viernes, 24 de junio de 2011

Be Mine 3



Capítulo 3
Walkin' down this rocky road,
Wondering where my life is leading,
Rollin' on, to the bitter end,
Finding out along the way,
What it takes to keep love living,
You should know how it feels, my friend,
Ooh, I want you to stay,
Ooh, I want you today,
I'm ready for love,
Oh baby, I'm ready for love,
Ready for love,
Oh baby, I'm ready for love, yeah,
Oh, for your love.
Ready for love / Bad Company
Bella POV
Paul y Sam dejaron la casa y mis sentimientos encontrados empeoraron. Por un lado sentí alivio al no estar bajo la intensa mirada de Paul. Por otro lado extrañe su presencia de inmediato, lo que es disturbador…  considerando que lo odio.
-Cómo te sientes Bella?-Preguntó Emily mirándome preocupada.
-Confundida –Dije antes de pensar en lo que decía. Por primera vez noté un set de cicatrices en la mitad derecha del rostro de Emily. Estaban cubiertas parcialmente con maquillaje, pero aún así eran evidentes. Decidí ignorarlas completamente, ella debía odiar que las miraran o que le preguntaran por ellas. Si Emily quería, me contaría
-Me imagino, acabas de ser atacada por un vampiro! –Exclamó.
-Ah… si, también por eso… -Dije sonrojándome ante las implicaciones de mi diarrea verbal.
-Té verde, ceylan, manzanilla? –Preguntó reprimiendo su sonrisa. Había captado perfectamente el sentido de mis palabras…
-Té verde por favor… -Pedí
-Brownie? –Mi estómago gruñó en respuesta.
-Sí, muchas gracias –Respondí automáticamente.
-Tan buenos modales –Suspiró Emily –Ojalá se los puedas pegar a Paul…
-No pretendo pasar ninguna cantidad de tiempo con ese cretino, así es que dudo que se vaya a pegar nada de mí –Respondí molesta por mis propias emociones hacia él.
-Oh… no han hablado contigo… -Suspiró Emily.
-Ni van a hablar. No me interesa nada de lo que tengan que decir! –Dije mordiendo mi brownie con fuerza –Lo siento Emily, yo sé que amas a Sam, pero yo tengo que proteger a Jake… él no quiere ser parte de esto…
-Ninguno de ellos quiere Bella, pero es su destino, es quienes son, y nosotras simplemente podemos apoyarlos, mantenerlos humanos, ayudarlos a controlar el lobo, consolarlos cuando las cosas son demasiado para ellos… Es un peso demasiado grande para que lo cargue un hombre solo… ellos necesitan a una mujer fuerte  su lado… -Estaría hablando de Jake y yo? Sería yo una mujer fuerte por Jake? De alguna manera lo dudé… La dinámica de nuestra relación ya estaba establecida… yo era débil y el fuerte, siempre.
-Oh, Emily! No sabía que las cosas eran tan complicadas para ti! Pero ahora que lo pienso, claro que lo son… vives con un lobo… Lo siento por ser tan inmadura… últimamente no estoy muy en control de mis emociones y hablo sin pensar… -Me disculpé por mi insensibilidad.
-Está bien Bella, para ti tampoco será fácil… por eso Paul te trajo a mi casa, porque sabe que tu puedes contar conmigo si las cosas se ponen difíciles… no existe un manual para lidiar con hombres lobos, sabes?
-Y a él qué le importa si puedo lidiar o no? El tipo me odia y yo lo odio de vuelta! –Exclamé.
-Paul no te odia, simplemente no sabe cómo tratarte… y por lo que vi, tampoco creo que tu lo odies –Sonrió cómplice.
Yo me sonrojé. La verdad es que a pesar de que evidentemente Paul es un imbécil, su intensidad, su carácter rudo y maleducado y su físico lo hacían la encarnación del chico malo… algo tan lejano a lo que representaba… Él… que me parecía atractivo y peligroso... y yo estaba totalmente pro-peligro.
Maldito sea si no me produjo… cosas… cuando me abrazó en el prado. Su calor me envolvió completamente, tal como lo hacía Jake, pero totalmente distinto. Jake era mi hermano… mi hermano menor. Paul era mayor, experimentado y definitivamente no me despertaba sentimientos hermanables.
En fin… mi cuerpo tal vez comenzaba a despertar de su larga hibernación, pero mi mente estaba clara y sabía que siquiera pensar en Paul de esa forma sería un suicidio emocional. Especialmente con su reputación… hasta en mi escuela había chicas con las que él había salido y luego desechado… el tipo es una especie de prostituto y meterse con él debe ser el equivalente a lamer una placa petri de cultivo de gérmenes y bacterias. Puaj! Qué asco!
 -Bella? –Preguntó Emily –Estás ahí?
-Lo siento… me perdí en mis pensamientos…
-Buenos pensamientos me imagino… estabas sonriendo…
-Sí? No me di cuenta –Dije sonrojándome –Me tengo que ir Emily… lo siento pero no puedo esperar a Paul y Sam… Charlie me está esperando… pero diles que mañana después de la escuela pasaré a conversar con Sam si eso es lo que quiere…
-Estás segura? –Yo asentí –Bien, fue un placer conocerte Bella, esta es tu casa, ven cuando quieras –Dijo abrazándome.
Sólo al salir de casa de Emily recordé que mi camioneta aún estaba en el bosque, lo que me daba la perfecta excusa para correr a casa de Jake. Ojalá Emily no pensara lo mismo.
Corrí todo el camino, tropezando un par de veces, pero no me importó. Quería llegar a ver a mi amigo antes de que Sam o Paul pudieran detenerme. Jake me necesitaba, estaba segura de eso.
Golpeé la puerta de la casa de Jake varias veces pero no hubo respuesta. Probé la puerta y como siempre, estaba sin seguro. En La Reserva nadie ponía pestillo, todos se conocían.
-Jake? –Pregunté. No hubo respuesta, por lo que me dirigí a su dormitorio. Ahí estaba, desparramado sobre su cama, medio desnudo y enorme, roncando suavemente.
No quería despertarlo, pero el tiempo apremiaba y necesitaba hablar con él.
-Jake –Dije acariciando su mejilla. Él se movió y murmuró mi nombre, pero no despertó. Opté por moverlo sacudiendo su hombro, lo que me dejó de frente y a centímetros de su rostro –Jake!
-Bells –Murmuró Jake sonriendo, mirando a mis ojos, su cálido aliento bañó mis sentidos, haciéndome respirar más profundo. Jake siempre olía bien… Me sonrojé como de costumbre.
-Hola Jake –Dije enderezándome.
-Qué haces aquí? –Dijo súbitamente despierto –No puedes estar aquí!
-Tranquilo Jake, lo sé todo… sé que eres un lobo y que no es tu culpa, y está bien… te quiero Jake, no me alejes de tu vida –Rogué.
-Pero Sam…
-Que se joda Sam! Él no tiene derecho a meterse en lo que no le importa! –Exclamé con convicción.
-De verdad hablaste con Sam? –Levantó una ceja -No pareces saber cómo funcionan las cosas Bells –Dijo sentándose en la cama junto a mí.
-Hablar… Gritar… Insultar… quién puede decir la diferencia? –Me sonrojé.
-Insultar? Gritar? Bella Sam es el Alfa, es el jefe de la manada y es el que da las órdenes… oficialmente el jefe de la tribu! –Exclamó Jake en estado de shock.
-Ups!... la verdad es que… escapé de casa de Emily antes de que pudieran hablar calmadamente conmigo… Jake necesito que me lleves a casa… mi camioneta está en el bosque.
-Cómo? Por qué? –Preguntó.
-Es una larga historia –Suspiré y procedí a contarle todo, desde mi deseo de encontrar el prado hasta mi encuentro con Laurent, la aparición de Paul, el desmembramiento de Laurent y finalmente el viaje a casa de Emily en calidad de bulto y mi conversación con la novia de Sam.
Para cuando terminé Jake estaba temblando violentamente.
-Jake… qué te pasa?
-Bella sal de la casa! –Gritó Sam mientras él y Paul entraban a la habitación súbitamente, llenando el espacio con sus enormes cuerpos y haciéndome sentir súbitamente claustrofóbica. Paul me tomó por la cintura y me presionó contra su cuerpo, girándonos parcialmente para posicionarse entre Jake y yo.
-Suéltala! –Gritó Jake.
-Calma Jacob, no le quieres hacer daño a Bella –Dijo Sam con voz profunda y un timbre de autoridad.
-Jake nunca me haría daño! –Grité yo
-Paul, sácala de aquí –Ordenó Sam.  Jake comenzó a temblar aún más violentamente y Paul me arrastró de la casa y alcancé a escuchar el sonido de tela al romperse y gruñidos, pero Paul corrió cargándome hasta llegar a una pequeña casa, muy parecida a la casa de Jake.
-Jake! Paul suéltame, tengo que regresar!
-Jacob está bien, Sam lo está calmando y de ninguna manera te puedes meter tú entremedio! –Exclamó Paul –Vas a tener que esperar a que sea seguro verlo nuevamente… mientras tanto sugiero el teléfono… me imagino que viste el rostro de Emily…
-Si…
-Eso es lo que estuvo a punto de sucederte, princesa –Dijo Paul furioso.
-Dónde estamos? –Pregunté tratando de cambiar de tema… no quería a Paul enojado conmigo… nuevamente, la intensidad de sus emociones me ahogaba.
-Mi casa –Contestó Paul tristemente, cambiando de humor súbitamente, sin mirarme a los ojos.
-Qué te pasa? –Pregunté preocupada.
-A mí? Nada princesa! –Respondió cambiando bruscamente de humor otra vez, de triste a su tono burlón de siempre –Adelante –Dijo haciéndome entrar.
La casa era prácticamente una réplica de la casa de Jake y del resto de las casas de la reserva, pero el exterior se veía desgastado, como si hubiera estado abandonada… el interior eso sí era diferente. Estaba extremadamente ordenado, lo cual supongo que no era difícil considerando que apenas si había un par de piezas de mobiliario adentro.
-Vives sólo? –Pregunté.
-Sip.
-Y tu familia? –Insistí.
-No tengo familia y no hablo de eso –Dijo él rápidamente frunciendo el ceño.
-Ok… qué edad tienes?
-22… por qué tantas preguntas princesa?
-Por nada… sólo quería saber… conocerte… -Dije segura de haber cometido un error. Paul pensaría que soy una estúpida… nunca he sido buena para las charlas intrascendentes… a lo mejor debí haber prestado más atención a Jésica Stanley y su verborrea.
Pero los ojos de Paul se suavizaron ante mi afirmación… Tal vez había dicho algo correcto?
-Qué más quieres saber? –Ofreció.
-Qué haces? De qué vives?... –Solté de golpe. Oh mierda! -Oh lo siento… no pretendía ser tan maleducada..
-Deja de disculparte por todo princesa, está bien. Hasta hace poco estaba en Seattle, en la Universidad de Washington estudiando cuando  sucedió el cambio… tuve que renunciar a mi beca y regresar a la reservación  convertirme en protector bajo las órdenes de Sam… Supongo que no es tan malo, al menos tenía un lugar donde vivir… -Respondió mirándome a los ojos.
Qué hacía de su mirada algo tan sobrecogedor? Era como un foco apuntando  mi alma… como si no pudiera esconderle nada, como si necesitara compartirlo todo con él… lo que es completamente estúpido considerando de quién estamos hablando…
-Qué… qué estudiabas? -Continué
-Estaba comenzando mi cuarto año de arquitectura… Listo para continuar con mi Máster.
-Oh… lo siento… -No podía imaginar lo que sería abandonar una beca, la carrera que amabas y todo por transformarte en un perro gigante… Tanto esfuerzo desperdiciado…
Otro pensamiento me atacó… si Paul se ganó una beca que le permitió estudiar y vivir en Seattle no debe ser ningún estúpido. Esas becas son escasas y hay mucha competencia. Nueva apreciación por él me embargó.
-Está bien princesa… ahora basta de mí. Qué hay de ti?
-No lo sé, qué quieres saber? –Pregunté. Estaba segura de que mi vida era bastante pública, y no se me ocurrió nada interesante que decir acerca de mí misma.
-Qué quieres hacer cuando termines la secundaria? –Ofreció.
-No lo sé… antes… antes quería estudiar zoología… soy buena en ciencias, pero ahora no lo sé… no sé si me quiero ir de Forks.
-Qué te ata a este pueblo? –Preguntó. Cómo lo hacía para preguntar exactamente lo último que quería contestar?
-Charlie –Respondí automáticamente.
-No es sólo eso princesa, no me mientas.
-Yo… -Me sentí compelida a decir la verdad –Yo no me quiero ir de Forks porque aquí es el último lugar donde fui feliz… -Dije mientras una lágrima traicionera rodaba por mi mejilla.
Un segundo estaba sentada en el sillón y al siguiente me encontraba sentada en el regazo de Paul apoyada contra su cálido pecho.
-Lo siento princesa, no quise hacerte llorar –Dijo con voz ahogada. Por qué no podía siempre comportarse de esta manera, tan amable y considerado?
-Está bien… el problema soy yo… estoy rota, ya no funciono bien… lo siento…
-No quiero escuchar que vuelvas a decir eso princesa. Nunca más! –Dijo súbitamente molesto.
-Paul yo… lo siento, pero es verdad… no estoy bien, y no sé si alguna vez volveré a funcionar correctam… -Y fui interrumpida por los labios de Paul sobre los míos, suaves, blandos, ardientes, ahogando mis palabras en un beso apasionado y demandante.
Sus labios eran carnosos y su aliento intoxicante. Su boca se movió con seguridad y precisión generando una respuesta totalmente inesperada en mí. Me aferré a su cuello y entreabrí abrí mis labios dándole entrada a su lengua para que explorara y reclamara mi boca por completo. 
No besamos de esa forma por un largo rato, y aunque sus besos eran apasionados nunca me forzó a más de lo que estaba dispuesta a entregar. Simplemente nos besamos conociendo nuestro sabor, nuestro olor, nuestra textura.
Pude sentir los músculos pectorales de Paul contra mi pecho cada vez que los relajaba y contraía al moverse. Esta era la primera vez que m besaban así. Y era la primera vez que me besaba un hombre, humano (medio humano al menos). Y experimentado más encima. Paul claramente sabía lo que hacía y yo me dejé llevar, obedeciendo más a mi cuerpo y mis emociones que a mi cerebro.
De pronto un sonido comenzó a brotar del pecho de Paul… algo así como un gruñido, pero más bajo…
-Paul… que es eso? -Pregunté entre besos con los ojos aún cerrados, totalmente perdida en el momento, en el aquí y ahora.
-Eso princesa, es un lobo ronroneando .
-Es malo?
-Eso princesa, es bueno, muy bueno.
-Me gusta como suena… -Sonreí –Hace vibrar mi cuerpo… Eres como un sillón masajeador!
-Te crees muy graciosa verdad? –Dijo con voz amenazante.
-Siiip –Contesté sonriendo y poniéndome de pié, retrocediendo. Él se puso de pié amenazante y me acechó como un lobo a su presa…
Y de pronto se lanzó hacia mí.

