, bastante cabreado.
-A mi esposo, por supuesto! –Exclamó ella como si fuera lo más natural del mundo.
-Esposo?-Pregunté ahogándome en el significado de la palabra.
-Por supuesto! –Me respondió ella. Luego se volvió hacia Peter y le dijo –No le contaste a tu mascota que estabas casado? Oh Pete, que vergüenza –Dijo moviendo la cabeza en gesto de reprobación –Tsk, tsk, tsk.
-Estás casado? –Pregunté mirándolo a los ojos, sintiéndome morir. Soy su amante? Soy la otra? Por qué nadie me lo dijo? Por qué nadie me aclaró que mi novio tiene una esposa? Todos, todos me traicionaron… salvo Emmett y Rosalie.
-Técnicamente… -Dijo Peter.
-Sí o no Peter –Lo interrumpí en tono duro -No es tan difícil: Si o no? –Dije frunciendo el ceño y enviándole una mirada asesina al hombre que amo.
-Sí –Admitió bajando la mirada.
-Oh Dios! –Exclamé sentándome en un sillón y rompí a llorar sin importar que Charlotte me viera con el corazón destrozado.
Me sentí sucia, mancillada, engañada y estúpida. Peter no podía ser tan perfecto como yo creía… tenía que haber una trampa, un defecto escondido.
Y su defecto era una esposa que parecía la encarnación de la belleza, que haría ver a Rosalie como una rubia deslavada.
-Pete, cariño… veo que tus estándares han caído por el suelo… una humana? Eso es lo que te estás cogiendo? Y ni siquiera es bonita! No lo entiendo –Frunció el ceño, ignorando completamente mi llanto y obviando mi presencia.
-Cállate Charlotte, déjala en paz! Qué mierda quieres? A qué viniste? –Gritó Peter sonando amenazador.
-A recuperar mi matrimonio, por supuesto… Siempre te he amado y sé que tú aún sientes cosas por mí –Dijo ella con toda la calma del mundo.
-Nuestro matrimonio? Llevamos 5 años separados! –Exclamó él.
-Por lo mismo, me di cuenta de cuánto extraño estar contigo… -Respondió ella.
-Tu italiano te dejó? –Preguntó Peter destilando veneno.
-Nadie me deja Pete, eso lo sabes bien – Dijo ella seductoramente –Lo dejé… no se comparaba contigo… el mejor sexo de mi vida ha sido contigo… recuerdas cómo solíamos hacerlo por días cada vez? –Oh por Dios! Mátenme ahora, no puedo seguir escuchando esto!
Pero no me pude mover de mi sillón.
-No –Respondió Peter firmemente.
-Oh por favor! A quién tratas de engañar? No me puedes decir que estás satisfecho con la humana! Apuesto que no puedes cogerla por más de una hora cada vez… y que tienes que alimentarla y dejarla descansar… Agh! Humanos… son taaan tediosos… no sé dónde has tenido la cabeza todo este tiempo, pero eso se acabó.
-Estoy con Isabella, Charlotte dime lo que quieres y lárgate.
-Y lo entiendo cariño, de verdad… yo no estaba disponible y un hombre tiene necesidades… lo sé… pero esa humana? -Insistió -Podrías haberte conseguido una que al menos supiera elegir ropa de su talla… y qué edad tiene? Es siquiera legal? Parece que aún no se termina de desarrollar!
Aaaaaagh! Me acaba de decir que tengo mal gusto, que parezco una niña y que mis pechos son pequeños… maldita sea!
-Basta! Dime la verdad… Qué quieres? –Gruñó Peter.
-Que regreses a casa conmigo –Respondió ella.
-Ándate al infierno! Ya no siento nada por ti, estoy enamorado de Isabella –Afirmó.
-Oh Pete! Entiendo que estés enojado, sé que me porté mal, pero no tienes que hacerte esto a ti mismo… no la puedes desear a ella como me deseas a mí… tú siempre has tenido buen gusto… -Dijo seductoramente.
Ouch!
-Charlotte te lo digo por última vez… vete de aquí ahora o te voy a arrancar la cabeza y me voy a convertir en viudo… -Amenazó Peter.
-Ok, te dejaré pensarlo –Concedió ella -Tienes mi número, voy a estar en la ciudad por unos días atenta a tu llamada. Adiós Pete, te ves bien! –Exclamó sin ni despedirse de mí. No es que le hubiera respondido.
Y con eso la puerta se cerró y yo me sacudí en sollozos y corrí a mi habitación.
…oOo…
Peter POV
Mierda! La puta de Charlotte vino y en unas cuantas frases destruyó todo lo que he construido en estos meses. Mi Bella está llorando destrozada y no me quiere abrir la puerta de la habitación.
Claro, podría forzar la puerta o hasta destrozarla, pero eso le quitaría todo poder a Bella. Si ella no quiere abrir la puerta, la voy a respetar.
Necesito a Jay… seguro él podría lograr calmarla lo suficiente para escucharme… simplemente necesito eso, que me escuche.
Pero se encuentran todos de cacería en las montañas y no regresarán hasta el domingo. Nadie me contestará el teléfono por que donde se encuentran no hay señal de celular.
…oOo…
La respiración de Bella se ha acompasado y dejó de sollozar… se quedó dormida.
Y sabiendo que al menos ella descansa, puedo sentarme a pensar en lo ocurrido.
Charlotte… qué mierda quiere de mí?
No le creo ni por un segundo que "aún me ama"… sé bien que dejó de amarme la primera vez que se metió a la cama con otro… y de eso hacen al menos 35 años.
Puede ser que se sienta sola?
A lo mejor…
Pero no es sólo eso. Charlotte es una mujer hermosa incluso para estándares vampíricos, y no le será difícil encontrar a otro. Por qué yo?
"Dinero", me dice mi don.
Pero también eso lo dudo… le dejé el rancho en New México con todo lo necesario para trabajarlo y producir al menos un par de millones de dólares al año además de acciones y dinero en efectivo…
"Charlotte no ha trabajado un solo día de su vida mortal o inmortal y no sabe manejar el dinero", dice mi don… pero… no sería más fácil trabajar que intentar seducirme?
Aparentemente ella piensa que no…
Yo estoy en posesión de la mitad del efectivo, acciones y propiedades… aunque desde que no estoy con Charlotte, ha sido Jay quien lo ha manejado triplicando el monto. Es sólo eso lo que quiere Char? Dinero?
Es por dinero que vino a destruir mi vida?
No es más sencillo pedírmelo?
Yo le habría dado lo que me hubiera pedido a cambio del divorcio… pero es ella quién me lo negó.
No he querido acudir a los Volturi para conseguir la nulidad de nuestro matrimonio porque nunca me interesó conseguirlo hasta ahora… y ahora no puedo ir a Volterra mientras Bella se mantenga humana, ya que arriesgo exponer que ella se mantiene aún humana y que terminó con Edward.
Es demasiado peligroso… por ahora tendré que seguir casado con Char a menos que ella me quiera dar el divorcio voluntariamente.
Siempre pensé que cuando Bella y yo nos casáramos sería con ella convertida en vampiro y bajo nuestras leyes, por lo que una vez vampirizada no habría nada que temer… Pero mientras Bella se mantenga humana no hay nada qué hacer… La nulidad no es una posibilidad.
Mierda!
"Jay me va a ayudar" dice mi don. Gracias a Dios! Una luz de esperanza!
Sea lo que sea lo que pretende Char, con lo que ha hecho pasar a Bella esta tarde ha perdido toda posibilidad de cooperación de mi parte.
Quiere dinero? Que trabaje.
Se siente sola? Que se busque a otro infeliz que la aguante. O que se compre un hámster.
Quiere sexo? Que se compre un vibrador.
Mi Bella se mueve inquieta en las sábanas, gimiendo de miedo. Tiene pesadillas y no estoy a su lado para calmarla… Char va a pagar por esto.
…oOo…
Bella pasó una pésima noche, debatiéndose entre sueños, despertando y volviendo a dormir.
Cuando en la mañana del sábado la oigo despertar definitivamente, inmediatamente le hablo.
-Agh! –Se quejó mientras la cama cruje. Probablemente se acaba de incorporar.
-Bella, ángel… ábreme la puerta por favor… necesitamos conversar… -Ruego
-Déjame en paz Peter, no quiero hablar contigo –Dice con la voz quebrada y sus pasos se dirigen a su baño privado.
Oigo que el agua de la ducha empieza a caer y decido darle algo de privacidad y prepararle algo de desayuno.
…oOo…
Con un sándwich de jamón y queso y un vaso de leche con chocolate en una bandeja, me acerco nuevamente a su habitación.
-Bella ábreme –Le pido.
-No quiero hablar contigo! –Exclamó.
-Necesitamos aclarar lo que pasó… y tú necesitas comer…
-No quiero hablar contigo! No quiero volver a verte! Me niego a ser tu amante! –Lloró sonando destrozada.
-Bella tú nunca has sido mi amante, llevo más de 5 años separado de Charlotte… 5 años en los que ni la había visto… déjame explicarte… Abre la puerta para recibir tu desayuno y te voy a contar todo a través de la puerta… si no me quieres ver está bien, pero por favor come algo! –Trato de negociar.
-Deja la bandeja en el suelo y ándate tu dormitorio –Respondió. Y yo obedecí.
La escuché abrir la puerta y recoger la bandeja, para luego cerrar la puerta con pestillo nuevamente.
-Te puedo contar cómo son las cosas? –Pregunto.
-Adelante –Dijo ella con la boca llena. Al menos estaba comiendo!
-Ángel, como ya te dije Char y yo no nos vemos dese hace años… ella me dejó, toda esa historia ya la sabes! Lo único que no te dije es que ella se negó a darme el divorcio, y a mí no me importó porque nunca pensé en conocer a nadie más… hasta conocerte a ti no había pensado en la posibilidad de rehacer mi vida… Pero mientras Char no me quiera dar el divorcio la única alternativa es solicitar la nulidad en Volterra o el divorcio unilateral por infidelidad.
El problema es que no puedo ir a Volterra mientras tú te mantengas humana! No con tu historial con los Volturi…
Bella yo quiero y sueño con casarme contigo, pero tiene que ser cuando te hayas transformado, cuando ya no estés contraviniendo las órdenes de los Volturi, de lo contrario todas nuestras vidas peligran, en especial la tuya.
-De verdad me quieres a mí? –Preguntó sin sonar completamente convencida.
-Ángel, te amo más que a nada! –Exclamé.
-Pero ella es… perfecta! –Sonó descorazonada otra vez.
-Ella es hermosa, y usa su físico como un arma. No la amo ángel, no la amo desde mucho antes de conocerte –Le expliqué.
-Pero ella dijo…
-Lo que haya dicho lo dijo despechada –La interrumpí -Porque te elegí a ti por sobre ella. Y lo haría mil veces.
Y gracias a Dios ese momento escuché el seguro de la puerta abrirse y pude ver por fin el rostro de mi ángel.

