viernes, 10 de febrero de 2012

Beautiful Crazy 1











Hola chicos, nueva historia, que escribiré en paralelo con Crimsom Moon siempre que a ustedes les parece que vale la pena. Es una historia triste y difícil, y contendrá ciertas situaciones para adultos… quedan advertidos.

Lo siento por mi largo hiatus, pero como saben estaba enferma… ténganme paciencia.

Abrazos a todos por su apoyo.

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Capítulo 1

…mis viejos sueños han caducado como una botella de leche

y los nuevos se han perdido sin que nadie los aproveche.

Los chicos de las sombras afilan sus cuchillos

y yo voy a dar una vuelta por las calles torcidas del centro

solo quiero un par de pequeñas puñaladas

que me recuerden que aún estoy viva…

Al fin sola, al fin loca / Christina y los Subterráneos


Bella entró al inocuo edificio con recelo. Un hospital psiquiátrico no es un lugar al que uno entra con confianza, por muy bonito que se viera el exterior, lleno de rosas perfectamente bien cuidadas. 

Y la confianza es aún menor cuando uno es el que va voluntariamente a internarse.

Bella miró a su padre quien esbozó una sonrisa forzada… no había nada que el pobre Charlie Swan quisiera menos que internar a su hija en una institución como ésta, pero ambos comprendían que era por el bien de Bella, y tomándose de la mano dieron un simultáneo suspiro para armarse de valor y dieron un paso adelante.

Una mujer rubia artificial se acercó a ellos en cuanto dieron sus primeros pasos en la recepción, y con forzada cortesía preguntó

-En qué los puedo ayudar?

-Venimos a internar a mi hija –Respondió Charlie con voz apenas audible. Pero la rubia estaba acostumbrada y comprendió lo que el hombre decía.

-Oh! Bienvenidos! Tomen asiento para comenzar con el papeleo –dijo mientras se sentaba tras un escritorio atiborrado de papeles y carpetas –Esta forma es para que la llene el tutor y esta es para que la llene el paciente –Dijo repartiendo sendos formularios.

Bella comenzó a llenar los espacios en blanco de manera mecánica mientras la rubia, que se presentó como Myriam Cope hablaba sobre la cobertura del seguro médico y aquellos gastos considerados como “adicionales”.

Una fresca oleada de culpa recorrió el cuerpo de Bella al pensar en lo que Charlie gastaría en esta internación para proveerla con la mejor asistencia médica… las lágrimas parecieron quemarle los ojos, pero no permitió que ninguna rodara por sus mejillas. Sería fuerte mientras le fuera posible.

-Tiene la derivación del médico tratante? –Preguntó la señora Cope interrumpiendo sus pensamientos.

-Sí, aquí la tiene –Dijo Charlie extendiéndole un papel firmado por el médico que había tratado a Bella aquella fatídica noche un par de días atrás. Bella desvió la mirada.

-El psiquiatra te verá en seguida, querida, pero antes te verá la enfermera –Dijo la señora Cope –Esperen en la salita adjunta –Dijo señalando una puerta.

-Gracias –Musitó Charlie.

La mencionada “salita” era una simple sala de espera con paredes enchapadas en maderas oscuras y decoradas con reproducciones de acuarelas famosas. 

Charlie y Bella esperaron en silencio por 20 minutos, y el único intercambio entre ellos fue que cuando Bella comenzó a temblar Charlie le extendió la mano, reconfortándola con su toque.

De pronto apareció una enfermera con una carpeta bajo el brazo.

-Isabella Swan? –Preguntó.

-Sí, soy yo –Dijo Bella con voz apenas audible.

-Pasa por aquí por favor, vamos a revisarte –Dijo la enfermera.

-Revisarme? –Repitió Bella sorprendida.

-Si querida, ven conmigo –Dijo la enfermera de manera enérgica poniendo su mano en la espalda de Bella y dirigiéndola hacia una puerta.

Bella miró con desesperación a Charlie pero éste le devolvió una mirada resignada que le decía “Haz lo que te digan”.

Bella siguió a la enfermera a una pequeña habitación con una camilla habilitada como enfermería y fue invitada a sentarse y dejarse chequear la temperatura, el pulso, y la presión, datos que fueron anotados minuciosamente en la carpeta que cargaba la enfermera, en una ficha con el nombre de Bella.

-Ahora sí, vamos a revisarte –Dijo la enfermera.

-O...Ok… -Dijo Bella dócil pero incierta.

-Sácate la ropa, quédate sólo en ropa interior… -Ordenó la enfermera.

-Por qué? Qué busca? –Preguntó Bella mientras se quitaba la camiseta lo más pudorosamente posible.

-Cortes, moretones, cualquier daño que tengas… -Respondió la mujer como quitándole importancia a la semi desnudez de la chica.

-Ok… -Dijo Bella extendiendo sus brazos vendados para que se los revisaran. La enfermera anotó algo sin decir palabra y luego preguntó

-Te cortas?

-Perdón?

-Otras partes del cuerpo –Explicó la enfermera –Te cortas? Algo más que deba buscar?

-No… -Dijo Bella sonrojándose. Ella quería cortarse… quería hacerlo todo el tiempo, pero sólo había cedido a la tentación para intentar acabar con su vida unos días atrás.

-Está bien, puedes vestirte. Ahora vamos a revisar tu equipaje para asegurarnos de que no traes cosas peligrosas.

-Peligrosas como qué? –Preguntó Bella curiosamente.

-Pinzas, tijeras, cortaúñas, afeitadoras, cinturones, cordones de zapatillas… todo eso se lo lleva tu papá. Si tienes un secador de pelo me lo entregas y lo puedes usar aquí en enfermería.

-Puedo conservar mi barniz de uñas y mi reloj? –Preguntó Bella segura de que nadie podría matarse con una botellita tan insignificante, y su reloj era completamente inocuo.

-No –Dijo la enfermera, tajante, estirando la mano para ponerlos entre la pila de productos “prohibidos” que encontró en el equipaje de Bella.

-Oooh… -Suspiró Bella despidiéndose temporalmente de su reloj.

-Te voy a dejar tu bata pero le voy a sacar el amarre, y este cargador de Ipod se queda en enfermería.

-Por qué?

-Porque te puedes tratar de ahorcar con él.

-Ok… -Bella se sonrojó otra vez.

-Ya, veamos tu peso y estamos listas… súbete a la balanza –Dijo la mujer –Mmmmmh cuánto mides?

-1,65 mts.

-Pesas 48,6 kilos, estás demasiado delgada… Tendremos que engordarte.

Bella asintió indiferente. No le importaba lo que hicieran con su cuerpo. Además le pareció divertido que la pretendieran engordar como a un cerdo, pero asintió. La verdad es que su delgadez era evidente, ya apenas conservaba algo de sus senos y trasero.

-El doctor está listo para verla –dijo otra enfermera asomando la cabeza por la puerta.

-Nosotras ya terminamos –Dijo la primera enfermera poniéndose de pié. Bella se vistió y salieron de la pequeña enfermería por un pasillo y regresaron a la sala de espera, donde le sonrió Charlie tristemente y siguieron de largo hasta la puerta marcada con el número 3.

Bella golpeó suavemente la puerta, casi esperando que no le respondieran, pero la suerte no la acompañó… en segundos una cálida voz masculina, dijo

-Adelante.

-Permiso… -Dijo Bella entrando a la oficina. Paneles de madera oscura cubrían las paredes y los mismos impersonales cuadros de la sala de espera decoraban el lugar.

Entonces se giró a ver al hombre tras en escritorio y vio a un tipo guapo y mucho más joven de lo esperado leyendo la carpeta que contenía toda su información. Él no la miró pero le indicó que se sentara, lo que dio a Bella la oportunidad de observarlo con detención.

Él no aparentaba tener un día más de 30 años, aunque debía ser mayor para estar ejerciendo como psiquiatra… aunque tal vez era una especie de genio y se graduó antes, o quizás estaba recién graduado y Bella sería su primera paciente… algo así como un experimento.

El cabello del doctor era oscuro y le caía el flequillo sobre la frente, su piel era bronceada y sus ojos de un color verde tan oscuro que parecía marrón… Tenía la nariz recta y sus labios eran llenos y sensuales… Bella automáticamente se preguntó cómo se sentiría besarlos, sonrojándose ante este pensamiento.

-Hola Isabella, soy el doctor Riley Biers, mucho gusto –Dijo él sonando sincero.

-Bella –Dijo ella –Sólo… llámeme Bella.

-Muy bien Bella –Dijo él haciendo una anotación en la carpeta –Qué edad tienes?

-Veintitrés… -Respondió ella, contenta de que hubieran comenzado con una pregunta fácil.

-Cuéntame… por qué estás aquí? –Preguntó él de inmediato.

-Usted sabe por qué estoy aquí –Respondió ella sintiéndose súbitamente cabreada. Todos la trataban como si fuera una idiota en estos días –Mi médico me derivó a esta clínica.