jueves, 23 de junio de 2011

Tal para cual! Epílogo



Epílogo

I'll marry my lover in a place to admire
I don't have to even ask her I can look in her eyes
And thank God that I am forgiven
I thank all my friends
To say I've been truer or they forgotten
Weary my mind is to say the least
It's been awful hard to just stand on my feet
I think I'll slow down if I am able
I won't drown in the ocean
Or starve in my place at the table
Lucky ones are we all til it is over
Everyone near and far
When you smile the sun it peaks through the clouds
Never die for always be around and around and around
Marry song / Band of Horses


Bella POV
Em y yo regresamos pronto a casa en Montana. No me gustaba el esquema familiar de los Cullen, y no sentía que Esme fuera mi madre y menos que Carlisle fuera mi padre. Charlie tendría por siempre ese lugar en mi corazón.
Edward y Rosalie por supuesto eran un caso aparte. Los evitamos como a la peste.
Aunque Em y Jasper insistían en terminar lo que yo había comenzado en términos de castigar a Edward, la verdad es que no estaba en mí hacerlo. Una desmembración completa, una desmembración parcial, la humillación de ser golpeado frente a toda la familia con sus propias extremidades y encima de todo terminar solo y virgen repitiendo la secundaria una y otra vez por siempre? En mis libros Edward ya había sido castigado. No estaba en mí guardarle rencor.
De hecho, ya no sentía por él absolutamente nada, no quería volver a verlo nunca más.
…oOo…
Mi primer año como neófita fue… interesante.
Mi control sobre mis impulsos era patético, por lo que actuaba de acuerdo a lo que sentía en el momento sin importar que esto fuera rabia, sed o lujuria… Pobre Em, se pasaba el tiempo reparando la casa de mis ataques de rabia, cazando conmigo, o teniendo sexo conmigo estilo Tarzán.
Es divertido, pero nunca me acostumbré a usar ropa…
Sí, me visto cuando tenemos visitas o cuando Em necesita concentrarse en algo, pero por gusto? Definitivamente estaba más cómoda desnuda.
Cuando íbamos a la ciudad y debía vestirme (Em me seguía vistiendo, simplemente porque me gustaba que lo hiciera y a él no parecía importarle), me sentía como un perrito poodle con un vestido. Tal vez bonito, pero extraña y poco natural.
Con el tiempo nos asentamos en una rutina en la cual Em comenzó a trabajar en la ciudad como contratista haciendo reparaciones y obras menores (decía que le gustaba trabajar con las manos), y yo estudié en Bozeman, en la Universidad de Montana Lenguas Modernas y Literatura con mención en Enseñanza de Francés, tomando cursos intensivos y online, de modo de seguir estando la mayor parte del tiempo en casa, el único lugar donde me sentí verdaderamente a salvo y feliz.
…oOo…
Pasado mi primer año en esta nueva vida, un día Em se encerró en el garaje (convertido en su taller de carpintería) y se dedicó trabaja en un proyecto secreto durante 3 días, durante los cuales apenas lo vi.
Decidí no molestarlo, a que me gustaba que cada uno tuviera derecho a sus secretos y privacidad a pesar de vivir solos y juntos.
A media tarde del cuarto día Em dijo
-Estamos listos –Con una sonrisa en su rostro.
-Listos para qué?
-Listos. Ahora nos vamos a bañar. Yo a la ducha, tú a un baño de tina.
-Separados? –Dije haciendo un puchero.
-Sip, separados –Dijo besándome apasionadamente y se largó.
Mientras me daba mi baño de tina sentí un par de autos llegar a nuestra casa. Inmediatamente me cubrí con mi escudo físico pensando que podían ser humanos relacionado con el trabajo de Em. Pero mi teoría se vino al suelo cuando entró al baño sin golpear no otra que mi hermana Alice.
-Bella! Estás aún en la tina! Está atrasada! –Exclamó sin decir ni hola.
-Alice? Qué haces aquí? –Dije poniéndome de pié y chorreando agua por todos lados mientras me lanzaba a sus brazos. Qué más daba que estuviera desnuda?
-Agh! Bella! Tienes suerte de que ahora nos vamos a cambiar de ropa! Arruinaste mi vestido! –Dijo haciendo un puchero.
-Es agua Alice, se seca –Dije exasperada. La ropa no me importaba un comino –Jazz está aquí?
-Sip, y Jacob y Keyra, así es que ojo, no te los comas!
-Oh! Jake! –Dije tratando de correr a saludarlo. Alice me hizo una zancadilla y terminé sobre mi estómago en medio de mi habitación.
-Estás desnuda Bella! –Me dijo Alice.
-Oh… demonios!
-Ok, primero que nada, sécate. Tenemos mucho que hacer -Dijo Alice mientras tomaba una pequeña maleta que yo sabía era su neceser de maquillaje y cuidado capilar.
-Bien –Dije suspirando. No tenía sentido quejarme, la cosa claramente estaba funcionando sin mi opinión.
Me senté en la cama mientras Atice jugaba con mi pelo y luego con mi rostro. Cuando lucí como ella esperaba, tomó un porta traje de encima de la cama y sacó de él un vestido corto de seda de color marfil.
-Póntelo –Ordenó mientras ella sacaba un segundo vestido de color rosa pálido del mismo porta traje.
-Vamos a salir? –Pregunté mientras me vestía.
-Eso espero, no lo sé –Dijo Alice. Entre Jacob y yo nublábamos completamente su visión –Ahora los zapatos- Ordenó. Al menos los tacones no eran obscenamente altos…
-Ok, Em te está esperando abajo. Anda a encontrarlo mientras yo termino de arreglarme –Dijo mientras retocaba su perfecto peinado frente al espejo.
Yo bajé las escaleras lentamente, no acostumbrada al uso de zapatos. Em me esperaba al pié de la escalera luciendo arrebatador en su terno negro, camisa blanca y corbata azul. Wow! La salida de esta noche sería a un lugar elegante!
-Belly Boo, te ves preciosa –Dijo besándome suavemente.
-Y tu Emmy, te ves delicioso –Dije guiñándole un ojo.
-Belly Bear –Suspiró - yo sé que esta no es la manera tradicional de hacer las cosas, pero… aquí va! –Y poniéndose de rodillas me extendió un anillo preguntó –Isabella Marie Swan, me harías el honor de ser mi esposa?
-Em… yo… sisisisisisisisisisis! –Dije abrazándolo y calzándome el anillo. Ya no me asustaba el matrimonio, llevábamos bastante tiempo juntos y cada día lo amaba más. Y además para todos los efectos, yo actuaba como Bella McCarty, bien podíamos hacerlo legal.
-Uf! Qué bueno –Me dijo Em besándome –Porque Jacob, Jasper y Keyra están esperando afuera con el ministro.
-Qué? Ahora? –Dije entrando en un ataque de pánico.
-Por qué crees que estás vestida de blanco?
-Este no es un vestido de novia –Argumenté.
-Lo es si te casas en él –Respondió Alice mientras bajaba la escalera –Shu, shu –Dijo haciendo señas a Em para que se largara y me extendió un sencillo ramo de tulipanes de color rosa, mis favoritos.
Jacob entró a la casa y me abrazó. Su presencia me calmó. Lamentablemente no pudimos conversar en ese momento, ya que aparentemente la ceremonia ya había empezado. Alice salió de la casa caminando a tomar su puesto como dama de honor y Jake me tomó del brazo y me entregó a Em, que sonreía radiante en el interior de una maravillosa pérgola de madera tallada. El barniz olía fresco… sería esto lo que había estado construyendo en su taller? Aposté que sí. Oh Em… te amo tanto!
La ceremonia fue sencilla con sólo nuestros 4 amigos y el ministro para presenciarla, pero fue exactamente lo que habría soñado. Después de la ceremonia fuimos a un bar para que los humanos pudieran comer y beber y los vampiros pudiéramos beber y bailar.
La mejor fiesta de boda que podría imaginar! Keyra terminó borracha y teniendo sexo con Jake en el auto, Alice y yo hicimos un espectáculo de body shots de tequila y Em y yo terminamos teniendo sexo en el techo del bar, bajo las estrellas.
Mi vestido de novia no resistió nuestra pasión… debí regresar a casa usando la camisa de Em.
Alice prometió tratar de repararlo o al menos usar la tela para hacer una funda de almohada o algo así para conmemorar el día más feliz de nuestras vidas.
…oOo…
Con los años debimos mudarnos para no levantar sospechas. Gracias a mis estudios en francés decidimos que Francia sería un buen lugar para empezar de nuevo. La campiña francesa para ser más específicos.
Luego fue Italia, en las cercanías de Nápoles.
Luego España, en los maravillosos alrededores de Sevilla.
Luego Grecia, en Kalamata, junto al mar…
Y así una y otra y otra vez…
A veces vivimos solos, a veces con Jasper y Alice…
Los años pasaron y todo cambió a nuestro alrededor… El mundo cada vez más moderno, contaminado y sobre poblado. Nosotros siempre moviéndonos de un lugar a otro… Pero lo que nunca cambió fue nuestra relación.
Em y yo somos algo sólido, verdadero e inmutable. Em y yo somos para siempre.
&&&FIN&&&

Be Mine 2




Capítulo 2
You fucked up, you bitch - you really fucked up
You fucked up - you sloppy little shit - bitch - aaaahhhh
Well, you dicked me over but now you'll pay
You fucked up ... Aaaahhh!
Well, you dicked me over but now you'll pay
You fucked up ... Aaaahhh!
You fucked up /Ween!