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Qué es lo que realmente quiere Charlotte? Qué va a hacer cuando Peter se le niegue?
Cha cha chaaaaaaan!
Fotos de Charlotte en mi blog, en "Renacer, Extras"

jueves, 14 de julio de 2011

Be Mine 13




Hola a todos! Varias me preguntaron si Edward y los Cullen van a aparecer en esta historia, y la verdad es que eso me lo voy a reservar… No voy a confirmar ni negar nada al respecto, pero les aclaro que creo que esta historia cuanta con varios elementos que deben explorarse antes de involucrar más personajes y problemas… Ya verán por qué lo digo.
Me alegro mucho de que les haya gustado la limonada de Paul! Es uno de mis personajes favoritos y siempre es entretenido imaginar esas escenas, aunque nunca estoy demasiado conforme con el resultado…
Un abrazo y que disfruten!
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Capítulo 13
We are family
I got all my sisters with me
We are family
Get up everybody and sing
Everyone can see we're together
As we walk on by
(FLY!) and we fly just like birds of a feather
I won't tell no lie
(ALL!) all of the people around us they say
Can they be that close
Just let me state for the record
We're giving love in a family dose
We are family / Sister Sledge
Bella POV
Me senté entre Emily y Kim en el porche y conversamos como si fuéramos amigas de toda la vida mientras veíamos a nuestros lobos jugar futbol y bromear.
Ambas me recibieron como a una hermana y fue un alivio tener alguien con quienes compartir mis experiencias como el objeto de la imprimación de un hombre lobo, especialmente siendo la imprimada de un hombre tan complejo como Paul.
Ellas me mostraron sus propias marcas en sus cuellos y yo les mostré la mía, que estaba cicatrizando perfectamente bien.
-Oh Bella, tuviste suerte, con el pelo suelto no se te verá nunca! Mira la mía –Dijo Kim sonriendo mientras exponía su cuello. Su marca estaba justo en el punto donde se unía su hombro con su cuello, por lo que se apreciaba claramente cuando removió un poco el cuello de su camiseta.
-Oh!... supongo que sí… tuve suerte -dije sin saber qué decir.
Según me dijeron, ya no debería haber más grandes sorpresas para mí en cuanto a los hábitos de mi lobo, excepto que de ese momento en adelante me tendría que acostumbrar a los turnos de patrullaje de Paul, que habían sido interrumpidos mientras se consolidaba nuestra relación… Según me dijeron, siempre hay al menos 2 lobos en patrullaje constante, circulando 2 perímetros… uno alrededor de la aldea y otro cercano al pueblo.
Y fue durante esa tarea que me encontró Paul con Laurent, gracias a su patrullaje por el perímetro del pueblo…
Rato después, mirando a los miembros de la manada atentamente, pude notar que Collin y Leah estaban ausentes… Al preguntar por ellos Emily dijo que llegarían a tiempo para cenar y que entonces sería el turno de Seth y Jacob de salir a recorrer el perímetro.
…oOo…
Paul interrumpió su juego para tomar una cerveza del refrigerador, y se acercó a mí para besarme y me susurrarme al oído.
-Te diviertes princesa? –Yo me estremecí al sentir su cálido aliento contra mi oído.
-Muchísimo… Y tú? –Pregunté inclinando mi cuerpo hacia el suyo.
-Estoy con mi familia dándole la bienvenida al amor de mi vida a la manada… -Respondió encogiéndose de hombros -no podría estar más feliz. Te amo Isabella Swan –Dijo con sus ojos irradiando sinceridad.
Después de todos esos años de soledad y miseria mi Paul era feliz, y yo tenía algo que ver en su contento… me sentí orgullosa y plena de poder regalarle estos momentos de paz después de todo su sufrimiento.
-Te amo Paul Meraz… -Dije poniéndome en puntillas para besarlo apasionadamente.
Yo también era feliz.
-Te amo princesa…
…oOo…
Cuando la carne y hamburguesas estaban ya en la barbacoa cocinándose, Sam gritó:
-Atención, reúnanse –Y ante su orden todos nos acercamos formando un círculo a su alrededor, Paul a mi lado, rodeándome en su cálido abrazo –Hoy nos reunimos no sólo para comer y jugar futbol… -Comenzó -Nos reunimos para celebrar la llegada de un nuevo miembro de la manada… Bella y Paul sellaron su imprimación y es el momento de presentarnos a ella –Nos sonrió -Manada, desnúdense –Ordenó y de pronto me encontré frente a un montón de adolescentes desnudos mirándome ansiosos. Me sonrojé y traté de no mirar a nadie por debajo de la cintura.
–Manada, transfórmense –Dijo Sam transformándose en lobo.
Mi impresión fue enorme al verme enfrentada a 8 lobos gigantescos de diferentes colores, todos mirándome atentamente, evaluando mi reacción.
El único lobo que me era conocido por haberlo visto una vez antes era Paul y a él me acerqué lentamente, extendiendo mi mano para que me oliera como si fuera un perro común y corriente.
Paul se acercó lentamente, con la cabeza gacha y ronroneando, lo que lo hacía familiar y poco amenazante.
Paul se refregó contra mi mano y se recostó en el suelo a mi lado mientras mi mano acariciaba su cabeza justo detrás de sus orejas.
-Hola cachorrito… -Lo saludé con una sonrisa. Paul bufó.
Entonces Sam se acercó lentamente a mí, y yo repetí mi acción estirando mi mano libre hacia él.
Uno a uno, cada lobo, incluyendo a Jacob, se presentó ante mí y me olisqueó, reconociendo el cambio en mi esencia y regalándome alguna muestra de cariño, desde refregones contra mis piernas hasta lametazos, haciéndome reír.
Por último, Emily y Kim se adelantaron hacia a mí y Emily dijo
-Bienvenida hermana, ya eres oficialmente parte de la manada. Estamos orgullosas de que seas parte de nosotras –Y me abrazó.
-Tú y Paul son perfectos juntos –Dijo Kim besando mi mejilla –Van a ser muy felices, ya verás –Y me guiñó un ojo.
-Gracias a todos –Dije profundamente emocionada –No saben lo importante que es para mí el apoyo y el cariño que cada uno de ustedes me ha entregado… Estoy feliz de haber sellado mi lazo de imprimación con Paul, lo amo con todo mi corazón, y los amo a ustedes como si fueran mis hermanos y hermanas.
Sé que las reglas en mi caso fueron un poco diferentes, porque soy una cara pálida –Kim y Emily rieron y los lobos bufaron –Pero de ahora en adelante quiero que me traten como a su igual porque desde hoy soy verdaderamente su hermana… Gracias… -Dije limpiándome una lágrima que escapó de mis ojos nublados de emoción.
Y entonces al unísono, todos los lobos se transformaron en humanos y se vistieron rápidamente.