-Tu sabes que no es a eso a lo que me refiero… -Dijo él.

Bella se le quedó mirando fijamente sin decir palabra, estudiándolo. Éste sería el hombre que la evaluaría 3 veces por semana, a quién debía revelarle sus más oscuros secretos.

-Cómo te sientes? –Preguntó Riley tratando de hacerla hablar. Ella siguió obstinadamente en silencio.

-Bien, supongo –Dijo ella evadiendo la pregunta.

-Aquí no tienes que mentirme. Si prefieres no contestar una pregunta puedes decir “paso” –Dijo Riley pacientemente.

-Mal -Admitió Bella jugando con sus vendajes –Recién salí del hospital, vengo a internarme en este manicomio, mi plan de suicidio falló y no me dejaron entrar con mi reloj.

-Por qué es importante tu reloj? Aquí no necesitas ver la hora –Dijo Riley curioso.

-Porque… porque es lo único que me queda de mi mamá… -Contestó Bella echándose a llorar por fin y sintiéndose débil y patética por hacerlo.

-Veré qué puedo hacer con respecto a tu reloj –Dijo Riley mirándola con simpatía. Algo tenía esta chica que lo llamaba a tratar de ayudarla, a consolarla… pero eso sería poco profesional, por lo que se limitó a acercarle los pañuelos desechables –Pero debes prometerme que no vas a intentar nada con él.

-Qué podría hacer con un simple reloj de pulsera? –Preguntó Bella entre sollozos, un poco más tranquila.

-Te sorprendería lo ocurrente que son nuestras internas –Dijo Riley con ojos brillantes de humor. 

-Está bien –Accedió ella –Lo prometo.

-Bien, ahora que ya solucionamos lo más urgente, me quieres decir por qué estás aquí? –Preguntó nuevamente Riley.

-Ya le dije, intento de suicidio –Dijo Bella mirándolo directamente a los ojos.

-Sí, pero no me dijiste cómo, por qué ni quién te encontró. Necesito que me cuentes los detalles.

-Me tomé un montón de tranquilizantes, me corté las venas con un cuchillo de filetear pescado y caminé al bosque a morir –Dijo ella desafiante.

-Me suena a una muerte bastante premeditada… desde cuándo la estás preparando?

-Desde el 17 de septiembre del año pasado –Respondió Bella con absoluta certeza.

-Qué pasó en esa fecha? Qué significa el aniversario? –Preguntó Riley cada vez más curioso con la hermosa y frágil chica que tenía al frente.

-Mi novio terminó conmigo y me abandonó en el bosque el 16 de septiembre… no me encontraron hasta el 17 en la madrugada, con hipotermia y medio loca de miedo… Desde entonces todo el mundo prometió que las cosas mejorarían, pero no lo han hecho… por eso quiero morir –Dijo Bella en tono monótono.

-Aja… entonces quieres suicidarte por amor… -Dijo Riley para sí mismo, sintiendo pena por el trauma que había vivido la creatura que tenía al frente.

-Qué? No! Yo ya no amo a ese bastardo egoísta! Mi deseo de morir es porque desde entonces no siento nada… ni alegría ni tristeza, todo me da lo mismo… soy incapaz de volver a amar de confiar… por eso quiero la muerte.

-Bella… vamos a comenzar con un antidepresivo y un estabilizador del ánimo… asumo que no estás durmiendo bien por las noches? –Preguntó Riley escribiendo en su recetario. Bella negó con la cabeza –Bien, te vamos a dar algo para solucionar ese problema también. Vas a tener terapia conmigo 3 veces a la semana y vamos a ir regulando los medicamentos según cómo te sientas... te parece bien?

-Seguro, seguro –Dijo Bella indiferente. Estaba asustada de ese lugar, sobre todo de enfrentar a las otras internas y no podía dar la importancia que se merecían las palabras del bombón de su médico. Estaba distraída por lo que vendría…

-Bien, te veo pasado mañana –Dijo Riley levantándose de su silla para estrechar la mano de Bella. La delicada manita de ella calzó perfectamente en las más grandes de él, pero ambos trataron de ignorar el sentimiento de pertenencia que los invadió. Se soltaron rápidamente y bajaron la mirada. Bella salió por la puerta lista para enfrentar su primer día en el manicomio.

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Y qué tal? Tiene algún futuro? Ustedes dirán…

domingo, 5 de febrero de 2012

De Regreso

Hola chicos! ya estoy de regreso y con nuevas energías. Planeo continuar Crimsom Moon y ya tengo otras historias en espera...
Aún no estoy 100% recuperada, por lo que no me pidan actualizaciones diarias, pero creo que podré hacerlo 2 veces a la semana.
Un abrazo y besos a quienes me han apoyado y nos seguiremos leyendo!
Todo mi cariño

Rosario

domingo, 15 de enero de 2012

Lo siento...

Lo siento mucho chicos, esta no es una actualización, sino una explicación. He estado enferma durante el último año de manera intermitente, pero durante las últimas semanas empeoré, por lo que mañana lunes me van a hospitalizar por un período de entre dos a cuatro semanas.
Durante ese tiempo no podré conectarme a internet o publicar, pero trataré de escribir en un cuaderno en la medida de mis posibilidades, de modo que cuando esté de regreso pueda postear en cuanto pase en limpio mis escritos.
Por favor no crean que los dejaré de lado, ya que los considero mis amigos, ni que esta historia quedará inconclusa, pero ustedes saben, la salud está primero y ahora me toca preocuparme de mí.
Un abrazo apretado a todos y nos leemos a mi regreso.
Rosario.

martes, 10 de enero de 2012

Crimson Moon 3




Hola chicos y chicas! Que tal están? Espero que pasando un súper verano. Aquí les tengo el tercer capítulo de Crimson Moon, y desde ya les vuelvo a agradecer sus maravillosas palabras de aliento, que me hacen querer entregarles la mejor historia posible.

Un abrazo a quienes comentaron y otro a los lectores fantasma… anímense, aplaudan o critiquen, pero ayúdenme a mejorar!

Con todo mi cariño y que disfruten!

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Capítulo 3

I wonder,

Why,

Why she ran away,

Yes, and I wonder,

where she will stay,

My little runaway,

Run, run, run, run, runaway.

Runaway /The Misfits

Jasper POV

Fui a abrir la puerta sintiéndome nervioso y alerta. No habíamos escuchado venir a nuestro visitante, por lo que seguro que sería alguien del mundo sobrenatural. Del otro lado de la puerta podía sentir autosatisfacción y orgullo… como alguien que ha hecho bien una tarea.

Saqué pecho y cuadré mis hombros antes de abrir, dispuesto a matar a quién osaba interrumpir el cumpleaños de mi hijo y nuestra reunión familiar… sólo necesitaba un motivo…

Al abrir la puerta me encontré a un vampiro de casi 1.80mt. de estatura, delgado pero fibroso, con cabello castaño y ojos rojos. Vestía ropas formales pero anticuadas, y se cubría con una capa de lana oscura. No lo pude reconocer por su nombre, pero supe de inmediato a quien representaba… Los Volturi.

-Buenos días –Saludó gentilmente -mi nombre es Demetri Volturi, y busco a Carlisle Cullen –Dijo con un marcado acento norte-europeo.

-Carlisle? –Lo llamé furioso. Cómo se atrevía a atraer extraños a mi casa?, y peor aún, a uno de los Volturi? Todos en la sala se habían quedado como petrificados, incluso mi pequeño Davy, que corrió a los brazos de Bella y se aferró a su cuello… Maldito sea Carlisle si por su culpa se arruinaba el cumpleaños de Davy y la pedida de mano de Bella!

-Demetri, que inesperada sorpresa! –Dijo Carlisle tensamente –Dime, en que te puedo ayudar? Como ves estamos en una reunión familiar…

-No es sólo familia si invitaron snacks –Respondió Demetri sin perder la sonrisa, mirando fijamente a Bella, cuyo corazón, al igual que el de Davy, latía fuertemente. Yo gruñí amenazadoramente. Si daba un paso más dentro de mi casa lo eliminaría sin pensarlo dos veces.

Pero Demetri al parecer era inteligente y se dio cuenta del peligro que corría al estar en desventaja numérica, y observó con interés a Bella y Davy a la distancia.

-Demetri… te parece si conversamos afuera? –Preguntó Carlisle.

-En realidad si me importa –Respondió –Vine a invitarte en nombre de Aro Volturi a una reunión con la realeza, ya que aparentemente el maestro te extraña a ti y a tus consejos, pero es evidente que aquí está pasando algo muchísimo más interesante… algo que haría a los maestros querer tomar un avión y venir a visitarte –Dijo emanando placer, como si se hubiera ganado la puta lotería.

-Cómo nos encontraste? –Preguntó Carlisle.