Paul POV
Y la puta que lo pario! Jodida imprimación de los cojones le entrega a Sam un maldito ángel en Emily, dulce, suave y amable, y que encima cocina como Marta Stewart. El cabrón anda por el mundo en una nube con arcoíris y corazones… Suspirando enamorado y feliz.
Y luego, la estúpida imprimación le entrega Kim a Jared, una chica genial, una verdadera compañera y que encima canta y baila como una diosa. El baboso no podría estar más orgulloso y feliz y encima van los dos por la vida cogiendo como conejos. Como si quisiera tener que ver eso mientras patrullamos!
Pero para mí? Oh no, para Paul nada puede ser fácil. Démosle a Paul una amante de sanguijuelas, una cara pálida medio chiflada sin sentido de auto preservación que se ha pasado los últimos 4 meses catatónica y que por lo que he visto en la mente de Jacob, nos odia a Sam y a mí porque cree que somos miembros de un culto que trata de reclutar a Jacob. Mierda! Será mi karma?
Que se joda la imprimación. En cuanto haya devuelto a Swan a su casa me voy a hablar con Billy a ver cómo rompemos el hechizo o lo que sea esta mierda.
-Paul… por favor… no me hagas daño…Charlie… -Dijo ella retrocediendo y sacándome de mis cavilaciones. El lobo gruño constatando que su imprimación le temía. El instinto era fuerte: Proteger. Calmar. Cuidar. Reclamar.
-Calma princesa –Dije sonriendo ante la ironía de todo esto -no te voy a hacer daño. O no viste que maté a tu amigo?
-No era mi amigo –Declaró frunciendo el ceño.
-Creí que todas las sanguijuelas eran tus amigos –Dije tratando de provocarla. Si peleábamos sería más fácil aguantarme las ganas de explorar su boca con mi lengua.
-Sólo los… Ah… Mmmmh -Y no pudo decir más, su rostro contraído de dolor
-Los Cullen? –Dije y ella asintió y se encogió abrazando su pecho. Por lo visto mi imprimada estaba bieeeeen jodida.
-Este era Laurent… me quería comer –Explicó tratando de cambiar de tema.
-No me interesa el nombre de una sanguijuela. Son todos unos asquerosos chupasangre asesinos y si tú crees otra cosa estás loca –Afirmé.
-Paul… qué… qué eres? Son verdad las leyendas? Todas las leyendas? –Preguntó balanceándose de una pierna a la otra como una niña pequeña. La quise besar con más fuerza y me tuve que recordar que esa misma boca probablemente había rodeado el pene de un muerto. Qué asco!
-Qué sabes tú de las leyendas princesa? –Pregunté desafiante. Ella no tenía por qué conocer nuestras leyendas.
-Jake… Jacob me contó las leyendas cuando llegué a Forks… pero el pensaba que estaban equivocadas… que eran simples historias…
-Ya no piensa eso… -Dije amargamente. Menudo futuro Alfa escupió el secreto sin darse ni cuenta. Já!… Sam va a masticar y escupir su trasero.
Y ahora me quedo pensando en Jacob y su eterno lloriqueo Emo de "soy un monstruo puedo estallar en cualquier momento y Sam no me deja ver a Bells", o mejor aún "Ahora que yo no estoy en escena Bella le va a dar una oportunidad al imbécil de Mike Newton" o incluso "Soy un monstruo y aunque se lo diga a Bella ella no me va a querer, le voy a dar asco o miedo…" Como si los estándares de la cara pálida necrofílica fueran tan altos… Buuuhuuu! Pobre Jakey! Aunque pensándolo bien… la mierda Emo de Jacob va a llegar al cielo cuando se entere de que imprimé con su amante de sanguijuelas.
-Jacob? Jacob también es un lobo? –Gritó Swan.
-Siiip –Dije con una sonrisa burlona para enardecerla más. Se veía bonita furiosa.
Qué carajo? "Bonita"? Paul Meraz no encuentra a las mujeres bonitas, las encuentra aptas para ser cogidas o no. Qué mierda!
-Qué le hiciste? –Gritó perdiendo el control y golpeando mi pecho desnudo con sus manos. Físicamente no me hizo daño, pero al lobo? Uuuuf! El lobo agachó la cabeza y lloriqueó. Nuestra imprimada nos odiaba… nos culpaba por la transformó de Jacob, defendía a Jacob de nosotros!
-Calma princesa! –Le dije tomando sus manos entre las mías. Ella luchó hasta que las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas. Mis entrañas se encogieron de dolor y sin saber cómo ni por qué la envolví en mi cálido abrazo, forzándola a quedarse tranquila, a dejar de golpearme.
Ella se reveló un poco al principio, pero tal como sucedió conmigo, en cuanto nuestros cuerpos se tocaron nos invadió la cama y un enorme alivio. Afortunadamente la imprimación funciona para ambos lados… aunque será más fuerte del mío hasta que la reclame. Si es que la reclamara. Lo que no voy a hacer porque odio a la coge-cadáveres de Isabella Swan.
-Cómo pudiste Paul?... él no quería pertenecer a lo que sea que ustedes están haciendo en su culto… él no quería… -Sollozó, rompiendo un poco más mi corazón.
-Nadie quería esto princesa, no es una iniciación, es genético. Y ahora que tú lo sabes vas a hablar con Sam para que te lo explique todo.
-No quiero ver ni hablar con Sam! Odio a Sam! Y te odio a ti –Me gritó. Mis rodillas tambalearon ante el dolor de su afirmación, a pesar de que dudaba que fuera cierta.
-Bien, entonces supongo que es bueno que no te haya preguntado si querías ir. Dije que vas a hablar con Sam y vas a hablar con Sam –Jodida niñita testaruda! Cuanto antes acabara con la endemoniada imprimación, tanto mejor.
-Jódete! –Gritó y se dio media vuelta en la dirección equivocada. Si la dejaba ir terminaría irremediablemente perdida. Yo solté una carcajada al pensar en la niña-buena-hija-del-jefe-de-policía diciendo malas palabras. Definitivamente yo soy una mala influencia. Suspiré maldiciendo a mis ancestros y a todos nuestros dioses por la jodida broma que me estaban jugando y tomé a Bella entre mis brazos y me la puse sobre el hombro derecho como si fuera un saco de papas, gritando y pateando.
Eché a correr rumbo a La Reservación ignorando los creativos insultos de Swan. Mientras más gritaba y me golpeaba, más me excitaba la condenada, y al llegar a La Reservación ya estaba casi doblado por mi dolorosa erección.
Llegué a casa de Emily y entré sin golpear y procedí a deshacerme de mi bulto tirando a Bella a un sillón, no muy delicadamente, debo agregar.
-Qué mierda te pasa perro imbécil! Me trajiste de cabeza todo el camino, me podía haber dado un aneurisma!
-Te podía haber comido un vampiro, así es que mejor cierra la boca, princesa –Bruja malagradecida!
-Qué pasa aquí? –Preguntó Emily.
-Necesito a Sam –Respondí.
-Buenas tardes a ti también Paul –Dijo Emily dándome una mirada de reproche por mis malos modales. Ella ya debería saber que es una causa perdida –Hola Bella, mucho gusto, soy Emily.
-Hola Emily. Este bruto me raptó, pero no te molesto más, me voy!
-Tú no te vs a ninguna parte –Gruñí –Y si te tengo que amarrar de pies y manos para que te quedes tranquila, te lo juro princesa, lo voy a hacer! –Amenacé. Amarrarla… de pies y manos… las cosas que podría hacerle… el lobo ronroneó.
Emily nos miró discutir con los ojos entrecerrados y una sonrisa cómplice. Por supuesto que sabía lo que había ocurrido. Como ya he dicho, Emily es perfecta.
Sam apareció a los pocos minutos vistiendo un jeans recortado y el pelo mojado. Estaba en la ducha. Al vernos nos miró especulativamente.
-Bella –Saludó con la cabeza –Paul, qué pasa aquí?
-Una sanguijuela atacó a Swan, lo maté y lo quemé, pero la princesa lo vio todo, así es que ahora le tienes que explicar todo y hacerla jurar silencio –Expliqué.
-A mí nadie me va a hacer jurar nada! –Gritó Bella –Quiero ver a Jacob, AHORA! –Gritó dirigiéndose hacia la puerta otra vez.
-Princesa, ya te lo advertí. Una vez más y te voy a amarrar… -Rugí poniéndome en su camino, en parte esperando que huyera para poder amarrarla.
-Te odio –Gritó dando una patada en el suelo como si tuviera 3 años. Bésala, rugió el lobo.
-Por qué no salen a conversar y me dejan aquí con Bella? Bella, te tomarías una taza de té conmigo? –Intercedió el clon de Marta Stewart –Tengo brownies en el horno –Dijo guiñándole el ojo a Swan, que inmediatamente se calmó.
-Sí, gracias… supongo que tengo un poco de hambre… -Dijo sentándose en un taburete frente al mesón de la cocina.
-Paul, afuera, ahora –Me ordenó Sam. Lo seguí sin decir palabra, dándole una última mirada a Swan. Ella me mantuvo la mirada y me sacó la lengua. Mierda! Soy un enfermo si admito que quise mordérsela?
Corrimos en forma humana hasta el bosque y Sam y yo nos transformamos en lobos. Esta conversación sería más fácil en forma telepática.
-Bien, qué mierda sucedió? –Gruñó Sam en su mente. Yo me limité a recordar todos los eventos desde mi patrulla forzada hasta que me encontré el rastro de Swan, el vampiro, el desmembramiento, la imprimación, la pelea, hasta los eventos en la casa.
-Mierda Paul! Estás jodido!
-Jódete Sam! Esto lo voy a arreglar. Voy a encontrar la manera de desimprimarme.
-No es posible -Pensó sacudiendo la cabeza.
-Me importa un carajo lo que opines, Alfa. Tú y Jared tienen a sus almas gemelas y yo tengo… a Swan! Aaaaaagh! –Quería destrozar cosas, o correr hasta que el agotamiento me noqueara. Quería un minuto de paz para procesar lo que estaba ocurriendo, para pensar en la solución a mis problemas, o al menos al problema más urgente.
-No te puedes ir aún Paul… Bella aún está en casa de Emily e insiste en ver a Jacob… tenemos que explicarle todo, incluyendo tu imprimación.
-Estás loco? La chica me odia! Absolutamente no, no le diré nada de la imprimación por que pronto no va a haber imprimación de la que preocuparse.
-Esto va a terminar mal…
-Esto ya está más que mal Alfa, esto es un puto desastre! Yo y mi perra suerte!
-Perra suerte? Jejejejejeje.
-No te rías de mí cabrón… no cuando tú tienes a la perfecta Emily –Pensé en Emily horneando comida para la manada.
-Marta Stewart? En serio? Cuál es tu jodida obsesión con Marta Stewart… eres un pervertido Paul.
-Me gusta la comida casera, demándame! –Ladré.
-Suficiente! Ahora con respecto a Jacob… él ha tenido algunos problemas aceptando su destino… Creo que por el momento vamos a arregla las patrullas para que no les toque estar a los dos en forma de lobo al mismo tiempo.
-Bien por mí, así me ahorras un par de horas de su jodida "BellaTV".
-Apuesto que tu "BellaTV" va a ser más interesante… una mezcla de Playboy y Casa Club TV –Se sacudió de risa el hijo de perra. Me encabronó y le mordí el lomo, lo que me ganó una nueva cicatriz… pero valió la pena.
-Ok, ahora Swan quiere ver a Jacob… si no se lo permitimos de todas maneras se va a escapar. Creo que deberíamos llevarla y protegerla en caso de que Jacob no pueda controlarse –Pensé.
-Jajajajajaja, ya te tienen sometido Pauli? –Yo me limité a gruñir exponiendo mis colmillos.
-Qué dices Alfa, sí o no?
-Estoy de acuerdo, vamos a hablar con ella, le vamos a explicar la situación y la vamos a llevar a ver a Jacob. No importa que ella lo sepa todo, tú no le puedes mentir a Bella de todos modos.
-Por supuesto que puedo!
-Lo has intentado?
-No, pero…
-Es parte del trato. Una pareja no se puede mentir entre sí.
-Ella no es mi jodida pareja Sam, no seas pendejo y corta la mierda!
-Oh, esto va a ser divertido… No me voy a perder el capítulo de BellaTV cuando te toque conocer a Charlie… Creo que hasta voy a pedirle a Emily que nos prepare Palomitas de maíz –Jodido Sam estaba cada vez de mejor humor.
-Paul Meraz no conoce a los padres… jamás! –Exclamé.
-No seas imbécil y deja de hablar en tercera persona que es patético… era patético cuando estuvo de moda en los 80s y es peor ahora.
-2 palabras Alfa, FUCK YOU!