-Bienvenida HO-quaht… -Dijo Quil. Recibió un puñetazo de Paul y corrigió- Auch! Lo siento! Bienvenida, Bella.
-Qué me dijo? –Susurré a Kim.
-Bienvenida, cara pálida –Dijo ella riendo.
-HAY-stuh AH-lit-uh (1)–Exclamó Collin acercándose desde el bosque, su ronda había terminado y Jacob se transformó para reemplazarlo –Me muero de hambre!
-Collin, tus modales! –Lo regañó Emily dándome una mirada –En inglés!
Collin me miró y se acercó a mí abrazándome fuertemente.
-Lo siento Emy!... se me olvida… –Dijo a Emily luciendo como un cachorrito regañado y luego dirigiéndose a mí me dijo -Bienvenida Bella, no sabes lo felices que estamos de que hayas cerrado el trato con Paul! –Dijo sonriente. Pensé que moriría de la vergüenza. Por supuesto que todos sabían que había tenido sexo, pero no imaginé que alguien sería tan explícito al respecto –Paul es un jodido dolor en el trasero cuando no te tiene a su lado… AUCH! –Se quejó del puñetazo que le dio Paul en el brazo como advertencia de que cerrara su bocota.
-Paul, no! –Exclamé. Esos eran dos puñetazos en mi defensa en menos de 5 minutos… –Tengo hambre, me arreglarías un plato? Voy a buscar algo de beber –Le dije. Paul se debatió entre su necesidad de pelear y su necesidad de alimentarme y ganó la última, como yo sabía que sucedería… Gracias a Dios! No me gustaba que anduviera por ahí golpeando niños, aunque dichos niños lucieran mayores que yo…
Paul nos trajo un enorme plato de comida para compartir y se sentó en el tronco de un árbol caído conmigo en su regazo. Yo me divertí dándole de comer y él se encargó de que yo comiera bastante.
Leah había regresado, siendo reemplazada inmediatamente por Seth, pero su bienvenida para mí fue muchísimo más fría que la del resto.
No me lo tomé como una afrenta personal, porque supongo que Leah tiene sus razones para no ser fanática de la imprimación… Debe haber sufrido horrores al perder a su novio ante su prima y encima verse obligada a compartir con ellos todo el tiempo…
…oOo…
Un par de horas después nos encontrábamos todos alrededor de una fogata contando anécdotas y asando malvaviscos, yo sentada en el regazo de mi Paul, cuando Seth apareció desde el bosque corriendo y gritando. Toda la manada se puso de pié y Seth explicó.
-La sanguijuela pelirroja! Jacob se la encontró en su ronda y la siguió… Tres sanguijuelas en total… -Jadeó.
-Jacob! Donde está Jacob? –Pregunté yo a gritos, sintiendo mi corazón latir desbocado..
-Siguiendo a las sanguijuelas… -Respondió -Yo quería ir con él, pero me envió a buscar ayuda…
-Suficiente! –Gritó Sam –Esto se acaba esta noche. Emily –Se dirigió a su novia -Bella y Kim se van a quedar en casa esta noche. Collin y Seth, ustedes se quedan a rodear un perímetro alrededor de la aldea, no sabemos si hay más sanguijuelas por ahí. Jared y Leah adelántense para rastrear en el pueblo… si está todo Ok se reunirán con nosotros. El resto, vamos a unirnos a Jacob –Y con esas palabras explotó en un enorme lobo negro, destrozando su ropa.
Paul me rodeó en un abrazo y me besó desesperado, profundo.
No me gustó… me supo demasiado a una despedida.
-Todo va a estar bien princesa… ya nadie te va a hacer daño nunca más –Dijo pensando que yo temía por mi propia vida. Que equivocado estaba! Yo moriría feliz si pudiera hacerlo en lugar de mi lobo.
-Cuídate por favor… te amo –Le rogué desesperada sabiendo que no le podía pedir que se quedara conmigo… menos estando Jake en riesgo.
-Te amo princesa –Dijo y explotó en un enorme lobo gris.
La manada se dispersó en distintas direcciones y quedamos a solas Kim, Emily y yo mirando hacia el bosque donde habían desaparecido…
Al perderlos de vista caí de rodillas llorando, desesperada de miedo y preocupación… no podía soportar la idea de que mi Paul estuviera en peligro… y Jake… Oh Jake, que no me ha perdonado aún… Tenía tanto que hablar, tanto que reparar en mi relación con mi mejor amigo…
-Levántate Bella, tienes que ser fuerte –Me dijo firmemente Emily tomando mi brazo –Esta es parte de la rutina como miembro de la manada. Ellos son fuertes y van a estar bien. Son 10 lobos contra 3 vampiros… van a estar bien –Repitió como si se estuviera también tratando de convencerse a sí misma.
-Lo siento… lo siento… -Dije arrepentida de haber fallado mi primer test como parte de la manada. No podía quebrarme cada vez que Paul asumiera su rol como protector.
-Está bien Bella… la primera vez que Jared se fue a patrullar lo abracé y le rogué que se quedara conmigo… -Dijo Kim –Es difícil, pero te acostumbras… -Dijo resignada encogiéndose de hombros.
-Ok, manos a la obra –Dijo Emily cambiando su tono de voz a uno más ligero –Hay mucho que limpiar, platos que lavar, comida que guardar…
-Ok, yo puedo lavar los platos –Me ofrecí. Mientras más trabajo, mejor.
-Yo voy a entrar las sillas a la casa –Dijo Kim, y Emily asintió comenzando a recoger servilletas y envases de papas fritas y nachos del suelo junto a la fogata.
Las tres trabajamos en silencio y al cabo de una hora estaba todo en orden pero aún no teníamos noticias.
Y nos sentamos a esperar…
Y esperar…
Y esperar un poco más…
A las 4 horas de la partida de la manada, sentimos un ruido en el límite del bosque detrás de la casa y nos acercamos a la ventana a mirar.
La manada se acercaba lentamente, en forma humana llevando un bulto sobre sus hombros… alguien estaba herido… o muerto.
Mis piernas nuevamente me fallaron y caí de rodillas, pero esta vez no fui la única… Kim simplemente se desmayó.
No se podían distinguir aún los rostros por lo que no pude ver a Paul entre los que se acercaban caminando.
El primero en ser claramente identificable fue Sam y Emily dejó escapar un sollozo de alivio y corrió a sus brazos.
Luego vi a Jacob caminando a su lado…
Y corrí hacia la manada, deteniéndome para abrazar a Jacob en la oscuridad.
-Jake! Estás bien! –Afirmé sollozando –Gracias a Dios! Qué sucedió? Dónde está Paul? –Grité al darme cuenta de que Paul no estaba instantáneamente a mi lado rodeándome en sus brazos, tranquilizándome.
-Lo siento Bella… lo siento… -Dijo Jake mientras rodaban lágrimas por sus mejillas.
Yo dejé de escuchar, dejé de sentir, dejé de hablar. Simplemente corrí hacia el resto de la manada para ver cómo cargaban el cuerpo sangrante e inanimado de mi Paul.
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1.-"Denme de comer!"
Oh no! Se nos acabará el Fic? Se murió Paul?
Ustedes dirán…