-Soy el mejor rastreador del mundo, simplemente me empeñé en encontrarte y eso es lo que hice –Respondió Demetri como quitándole importancia –Viajé desde Italia a Ontario Canadá, y desde Canadá hasta aquí, dijo dando un paso hacia adelante y cambiando su ánimo a pura determinación... su objetivo, Bella y Davy.

-Oh… ya veo… -Dijo Carlisle sin reaccionar. Yo le di una mirada a Emmett y él asintió imperceptiblemente, enviándome una oleada de determinación. En un dos por tres atacamos a Demetri y en pocos segundos yo le había arrancado la cabeza. Bella reaccionó a tiempo para cubrir la cara de Davy mientras Esme y Alice daban gritos horrorizados, que Rose se apresuró a acallar e beneficio de Davy.

Liam se levantó de su sillón con un gesto de fastidio y nos ayudó a sacar de la casa y descuartizar el cuerpo, y Edward y Carlisle se dedicaron a consolar a las mujeres, ya que Alice y Esme estaban histéricas. Desde fuera de la casa les envié una oleada de letargo y seguimos armando la fogata para deshacernos del cuerpo del jodido Volturi.

De pronto Bella estuvo a mi lado.

-Davy? –Pregunté.

-Con Rose, no entiende lo que pasó, pero Rose lo convenció de abrir el resto de sus regalos… -Me dijo con voz cansada –Oh Jazz… era absolutamente necesario? –Preguntó con lágrimas de preocupación en sus ojos.

-Lo siento cariño, pero si… él nos habría denunciado a los Volturi, y tú ya conoces el castigo por crear niños inmortales –Le dije seriamente.

-Pero Davy no es… -Lo defendió Bella.

-En cierta forma lo es cariño… -Dije tristemente -y encima de todo es muy dotado, y Aro es un coleccionista. Es por eso que he tratado de mantenernos bajo el radar de los Volturi todo este tiempo… Mierda! Justo ahora tenía que pasar todo esto! –Exclamé frustrado.

-Jazz… pero no es peor ahora que mataste a uno de ellos? –Preguntó Bella.

-Desde que abrí esa maldita puerta, todo se fue al demonio –Respondí abrazándola a mí –No había otra salida.

…oOo…

-Eres un salvaje! –Me espetó Edward.

-Cállate Edward, tu sabías lo que Demetri estaba pensando y aun así no hiciste nada por detenerlo –Le dijo Bella.

-Pensé que con tu don podíamos escondernos –Se defendió Edward. Cobarde.

-Y tener que vivir contigo para siempre? Ni lo sueñes! –Respondió Bella.

-Calma, calma! No nos alteremos, tratemos de conversar las cosas –Dijo Carlisle –Alice, ves algo?

-Aro no sabe dónde está Demetri, sólo que salió en tu búsqueda para invitarte a Volterra… pronto mandará a una cuadrilla en su busca, Demetri era uno de los miembros más valiosos de la guardia.

-Algo más? –Preguntó Carlisle.

-N…no –Dijo Alice temerosa bajo la fría mirada que le dedicó Liam –El escudo de Bella me impide ver más allá…

-Bella podrías bajar tu escudo? –Preguntó Esme.

-No! –Gritamos al unísono Rose, Bella y yo. Emmett se encontraba en el jardín con Davy.

-Mi escudo no lo bajo por ningún motivo! –Exclamó Bella mientras se acercaba a mi lado, donde la rodeé con mis brazos.

-El escudo de Bella es lo que nos ha hecho invisibles todo este tiempo –Dijo Rose cruzándose de brazos.

-Entonces no hay nada que yo pueda hacer… -Dijo Alice sintiéndose miserable.

-Nadie te pide que hagas nada –Le dije –Simplemente déjennos en paz, esto nunca ocurrió, si los Volturi llegan a preguntarles, ustedes nunca vieron a Demetri.

-Pero Aro sabría a verdad… -Dijo Esme.

-Sólo nos tocará si desconfía de nosotros –Dijo Carlisle –Llamaré a Aro en unos días para saludarlo, y no guiaremos desde ahí.

-Me parece demasiado riesgoso –Dijo Liam.

-Bueno, no fue nuestra culpa que ustedes no se dieran cuenta de que los seguían –Espetó Rose.

-Qué van a hacer ustedes? –Preguntó Carlisle.

-Es mejor que ustedes no lo sepan… -Dije seriamente –Vamos a desaparecer y no tomaremos contacto hasta saber que la tormenta ha amainado.

-Pero fuiste tú y Emmett quienes mataron a Demetri! –Gritó Alice lanzándose con rabia hacia mí. Liam la contuvo fuertemente de un brazo.

-Sí, porque debía proteger a mi mujer y a mi hijo. No creas que vas a hacer que me arrepienta, Alice, tú sabes que hice lo correcto –Dije furioso.

-Y ahora? –Preguntó Esme.

-Ahora creo que lo mejor será que nos vayamos –Dijo Carlisle.

Nadie lo contradijo.

…oOo…

Una vez que los Cullen se fueron, Emmett entró con Davy quién estaba agotado de tantas emociones y bastante hambriento.

-Davy cariño, quieres almorzar con mamá? –Preguntó Bella.

-Sip –Dijo Davy –Dónde están tío Carlisle y los demás?

-Se fueron, tesoro, pero dejaron un montón de regalos para ti… después de comer los puedes abrir todos –Dijo Rose sonriéndole.

-Está bien –Dijo Davy sentándose en el mesón de la cocina. Bella le sirvió un vaso de sangre de oso y se lo puso al frente mientras calentaba una porción de canelones en el microondas.

Una vez lista la comida de Davy, Bella calentó algo para sí misma y se sentó junto a nuestro hijo a comer.

Todos los adultos tratamos de fingir normalidad y hablamos de temas ligeros, no queriendo arruinar completamente el cumpleaños para Davy, y una vez que hubieron terminado de comer, Rose sacó el pastel del refrigerador y le puso una solitaria vela, y procedimos a cantar "cumpleaños feliz".

Davy disfrutó de cada momento y cuando le tocó pedir un deseo se concentró fuertemente antes de llenar sus mejillas de aire para soplar la vela. Bella lo abrazó y yo saqué fotos, dispuesto a atesorar cada momento con mi familia.

Luego él y Bella comieron pastel y la celebración se dio por terminada.

…oOo…

Luego del almuerzo dejamos a Davy jugando en su habitación con los Lego que le regalaron Emmett y Rose e hicimos una junta familiar. Yo ya tenía todo planeado, pero quería conocer la opinión de los demás.

-Nos vamos a tener que mudar –Comencé.

-Pero… pero este es nuestro hogar –Dijo Bella sintiendo pena y decepción. Odié hacerla sentir así, pero era un asunto de seguridad y sobrevivencia, en el cual no transaría.

-El hogar es donde está la familia, Bella, eso lo vas a aprender con el tiempo –La consoló Rose.

-Y a donde nos vamos a mudar? –Preguntó Emmett, más práctico.

-A Texas, al rancho de mi hermano Peter y su esposa Charlotte –Respondí.

-Pero… ellos nos aceptarán? Quiero decir… no nos conocen a Davy ni a mí, no sabemos cómo van a reaccionar, somos prófugos… -Balbuceó Bella.

-Como te dijo Rose, el hogar es donde está la familia, y Peter y Char son familia para mí, y lo serán para ustedes, ya verán cómo ellos van a adorar a Davy –Dije completamente seguro de mí mismo… quién no amaría a mi hijo?

-A mí me cae bien Peter, y Charlotte no está nada mal –Dijo Emmett, ganándose un gruñido de parte de Rosalie.

-Ok –Dijo Bella resignada–Texas será entonces…

…oOo…

Esa noche cuando nos fuimos a acostar Bella lloró en mis brazos hasta dormirse por todo lo que dejaríamos atrás y el peligro al que nos habíamos visto expuestos, pero sobre todo por Davy. Yo no tuve más remedio que guardarme mi proposición de matrimonio por donde me cupiera y esperar a un momento más propicio. Mierda!

…oOo…

Al día siguiente por la mañana, antes de que Bella se despertara, llamé por teléfono a mi hermano Peter para hacerle saber que nos dirigíamos a su hogar. Peter como siempre ya lo sabía, gracias a su jodido sexto sentido, y se tomó las noticias con bastante calma. No había nada que nos vinculara al asesinato de Demetri y no había manera de rastrearnos a casa de Peter, por lo que planeamos abordar aviones esa misma tarde.

Peter dijo que Charlotte estaba encantada de recibirnos, ya que vivían una vida bastante solitaria, y las visitas eran escasas, con lo que quedó todo decidido.

Afortunadamente tanto Bella como Davy contaban con papeles de identificación hechos por Jenks, por lo que volar sería una manera mucho más fácil de movernos a través del país.