miércoles, 22 de junio de 2011

Be Mine 1




Capítulo 1
Bad
Bad company
I can't deny
Bad company
Till the day I die
And I say it's
Bad company Oh Yeah-Yeah
Bad company
Till the day I die Oh Yeah Tell me that you are not a thief
Oh But I am
Bad Company
It's the way I play
Dirty for dirty
Oh Somebody Double-crossed me
Double-cross
Double-cross
Yeah
We're Bad company
Kill in cold blood
Bad Company / Bad Company
Paul POV
El sueño, el hambre y el agotamiento general de mis músculos me estaba matando. Mierda, putas patrullas. Jodido Sam y su voz de Alfa que me obligaban a obedecerle aunque lo único que quisiera con todas mis fuerzas fuera mandarlo a la mierda con una buena patada en el culo.
Otro patrullaje, un genio de perros (literalmente) y encima me encuentro con el rastro de la amante de sanguijuelas en mitad del bosque. Jodida Bella Swan… la odio casi tanto como a las sanguijuelas… No puedo menos que sentir asco por alguien que se coge voluntariamente a un vampiro, un puto cadáver. Esa chica es necrofílica!
Y encima tener que ver en la mente de Jacob una transmisión constante de lo que la manada llama "BellaTV", las vívidas fantasías de Jacob, las 24 horas del día. Ya nadie quiere patrullar con Jacob, pero Sam nos obliga y no hay nada que podamos hacer.
Jodida Swan… qué mierda hace en mitad del bosque? Sola? Es que por fin se terminó de volver loca? Ogh! Ahora como un buen perrito guardián debo seguirla, no sea que le pase algo… Jacob no me dejaría en paz por el resto de la eternidad.
Mientras me acerco al rastro de Swan el viento cambia de dirección y me golpea la esencia dulzona y repugnante de una sanguijuela.
Mierda! Soy el único que se encuentra patrullando por el momento, no hay tiempo para ir a buscar a los demás. Decido actuar y perseguir el olor del chupasangre… que viene de la misma dirección que la esencia de Swan… Han regresado los Cullen?
Llego al borde de un claro en el bosque. En mitad el claro Swan conversa con un vampiro. Hablan como si se conocieran, pero no es un Cullen. Puedo sentir el olor del miedo. Bella está en peligro.
Mi lobo está excitado. Este es un vampiro que si puede matar.
Me acerco un poco más para escuchar la conversación.
-"Míralo de este modo, Bella: tienes suerte de que sea yo quien te haya encontrado"
-"Ah, sí?" -Dijo Bella despacio, mientras retrocedía un vacilante paso.
El vampiro la siguió.
-"Sí. Seré rápido, no vas a sentirlo, te lo prometo. Luego le mentiré a Victoria, por supuesto, sólo para aplacarla, pero si supieras lo que había planeado para ti, Bella..." -sacudió la cabeza con un movimiento lento, casi de disgusto -"De verdad, deberías estarme agradecida por esto".
Olfateó la brisa que lanzaba mechones del cabello de Bella en su dirección.
-"Se me hace la boca agua" -dijo la sanguijuela mientras inhalaba profundamente.
No necesité saber más. Me lancé en un ataque frontal que desconcertó al vampiro. Seguro que nunca había visto un lobo de mi tamaño, menos uno que atacara sin miedo a una sanguijuela
El vampiro corrió, pero yo fui más rápido. La adrenalina hizo mi cansancio desaparecer, y el lobo tomó el poder demandando a gritos en mi mente "mata, mata, mata".
De un salto aterricé sobre la espalda del vampiro. No hubo una pelea, en cuanto cayó al suelo mis mandíbulas se cerraron contra su cuello y su cabeza se desprendió de su cuerpo.
Rápidamente el lobo desmembró al vampiro a vista y paciencia de Bella Swan, que miraba con incredulidad como su atacante había sido acabado por otra creatura mítica.
La chica no se movió y yo necesitaba disponer del cuerpo del jodido vampiro de una vez. Necesitaba transformarme en humano y eso es lo que hice, frente a Bella, quedando completamente desnudo.
Ella fijó sus ojos en mi trasero.
La ignoré. La desnudez no significaba nada para mí. Suficientes chicas me habían visto desnudo ya y ninguna había quedado menos que satisfecha. Una de las ventajas del gen lupino es un cuerpo grande y musculoso, del que saco ventaja a menudo en mis escapadas a Port Ángeles.
Me agaché para ponerme el short que traía amarrado a una pierna sin molestarme en abrocharlo, y de uno de los bolsillos saqué mi encendedor zippo. Tomé una mano de la sanguijuela, la encendí y la tiré sobre la pila de sus restos. El humo púrpura marcó el fin de mi tarea como protector.
Ahora quedaba lidiar con Swan.
-Bella, soy Paul –Dije acercándome con la mirada baja, concentrándome en abrocharme los shorts con una mano y sacudiéndolos con la otra en un esfuerzo por parecer amistoso o al menos poco amenazador –Soy amigo de Sam… -Alcancé a decir mientras levantaba la mirada para encontrarla con dos profundos pozos de color chocolate. La gravedad dejó de afectarme, mi mundo se reorganizó y ahora sólo importaba ella… Bella.
Puta madre, jodida imprimación!

Renacer 2




Capítulo 2
My heart is like a big house
Full of ghosts and rats
A house without a window
And darkness livin' inside
So you came little Babe
And you turned on the lights
So you came little Baby
And you turned on the lights
You saw monsters they made you cry
You blew the lights and hide
My hearts is...
Mad House / Mano Negra