miércoles, 13 de julio de 2011

Renacer 12





Hola! Aquí estoy otra vez con nuestro querido Peter.

Como siempre, les recuerdo: Escriban sus one shots de Jasper!

Y abrazos para todos, hoy soy mujer de pocas palabras.



%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

Capítulo 12

Let the phone ring, let's go back to sleep
Let the world spin outside out door, you're the only one that I wanna see
Tell your boss you're sick, hurry, get back in I'm getting cold
Get over here and warm my hands up, boy, it's you they love to hold
And stop thinking about what your sister said
Stop worrying about it, the cat's already been fed
Come on darlin', let's go back to bed
Put the phone machine on hold
Leave the dishes in the sink
Do not answer the door
It's you that I adore-
I'm gonna give you some more.

Morning song / Jewel



Bella POV

Peter y yo pasamos todo ese fin de semana en cama, haciendo el amor, leyendo, riendo, conversando, conociéndonos y en mi caso, durmiendo y comiendo.

Y todo lo realizamos desnudos.

Y fue el paraíso.

Después de tanto imaginar lo que sería tener intimidad física y emocional con el hombre que amo, no pude menos que agradecer a mis ángeles (si, aún creo en ellos, estoy segura de que ellos son los que me enviaron a Peter) que Edward no me haya permitido llegar a conocerlo de esta forma.

Y a pesar de que el hecho de que Peter hubiera estado casado antes, (y por lo tanto hubiera vivido esto antes con otra persona) era una espina en mi costado, él nunca me hizo dudar de su amor, devoción y felicidad de estar conmigo.

Todo este fin de semana había sido más que sexo, era puro amor y flojera e imaginar que éramos 2 amebas flotando sobre las sábanas, conectando nuestros cuerpos, compartiendo fluidos, nadando en la nada.

Los horarios de comer, levantarse o bañarse no importaban. Comí cuando estuve hambrienta y nos bañamos cuando estuvimos cubiertos por la esencia del otro, simplemente para volver a la cama y amarnos un poco más.

Peter me entretuvo a ratos leyendo en voz alta cuentos del “País de Octubre” de Ray Bradbury y “El color que cayó del cielo” de H.P. Lovecraft, riendo a carcajadas de mi terror a los aliens y bebés malditos, en circunstancias de que yo vivía con un montón de vampiros y mi mejor amigo había sido un hombre lobo.

-Humpf! –Resoplé -No es lo mismo! –Exclamé ofendida -Lovecraft es aterrador!