Lamenté dejar atrás mi moto y el Mustang de Bella, así como el auto de Rose, pero era mejor movernos con lo mínimo necesario, ya que en Texas compraríamos todo lo que quisiéramos reemplazar. Afortunadamente para nosotros el dinero no era un problema.

En cuanto mi conversación con Peter hubo terminado regresé a la cama con mi Bella, y la desperté dulcemente con besos y palabras de amor susurradas al oído. La posibilidad de perderla me había hecho apreciarla aún más si eso era posible, y no quería que pasara un solo día en que ella despertara sin mis caricias.

-Despierta cariño, hoy es un gran día –Le dije besando su espalda.

-Mmmmmh… -Gruñó ella suavemente, somnolienta.

-Bella, despierta –Dije enviándole todo mi amor y una pisca de vitalidad para ayudarla a despertarse.

-No es justoooo! –Exclamó ella –Hoy quería dormir hasta tarde y ya no tengo sueño –Dijo sentándose en la cama, con el pelo sobre su rostro, luciendo adorable.

-Cariño hoy nos mudamos a Texas, tenemos mucho que hacer… -Le dije despejando su rostro para besarla en la punta de la nariz.

-Oh demonios! No fue un mal sueño? –Exclamó.
-No Bella, lo lamento, pero ya hablé con Peter y es definitivo. Nos vamos a San Antonio, Texas.

-Vaya… cuánto equipaje podemos llevar? –Preguntó poniéndose de pié y mirando sus apreciados libros con añoranza.

-Dos maletas por persona, pero tú puedes llevar una caja de libros además… pero sólo una, está bien?

-No, pero puedo trabajar con eso –Respondió desnudándose con una sonrisa seductora y dirigiéndose a la ducha. Yo la seguí inmediatamente, como hipnotizado por su belleza, y por un rato al menos, fuimos sólo ella y yo y nuestros problemas se desvanecieron como una pompa de jabón.

Ya después tendríamos tiempo de volver a preocuparnos de cosas serias, pero por el momento sólo quería enjabonar cada centímetro de su cuerpo.


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Qué tal el giro de los acontecimientos? Nueva vida con Peter y Charlotte!

Reviews=love=actualización

lunes, 9 de enero de 2012

Crimson Moon 2






Hola chicos, como ven aquí estoy publicando de nuevo porque ustedes son increíbles y su respuesta al capítulo anterior fue abrumadora. Si quieren que continúe publicando así de rápido tendrán que seguir regalándome sus maravillosos comentarios.

Espero que les guste este capítulo, es bastante dulce, pero no se acostumbren, que ya llegan los problemas!

Que disfruten!

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Capítulo 2


I think my friend said, "Don't forget the video."

I think my friend said, "Dont forget to smile."

"Youre a murder tamp, murder tramp", I think he siad.

"Youre a murder boy, birthday boy", I think I said.

Happy Birthday/The birthday massacre

Bella POV

Esa mañana desperté con besos dulces y juguetones detrás de mis rodillas. Yo yacía en mi estómago abrazada a la almohada de Jazz (lo supe por su aroma impregnado en ella) y mi camisón estaba arremangado exponiendo mi trasero.

-Buenos días dormilona… -Dijo Jazz subiendo sus besos por mis piernas hasta mis muslos.

-Mmmmmh… buenos días mi amor –Le respondí comenzando a encenderme. Jazz comenzó a darme besitos en las nalgas y la base de mi espalda y sintiendo mi deseo me dijo

-No cariño, no hay tiempo para eso, la familia va a llegar pronto –Y continuó besándome sin una pizca de compasión por mi sexo húmedo y latiente.

-Entonces por qué empiezas algo que no vas a terminar? –Pregunté un poco cabreada pero a la vez disfrutando de sus caricias.

-Porque eres irresistible, preciosa –Dijo levantándose y dándome una palmada en el trasero antes de cubrirme con mi camisón. Se dirigió a nuestro baño y yo lo vi caminar, alto, guapo, perfecto, y sentí otra punzada de deseo. Jazz se giró hacia mí y me giñó un ojo.

-Vamos, sé buena chica y te dejo que compartas mi ducha –Y diciendo esto se quitó los pantalones quedando completamente desnudo y erecto frente a mí.

Yo no lo pensé dos veces y me senté en la cama y ordenando un poco mi cabello me puse de pié y me quité el camisón. Los ojos de Jazz se oscurecieron de deseo y en un segundo me tenía desnuda y entre sus brazos, exactamente donde yo quería estar.

Nos duchamos juntos, y la ducha duró mucho más de lo que habíamos planeado originalmente… pero ambos obtuvimos lo que deseábamos... Aunque fue de esas duchas de las que sales sintiéndote más sucia que cuando entraste…

…oOo…

Una vez saciados y vestidos, bajamos al primer piso y nos encontramos a Rose en la cocina dándole desayuno a Davy, quién comía feliz sus panqueques con chispas de chocolate y vestía su disfraz de "el hombre araña" (sin la máscara), el que guardaba sólo para ocasiones especiales.

-Hola Rose! Davy, cómo amaneciste? –Los saludé. Rose respondió con una sonrisa y puso un montón de panqueques en un plato para mí sobre el mesón.

-Bien! –Respondió mi pequeño estirando sus bracitos hacia mí. Yo lo tomé en mis brazos y lo hice girar.

-Feliz cumpleaños mi niño precioso! –Dije besando su cabecita rubia.

-Gracias –Dijo estirando sus bracitos a Jazz, quién lo lanzó al aire y lo felicitó por ser un niño grande.

Una vez que terminaron las felicitaciones Davy y yo nos sentamos a terminar nuestro delicioso desayuno mientras los demás hablaban y hacían planes para el día.

Una vez que ambos terminamos de comer Davy se trepó en los brazos de su padre quién lo puso de cabeza y comenzaron a "luchar" y Emm se incorporó al juego para defender a Davy. Mientras los hombres jugaban yo lavé los platos y Rose se paró a mi lado para secarlos.

La casa lucía perfecta, las decoraciones estaban todas puestas en su lugar y el ánimo de todos era de celebración.

-Quiero mis regalos! –Gritó de pronto Davy emanando entusiasmo.

-No hasta que lleguen nuestros invitados –Respondió tía Rose con una sonrisa. Aparentemente esa era una conversación que ya habían tenido.

-Pero tía Rooooosy! –Dijo Davy sabiendo que Rose se hacía la dura pero al final no le negaba nada.

-No es no, Davy –Dijo Jazz con voz de autoridad. Mmmmh… con esa sexy voz del Mayor… Jazz me miró divertido y yo enmascaré mis sentimientos rápidamente, avergonzada.

-Buuuuuuu! –Dijo Davy decepcionado, pero en un momento gritó –Ahí vienen! Ahí vienen! Los escuchas mamá?

-Si cariño –Respondí sonriente. Efectivamente se escuchaban tres autos acercándose a la casa. Todos salimos al porche y vimos llegar a un Mercedes negro, un Vanquish gris y un Porche amarillo que se estacionaron en línea frente a la casa.

Davy en un súbito ataque de timidez se puso la máscara de su disfraz y se aferró a Jasper. Mi niño no conocía a nadie fuera de nuestra pequeña familia y se sintió amedrentado por tanta gente nueva a la vez. Jazz lo abrazó con fuerza y lo oí susurrarle palabras tranquilizadoras mientras de los autos descendían Esme y Carlisle, Edward, y finalmente Alice y Liam.

Todos lucían tal como los recordábamos, excepto por Liam, a quién no conocíamos.

Liam era un hombre con la apariencia física de unos 25 años, con cabello rubio oscuro y de estatura media, alrededor de 1.75mt., lo que lo hacía parecer bajo al lado de los demás hombres pero alto en comparación a Alice y su 1.55mt de estatura. Era obviamente un tipo atractivo, como todos los demás vampiros, y su sonrisa era atrayente y pícara. Lucía como un chico pendenciero y divertido, y me habría caído bien de no ser porque Jazz había mencionado que su relación con Alice era difícil y que hasta había habido golpes entre ellos.

Carlisle fue el primero en acercarse, y afortunadamente Jazz habló mientras me entregaba a Davy en mis brazos, quién se escondió tras mi largo cabello.

-Bienvenidos a nuestro hogar! –Dijo dando la mano a Carlisle.

-Gracias por recibirnos y por permitirnos volver a ver a Bella, Rose y Emmett y conocer a Davy –Dijo Carlisle evidentemente intrigado viendo a mi pequeño Spiderman aferrado a mí.

-Davy, saluda a tío Carlisle –Le dije suavemente, emanando confianza.

-Hola –Dijo Davy suavemente pero apretándose más a mí.

-Mucho gusto pequeño –Dijo Carlisle con una cálida sonrisa –Bella, luces más hermosa que nunca –Me dijo acariciando mi mejilla paternalmente. Luego se acercó a Rose y la abrazó con fuerza, mientras Esme se acercaba a Jazz y lo abrazaba con fervor.