Peter POV
La casa de los Cullen era impresionante.
Pero no necesariamente en una buena manera.
Enorme, espacios amplios e iluminados, decorados a la perfección. Obras de arte originales firmadas por nombres famosos... Parecía un jodido hotel o un puto museo, no era un lugar que invitara a relajarse. Yo no tengo una casa, he sido nómade por los últimos 5 años, pero si tuviera una casa sería lo opuesto a esta mierda pretenciosa.
Si tuviera una hogar sería un rancho en el sur, un terreno amplio con una simple casa de adobe y decorada con sencillez. Tendría sillones de cuero gastado ultra cómodos y repisas con libros cubriendo todas las paredes, y una televisión gigante con millones de canales a mi disposición.
Habría algunas telarañas en el techo y un poco de polvo en los libros. Nunca estaría todo en perfecto orden.
Y a cualquiera que llegara a mi casa sabría que en ese lugar vive alguien.
Eso es lo que quiero… O lo querría si tuviera alguien con quien compartirlo. Esa es una de las razones por las que soy un nómade. Es deprimente llegar a una casa vacía.
Soy patético: prefiero no tener un hogar a aceptar que estoy solo. Absolutamente solo.
Pero divago… La niña, Bella, me llevó de la manos a través de la casa hasta el tercer piso. De ahí me dirigió hasta el penúltimo dormitorio al final del pasillo.
-Este será tu dormitorio. El mío está al lado –Dijo apuntando a la última puerta del pasillo –Y la habitación de Edward es la primera junto a la escalera. Nadie más ocupa habitaciones en este piso.
Mmmmmmh, eso es extraño. Es la novia de un vampiro, vive con él y no comparten una habitación? Ni siquiera habitaciones continuas? Extraño. Si fuera mi novia me aseguraría de que durmiera en mi cama. Si yo tuviera una novia. Si yo tuviera una novia que necesitara dormir. Si yo tuviera una cama…
-Ok, gracias –Dije entrando en la habitación. Perfectamente decorada en colores pálidos como el resto de la casa. Como alojar en el puto Holiday Inn.
-Tu baño está aquí –Dijo entrando tras de mí y abriendo una puerta que daba acceso a un lujoso baño con una ducha con tres cabezales y una tina de hidromasaje –Y aquí tienes toallas y champú y body wash. Si necesitas algo más pídemelo –Dijo mientras escarbaba en un pequeño closet junto al baño.
-Eso es más que suficiente, gracias –Dije examinando el champú, Alterna 10. Charlotte compraba esta mierda a $60 los 240 gr. Somos vampiros maldita sea, agua es suficiente para que nuestro cabello sea sano y atractivo!
Já! hasta el body wash es de Calvin Klein… bueno, ese sí me gusta…
De cualquier modo la chica no parecía tener idea del valor de los productos de belleza, debe haber asumido que era cosa de vampiros…
Su cabello olía a fresias… un champú que se encuentra en cualquier supermercado…
Y por qué mierda sigo divagando sobre qué usa la humana para remover la suciedad de su cabeza? Carajo!
-Quieres un tour? –Preguntó y yo asentí - Partimos por ver mi dormitorio? –Ofreció ella sacándome de mis cavilaciones. Era un extraño ofrecimiento, pero uno que no pensé en rechazar. En efecto, me gustaría ver su dormitorio.
-Seguro –Dije con un aire de indiferencia. Su rostro se iluminó y me guió de la mano hasta el final del pasillo.
-Aquí estamos –Dijo abriendo la puerta. Su habitación era… diferente.
Las paredes eran de color lila pálido con los guardapolvos, puertas y cornisas blancas.
Una cama doble de madera rubia apoyada contra una esquina con un velador a juego. Un cobertor blanco con pequeñas flores bordadas de todos colores y varios cojines que no combinaban pero le daban a la cama un aire ecléctico.
Un escritorio de madera rubia con un laptop de color rojo y montones de papeles en rumas y post its pegados por todos lados recordándole acciones insólitas como "Apaga el computador!", "Desayunaste?", "Te tomaste las vitaminas?", "Devolver los libros a la biblioteca!", etc. Aparentemente necesitaba recordarse las cosas más sencillas… debía ser extremadamente distraída.
Y sus lápices de colores y crayones (por qué una chica de su edad necesitaba crayones?) estaban ordenados en lo que imagino serían antiguas latas de café cubiertas de stickers.
Uno de los muros estaba compuesto por una enorme repisa de libros. Obviamente todos los clásicos, eso era de esperar, pero había unas cuantas sorpresas… algunas selecciones más interesantes. Biografías noveladas, filosofía, Milan Kundera y algunos autores japoneses de moda. Había una buena selección de libros de arte y museos, varias guías de viajes y una decente selección de ciencia ficción incluyendo todo lo alguna vez ha sido publicado por Asimov y Bradbury.
Junto a su pequeña biblioteca un sillón de cuero agrietado, evidentemente antiguo y que olía fuertemente a Bella. Debía ser su sitio de lectura. Jamás esperé ver una pieza de mobiliario como ésta en esta casa… Era… exactamente lo que yo habría comprado para mí… Inconscientemente acaricié el material y pasé mis dedos por la suave manta de chenille doblada sobre el respaldo del sillón, mientras continuaba con mi exploración.
Sobre el respaldo de su cama había una hilera de pequeñas luces con forma de flores de color rosa, que daba un aspecto mágico e íntimo al espacio… siempre me ha gustado la luz indirecta.
Pero lo que capturó mi atención por sobre todo fue una repisa que recorría todo el largo de la pared donde se apoyaba su cama… Estaba cubierta de ángeles.
Ángeles de yeso, plástico, madera, arcilla, género, cerámica…todos los tamaños, formas y colores… una puta pared llena de ángeles, y entre los ángeles… velas. Qué mierda? Es que esta chica practicaba alguna extraña forma de santería? Vudú? Yo poco o nada sabía de religión, pero si sabía que no me gustaba nadie que estuviera demasiado involucrado con la iglesia. Ninguna iglesia.
-Lees? –Interrumpió nuevamente mis pensamientos, sobresaltándome. Cómo lo hacía para sorprenderme?
-Qué? –Pregunté volteándome para mirarla. Estaba demasiado cerca de mí, podía sentir el calor irradiar de su pequeño cuerpo. Retrocedí frunciendo el ceño. Esto podía ser peligroso… para mí.
-Que si te gusta leer –Explicó lentamente como si yo sufriera de daño cerebral.
-Sí -Respondí sencillamente.
-Eres bienvenido a tomar prestados los libros que quieras si alguno te interesa… Carlisle tiene una enorme selección y también los puedes tomar prestados, pero no creo que haya nada de menos de un siglo de antigüedad en su biblioteca… -Dijo arrugando su nariz -Y Jasper tiene montoooones de libros de historia.
-Me imagino –Sonreí otra vez… qué pasaba con mi rostro hoy? Contracciones musculares involuntarias… a lo mejor debía consultar con el tal Carlisle…
-Vamos, te voy a mostrar el resto de la casa –Dijo tomando mi mano otra vez. Esta vez si estaba preparado para el calor y suavidad de su mano.
-Edward… -Dijo abriendo la puerta de la habitación de su novio. Ni siquiera había una cama! Sólo un sofá de cuero negro y cromo, moderno e incómodo. En lugar de libros sus paredes estaban cubiertas de CDs de música. Un buen equipo de música y un sistema de sonido envolvente. Un escritorio de vidrio y acero escrupulosamente ordenado con un laptop plateado encima.
Parecía la oficina de un productor de discos o algo así…
Las paredes estaban cubiertas de tela dorada, me imagino que para mejorar la acústica. Pero en mi mente, sonó una sola palabra… Gay!
No quise comentar y ella no me pidió que lo hiciera. Bien, poco o nada recordaba de mi vida humana, pero sí recuerdo a mi madre diciéndome "Si no tienes nada bueno que decir, no digas nada". Y en este caso mami tenía razón.
Bajamos la escalera al segundo piso donde entramos directamente a un estudio. Todo en ese lugar gritaba Jasper, desde los muebles rústicos y confortables, el color tostado de las paredes, la enorme colección de libros de historia, la memorabilia de la Guerra Civil Norteamericana y los sombreros vaqueros colgados de una de las paredes.
Inmediatamente me sentí como en casa y supe que pasaría la mayor parte de mi tiempo en este cuarto.
Exploramos brevemente las demás habitaciones comunes y el estudio de Carlisle, el taller de costura de Alice, las habitaciones de Rosalie y Emmett, Esme y Carlisle y Jasper y Alice, y luego bajamos al subterráneo donde estaba la sala de juegos y una pequeña sala de cine con la pantalla de plasma más grande que he visto en mi vida.
Finalizamos el tour en el primer piso recorriendo el living, el comedor y por último la cocina… para qué demonios necesitan un montón de vampiros una cocina? Oh! Claro, la humana…
-Tengo hambre –Dijo Bella como disculpándose –Si te molesta verme comer puedes ir a tomar tu ducha…
-Por qué demonios me molestaría verte comer? –Pregunté irritado de que ella se sintiera avergonzada de su necesidad de comer o de que pensara tan pobremente de mí.
-A… a algunos vampiros les molesta el olor de la comida humana y les da asco… -Dijo suavemente.
-Bueno, no a mí. No he visto a nadie comer comida en más de un siglo y me parece una experiencia interesante. No me importa lo que comas mientras no me obligues a compartirlo
-Lo mismo digo –Dijo ella sonriendo tímidamente. Significa eso lo que entendí? No le importa que coma humanos? Extraña chica…
Bella abrió el refrigerador y comenzó a sacar ingredientes mientras yo me senté en el mesón de la cocina para observarla. Realmente observarla, no acecharla como a mi presa… una experiencia agradable.
De pronto se escuchó un estruendo al ser arrancada de cuajo la puerta de entrada de la casa y en cosa de segundos me habían empujado contra el otro extremo de la habitación. Mi reacción no se hizo esperar. No por nada luché en las Guerras el Sur… si algo sé hacer es defenderme.
Mi atacante era un vampiro colorín vestido con ropa de diseñador y con la apariencia física de un adolescente. Sus manos apretaban mi cuello y sus dientes se dirigieron al punto que une mi cuello y mi torso… principiante… dejó mis manos libres...
Escuché a Bella gritar a lo lejos pero la ignoré. Esta amenaza debía ser eliminada por la seguridad de ambos… Entonces tomé los brazos de mi atacante y usando su propia fuerza los arranqué a la altura del codo Lugo lo empujé al suelo y me lancé sobre él para acabarlo, pero antes de poder rematarlo una ola de letargo me invadió y no pude moverme.
-Tranquilo hermano… veo que conociste a Edward! –Dijo una voz burlona.
-Jasper Whitlock, jodido cabrón hijo de puta! Libérame de una vez –Lo increpé.
-Familia, este es mi hermano Peter Whitlock –Me presentó Jasper con una sonrisa a un grupo de sorprendidos vampiros al tiempo que levantaba el letargo con el que me paralizaba.
-Eso fue increíble, me tienes que enseñar a luchar así –Me dijo un gigante sonriente que asumí sería Emmett. Una rubia preciosa le dio un golpe en la cabeza con la palma de su mano –Ouch Rose!
-Hola Peter, mucho gusto, lamento mucho la recepción que te ha dado nuestro hijo Edward… Como puedes ver es extremadamente quisquilloso en lo que respecta a la seguridad de Bella –Saludó quién asumí seria Carlisle.
-Entonces a lo mejor Jasper le debería haber enseñado a luchar adecuadamnte… -Dije aún molesto con el muchacho, que estaba aún en el suelo en medio de un charco de veneno y rechazando de mala manera la ayuda que Bella le trataba de dar. Cretino –Me imagino que eres Carlisle, un gusto conocerte.
-Hola Peter –Me saludó Alice luego de recibir un poco disimulado empujón de Jasper. Veo que nuestra relación sigue como siempre.
-Hola Alice, te ves bien –Bien enana!
-Mucho gusto Peter, soy Esme, es bueno conocerte por fin –Dijo acercándose para besar mis mejillas. Ogh! Ya sé de quién aprendió Bella sus modales… acabo de desmembrar a tu hijo mujer, no me beses!
-Hola Esme, igualmente. Lamento las molestias que causó mi visita sorpresa, pero imaginé que Alice me vería llegar con tiempo suficiente para advertirlos de mi llegada.
-No es mi culpa! –Gritó la enana -Él tomó una decisión impulsiva! Lo vi recién cuando estábamos en cazando en Alaska!
-Estás perdiendo tu toque Tinkerbell? –Dije levantando una ceja.
-Agh! –Dijo Alice y subió las escaleras a toda velocidad.
-Mi estudio? –Preguntó Jasper.
-Te sigo hermano –Contesté.
-Nos vemos luego Peter! Es bueno tenerte aquí! –Gritó Emmett. Smack! Sonó otro golpe de Rosalie. Bruja.