-No, no es lo mismo –Aclaró él riendo -Los vampiros y hombres lobos son reales, pero las maldiciones, bebés satánicos y hombrecitos verdes no lo son.

-Y como sabes? No has estado vivo tanto tiempo –Dije escéptica –Además no son hombrecitos verdes, son creaturas maléficas con exoesqueleto, tenazas y montones de patas y se comen a tus perros guardianes y....

-Yo no lo sé por seguro, ángel –Admitió interrumpiéndome -Apenas tengo 160 años… -pero conozco a vampiros de más de 3000 años… seguro ellos habrían visto algo en todo ese tiempo…

-Como sea, no pienso ir sola a la cocina… ni al baño… me voy a aguantar hasta que sea de día –Dije resuelta a no arriesgarme a hacer pis a solas.

-Bella! Prometiste que no te asustarías si te leía historias de miedo! –Me recriminó.

-No es mi culpa… tu lees demasiado bien, haces las voces y todo, y mi imaginación… Agh! –Exclamé cerrando los ojos aterrada otra vez, recordando, y se me erizó la piel de espanto.

-Ok, no más Bradbury o Lovecraft para ti. Quieres que te lea “Mujercitas”? Seguro que L.M. Alcott no te puede dar miedo! –Ofreció -Y además está ambientado en mi época como humano…

-Sí! Exclamé entusiasmada. Léeme “Mujercitas”… -Me encanta es libro y me gustó aún más al imaginar a Peter como un extra en la historia.

Después de ½ hora de Jo, Laurie, Beth y Amy pude ir al baño a solas otra vez…

…oOo…

La Universidad el lunes fue nuestro temido regreso a la rutina… pero una rutina mucho más entretenida… una rutina en la que almorzaba con mi novio, en la que estudiaba en la biblioteca con mi novio y en la que me encerraba en los closet de la limpieza con mi novio.

Síp, soy esa clase de chica. Y qué? Cualquiera que tuviera a Peter a su lado trataría de pasar la mayor parte del tiempo a su lado, es simple lógica.

Por otro lado, gracias a la fiesta y el karaoke, yo era mucho más conocida en la Universidad y mucha gente me saludaba en los pasillos, (probablemente esperando una segunda invitación para la próxima fiesta), pero mi único amigo previo, Jace, apenas me saluda desde esa noche…

Es una lástima, pero parece que yo le gustaba de verdad… Pobre Jace.

Y la verdad, pensé, es que si no hubiera sido por la constante presencia de Peter en mi vida, probablemente me habría gustado Jace… él es un chico estupendo.

Emmett por su parte, ha estado ocupadísimo con Rosalie y Alice, que le inventan todo tipo de panoramas dese viajes de compras hasta excursiones de estudios, así es que Peter y yo hemos tenido la casa virtualmente para nosotros solos, lo que es un enorme alivio. No quiero otra charla sobre flores robadas…

…oOo…

El día viernes por la tarde estábamos solos en la casa. Habíamos despertado y hecho el amor, habíamos ido a la universidad por la mañana, habíamos regresado a casa, hecho el amor por segunda vez, nos habíamos vestido e ido al supermercado y ahora nos encontrábamos descansando en el sofá del living, sin hablar, sino simplemente disfrutando de nuestra mutua compañía.

Peter estaba leyendo un grueso volumen de informática y yo me estaba pintando las uñas de los pies intercalando los colores turquesa y magenta. A Peter le gustan de esos tonos, porque dice que mis dedos parecen pequeños caramelos.

Mi espalda se apoyaba en él y mi pierna estaba recogida mientras me pincelaba las uñas cuidadosamente, ultra concentrada en no derramar esmalte en el sofá para no enfrentar la ira de Rosalie.

Peter jugaba ausentemente con un mechón de mi cabello y en la radio sonaba “2 Weeks” de Grizzly Bear, cuando de pronto sonó el timbre.

…oOo…

Peter POV

Esta había sido la mejor semana de mi vida… amando y siendo amado por Bella, haciéndola mía y disfrutando del apoyo de nuestra familia… Perfecto.

Lo único que empañaba mi felicidad era mi don, que insistía en avisarme que algo andaba mal, pero sin especificar qué…

Traté de no molestar a Bella con preocupaciones infundadas y de estar alerta dentro de lo posible ante cualquier amenaza, pero luego de días sin que nada pasara, me comencé a relajar.

Qué de malo podía suceder mientras Bella estuviera a mi lado?

…oOo…

El viernes mi ángel despertó a mi lado y sus primeras palabras iluminaron mi día.

-Petey!....Mmmmmh… te amo –Dijo abrazándome y besando mi cuello. Ella nunca perdía oportunidad de desnudar sus sentimientos, y era una de sus cualidades que más apreciaba. Nunca antes nadie me hizo sentirme tan querido.

-Buenos días ángel –Dije acariciando su espalda desnuda. Ya no había más ropa entre nosotros… dormir desnudos era la regla (Bueno, ella dormía y yo me recostaba a leer a su lado) –Dormiste bien?

-Mmmmmh… estaba soñando contigo…-Dijo besando mi pecho.

-Cosas buenas? –Pregunté sorprendido con Bella tomando la iniciativa de esta forma, pero amando cada segundo.

-Te doy una pista? –Preguntó.

-Si, por favor –Le dije siguiéndole el juego.

-Siente –Dijo y tomó mi mano para ponerla entre sus piernas. Sus pliegues estaban empapados y el olor de su excitación me asaltó al moverse las cobijas.

-Me vas a contar que soñaste? –Pregunté con voz ronca de deseo.

-Nop, ya te di una pista, ahora tienes que adivinar! –Exclamó acariciando mi abdomen, justo en ese punto que me enloquece…

-Soñaste conmigo? –Pregunté. Ella se mordió el labio y asintió.

Soñaste que te tocaba aquí? -Pregunté tocando su codo.

-Frío, frío –Canturreó.

-Tal vez te tocaba aquí? –Dije tocando su estómago.

-Tibio, tibio –Dijo pero su voz ya no contenía burla, sino deseo.

-A lo mejor por aquí –Dije acariciando sus rodillas.

-Frío, frío –Dijo decepcionada.

-O por aquí –Dije subiendo por sus muslos.

-Tibio, tibio –Jadeó.

-O por aquí –Dije apenas rozando su monte de Venus.

-Caliente, caliente –Gimió.

-Mmmmmmmmh… tal vez por aquí –Dije acariciando sus pliegues hasta encontrar su clítoris y rodearlo con mis dedos.

-Mmmmh… Petey… Ya no más… no quiero jugar más… -Gimió –Hazme el amor…

-Uh, Uh –Negué con mi cabeza mientras la seguía acariciando –Tú eres la que quería jugar… -Estaba disfrutando demasiado de volverla loca de deseo… hasta que ella tomó mi erección entre sus manos. Mieeerda!