-Oh Jasper! Te hemos extrañado tanto! –Sollozó.

-Hola Bella –Dijo Alice mirándome a los ojos. Ya no brillaban con la luz de antes, pero aún pude reconocer en ellos a la que fue mi mejor amiga –Hola Davy –Dijo con una voz distinta, más despreocupada.

-Hola –Respondió Davy.

-Yo soy tu tía Alice… me dejarías ver tu rostro? –Preguntó. Davy negó con la cabeza y se escondió en mi cuello.

-Davy cariño, al menos dale la mano a tía Alice –Dije dulcemente tratando de tranquilizarlo. Davy estiró su manita enguantada y estrechó la de Alice.

-Mucho gusto –Dijo ella sonriendo –Este aquí es Liam –Nos presentó a su esposo.

-Mucho gusto –Le dije –Bienvenido a la familia.

-Gracias –Dijo sonriendo y con un acento marcadamente británico.

-Bella querida! –Dijo Esme abrazándonos a Davy y a mí –Oh los extrañé tanto! –Dijo mientras Davy se retorcía en mis brazos. Decidí entregárselo a Jazz, quién lo calmó un poco con su don.

-Davy no conoce a nadie más que a Emm Rose, Jazz y yo, por lo que van a tener que disculparlo por su timidez –Dije para que no trataran de invadir el espacio de mi hijo.

-Por supuesto, por supuesto! –Exclamó Esme.


Emmett y Rose recibieron saludos igualmente efusivos por parte de Esme y Carlisle y entonces se acercó Edward.

-Jasper, Bella… gracias por recibirme en su casa… -Dijo –Lamento mucho las circunstancias en las que nos despedimos la última vez… -Dijo luciendo arrepentido. Para mí no había sido fácil recibirlo sabiendo que había querido acabar con mi Davy, pero racionalmente era capaz de entender que no fue su intención hacernos daño, sino todo lo contrario...

-Eres bienvenido Edward –Dije acercándome para darle un abrazo. Él lo correspondió sorprendido hasta que Jasper carraspeó innecesariamente.

-Empático, recuerdas? –Le dijo a Edward, quién lució adecuadamente avergonzado.

-Entramos a la casa? –Pregunté tratando de disipar el ligero aire de incomodidad.

Todos terminaron con sus saludos y entraron a la casa. Jazz puso a Davy en el suelo y él salió corriendo al lado de su tío Emmett, quién le susurró algo al oído y se lo llevó a jugar al jardín. El resto de nosotros nos sentamos en el living para conversar. Esme se sentó junto a la chimenea con la vista fija en los retratos de Davy que había sobre ésta. Todas sus etapas de crecimiento hasta ese día, cuando lucía de 5 años.

-Es hermoso… es igual a Jasper! –Exclamó Esme –Pero tiene algunos de tus rasgos también Bella… Oh no puedo esperar a verlo sin la máscara.

-Es por su cumpleaños –Expliqué –Spiderman es su personaje favorito y ese disfraz lo usa en ocasiones especiales… cuando llegue la hora de almorzar se sacará la máscara de seguro…

-Almorzar? –Preguntó Carlisle –Por favor Bella, explícate

-Davy y yo nos alimentamos tanto de sangre animal como de comida humana. Generalmente necesitamos sólo un vaso de sangre animal al día, y Jazz, Emm o Rose la consiguen para nosotros, aunque yo soy perfectamente capaz de cazar por mí misma… -Dije llevando a colación un tema eternamente polémico.

-Bella, cariño, ya hemos hablado de eso… -Dijo Jasper, quién se negaba a dejarme enfrentarme por mí misma a un animal salvaje excepto a aburridos herbívoros. Decía que no sabíamos qué tan indestructible era yo realmente, y que no pensaba arriesgarme. Y con respecto a Davy, nadie estaba dispuesto a dejarlo cazar ni un simple alce.

-Vaya eso es increíble –Dijo Carlisle.

-Me sorprende que Edward no te haya contado más sobre mis hábitos –Le dije.

-No es un tema que a Edward le guste tocar –Dijo Carlisle incómodo –Lo único que sabemos es lo poco que Jasper nos dijo por teléfono al invitarnos.

-Oh… -Dije yo –Bien, pues entonces supongo que no sabes que Davy y yo dormimos…

-Qué? –Preguntó Carlisle proyectando su cuerpo hacia adelante en el sillón.

-Y además lloran, van al baño y se sonrojan… -Dijo Jasper orgulloso, como si el hecho de que Davy y yo fuéramos al baño mereciera un premio o algo… me sonrojé violentamente –Ven?

-Eso es increíble –Dijo Carlisle.

-Además aunque Davy tiene un crecimiento acelerado y le calculamos físicamente unos 5 años humanos, pero Bella no ha envejecido ni un día desde su transformación –Dijo Jasper.

-Entonces tú supones que su crecimiento acelerado se detendrá? –Preguntó Carlisle.

-Sí, es lo que esperamos… pero si no es así siempre podemos morderlo y transformarlo completamente en un vampiro, siempre y cuando sea lo que él quiere.

-E intelectualmente? –Preguntó ávidamente Carlisle mientras el resto escuchaba atentamente.

-Intelectualmente ya es capaz de resolver problemas matemáticos y de lenguaje de un nivel adecuado para chicos de 15 años, pero emocionalmente es un niño.

-Y tiene algún don? –Preguntó Alice.

-Es empático –Dije yo orgullosa.

-Wow! –Dijeron todos.

-Y tu Bella? –Insistió Alice.

-Yo soy un escudo, puedo repeler ataques físicos y mentales.

-Por eso es que no podía verte! –Dijo Alice triunfante.

-Ni a mí ni a nadie de mi familia, verdad? –Le dije

-Correcto! Los proteges conscientemente? –Preguntó.

-Sí, elijo a quién proteger y de qué amenaza. Rose, Jazz y Davy siempre están protegidos por mi don –Dije orgullosa de mis habilidades.

-Es por eso que no sabía nada de ustedes! –Exclamó –No los podía ver!

-Ajá –Concordé.

-Bella, me gustaría poder hacerte un examen físico, no conozco nada de los de tu clase… y crees que pueda examinar a Davy?

-Conmigo no hay problema, y en cuanto a Davy, tendrás que ganarte su confianza primero –Le dije sin querer obligar a mi hijo a nada a pesar de que estaba curiosa por saber qué opinaría Carlisle de su acelerado crecimiento.

-Por supuesto! –Accedió rápidamente Carlisle.

-Bueno, esta se supone que sea una fiesta, traemos al cumpleañero? –Preguntó Rose.

-Si Rose, por favor. Jazz? –Le dije en señal de que trajera los regalos. Jazz los bajó en unos segundos y los demás se dirigieron a los autos a bajar sus presentes para Davy.

-Mamá, tía Rose dice que es hora de los regalos! –Dijo Davy saltando a mi regazo.

-Así es cariño, mira todos los regaos que te tenemos!

-Wow! –Aplaudió entusiasmado.

-Pero para abrirlos te tienes que quitar la máscara, está bien? –Le dijo Jazz

-Está bien… -Dijo quitándosela. Todos los presentes fijaron su vista en el hermoso rostro de mi hijo y Esme emitió un sollozo ahogado –Puedo abrirlos ahora? –Dijo emanando ansiedad y curiosidad.

-Davy hijo, estás proyectando –Le dijo Jasper.

-Lo siento papá… -Dijo Davy con la vista fija en los regalos.

-Al ataque! -Exclamo Emm sentándose en el suelo y entregándole un enorme paquete a Davy –Este es de parte de tía Rose y mía –Dijo ansioso.

Davy rasgó el papel y se encontró con varias cajas de Lego de Spiderman. Las cajas mostraban distintas escenas de las películas y decían que eran para niños de entre 7 y 13 años, pero Davy seguro podría con ellos.

-Woooow! Gracias tío Emm! Gracias tía Rose! –Dijo abrazándolos

-De nada chico! –Le dijo Emm.

-Por nada querido -Le dijo Rose besándolo en la mejilla.

-Ahora este… de parte de papá y mamá –Dijo entregándole una enorme caja rectangular. Davy la miró por todos lados sin saber por dónde empezar mientras yo tomaba fotos y Jazz filmaba la escena como los padres primerizos y babosos por su hijo que somos, y entonces Davy rompió el papel y se encontró de frente con su regalo.

-Una bicicleta! Oh! Graciasgraciasgraciasgracias! –Dijo besándome a mí y a Jazz, haciéndome emocionarme y lloriquear como una niña. Eso es lo que me producía ver a mi hijo feliz… un desborde de emociones.

-Más tarde te voy a ayudar a armarla –Prometió Jazz.

-Otro regalo! –Gritó Emmett ansioso de continuar.

-YAY! –Gritó Davy.

-Este de parte de Carlisle y Esme! –Dijo entregándole un paquete.