martes, 21 de junio de 2011

Tal para cual! 25

Capítulo 25
Fight, fight, fight
Just push it away
Fight, fight, fight
Just push until it breaks
Fight, fight, fight
Don't cry at the pain
Fight, fight, fight
Or watch yourself burn again
Fight, fight, fight
Don't howl like a dog
Fight, fight,
Just fill up the sky
Fight, fight, fight
Fight til you drop
Fight, fight, fight
And never, never
Never stop
Fight / The Cure
Bella POV
La paliza que le di a Edward fue extrañamente anticlimática. Si bien había estado planeando mi venganza durante meses, odiando sus entrañas y la tierra por la que caminaba, al momento de ejecutarla… simplemente no fue lo que imaginé.
No es que me arrepienta de haberle arrancado los brazos ni de haberlo humillado golpeándolo con ellos… no, es simplemente que me di cuenta de lo estúpido e infantil que era mi deseo de venganza en el contexto de la guerra que se avecinaba.
La familia no sabía de la extensión de mis dones, por lo que en cuanto Alice tuvo su visión, el humor de todos cambió y Jasper se hizo cargo, comenzando a preparar estrategias de defensa y ataque.
Yo, después de consultar a Jasper, decidí llamar a Jacob para pedir ayuda de la manada. Emmett marcó en su celular el número que yo le dicté de memoria, y a los 3 rings contestó la querida voz de mi mejor amigo.
-Aló.
-Hola, Jake? Soy yo, Bella! –Exclamé aclarando que verdaderamente era yo, que había estado supuestamente muerta.
-Bella? Bells? Eres tú? –Preguntó con la voz esperanzada.
-Sí Jake, necesito verte, es urgente… pero tengo que advertirte… me transformé… soy vampiro ahora…
-Me lo imaginé –Gruñó –Pero necesito verte Bells, cuándo, dónde? –Dijo nuevamente entusiasmado.
-Ahora mismo… puedes venir a casa de los Cullens?
-Es un asunto "oficial"? –Preguntó.
-Eh… algo así…
-Entonces tiene que ser en territorio neutral. Dile a las sanguijuelas que nos veremos en la línea del tratado a las afueras del pueblo. Ello saben dónde.
-No puedo esperar a verte Jackey!
-Tampoco yo Belly the Kid –Dijo riendo. Aparentemente ese sobrenombre no me abandonaría. Una vez que juegas a los indios contra vaqueros y es como una jodida condena a muerte!
-Te quiero Jake.
-Te quiero Bells.
Con eso la reunión con los lobos fue fijada. Asistiríamos solamente Jasper, Carlisle y yo, lo cual no hizo muy feliz a Em, pero la idea era hacer la reunión lo más tranquila posible, y un grupo grande de vampiros pueden disturbar bastante a un pack de lobos adolecentes.
En cuanto llegamos al punto de reunión vi a Jacob vestido con sus típicos jeans recortados y flanqueado por un grupo de lobos, varios de ellos desconocidos para mí… La manada había crecido…
No me pude aguantar. Protegida por mi escudo físico no podía oler el supuesto olor desagradable de mi amigo, ni él podía oler mi olor a vampiro. En cuanto lo vi corrí a sus brazos y, cuidando de no apretarlo mucho, lo besé en ambas mejillas. Jake me apretó fuerte y me besó la coronilla, y pude sentir sus cálidas lágrimas mojando mi cabello.
-Oh Bells, no sabes cuánto te extrañé, pensamos que estabas muerta, pero esperaba… esperaba que no fuera así.
-Lo siento Jake... lo siento, debí tratar de llamarte, pero el cambio no ha sido fácil… recién estoy aprendiendo a controlarme.
-Cómo es que puedes controlarte? No deberías estar tratando de comerme o matarme?
-Mmmmmh… bueno, por lo que me dicen tu sangre debe saber asquerosa, y en cuanto a matarte… cómo podría querer matar a mi mejor amigo? –Pregunté mirándolo como si hubiera dicho la cosa más ridícula del mundo… que para mí era así.
Justo en ese momento escuchamos a Carlisle aclararse innecesariamente la garganta. Nos giramos a mirarlo y me di cuenta de que todos estaban esperando la verdadera razón de una reunión "oficial" entre lobos y vampiros.
Procedí a recapitular a todos los incidentes ocurridos desde el juego de baseball, la escuela de ballet, Victoria reclamando venganza, Laurent, etc. Y terminé diciendo que Alice había tenido una visión que aseguraba que Victoria y un pequeño ejército de neófitos atacarían Forks al día siguiente, esperando encontrarme humana y vulnerable.
Luego procedí a contarles sobre mi transformación, ahorrando los detalles más comprometedores para los Cullen, tratándolo todo como un simple accidente. Los lobos no estaban nada contentos, pero Carlisle les aseguró que una vez terminada la batalla, los Cullen desaparecerían de Forks para siempre y eso pareció apaciguarlos.
Por último, les conté acerca de mis nuevas habilidades como escudo, y Jake se burló de mí diciendo que por fin podría proteger a todo el mundo como había estado tratando de hacer desde siempre… el estudio de ballet era un buen ejemplo de eso… mi intento de salvar a mi madre y a los Cullen… sin buenos resultados…
Quedamos en reunirnos nuevamente por la noche par una sesión de entrenamiento "express" y para que nos familiarizáramos (todos menos yo) con la esencia de los demás para evitar ataques accidentales.
De regreso a la casa, le pedí a Carlisle que regresara por su cuenta y le informara a los demás de nuestra reunión mientras Jasper me acompañaba a cazar. En realidad lo que necesitaba era discutir con Jazz algo de estrategia con respecto a la pelea del día siguiente. Acordamos no decir nada a los demás para no ilusionarlos con un plan que probablemente no resultaría y dimos de baja un par de alces… asqueroso! Me quedo de todas formas con mis osos grizzly… Oh! Ahora extraño nuestro hogar… Montana.
En casa, Esme estaba actuando de enfermera para Edward, ayudando a Carlisle a pegarle los brazos y a darle de beber un par de bolsas de sangre donada en el hospital. Edward tendría los ojos rojos por un tiempo, pero al menos se recuperaría 10 veces más rápido que bebiendo alces. Y nos gustara o no, necesitábamos a Edward para la pelea.
Me dirigí a la habitación de Emmett y Rosalie, donde Em se encontraba empacando sus pertenencias en una caja y las de Rosalie en otra. Era una tarea triste y que removía muchos recuerdos, y comencé a retirarme para no interrumpir, pero Em se giró para mirarme a los ojos y abrió sus brazos para mí. Sin pensarlo me enterré en su cuello, aspirando su delicioso aroma y rodeándome de su cuerpo fuerte y enorme, que me hacían sentir segura y protegida.
-No te molesto? –Pregunté.
-Nunca.
-Quieres que te ayude? –Ofrecí tímidamente.
-Nada me gustaría más –Me dijo sonriendo… pero era una sonrisa que no alcanzó sus ojos. Em había amado a Rosalie, y por supuesto que le tenía que doler remover esas memorias.
Pasamos la tarde ordenando la habitación, y le entregamos a Esme todas las pertenencias de Rosalie para que se las enviara a Alaska o se las llevara a la nueva casa. Una vez que la habitación estuvo limpia de recuerdos, Emmett y yo hicimos el amor.
…oOo…
Por la noche todos los Cullen (y Em y yo, los McCarty´s) nos dirigimos a nuestra reunión de entrenamiento con los lobos. Nuevamente volví a agradecer al cielo que mis primeros meses como neófita hayan sido usados en aprender cosas útiles como pelear en lugar de tonterías como vestirme. Para eso estaban Alice y Em…
Los lobos se suponía que sólo observarían, y para diversión de todos, a Emmett le tocó hacer de neófito, ya que mi estilo de combate era mucho más estilizado que el suyo. Jasper estaba debidamente impresionado con mi progreso y me enseñó algunos movimientos que una vez aprendidos pude manejar con toda naturalidad… Las ventajas de la perfecta memoria muscular…
Edward sólo combatió con Esme y Carlisle, ya que cualquiera de los demás le habría arrancado alguna extremidad en el proceso…
Me dio un poco de pena… Edward va a terminar actuando de hijo único, sólo por siempre mientras todos los demás hacen sus vidas con sus parejas… Lo sé, él se lo buscó, pero aún así… pobre hijo de puta, virgen y sólo por la eternidad.
Luego de 7 horas de combate los lobos se retiraron y nosotros seguimos entrenando. Los lobos acordaron regresar una vez que se hubieran alimentado y descansado un poco… no convenía agotarlos antes de la batalla.
La familia se dispersó por un rato y Em y yo fuimos a cazar otra vez, tratando de mantener nuestras energías al máximo, especialmente yo, que estaba manipulando mi escudo físico por horas a la vez.
Luego de otra sesión de entrenamiento y otro break, y otro jodido alce, y sexo en el bosque con Emmy, y una nueva muda de ropa, nos reunimos con los lobos para emboscar al ejército de Victoria. De acuerdo a Alice, el total era de 17 neófitos más Victoria y un vampiro joven. Analizamos la ruta que seguirían y Jasper eligió el punto de encuentro que nos brindaría mayores ventajas estratégicas.
En el frente del ataque se ubicaron Emmett, Jasper y Edward. En los flancos estaba Alice y Esme. Y en la retaguardia, Carlisle y yo. Probablemente Carlisle había quedado a cargo de mi protección… como si la necesitara! Pero agradecí el gesto de todas maneras.
Los lobos estaban escondidos en los flancos tras los árboles, esperando impactar con la sorpresa, y estaban tan ansiosos como nosotros por tener una parte en la acción.
No debimos esperar demasiado. Los neófitos se acercaron corriendo sin control en un grupo compacto que facilitó mi tarea. Antes de que llegaran a colisionar con Em, Jazz o Edward, los encerré a todos en una burbuja gigante.
Jazz me miró divertido y procedió a encender una hoguera con la leña que habíamos dispuesto para la ocasión. Emmett estaba quejándose de cómo le robé la diversión y yo simplemente me encogí de hombros., Arriesgar a mi familia no es divertido!
Cuando la enorme hoguera estuvo lista separé una burbuja más pequeña con cinco de los neófitos en su interior. Los Cullen rodearon la burbuja y a la señal de Jasper la levanté. Los 5 neófitos fueron fácilmente despachados y repetí el proceso dándole 5 neófitos más a los Cullen y 7 a los lobos, que estaban lloriqueando por ser parte de la acción.
A los pocos minutos todo había terminado, no hubo una gran pelea pero en cambio sí hubo una enorme hoguera de humo púrpura y dulzón.
Sin decir nada a nadie me alejé lentamente hacia el bosque. El uso de un escudo físico tan masivo y poderoso me había drenado y necesitaba alimentarme… Apenas me había internado en el bosque y atacado a un pequeño alce, cuando fui emboscada por 2 vampiros. Victoria y un muchacho que parecía tener unos 22 años humanos y no más de un año como vampiro.
-Isabella… por fin nos vemos las caras… -Saludó Victoria –Veo que los Cullen decidieron conservar a su mascota… -Dijo en tono burlón.
-Jódete perra! –Le grité. El vampiro joven trató de lanzarse contra mí pero en un enorme esfuerzo (ya que aún no me alimentaba lo suficiente) encerré su cabeza en una burbuja y la cerré completamente, cortando su cabeza limpiamente. Wow! Cómo no se me había ocurrido hacer eso antes? Victoria emitió un grito de frustración y se lanzó contra mí.
Yo era una luchadora amateur en el mejor de los casos, pero a mi favor estaba la enorme rabia de Victoria, que se encontraba completamente ofuscada. Se lanzó contra mí y yo la esquivé tomando su brazo y pateé su tronco, arrancándole el brazo desde el codo.
Victoria gritó de dolor y volvió al ataque. Esta vez perdió un trozo de su hombro. Escupí veneno tratando de sacarme su sabor de mi boca.
-Te rindes perra? Si te rindes ahora todo va a terminar mucho más rápido. Si no, puedo seguir jugando contigo toooda la noche –Dije guiñándole un ojo. Esto la lanzó en un descuidado frenesí, atacándome nuevamente con su cara convertida en una mueca horrible, su boca chorreando veneno, sus ojos negros como el carbón.
Peor para ella, pensé. La ataqué una y otra vez, y tengo que reconocerlo, Victoria no se rindió. Lo último que removí fue su cabeza, y con eso todo acabó. No pude menos que respetarla… Si alguien matara a Em seguro que yo iniciaría un cruzada para eliminar al culpable. Lástima que la jodida perra nunca hubiera descubierto que quienes realmente mataron a su James fueron Em y Jazz.
Hice una pila con los trozos de cuerpos y tiré el encendedor zippo que Jazz nos dio a cada uno antes del combate. Hilos de humo púrpura se elevaron al cielo en remolinos y antes de pensar en retirarme, avisar a alguien o remover mi vista de la que alguna vez fue mi peor enemiga, me encontré entre los poderosos brazos de mi Emmy, mi alma gemela, mi amor.
-Estaba preocupado! –Gruñó contra mi cabello.
Y ahí nos quedamos juntos, mirando los cuerpos arder… de ahora en adelante sólo seríamos él y yo, ya no había nada ni nadie que nos lo impidiera, ahora sí podíamos ser felices.
Conseguí mi venganza, simplemente no de la manera que supuse al regresar a Forks… Estaba en paz.
&&&Fin&&&