-Quiero… esto… dentro… de mí –Dijo bombeando con cada palabra...

-Tú lo pediste ángel –Dije perdiendo todo interés en jugar y me reacomodé y posicionándome sobre ella, en un solo movimiento la penetré.

Ella gimió ante mi súbita intrusión, pero movió sus caderas hacia mí. Me sentí frenético, y aunque siempre tenía cuidado de controlar mi fuerza con ella, esta vez fui un poco más rudo, cogiéndola, no solamente haciéndole el amor…  a ella pareció gustarle.

-Más… más… más fuerte Petey! –Gritó ella. Yo, al no poder aumentar la fuerza de mi penetración, aumenté la velocidad, y sin salir de ella me senté sobre mis talones y tomé sus piernas para posicionar sus tobillos sobre mis hombros, logrando un ángulo que nunca antes habíamos explorado.

Con mis dedos acaricié su clítoris y en cosa de minutos ella estaba comenzando a tensar los músculos de su estómago.

-Agh! Petey, voy a acabar… vente conmigo… ahora! –Exclamó ella… y no me lo tuvo que pedir 2 veces… en pocos segundos yo estaba gritando mi propio clímax.

Quedamos los dos unidos y jadeantes. Yo recuperé la compostura y bajé las piernas de Bella de mi cuello dejándolas juntas sobre el colchón. Habría que cambiar las sábanas… otra vez…

-Bella, ángel, estás  bien? –Pregunté cuando ella ni se movió ni abrió los ojos.

-Shhhhh!... –Me hizo callar. La miré perplejo y silencioso por unos minutos –Ese fue… el mejor orgasmo… del mundo –Susurró sin abrir los ojos.

-Por qué no puedo hablar? –Susurré siguiéndole el juego, bastante orgulloso de haberle dado “el mejor orgasmo del mundo”.

-Por nada… pensé que un orgasmo como ese se merecía un minuto de silencio –Dijo sonriendo con sus ojos aún cerrados.

-Ángel! Me asustaste! –La regañé –Pensé que te había hecho daño…

-Tú nunca me harías daño Petey… eso estuvo increíble… gracias… te amo.

-Y yo te amo a ti Isabella.

…oOo…

Luego de esa sesión de sexo debimos ducharnos rápidamente, Bella tomó una barra de cereal para comerse en el camino y nos dirigimos a la universidad a toda velocidad.

Mis clases iban bastante bien, y realmente es interesante darse cuenta de cuánto ha cambiado el mundo gracias a la tecnología en los últimos 20 años… para qué hablar de en relación con mi época de humano!

Ahora todo son bits y bites, gigas, fibras ópticas, wifi, bluetooth, ram, blueray, SD, Micro SD, USB, Plasma, LCD… y lo mejor de mi carrera en informática… ahora sé lo que son cada una de esas cosas!

Nos volvimos a reunir a la hora de almuerzo y aproveché de besar a Bella bastante seguido en público para dejar claro a todos los cabrones que la deseaban que podían mirar, pero nunca, nunca tocar… a menos que quisieran perder la mano.

Jace era el peor. El jodido cabrón no dejaba de mirarla, pero de acuerdo a lo que decía Bella, ya no le hablaba. Supongo que el chico estaba en verdad enamorado…

Y quién lo podría culpar? Bella es la chica más hermosa de la Universidad, y es dulce y generosa y amable e inteligente. Serían todos unos imbéciles si no la desearan… pero aún así, no la pueden tocar.

Pero por eso es Jace el más peligroso. Porque es humano, guapo, un buen tipo… y sus sentimientos por mi Bella son reales.

…oOo…

Al llegar a casa ataqué a Bella como un salvaje nuevamente. Mis nervios estaban alterados, mi don seguía molestándome y todos esos hombres deseando a mi novia hacían que necesitara reclamarla, con la sensación de que cada vez con ella podría ser la última.

Mi ángel no me decepcionó.

Me respondió con la misma pasión y terminamos teniendo sexo en la escalera.

Benditas Alice y Rosalie que decidieron que merecíamos un poco de privacidad y nos sacaron a Emmett y a Edward de encima.

…oOo…

Nos preparábamos para otro fin de semana maravilloso…

Los dos a solas, ella pintándose las uñas de los pies y yo fingiendo leer mientras la observaba fascinado…

Amo sus pequeños pies, tan pálidos y suaves, con las uñas siempre pintadas de colores brillantes.

Y ella lo sabe… son su nueva arma de seducción.

Hoy decidió pintarse un pié de cada color, magenta y turquesa.

Es adorable.

Descansamos en el sofá y en la radio de escucha algún grupo de música indie…

Y yo respiro tranquilo tratando de aferrarme con uñas y dientes a este oasis de paz.

Y entonces suena el timbre…

Y mi don suena sus alarmas de problemas.

Nuestro visitante no tiene un latido del corazón.

Nuestro visitante está muerto.

Nuestro visitante es un vampiro.

Me deslizo hacia la puerta mientras Bella me mira con el ceño fruncido ante mi súbito cambio de actitud.

Abro la puerta.

Y todo se va a la mierda.

Charlotte.

%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

Uuuuuuuuuuuuuuuuh! Qué demonios quiere Charlotte? Alguna teoría?

Espero sus comentarios!




martes, 12 de julio de 2011

Error en publicación



Chicos, el capítulo 12 de "Be mine" lo posteé anoche bajo el título de "Renacer".
Lo siento mucho por el error, estaba media dormida al hacerlo, pero ya está solucionado.
Cariños y sigan leyendo!!!

lunes, 11 de julio de 2011

Be Mine 12





-Lista princesa? –Preguntó sonriendo. Yo lo miré con ojos soñadores, más que satisfecha y lista para lo que fuera.

Estaba un poco asustada por el dolor, pero la necesidad era mil veces más fuerte.

-Lista… márcame como tuya –Respondí.

Capítulo 12

 If you're ready, I'm willing and able
Help me lay my cards out on the table
You're mine and I'm yours for the taking
Right now the rules we made are meant for breaking
What you get ain't always what you see
But satisfaction's guaranteed
They say what you give is always what you need
So if you want me to lay my hands on you
Lay your hands on me, lay your hands on me, lay your hands on me,
Lay your hands on me, lay your hands on me, lay your hands on me,
Lay your hands on me / Bon Jovi

Bella POV

Miré como hipnotizada a Paul mientras se ponía el condón.

Mi lobo desnudo era la epítome de la dualidad… Un hombre masculino y rudo que encerraba un corazón blando y sensible. Un cuerpo fuerte y letal, pero a la vez armonioso y bellísimo… Y yo era la única que disfrutaría de él de ahora en adelante.

-Lista princesa? –Dijo mordisqueándome el cuello.

-Lista… hazlo de una sola vez –Dije pensando que sería como cuando te depilas con cera. Un solo tirón... (o en este caso un solo empujón).