Y en ese momento tocaron la puerta. Mientras Davy abría su regalo feliz la atmósfera en la sala cambió. No solíamos recibir visitantes… Jazz le pasó la filmadora a Rose y fue a abrir la puerta.

Y entonces todo se fue al demonio.


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Quién quiere adivinar quién llegó a casa de los Whitlock?

Reviews=love=actualización

Crimson Moon 1





Hola chicos, aquí estamos con la segunda parte de "Red Moon". Me disculpo por la demora, pero me costó montones inspirarme y armar la historia en mi cabeza… en fin, aquí está, y se la dedico a todas las chicas que me preguntaron, apoyaron y hasta presionaron para que comenzara a escribir de una buena vez… ustedes saben quiénes son…

No olviden comentar para ver si comenzamos con el pié derecho o no.

Todo mi cariño y que disfruten!

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Capítulo 1


I'd go hungry, I'd go blind for you

I'd go crawling down the aisle for you

There ain't nothing that I wouldn't do

To make you feel my love

To make you feel my love /Bob Dylan

Jasper POV

Bella decoraba el pastel mientras Davy la rondaba trataba de meter el dedo en los moños de merengue. Ambos reían y Bella reprendía a Davy por su falta de paciencia a la hora de comer dulces.

-David Whitlock! Detente en este momento! El pastel es para tu fiesta mañana, no para que lo destruyas ahora! –Dijo Bella frunciendo el ceño y blandiendo su manga para decorar.

-Pero mamaaaaaaaaaaaá –Se quejó Davy haciendo un puchero.

-Anda a jugar con tío Emmett y déjanos trabajar en paz, Davy –Lo amonestó Rosalie mientras sacaba una bandeja de galletas del horno.

-Es MI cumpleaños, por qué no puedo celebrarlo como yo quiero? Yo quiero celebrarlo hoy! –Dijo el chico pateando el suelo con sus pequeños pies. Davy cumplía un año y era un asunto importantísimo para todos, ya que marcaba no sólo su primer año de vida sino además su presentación oficial al clan Cullen, que nos visitarían por primera vez.

-No lo puedes celebrar hoy por que tu cumpleaños no es hasta mañana –Repuse yo apoyado en la puerta de la cocina. Bella sonrió aliviada al verme ya que yo era la figura de autoridad más fuerte frente a un muy malcriado Davy.

-Pero… -Comenzó a argumentar mi pequeño.

-Pero nada… acaso no quieres mostrar tu pastel a tío Carlisle y tía Esme?

-No los conozco –Dijo cruzando sus bracitos sobre su pecho haciendo un puchero. Por una vez no todos estaban a su merced y lo resentía, ya que tenía prohibido manipular las emociones de la familia.

-Esa es la idea, que te quieren conocer! –Dijo Bella regalándole una cuchara con merengue –Ahora hazle caso a mamá y papá y vete a jugar con tío Emm.

-Si mamy –Dijo Davy alejándose resignado hacia el living, donde Emmett jugaba videojuegos recostado en el sillón.

…oOo…

Davy era en ese entonces un niño de un año con la apariencia de uno de cinco y la inteligencia de uno de quince. Era difícil como padres primerizos para Bella y para mí manejarlo, pero con la ayuda de Emmett y Rose las cosas se habían dado y estaban funcionando mucho mejor de lo que esperábamos.

A diferencia de Davy, Bella se había mantenido inalterable físicamente, lo que nos daba la esperanza de que el acelerado crecimiento de Davy se detendría en algún momento. Bella era hermosa, su piel perfecta y pálida, pero conservaba aún un leve rubor, y brillaba levemente al salir al Sol.

Yo la amaba cada día más con una pasión que bordeaba lo enfermizo, sintiéndome tan afortunado que tenía la sensación de que algo tan bueno de ninguna manera podría durar. Y quería atarla a mí en cada forma posible, por lo que planeaba pedir su mano en matrimonio frente a toda la familia al día siguiente durante la fiesta de Davy.

-Lista! -Exclamó Bella al poner el último moño de merengue en la torta que sólo ella y nuestro hijo serían capaces de probar.

-Te quedó perfecta cariño –Dije acercándome a ella y cruzando mis brazos sobre su plano vientre.

-De verdad? –Preguntó ella insegura.

-Nunca te mentiría –Dije mordisqueando su oreja y sintiendo su inmediata respuesta a mis caricias. Un estremecimiento recorrió su espalda y apoyó su cuerpo contra el mío, suspirando.

-Hey! No están solos! Más respeto! –Reclamó Rosalie fingiendo molestia.

-Celosa –Dijo Bella sacándole la lengua a su hermana mientras giraba su cuerpo para quedar enfrentando el mío. Ella cruzó sus brazos en mi cuello sonriéndome pícara y yo bajé mi cabeza lentamente para besarla. Nuestros labios se unieron lánguidamente, y nos recorrió la misma electricidad que siempre sentíamos cuando nos tocábamos. Nuestras lenguas se encontraron y giraron traviesas, mientras Rosalie resoplaba y salía de la cocina fingiendo indignación.

-Te amo Jasper –Dijo ella enviándome todo su amor, lo que nunca dejaba de asombrarme por la profundidad y complejidad de sus sentimientos.

-Te amo, cariño –Dije devolviéndole la oleada de amor y agregando un toque de lujuria, que Bella se preocupó de enmascarar rápidamente con su don. Si de mí dependiera yo le haría el amor día y toda la noche sin parar, sin descanso y sin cuidarnos de no ser demasiado escandalosos… Pero éramos padres, y Bella necesitaba dormir, por lo que nuestra vida sexual era bastante más discreta de lo que yo quisiera –Quieres ir a cazar? –Le pregunté, nuestro código para escapar de casa.

-Sí… me encantaría… -Dijo ella mordisqueando la línea de mi mandíbula. Yo estaba encendido y siempre listo para ella, y no quise arriesgarnos a una interrupción, por lo que la tomé en mis brazos y corrí con ella por la puerta de la cocina hacia el bosque circundante.

-Agárrate bien, cariño! –Dije corriendo a toda velocidad.

-Jaaaz! –Chilló ella aferrándose a mí. A pesar de ser indestructible aún le daba miedo caer y hacerse daño.

Diez minutos más tarde llegábamos a una pequeña cueva, una formación rocosa natural que se había transformado en nuestro escape y "nidito de amor". No medía más de cuatro metros de largo y dos y medio metros de alto, y obviamente carecía de muebles y comodidades, pero para nosotros era un palacio.

Dejé a mi Bella en el suelo y ella me sonrió dulcemente, y se puso de puntillas para besar mi cuello, mientras sus manos, laboriosamente comenzaron a desabrochar los botones de mi camisa.

Eché la cabeza hacia atrás para darle más libertad para besarme el cuello y con mis manos acaricié su costado, trazando la forma de sus perfectos senos y delineando su pequeña cintura a través de su camiseta.

Una vez que ella hubo desabrochado mi camisa completamente la deslizó por mis hombros y sus besos bajaron desde mi cuello hacia mi pecho, donde mis cicatrices se concentraban de la peor manera. Nunca dejaba de sorprenderme que al llegar a este punto Bella concentraba su amor en cada una de ellas, besándolas y delineándolas con su lengua… y se sentía maravillosamente.

Yo muy a mi pesar la separé por un momento de mí para poder desvestirla, y en un momento la tenía sólo en una pequeña tanga y un coqueto brassier… Bella seguía vistiéndose como una adolescente, pero influenciada por Rosalie, había cambiado sus gustos en materia de ropa interior e invertía dinero constantemente en prendas infartantes con las que sorprenderme.

-Cariño… una tanga rosa… me quieres matar? –Le susurré al oído acercando mi cuerpo frío al suyo, levemente cálido.

-Te gusta? –Preguntó ella modelándome con una sonrisa pícara en su rostro.

-Me encantas –Respondí hipnotizado –Quisiera poder morderte las nalgas –Dije sabiendo que era un imposible, ya que creíamos que al morderla su transformación se completaría, y a Bella le encantaba ser un "híbrido", como se llamaba a sí misma y a Davy a pesar de mis protestas.

-Tal vez algún día… -Dijo ella tomando la hebilla de mi cinturón y desabrochándola. Luego la sacó de un tirón y desabrochó mis pantalones –Comando? –Preguntó levantando una ceja.

-Sólo para ti –Respondí sacándome los jeans de las piernas y quedando desnudo frente a ella.

-Tómame Jazz… te extraño… -Me pidió mirándome a los ojos.

-Ven aquí cariño –Le dije y la tomé en mis brazos para besarla apasionadamente. Nuestras lenguas danzaron mientras nuestras manos acariciaron y reconocieron, y yo desabroché su sostén liberando sus pechos.

Nos moví contra la fría pared de la cueva atrapando a Bella entre la pared y yo, y metí mis manos entre sus piernas para saber qué tan lista estaba para mí.

-Estás empapada, cariño –Jadeé a pesar de no necesitar el aire.