Tal para cual! 24



Capítulo 24
I hope you hang yourself with your H&M scarf
While jacking off listening to Mozart
You bitch and moan about LA
Wishing you were in the rain reading Hemingway
You don't eat meat
And drive electrical cars
You're so indie rock it's almost an art
You need SPF 45 just to stay alive
You're so gay and you don't even like boys
No you don't even like/2
No you don't even like boys
You're so gay and you don't even like boys
No you don't even like/3
U R so gay / Katty Perry
Emmett POV
Bella me volvía jodidamente loco. Maldita sea su obsesión por andar desnuda!
No es que no disfrutara de verla en toda su perfección, pero cuando no estábamos haciendo el amor, cuando deberíamos estar haciendo otras cosas, no podía concentrarme. Estaba excitado constantemente y a pesar de que teníamos sexo varias veces al día tenía una erección permanente que torturaba mis pobres bolas.
Al menos había accedido a dejarme vestirla mientras luchábamos. Eso era algo. Pero el resto del tiempo? Cacería desnuda, jugar XBOX desnuda, navegar en internet desnuda, decorar la casa desnuda… Quién habría pensado que la pequeña Isabella Swan se transformaría en una exhibicionista?
…oOo…
Lo más difícil que he tenido que hacer hasta ahora fue cuando le conté a Bella de su supuesta muerte en un accidente automovilístico.
Bella perdió el control y derribó varios árboles. Yo la dejé gritar y golpear cosas, y cuando la vi caer de rodillas sollozando, la recogí entre mis brazos y la arrullé diciéndole todo lo que la amaba, diciéndole de mis planes para el futuro, hasta que poco a poco, Bella se calmó.
La primera palabra que murmuró cuando se hubo calmado fue "Venganza". Me asustó.
...oOo…
Nuestros entrenamientos continuaron. Bella había mejorado bastante en sus habilidades de combate y no dudaba que sería capaz de vencer a Edward... Y si no fuera capaz, yo no tenía ningún problema en intervenir. Y estaba seguro de que Jasper tampoco lo tendría. Bella estaría a salvo.
Entrenar sus escudos era un poco más difícil. Su escudo mental debía esperar a entrenarlo en Forks con Jasper, ya que yo no tenía ningún poder para testearlo, pero su escudo físico fue puesto a prueba de todas las formas que pudimos imaginar. Lo más cool era cuando me protegía a mí con él. Era capaz de aislarme completamente del mundo exterior. Incluso era capaz de atraparme en la burbuja, convirtiéndola en una cárcel. Una vez que se enojó conmigo por un bromita que le jugué y me encerró en una burbuja extremadamente estrecha y me tuvo toda la mañana encogido dentro hasta que se le pasó la rabia. Eso me enseñó a no hacer rabiar a Bella neófita. Tendré que esperar un tiempo antes de poder volver a jugarle bromas pesadas.
Nuestro último experimento fue el tratar de hacer sus burbujas completamente incoloras, ya que si lográbamos que Bella se envolviera en una burbuja transparente mientras estábamos cerca de humanos podríamos viajar a Forks lo antes posible.
Curiosamente, eso fue lo más difícil. Ella decía que en su mente las burbujas eran azules y cualquier otro color o sin color se sentía "raro".
Pero finalmente lo logró. Tal como su escudo mental, su escudo físico se volvió transparente y fue capaz de levarlo como una segunda piel. Y con eso, estuvimos listos para viajar.
…oOo…
Una vez que la decisión de regresar a Forks estuvo tomada, Bella me pidió que marcara el número de Jasper en mi celular. Lo hice sin preguntas y se lo entregué. Ella aún tenía problemas apretando botones, ya lo había comprobado destruyendo montones de controles de la XBOX… Por suerte no había destrozado mi laptop!
-Hola hermano! Como está Bella? –Saludó Jasper al primer ring.
-Hola Jazz! Habla Bella, estamos bien y tú?
-Bien, todo ok… a qué debo el placer de tu llamada? -Jasper no era dado a charla sin sentido...
-Necesito que me hagas un favor…
-Lo que quieras.
-Necesito que le devuelvas sus manos a Edward…
-QUÉ? NO, POR NINGÚN MOTIVO! –Gritó Jasper interrumpiéndola –Bella no lo puedes haber perdonado, no después de lo que te hizo! -Rogó.
-Jasper confía en mí, no lo he perdonado, pero necesito que me hagas ese favor. No te puedo decir nada más por ahora…
-Ok –Suspiró –Sólo porque tú me lo pides… de lo contrario ya podría olvidar sus manos para siempre!
-Gracias Jasper, lo aprecio montones… Te quiero, mándale mi amor a Alice.
-En tu nombre hermanita, no puedo esperar a verte sin desear comerte.
-Yo tampoco puedo esperar. Gracias!
-No es nada. Adiós –Dijo y cortaron la comunicación.
-Y eso? –Pregunté a Bella levantando una ceja.
-Edward necesita sus manos para luchar conmigo, quiero que sea una pelea justa. Y quiero darle tiempo para que sus manos sanen… No sé cuánto se demoran las extremidades en volver a pegarse…
-Bueno –Suspiré –A menos confío en que Jasper lo va a hacer lo más doloroso posible.
-Cómo es eso?
-Para volver a pegar las partes se necesita veneno. Si el veneno es de otro vampiro, el proceso es extremadamente doloroso… Como en nuestra primera vez…
-Eso significa que me podría haber ahorrado ese dolor espantoso? –Dijo Bella empujándome.
-No Baby Bells, necesitaba formarte una cicatriz y para eso sólo mi veneno serviría.
-Oh… ok entonces… Bueno, espero que Jasper lo haga lo más lento y doloroso posible…
…oOo…
Al día siguiente partimos de regreso a Forks. Ya que no tendríamos problemas con la presencia de humanos, elegí una ruta alternativa que nos permitiría conocer algunas atracciones no tradicionales. Cosas que siempre había querido ver pero que a Rosalie no le interesaban en lo más mínimo. Seguro que Bella las disfrutaría.
Partimos desde Gardiner y cruzamos por el parque Yellowstone (donde aprovechamos de cazar un par de osos para cada uno) hasta Billings, donde pudimos ver el zapato del hombre más grande del mundo, un zapato tan enorme que cabría un bebé de un año dentro de él… Increíble. Bella no paró de reír y hasta se compró un par de camisetas de recuerdo.
Luego visitamos la vaca de dos cabezas. Eso fue… extraño… pero divertido!
Estos desvíos nos tomaron unas horas extra, pero no estábamos apurados y Bella DEBÍA ver esas atracciones.
Luego nos movimos al norte para pasar a Roundup, donde hay un árbol donde solían colgar criminales en los 1800s. Decía la historia que los últimos dos criminales que colgaron resultaron ser inocentes… Lástima! Tomamos montones de fotos, incluidas algunas de Bella colgándose del árbol por el cuello. Comenzamos a atraer una multitud y decidimos largarnos a toda prisa…
Ya de camino a Forks, visitamos las misteriosas Ringing Rocks, una enorme pila de rocas que al golpearlas con un martillo suenan como campanas desafinadas. El camino era horrible y estaba lloviendo, por lo que no había humanos a la vista. El bonus: Estaba plagado de osos. Fue la parada favorita de Bella: las rocas desafinadas.
Por último pasamos a visitar "The Dick and Jane´s Spot" en Ellensburg, un lugar creado por un matrimonio de artistas, (Dick y Jane) su perro Spot, donde se pueden apreciar montones de tótems y esculturas hechas con antiguos postes telefónicos y material de desecho. El lugar es increíble, y fue fácil llegar, ya que estaba ubicado frente a la compañía de bomberos y la estación de policía.
Tuvimos la suerte de que Jane estaba en casa y nos dio una visita guiada por su increíble jardín. Dick y Spot han muerto, pero ella sigue trabajando y creando fantásticas y coloridas esculturas. Bella y yo decidimos encargar algunas para nuestra casa en Montana. Seguro alegrarían nuestro jardín.
Una vez que terminamos nuestro pequeño roadside tour, nos dirigimos a Forks. En cuanto enfilamos en esa dirección nuestro estado de ánimo cambió, las bromas y risas murieron en nuestros labios y cada uno se enfrascó en sus pensamientos.
...oOo...
Al entrar al camino de tierra que llevaba a la mansión Cullen, detuve el jeep.
-Belly Bee… pase lo que pase quiero que sepas que te amo… -Dije seriamente tomando su mano entre las mías.
-Oh Em! –Dijo lanzándose a mis brazos –Teamoteamoteamo! Lo siento por todo lo que has tenido que aguantar conmigo estos últimos meses… pero quiero que sepas que lo aprecio muchísimo y que te voy a amar para siempre y que una vez que nos hayamos encargado de Edward mi única tarea en la vida va a ser hacerte feliz.
-Ya me haces feliz Hell´s Bells!
-Bueno entonces imagina cuánto más feliz te voy a hacer cuando tenga mi mente completamente enfocada en ti –Ronroneó con voz sexi... Oh mi imaginación!... Mi imaginación no se puede comparar con la realidad. Hicimos el amor en el jeep y tuvimos suerte de que algunas prendas de ropa sobrevinieron el ataque de nuestra pasión.
Lamentablemente a Bella ya no le quedaban más mudas de ropa, entre todas las paradas, cacerías y sexo que habíamos tenido en el camino, habíamos destrozado todo su equipaje.
Y yo no estaba en mejores condiciones.
Cuando descubrimos que tendríamos que presentarnos frente a la familia así, es harapos, medio desnudos y recién cogidos, nos miramos a los ojos, nos encogimos de hombros y echamos a reír. Nunca me cansaría de dar gracias por mi mujer!
…oOo…
Cuando llegamos a la casa todos nos esperaban en la puerta. Alice y Jasper sonrientes, Carlisle y Esme debatiéndose entre la alegría y la preocupación y Edward con una expresión neutra que me hizo imposible saber qué estaría pensando.
-Alice! –Gritó Bella bajándose del jeep en cuanto lo hube estacionado y se lanzó a los brazos de la enana que daba brincos de emoción.
-Oh Bella qué has estado haciendo! Mira cómo estás vestida! Emmett qué le hiciste? –Dijo Alice con las manos en su cintura mientras Bella abrazaba a Jasper. Estudié entonces a Bella y me di cuenta de que su atuendo era difícilmente apropiado para volver a ver a la familia… Sus largas piernas desnudas, bragas de "Las Chicas Superpoderosas", una camiseta medio rasgada del museo del zapato del hombre más grande del mundo y sin brasier…
Yo por mi parte al menos estaba cubierto por mis bóxers y una camisa a la que le habíamos arrancado todos los botones…
-Oh… mmmmh… nos atacó un oso! –Mintió Bella para diversión de todos los presentes (menos Eddy Boy que parecía hipnotizado en el trasero de mi Bella). Eso Eddy, mira cabrón, que todo ese pedazo de mujer es mío, pensé sonriendo.
Edward levantó la mirada y me miró con odio, por lo que imagino que Bella no estaba usando su escudo aún. Me entretuve imaginando cada una de nuestras escapadas sexuales, cada beso, cada declaración de amor. Sufre hijo de puta, ella es mía!
-Carlisle, Esme –Saludó Bella distante –Espero que se encuentren bien. No se preocupen por nosotros, nuestra visita será breve…
-Oh Bella! Perdónanos por favor! Tu eres nuestra hija, lo sentimos tanto por no darte todo nuestro apoyo desde el principio! Te amamos y siempre serás bienvenida en nuestra casa! –Lloriqueó Esme, pero no pareció convencer a Bella, que se mantuvo distante. Carlisle se limitó a bajar la cabeza en signo de vergüenza.
-Edward… -Dijo Bella mirándolo por primera vez.
-Bella…
-No sabes lo que he esperado este momento! –Dijo ella lanzándose contra él. Edward sólo alcanzó a levantar sus brazos en una posición defensiva, pero Bella, en un solo movimiento tomó ambas muñecas de Edward y saltó aterrizando sobre la espalda de Edward y arrancándole de cuajo ambos brazos. Edward gritó de dolor, Esme enterró su cabeza en el pecho de Carlisle y Alice y Jasper soltaron una carcajada.
-Así te quería tener asqueroso pervertido hijo de puta! –Gritó Bella y comenzó a dar bofetadas a Edward con sus propias manos. Era divertidísimo y yo saqué mi celular para grabarlo en video. Jasper sacó su celular y comenzó a sacar fotos.
-Bella lo siento! No fue mi intención! –Gimió Edward acurrucado en posición fetal mientras Bella seguía golpeándolo con sus propios brazos.
-No fue tu intención? NO FUE TU INTENCION? –Gritó –Me vas a decir que todo fue un accidente? Que te alimentaste de mí por accidente? Que quisiste violarme por accidente? Que acabaste con mi vida por accidente? –Para entonces Bella había empuñado las manos de Edward y le estaba dando con sus puños como la campeona de boxeo de Wii que es.
-Lo siento, perdí el control! Tú estabas gimiendo su nombre y yo no pude controlarme! Y entonces dijiste que lo amabas y no pude soportarlo! Lo siento! Lo siento, te juro que nunca habría querido hacerte daño!
-Cállate Gayward, maricón poco hombre! –Golpe de puño –La única vezque quisiste tocarme fue para matarme! Y acabaste en tus pantalones! Ewwwww! Me das asco… -Bofetada.
-Bella detente! –Gritó Alice sumida en una visión. Bella se detuvo en el acto y todos nos enfocamos en Alice –Victoria… viene en camino… y no viene sola!
-Aw! Mierda! Se nos acabó la diversión –Dije yo pateando a Edward en el culo cuando nadie estaba mirando. Bella me dio una mirada divertida y yo me encogí de hombros. Era hora de prepararse para una pelea de verdad.