-Te va a doler… -Me advirtió.

-Me va a doler de todos modos –Contesté impaciente por tenerlo dentro de mí.

-Como ordene su alteza –Contestó sonriendo.

Y de un empujón estaba completamente dentro de mí.

Y me dolió hasta el tuétano.

-Aaaaaaaaaah! Mieeeerda! –Grité.

-Estás bien? –Preguntó –Me salgo?

-No –Jadeé y abracé su cintura con mis piernas para impedirle el movimiento. No quería que entrara ni saliera de mí, necesitaba dar un minuto a mi cuerpo para que se acostumbrara a su intrusión.

Y cuando poco a poco el dolor comenzó a menguar, comencé a sentir otras cosas…

Sentí nuestros cuerpos desnudos pie con piel.

Sentí nuestros corazones latiendo desbocados.

Sentí su respiración en mi cuello.

Sentí su calor irradiando hacia cada célula de mi cuerpo… por dentro y por fuera.

Y entonces proyecté mis caderas hacia adelante, indicándole que se podía mover, y de paso recibiéndolo aún más profundo.

Paul, que es un desvergonzado, no se podía conformar con la posición del misionero. Nos giró haciendo que mi cuerpo estuviera sobre el suyo, conmigo sentada sobre su erección.

-Cabalga a tu lobo, princesa –Me dijo con esa sonrisa demoníaca que me derrite.

-No! No sé cómo… -Le dije avergonzada, tratando de hundirme en su pecho para esconder mi rostro.

-Nop, nada de eso. Mira, yo te voy a enseñar la mecánica y tú vas a enseñarme a mí cómo te gusta –Dijo y tomando mi cintura me impulsó hacia arriba, dejándome caer sobre su erección, empalándome. Si bien dolió un poco, la sensación era increíble! –También lo puedes hacer así –Dijo moviéndome desde atrás hacia adelante, haciendo que cada vez que me empujaba hacia adelante mi clítoris rozara contra su pelvis, llevándome nuevamente al frenesí inicial.

-Oh! Paul…. Oh… no te detengas… -Gemí yo olvidando mis complejos.

-No tengo intenciones de detenerme, princesa… -Dijo mirándome fijamente… o más bien mirando fijamente a mis pechos que se bamboleaban con cada movimiento –También lo podemos hacer así –Dijo con sus manos aún en mi cintura, haciéndome girar las caderas y tocando con su erección cada rincón de mi interior.

La sensación era tan poderosa que arqueé mi espalda, rozando sus rodillas con mi cabello.

-No pares Paul, cógeme como quieras pero no pares! –Gruñí/gemí. Realmente dije eso? Y sin sonrojarme? Oh la lujuria…

Lentamente comencé a tomar el control, moviéndome en mi propio acorde, saltando, girando, moviéndome de atrás hacia adelante, conociendo los movimientos que me permitían gozar más, aquellos que obtenían una mejor respuesta de él y aquellos en los que nuestra unión era más profunda.

-Te gusta así princesa? –Preguntó con la voz ronca mientras sus manos palmeaban mis pechos y sus dedos retorcían mis pezones.

-Oh si… si Paul si, si, si… -Dije con mis manos apoyadas en sus abdominales para darme impulso en mi cabalgata.

-Ahora bésame princesa –Dijo mientras sus manos se movían a mi espalda. Yo me incliné y el nuevo ángulo me hizo gemir de placer. Esta vez mientras lo besaba Paul tomó control del ritmo, penetrándome rápidamente mientras su lengua serpenteaba en mi boca.

-Princesa, ahora viene la marcación… te voy a morder… -Dijo a cuando yo me encontraba a punto de perder el control.

-Como lobo? –Jadeé a punto de llegar a mi clímax.

-No, como humano –Gruñó.

-Márcame! –Grité mientras las primeras oleadas de mi clímax azotaban mi cuerpo –Hazme tuya Paul! –Gemí y me aferré a él. Paul me abrazó fuerte y su boca se acercó a la parte trasera de mi cuello y me mordió y llegó a su clímax ruidosamente

No voy a mentir, me dolió.

Bastante.

Pero en medio del placer y la intimidad casi no me importó.

Una vez que ambos nos hubimos calmado un poco Paul comenzó a lamer mi cuello, limpiando la sangre que su marca derramó.

-Por qué no me dijiste que me morderías? –Le dije acomodándome lánguidamente en su abrazo.

-Porque no me habrías dejado hacerte el amor… no creas que no sé lo raro que es todo esto… -Dijo sin ni pisca de arrepentimiento.

-Qué significa la marca? –Pregunté curiosa… aún había montones de cosas que no sabía de la imprimación.

-La marca significa que eres mía. Tu cicatriz de marca como parte de la manada y mi saliva mezclada con tu sangre hacen que de ahora en adelante siempre huelas un poco a mí.

-No importa cuánto me lave? –Pregunté pensando en lo raro que sonaba esto.

-No importa. Tu sangre y mi saliva son una. Eres mía.

-Te puedo morder yo a ti? –Pregunté. Quería marcarlo como mío yo también.

-Cuantas veces quieras, pero no creo que sirva para marcarme con tu olor… vas a tener que refregarte en mí cada día para que todas sepan a quién pertenezco.

-No es justo! Yo te quiero morder… -Dije haciendo un puchero –Y que no te quepa duda de que lo voy a hacer –Dije frunciendo el ceño –Mío –Lo mordí en el cuello –Mío –Lo mordí en el brazo –Mío –Lo mordí en el pectoral izquierdo.

-Tuyo princesa, tuyo para siempre… -Respondió cerrando los ojos y abrazándome a él.

-Paul… -Dije.

-Dime princesa…

-Ya no me van a morder de nuevo verdad? –Pregunté.

-No princesa, la marcación ocurre sólo una vez y sella la imprimación. De ahora en adelante van a ser sólo besos y caricias… a menos que quieras que te muerda un poquito, pero sin derramar sangre.

-Oh… Ok…  -Dije. Eso sonaba bien…

-Paul…?  -Dije insistiendo en saber lo más posible a pesar de que mi lobo estaba casi inconsciente.

-Dime princesa –Dijo casi dormido.

-Ahora que soy de la manada soy telepática?

-No princesa –Dijo soltando una carcajada -No… pero ahora tú y yo estamos más unidos… Tú me vas a sentir a mí y yo a ti en caso de peligro o una emoción muy fuerte.

-Ok… Paul? –Dije otra vez.

-Mmmmmh?

-Te amo –Dije besando su mejilla.

-Te amo princesa –Dijo abrazándome aún más fuerte y quedándose dormido definitivamente.

…oOo…

Desperté esa mañana con mi lobo lamiendo mi ombligo.

-Buenos días princesa –Dijo sin detenerse en su tarea.

-Buenos días –Dije enredando mis dedos en su cabello. Su mano derecha se movió entre mis piernas tocándome delicadamente.