-Mmmmh… -Fue todo lo que ella dijo mientras me besaba entusiasmada desde la oreja hacia la mandíbula.

-Estás lista para mí? –Le pregunté penetrándola suavemente con uno de mis dedos.

-Mmmmh Jaaaz! –Gimió y se retorció.

-Voy a tomar eso como un sí, cariño –Dije y de un tirón rompí su tanga y en una sola estocada la penetré y fuimos uno.

Bella se aferró a mí y contrajo sus músculos internos atrapándome dentro de ella y el placer fue como nada que hubiera experimentado antes de ella.

Nos giré y me arrodillé para depositarla en el suelo, sin dejar de hacerle el amor y sin dejar de besarla por un segundo. Sus pechos se veían particularmente tentadores ese día, y los besé con reverencia, deseando tenerla siempre así para mí… oliendo aún un poco humana, pero no lo suficiente como para desatar mi sed.

Tomé sus piernas y las puse en mis hombros, y la penetré con más fuerza, haciéndola gritar y pedir más. Cuando sentí con mi don que su orgasmo se aproximaba, acaricié con mis dedos su clítoris para brindarle aún más placer, y entonces explotó ella en gritos de goce, desatando mi propio orgasmo.

Caí sobre ella sabiendo que no podía dañarla, y sus dedos se enredaron en mi desordenado cabello, acariciándolo.

-Te amo Jazz… -Suspiró ella emanando contento, amor y absoluta felicidad.

-Te amo cariño –Dije cerrando mis ojos y descansando sobre sus senos por un rato, completamente embebido en mi cielo personal.

…oOo…

Al regresar a casa lo hicimos de la mano y a paso humano. Nos tomó un par de horas que usamos en conversar de todo y nada y besarnos como cuando éramos simples novios… antes de que el huracán Davy entrara en nuestras vidas.

Ahora si la suerte me acompañaba, las cosas cambiarían, mi Bella sería mi esposa si todo salía como yo esperaba, y sólo esa idea me hacía proyectar mi felicidad y ansiedad haciendo que Bella vibrara a ratos de pura anticipación.

-Me vas a decir qué es lo que te pasa? –Preguntó por quinta vez.

-Nada cariño, es sólo que estoy ansioso porque llegue mañana –Respondí.

-Por ver de nuevo a la familia? Los extrañas mucho? –Preguntó.

-No Bella… por nosotros. Nuestro Davy cumple un año, tú estás sana y salva, y vamos a tener nuestra primera celebración… no puedo dejar de sentirme agradecido de todas las bendiciones que tengo.

-Es verdad… aunque me preocupa Davy… crees que hemos sido buenos padres? Parece ser tan demandante y a veces tan temperamental… -Dijo ella preocupada.

-Es un niño bastante malcriado, pero es un buen chico, Bella –Le dije tranquilizándola –Como no tiene otros niños con quienes compartir tiende a comportarse como un adulto a pesar de que no está emocionalmente maduro… tienes que considerar que tiene sólo un año de edad…

-Pero estará bien no es verdad? –Preguntó buscando reafirmación.

-Davy estará perfectamente bien –Respondí esperando que fuera cierto.

…oOo…

Al llegar a casa nos vimos nuevamente envueltos en la vorágine de las preparaciones del cumpleaños de Davy, quién estaba sobreexcitado y saltaba de un lado para el otro con su tío Emmett, quién le disparaba con una pistola de agua emboscándolo por toda la casa mientras Rosalie le gritaba que se estuvieran tranquilos.

Alrededor de las 9 de la noche Davy comenzó a demostrar cansancio, pero se negaba a dormirse, por lo que lo afecté un poco con mi don y lo cargué a su dormitorio. Luego terminamos de decorar el living con globos y guirnaldas y Bella y yo nos fuimos a acostar mientras Emmett y Rosalie salían al bosque a "cazar". El día siguiente sería un gran día ya que sería la primera vez que los Cullen conocerían a Davy y verían a Bella transformada, y estábamos muy interesados en la opinión de Carlisle con respecto a la condición de medios vampiros de mi familia.

Bella se acostó usando un sencillo camisón corto de raso de color rosa, que abrazaba cada una de sus curvas, y se apegó fuertemente a mí. Si no hubiera sido por que podía sentir lo cansada que estaba habría tratado de volver a hacerle el amor, pero en lugar de eso la abracé contra mi pecho y comencé a acariciar su largo cabello.

-Jazz… me cantarías una canción? –Preguntó adormilada.

-Cuál quieres escuchar, cariño? –Pregunté ya que Bella tenía varias favoritas.

-"To make you feel my love…" -Pidió.

-Otra vez? –Pregunté divertido.

-Mil veces –Respondió.

-Lo que tú desees, cariño –Dije besando su coronilla y comencé a cantar.

Canté suavemente una y otra vez la misma canción hasta el amanecer, sintiendo que cada palabra tenía un significado especial para nosotros, y así es como llegó el gran día. El día del reencuentro con los Cullen.


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Y? Les gustó este primer capítulo? Espero que sí… ya viene la llegada de los Cullen y el comienzo de los problemas para nuestra familia feliz.

Reviews=love=actualización.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Oscura Obsesión 3

Hola chicos! Me costó montones terminar este minific porque este Jasper es un ser complicado y terrible, y debí reescribirlo muchas veces para que resultara como yo quería… al final no estoy perfectamente contenta pero aquí está… un vistazo en la mente de nuestro Jazz.

Espero que pasen una muy feliz Navidad junto a sus familias, un abrazo muy grande a todos quienes se dan el tiempo de leerme.

Cariños.

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Oscura Obsesión: Parte 3



Comprendo que tus besos

Jamás han de ser míos;

Comprendo que en tus ojos

No me he de ver jamás;

Y te amo y en mis locos

Y ardientes desvaríos

Bendigo tus desdenes,

Adoro tus desvíos

Y en vez de amarte menos,

Te quiero mucho más.

Comprendo que tus besos/Manuel Acuña

Jasper POV


-Tú vales la pena… las únicas putas palabras verdaderas que le pude decir para calmar su angustia en ese entonces. Phenix…

Ella y su inseguridad.

Ella y su inocencia.

Ella y su ridículo amor por todos nosotros.

Ella…

Hermosa sin aspavientos.

Ella y su risa cristalina.

Ella debía ser mi redención.

Pero no me podía acercar. Ella no era mía para tomar. Yo tenía a Alice… años, décadas de tratar de encajar en la vida perfecta de os Cullen, en el destino perfecto que Alice me prometió pero que nunca existió.

Nada es tan fácil, y tampoco lo fue el enamorarme de mi esposa. Me enamoré de un ideal. Del ideal de una vida sin violencia, de una vida de paz y serenidad después de mi pasado de sangre y odio, de sexo como recompensa a mis logros militares, de la más completa falta de moral. Sólo sangre. Sólo muerte

Y ahora llegaba ella a mi vida. Pura. Amante.

Y de mi supuesto hermano.

La miré de lejos… la evité todo lo que pude. La familia pensó que por mis ganas de su sangre, pero era mucho, mucho más… eran mis ganas de ella. Mi necesidad de poseer lo prohibido… el convencimiento de que su cercanía me podía proveer la redención. La puta redención que sabía que no merecía.

Matar a James fue mi placer…destrozarlo y dejar salir a mi bestia interna para matar al servicio de Isabella… para castigar su agresor.

Maldito hijo de perra.

Y luego meses de observarla a lo lejos… de enmascarar mis pensamientos, de no tomar decisiones con respecto a ella…

El "incidente"... Cuando sólo unas gotas de su sangre me hicieron perder el control. La deseaba. En cuerpo y alma. La transformaría. La obligaría a ver que ella era para mí.

Pero mis "hermanos" me detuvieron por la fuerza y perdí mi oportunidad.

Luego, meses de soledad en Alaska. Solo pero rodeado de la familia… maldita sea, los peores meses de mi asquerosa vida… la rabia, el aborrecimiento que me producían mis acciones…

Hasta que ella regresó a nuestras vidas.

Y regresó como la novia de Edward, como si nunca la hubiéramos abandonado. Como si nunca la hubiéramos dejado a su suerte. Como si no la hubiera tratado de matar. Sin resentimientos.

Compasión.

Perdón.

Y yo me retorcía a la distancia como un animal desesperado por tocarla.

Ella no te pertenece. Qué harías tú con una inocente niña humana? Te la comerías viva… literal y figurativamente.

Un viaje de cacería a Canadá. Mierda, ya no aguanto más esta charada de familia feliz!

-Jazzy, acompáñanos! –Rogó Alice una y otra vez.

-Por la mierda Alice! Ya te dije que no! –Le grité.