Tal para cual! 23



Capítulo 23
You are the bearer of unconditional things
You held your breath and the door for me
Thanks for your patience
You're the best listener that I've ever met
You're my best friend
Best friend with benefits
What took me so long
I've never felt this healthy before
I've never wanted something rational
I am aware now/2
Head over feet / Alanis Morrissette
Bella POV
Después del fiasco de la ducha destrozada, Em cortó el suministro de agua del baño principal, tiró un montón de toallas al piso y me llevó en sus brazos al baño de visitas, más pequeño que el principal pero con una tina y una ducha que funcionaba.
Yo estaba furiosa conmigo misma y profundamente avergonzada, pero Em no tenía la culpa... él sólo trataba de ayudarme...
Mierda! Cómo odiaba depender de los demás, yo había pensado que al convertirme en vampira sería libre, pero supongo que me equivoqué…
Como la tina era demasiado pequeña para los dos, Em me dejó ducharme a mí primero y me ayudó a manipulando la grifería y los envases de champú, bálsamo y bodywash… para que no los reventara mi superfuerza…
Después me secó cuidadosamente y envolvió una toalla en mi cabeza y se metió a la ducha. Yo me senté sobre tapa del WC y me dediqué a observar su cuerpo, enorme y perfecto, partiendo desde sus pies, subiendo por sus fuertes piernas, su delicioso trasero, sus estrechas caderas y su ancha espalda… Oh! Se giró… ahora podía ver sus pectorales, sus abdominales y esa sexi V que se dibujaba en sus caderas, apuntando a mi paraíso personal. Mmmmmh…
-Ves algo que te guste Baby Bells? –Preguntó el cretino con una carcajada. Debo haber tenido la vista fija en su entrepierna durante un buen rato sin ni pestañear…
-Algo así –Respondí lamiendo mis labios. Sus ojos se oscurecieron y pude ver que teníamos ideas similares. Cómo deja uno de hacer el amor cuando tiene todo el tiempo y energía del mundo y cantidades ilimitadas de lujuria? Creo que la respuesta es uno nunca se detiene.
-Belly Bear, antes de que nos distraigamos otra vez necesitamos hablar de un par de asuntos –Me dijo mientras se secaba con su toalla y se paró mirándome serio, calibrando mis reacciones.
-Ok… -Dije encogiéndome de hombros.
-Bien… Lo primero de lo que te quería hablar es de Edward… -Comenzó pero yo lo interrumpí con un gruñido amenazador y me agaché instintivamente en posición de ataque –Tranquila Belly Boo, ven aquí –Dijo acercándose con las manos en alto y completamente desnudo. Se veía cómico, pero yo estaba demasiado ofuscada como para apreciar el humor de la situación.
Em me tomó en sus brazos como si fuera una novia y me llevó a nuestra habitación. Me depositó en nuestra cama, nos cubrió a ambos con el plumón y me abrazó hasta que me calmé. Me aferré con fuerza a él poniendo mi cabeza en su pecho y le dije
-Lo siento Em… continúa.
-Está bien Bubu Bells… Cuando él te atacó tu lo rechazaste con tu escudo, lanzándolo por la ventana y aturdiéndolo. Yo, por instrucciones de Alice, te tomé entre mis brazos y corrí para ponerte a salvo. Al llegar Alice y Jasper, Edward estaba recién recuperándose de tu ataque. Jasper perdió el control y le dio una paliza y luego lo desmembró…
-Bien –Gruñí –Continúa –Pedí más apaciguada. El infeliz había recibido su merecido. Gracias a Jasper, mi hermano.
-Cuando Jasper estaba a punto de prenderle fuego aparecieron Carlisle y Esme. Ellos intercedieron por Edward –Mi gruñido fue creciendo en intensidad y Em me apretó más fuerte y comenzó a dibujar círculos en mi espalda, efectivamente tranquilizándome –Ellos dicen estar de acuerdo con que Edward merece un castigo, pero no la muerte, ya que Edward fue el primer compañero e hijo de Carlisle, ellos no soportarían que lo ejecutáramos.
-No es su jodida decisión. Edward me mató a mí! Me quiso violar a mí –Grité. Emmett gruñó y el suelo y las paredes comenzaron a vibrar. Em era un vampiro que no querría jamás tener enojado conmigo –Tranquilo Emmy… continúa… -Dije besándolo en la punta de la nariz. Su ira de alguna manera me calmaba… Me hacía querer balancear nuestras emociones.
-Mierda! Voy a matar al hijo de puta! –Gritó – Lo siento Jingle Bells… Jasper le quiere prender fuego lo antes posible, Rosalie dice que deberían armarlo, arrancarle sus genitales y hacer una fogata con ellos. Alice no sabe qué decir… al final decidieron esperar por tu opinión, como la parte afectada…
-Mierda!... no me lo esperaba de Carlisle, Esme y Alice… -Dije -Ni de Rosalie… pensé que ella querría deshacerse de mi…
-No, Belly Bee, Rose nunca le desearía eso a nadie… no importa cuánto te odie –Le respondí. No le contaría a Bella del pasado de Rosalie, esa era su historia para contar –Con respecto a Carlisle y Esme, yo también estoy enojado con ellos… jodidos traidores. Y Alice… no sé, me da la impresión de que hay algo que no nos quiere decir, tu sabes cómo es con sus jodidas visiones -Dijo y los dos nos quedamos en silencio, ensimismados en nuestros pensamientos.
-Em… quiero que me enseñes a pelear –Dije de pronto.
-Qué?
-Eso. No quiero ser débil nunca más. Quiero defenderme por mí misma, quiero saber cómo atacar a otro vampiro y quiero que tú me enseñes.
-Por supuesto que te puedo enseñar, pero dime… cuál es tu idea? -Preguntó. Lo amé un millón de veces más por no negarse.
-Venganza. Quiero ser yo la que le patee el trasero al jodido Edward. Quiero que lo vuelvan a armar, excepto por sus manos. No quiero que toque su puto piano… -Sonreí –Y cuando yo esté lista, vamos a regresar a Forks y le voy a dar su merecido… Dile a Jazz que guarde sus manos en un lugar seguro y no le digas de mi venganza. No quiero a Edward esperándome y no le voy a dar la oportunidad de escapar.
-Estás segura Belly Bear? Tú sabes que yo hago lo que tú quieras, pero nunca pensé que fueras vengativa… Pensé que yo estaría a cargo de la venganza... -Dijo un poco desilucionado.
-Y yo nunca pensé que mi novio me querría joder, cenar y matar, todo de una vez… las cosas cambian -Respondí.
-Como quieras -Suspiró -vamos a pelear.
…oOo…
-No Bella, lo siento pero me niego rotundamente! –Gritó Emmett dándome la espalda -No voy a seguir enseñándote nada si insistes en entrenar desnuda!
-Emmy! -Me quejé.
-Emmy nada, crees que soy un eunuco? No me voy a pasar otro día tratando de atacarte cuando lo que quiero es cogerte, mis bolas no lo resistirían.
-Pero Emmy! Odio la ropa! -Demonios, cuál era el poblema con luchar desnudos, era muchísimo más cómodo.
-Tú decides Baby Bells, o entrenas vestida o entrenas a solas -Me dijo dándome un ultimátum.
-No me puedo vestir! -Confesé frustrada.
-Entonces te visto yo! -Exclamó.
-No! No soy una niña, odio que me vistas como si fuera una inútil! -Dije pateando el suelo como si tuviera 5 años.
-Tú verás –Dijo Em dándome aún la espalda y dirigiéndose a la casa.
Los entrenamientos habían resultado mejor de lo que me había atrevido a esperar, sobre todo considerando que yo era una vampiro tan reciente…
A Emmett le encantaba jugar a luchar, y aunque muchas de nuestras luchas generalmente terminaban en sexo salvaje y apasionado, yo no me quejaba para nada. Había aprendido montones y estaba segura de que llegado el momento Edward no tendría una chance contra mí. Edward confiaba demasiado en su telepatía, y yo ahora estaba segura de que podría bloquearlo a él y a toda la familia.
Además había estado practicando con mi escudo físico y me resultaba extremadamente fácil manejarlo como una extensión de mi cuerpo. Lo que era más complicado era duplicarlo para cubrir a otras personas...
Mi escudo se veía como una burbuja azul que vibraba con mi energía. Mientras más lo usaba más seguido tenía que alimentarme, pero eso no era un problema. Los alrededores estaban llenos de osos, leones de montaña y ciervos. Eso sí, no me gustaba atacar a los ciervos, me sentía como la asesina de la mamá de Bambi.
Cuando rodeaba a Em de mi escudo físico, él no podía oler ni escuchar nada de lo que ocurría en el exterior. A lo mejor podría usar mi escudo en caso de encontrarme con humanos… si no los podía oler ni escuchar sería más fácil no comérmelos…
Habíamos probado distintas cosas con mi escudo físico, desde lanzar golpes con él (fácil) hasta recibir ataques (no había problema. Mi escudo lo resistía todo)… siempre que estuviera bien alimentada.
Aaaaagh! Basta de divagaciones… Volviendo a la realidad, me dirigí hacia el interior de la casa para apaciguar a Emmett… Odiaba discutir con él, especialmente cuando sabía perfectamente que él tenía razón.
-Emmy… lo siento… -Dije entrando al dormitorio, donde estaba Em enfurruñado en un rincón jugando tetris en su celular.
-No lo sientes Bella. Te gusta torturarme –Me acusó. Estaba claramente dolido si me llamaba Bella a secas.
-Lo siento Em –Dije sentándome en el suelo a su lado –No quiero que estés incómodo junto a mí… nunca!
-Entonces por qué te pones tan difícil? Por qué no cedes un poco y me dejas vestirte al menos para los entrenamientos? No me puedo concentrar si estás por ahí saltando sin sujetador!
-Está bien… a eso vine. A pedirte disculpas y a pedirte que me vistas. Y cuando terminemos de entrenar podemos buscar en internet algunos muebles, más ropa y un televisor enorme y una XBOX…
-De verdad? -Preguntó levantando los ojos hacia mí y tratando de reprimir una sonrisa.
-De verdad –Dije lanzándome a sus brazos. Hicimos el amor dulcemente, esta era la primera vez que teníamos sexo de reconciliación, y fue fantástico, pero no valía la pena discutir con Em… tendría que aprender a controlar mi carácter.
…oOo…
-Otra vez! –Grité al aterrizar en el suelo cuando Em me lanzó por los aires. Aunque mi estilo estaba mejorando Em era mucho mejor luchador que yo.
-No confíes sólo en tu fuerza, eso no te va a durar mucho tiempo, tienes que confiar en tu rapidez y agilidad, atacar sorprendiendo a tu enemigo, usar golpes efectivos y letales, no tanta parafernalia acrobática, es una pelea, no un circo –Me corrigió Em impaciente.
Esta vez me lancé contra él de frente pero al último segundo salté girando mi cuerpo y aterricé en su espalda besando su cuello. Estaba muerto!
-Perfecto Belly Boo! –Me felicitó.
-Otra vez! -Exclamé.
…oOo…
Emmett habló con Jasper con respecto a Edward, y aunque no le hizo ninguna gracia tener que rearmarlo, Jasper disfrutó perversamente el esconder sus manos. Según dijo Jasper las despedazaría dedo por dedo para esconderlas en distintos lugares en caso de que Edward lograra espiar su mente y descubrir alguno de los escondites.
…oOo…
La prueba de fuego de mi escudo ocurrió el día en que los camiones repartidores llegaron a nuestra casa a entregar nuestros nuevos muebles, ropa, electrodomésticos, y materiales de construcción para reparar mis destrozos.
Em programó todas las entregas para el mismo día y aproximadamente la misma hora, y acordamos que yo me quedaría encerrada en nuestro dormitorio y rodeada con mi escudo físico para evitar oír u oler a los repartidores humanos.
En preparación me atiborré de sangre animal, y aunque estaba terriblemente nerviosa confiaba en que Emmett me ayudaría a superar cualquier problema, y si él estimaba que mi escudo sería efectivo yo le creía.
Al sentir a lo lejos el ruido del primer camión aproximarse, levanté mi escudo y Em salió a recibir nuestras compras.
Me pasé horas encerrada en mi escudo, y pasé mi tiempo usando el laptop de Em y navegando en internet y leyendo blogs, y antes de darme cuenta de qué estaba ocurriendo, todo había terminado. Apareció Em en la habitación y con una enorme sonrisa me hizo señas para bajar mi escudo.
-Belly Bee! Estuviste perfecta! –Dijo abrazándome y haciéndome girar.
-No sentí nada Em! Ni latidos del corazón ni olor… nada! –Dije besándolo feliz.
-Ahora vamos a bajar, quiero que te familiarices con la esencia que quedó en la casa de los repartidores.
-Ok –Dije nerviosa. Em me tomó de la mano firmemente y bajamos las escaleras.
El olor era embriagador y mi garganta ardió más que nunca, pero extrañamente no perdí el control. Puede haber sido mi sobrealimentación, puede haber sido la mano de Emmett sosteniendo la mía, puede haber sido que mi "presa" no estaba frente a mí… sea lo que haya sido, Por primera vez me sentí esperanzada… aunque sería difícil a lo mejor me podría insertar a la sociedad antes de lo esperado.

Calendario