-Adolorida? –Preguntó.

-Un poco –Confesé. Aunque me encontraba ya enormemente excitada no me creí capaz de hacer el amor hasta haberme recuperado un poco. Sentía que me hubiera pasado un camión por encima!

-Vamos, te tengo lista la tina –Dijo tomándome entre sus brazos, y caminando hasta el baño me depositó en medio de la tina con agua bien caliente.

Mi piel ardió, pero fue un ardor bueno, que relajó mis músculos y mis sobre exigidas partes privadas.

-No te bañas conmigo? –Pregunté haciendo un puchero.

 -No quepo princesa… esa es una tina para niñas, no para lobos –Sonrió burlón –Pero te puedo enjabonar la espalda –Ofreció.

-Mmmmmh… si por favor…

-Bien, tenemos ½ hora para tu baño de tina, hoy tienes colegio! –Exclamó.

-No quiero ir al colegio! –Reclamé dando un puñetazo al agua que lo salpicó.

-Pero vas a ir de todos modos princesa. No te voy a hacer una nota para el director diciendo que no puedes ir porque te cogí tan duro que no puedes caminar derecha –El bastardo me guiñó!

-Tarado! –Lo salpiqué más.

-Malcriada! –Me salpicó de vuelta –Qué quieres de desayuno princesa? –Dijo poniéndose de pié, desnudo y glorioso.

-Huevos con tocino –Dije hambrienta. Realmente la noche anterior me había dejado agotada.

…oOo…

Terminé mi baño de tina, me lavé los dientes y me vestí con pantalones de yoga y una camiseta. Realmente sentía sensible mi entrepierna y no quise tener la rigidez de la mezclilla cerca de esa delicada área.

Decidí llevar mi cabello suelto para cubrir mi marca, no quería ojos curiosos ni (Dios me libre) a Mike Newton preguntándome quién me mordió.

Mis huevos estaban fantásticos, y Paul desayunó conmigo e insistió en llevarme al colegio en su auto. Eso le dio excusa para ir a buscarme también.

Después de este fin de semana juntos jugando a la casita era difícil separarnos aunque fuera por unas pocas horas… sobre todo para algo tan prosaico como la secundaria. Me sentía más madura, muchísimo mayor que mis compañeros y sus infantiles preocupaciones. La imprimación me había cambiado por completo.

Era más feliz.

Era más fuerte.

Estaba más enfocada.

Y mi foco era Paul y la manada. Mi manada.  

…oOo…

Al salir de clases me dirigí a la salida rápidamente, sintiendo que Paul estaría cerca. El lazo de imprimación verdaderamente se había hecho más fuerte e incluso podía sentir su ansiedad por reencontrarse conmigo.

En el pasillo Tayler Crowley se acercó a mí.

-Hola Bella…

-Hola Tayler –Dije cortésmente.

-Te ves bien! Ya te recuperaste? –Me preguntó. Me está bromeando? Me parezco a Skeletor y estoy más pálida que de costumbre, vengo recuperándome de un coma y estoy vestida con ropa deportiva… y él cree que me veo bien?

-Oh… gracias, creo… y sí, ya estoy recuperada –Dije apurándome por salir del edificio.

-Que bien –Dijo mientras caminábamos hacia el estacionamiento –Qué vas a hacer el próximo sábado? –Preguntó mientras yo buscaba el auto verde de Paul con la mirada.

-Nada… -Dije distraída encogiéndome de hombros. Paul aún no llegaba? Me dejó plantada?

-Oh, qué bien, porque quería invitarte al cine o a comer algo, tu sabes, una cita –Dijo esperanzado.

-Qué? –Dije girándome a mirarlo. Me estaba hablando en serio? Cuando demonios le había dado yo el indicio de que estoy disponible para él? No sería capaz de coquetear aunque mi vida dependiera de ello, y menos con él...

--Eeh… yo… mmmmh… no puedo, tengo novio –Respondí avergonzada. Odiaba esta situación.

-Está bien Bella, si no quieres salir conmigo solo dímelo, no tienes para qué inventarte un novio, todo el mundo sabe que aún estás llorando por Cullen! –Respondió despechado el muy imbécil.

-No es un invento! Y Edward se puede ir al infierno en lo que a mí respecta! Y tú también, por grosero! –Grité en el mismo momento en que fuertes brazos rodeaban mi cintura, me hacían girar y vi a mi lobo, sonriente.

Me puse en puntillas y él se agachó para darme un beso muy poco apropiado justo en las narices de Tayler.

-Hola princesa –Me saludó –Algún problema? –Le preguntó a Tayler.

-Eeeh… no, no, yo ya me iba… -Respondió el cobarde de Crowley.

-Estás bien princesa? –Me preguntó Paul, su rostro serio.

-Sí, bien, sólo cabreada… supongo que escuchaste todo.

-Sí, y estuve a punto de matarlo, pero decidí dejarte manejarlo… el lobo parece pensar que eso es lo que necesitabas –Respondió.

-Y así es… me sentí poderosa al mandarlo al infierno! –Confesé. Él me besó otra vez y me dijo –Eres poderosa princesa… tú puedes hacer todo lo que desees.

-Gracias… -Suspiré feliz -te amo…

-Y yo a ti –Dijo tomando mi mano y guiándome hacia la camioneta de Sam. Con razón no lo vi! yo estaba buscando su auto verde!

-Por qué la camioneta de Sam? –Pregunté.

-Porque estaba en el supermercado… hoy tenemos barbacoa –Anunció.

-Un lunes? –Dije escéptica.

-Cualquier día es bueno para comer. Además tenemos mucho que celebrar –Me explicó.

-Como qué?

-Como que tú y yo sellamos nuestra imprimación… -Contestó –Es tu bienvenida oficial a la manada.

-Paul! –Reclamé odiando ser el centro de atención.

-Lo siento princesa –Se encogió de hombros sin sentirlo para nada -pero no hay cómo evitarlo, es tradición y no hay nada que hacer.

…oOo…

La barbacoa estaba en su apogeo cuando llegamos a casa de Emily unas horas más tarde.

Paul había ido a dejar las compras del supermercado mientras yo me cambiaba de ropa y terminaba un ensayo que tenía pendiente en Historia Universal, y regresó sólo para llevarme a mi bienvenida, a modo de no molestarme o interrumpirme.

Mientras me duchaba dejé cociendo un montón de papas para cooperar con algo en la fiesta y después preparé rápidamente una ensalada.

Emily y Kim estaban sentadas juntas en el porche bebiendo limonada mientras los lobos jugaban futbol, y sonrieron ampliamente al verme llegar.

Me acerqué cargando mi enorme fuente de ensalada rusa, que fue recibida con gritos de aprobación por parte de la manada y un gesto de asentimiento por parte de Emily.

Y por primera vez me sentí parte de una familia de verdad. La manada eran mis hermanos y La Push era mi hogar.

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