-Pero yo vi en una visión que sí venías con nosotros… -Argumentó, inmune a mis explosiones de mal genio. Estaba acostumbrada

-Tus visiones son subjetivas y lo sabes –Le dije con rabia –Estoy cansado, cansado de todos ustedes, cansado de esta mierda de posar como alumno de secundaria, cansado de negar mi verdadera naturaleza! –Estallé.

-Jazzy! Y si nos vamos solos tú y yo… -Me propuso.

-Ya sabes mi respuesta Alice. Tú y yo ya no más –Dije terminante.

-Pero… -Balbuceó.

-Ya… no… más –Le dije lentamente –No voy a seguir fingiendo, necesito tiempo para pensar qué voy a hacer con mi vida.

-Está bien -Dijo decepcionada. Ella no se rendía a la idea de que todo entre nosotros había terminado desde hacía años… años antes de conocer a mi perdición. Mi cisne. Mi Swan.

La familia se fue el viernes y yo me dirigí a cazar en los alrededores. Tuve suerte con un león de montaña y regresé a casa… Tenía poco tiempo para pensar en qué haría con el resto de mi eternidad.

…oOo…

Y de pronto, sin saber cómo llegué a eso, mi sueño se estaba haciendo realidad. Estaba besando a mi cisne, regalándole placer, abriendo mi pecho para desnudar mis sentimientos…

E Isabella desnuda frente a mí… rogándome que me quedara, que nos diera una oportunidad, que "probáramos" durante el fin de semana… diciéndome que pasara lo que pasara ella abandonaría a Edward…

Mi pequeño cisne había demostrado que su cuerpo necesitaba del mío, y yo estaba hambriento del suyo, perfecto, joven, suave, cálido y virginal.

Dos orgasmos… dos orgasmos que casi me hacen encremar mis putos pantalones de placer… Isabella era un volcán, y cuando hiciera erupción incendiaría todo a su paso… Y yo quería ser el catalizador, yo quería ser el maldito suertudo que consiguiera a la chica perfecta para sí mismo.

Mis mundos oscuros no importaban, mi cisne redentor limpiaba todo a su paso… pero aun así le advertí lo que soy. A ella no le importó, pude ver lo sincera que era el decirme que quería una oportunidad conmigo a pesar de todo.

-Mi pequeño cisne curioso quiere probar? –Pregunté divertido con sus palabras, con su inocencia, con su falta de malicia… –Entonces me lo vas a tener que pedir Swan… -Dije sonriendo, perverso… y pude sentir y oler su creciente excitación –Me vas a tener que pedir que te haga el amor.

-Yo… -Pude sentir su pudor, su pequeño lapsus de indecisión y luego su certeza absoluta –Jasper… quiero que me hagas el amor –Me pidió tímidamente.

Nunca he escuchado palabras más sexi en mi vida, la tomé en mis brazos, desnuda como estaba, y la besé fuerte, duro, con el sabor de su sexo en mi boca, y ella gimió, gimió de placer.

La saqué de la habitación de Edward, no quería que nada de lo nuestro le recordara a él, y la llevé a mi estudio, donde tenía un enorme diván, ideal para todas las cosas que pensaba hacerle a mi cisne bonito… a mi cisne perverso… perverso como yo.

La deposité con cuidado en el diván sin dejar de besarla, y ella entrelazó sus delicados dedos en mi cabello, como para que no me fuera, como para retenerme…. Como si lo necesitara! Esta mujer era mi maldita perdición.

-Repítemelo –Le dije tomando uno de sus pezones en mi boca.

-Jasper… por favor… por favor hazme el amor! –jadeó, y supe que lo decía de verdad. Luego una ola de vergüenza la atacó y sus mejillas y su pecho de ruborizaron.

-Dímelo… qué estás pensando? –Le pregunté mientras acariciaba su piel de porcelana. No permitiría secretos entre nosotros.

-Tú… este… tienes toda tu ropa puesta-Dijo ruborizándose aún más.

-Sácamela Swan… Sácamelo todo –Le dije dándole espacio para que sus manos maniobraran.

-Levanta los brazos –Me pidió y sus manos se acercaron al borde de mi camiseta para retirarla. Una vez que mi pecho estuvo desnudo ella me abrazó y rozó su piel con la mía, creando una ficción increíble… puro deseo y electricidad –Tus pantalones –Dijo y trató de desabrocharlos, pero se demoró demasiado y yo simplemente me los arranqué como había arrancado cada prenda que ella llevaba puesta y quedé desnudo frente a ella. Mi pequeño cisne jadeó, supongo que de la impresión de ver a un hombre desnudo.

-Bésame Swan… acércate y bésame –Le ordené… pero en mi interior estaba rogando, rogando porque ella viniera hacia mí.

Ella se acercó y con fuerza se colgó de mi cuello y me besó apasionadamente, pegando su cuerpo al mío, ambos jadeantes de necesidad.

Me concentré en tratar de no proyectar mis emociones, quería que ella hiciera lo que quisiera hacer, sin más manipulaciones de mi parte… Su deseo no disminuyó.

Mi mano bajó por su estómago para hundirse entre sus piernas. Ella arqueó su cuerpo para permitirlo.

-Mierda Swan! Estás tan mojada! –Le dije al oído.

-Para ti… por ti –Respondió ella besando mi pecho. Yo acaricié su sexo una y otra vez, metiendo primero uno y luego dos dedos en su entrada, de modo de dilatarla, de prepararla para mi invasión.

-Jazz… Uuuummm… no puedo más! Voy a estallar! –Gimió.

-No nena, tú vas a estallar cuando yo te lo diga –Dije cruel, y bajé la intensidad de mis caricias para alargar su placer. Sus manitas recorrieron mi cuerpo, y pareció gustarle particularmente la zona de mis glúteos y hombros, ya que ahí centró sus caricias.

Me recosté en el diván con ella sobre mí y seguí acariciando su sexo y lamiendo sus pechos… la lujuria viajaba en espiral de uno al otro, sus estremecimientos de placer literalmente se convertían en los míos y la quería devorar, hacer mía en cada sentido, encerrarla, castigarla por cada pensamiento que hubiera tenido con otros… con mi hermano…

Ella se sentó sobre mi estómago y pude sentir su sexo mojado restregarse contra mí, buscando la anhelada fricción.

-Isabella… pídemelo de nuevo –Le dije con voz ronca.

-Hazme el amor Jasper! -Exclamó

-Otra vez! -Grité

-Jazz, hazme el amor! -Rogó

-Otra puta vez! –Grité.

-Cógeme Jasper, cógeme por favor! –Gritó ella, y yo la tomé por las caderas y la senté en mi erección de una sola vez, relajando su cuerpo con mi don, absorbiendo su dolor y dando paso sólo al placer.

-Aaaaaah! Jassssssspeeeeeeeeeeer! –Gritó ella mientras yo comenzaba a moverme lentamente en su interior, rotando mis caderas, tratando de alcanzar la mayor cantidad de puntos del placer. Mi don me ayudó en esa exploración, sabiendo qué le gustaba y qué no, pude enloquecerla de gozo.

-Te gusta así nena? Solo yo… sólo yo… dilo! –Le exigí, loco de pasión por esta niña que se entregaba a mi por primera vez.

-Mmmmmmmh… sólo tu Jasper… nadie más, sólo tú… -Gimió ella arqueando su espalda, haciendo que su larga mata de cabello rozara mis rodillas.

Con una de mis manos comencé a acariciar sus pezones erectos, y con la otra me concentré en su clítoris. Ella tenía los ojos cerrados y su cabeza se movía de un lado al otro en desesperación.

-Abre los ojos pequeño cisne… -Le dije. Ella se negó con la cabeza, perdida en las sensaciones, y yo pellizqué su pezón para llamar su atención. Gritó y gimió, y sus ojos se fijaron en los míos mientras el ritmo infernal de nuestros cuerpos unidos no se detenía, me cabalgaba y yo la tocaba, y creí morir mil veces al verla unida a mí.

-Míranos –Demandé –Mira como nuestros cuerpos encajan perfectamente, mira cómo te cojo, mira como entro y salgo de ti… -Le dije sentándome para robarle un beso, lleno de deseo, lenguas y pasión.

-Oh! Oh! Jazz… creo… Mmmmmh… Oh dios! Voy a acabar! –Gritó y yo aceleré el paso a una velocidad sobre humana y sentí como mi propio cuerpo se tensaba en busca de su alivio… Ella gritaba y yo rugí como un endemoniado mientras llegábamos a nuestro clímax juntos.

El volcán había hecho erupción y me había arrastrado quemándome por dentro… muerto… estaba putamente muerto por la pasión de mi dulce cisne…

Ella había colapsado sobre mi cuerpo y nuestros cuerpos se pegaron con su sudor, quedando una masa deforme de brazos, piernas y torsos, nuestras bocas a pocos centímetros la una de la otra.

-Te adoro y eres jodidamente mía Isabella –Le dije respirando el aire de su boca.

-Mmmmmh… -Gimió ella como una gatita.

-Dímelo Swan! –Rugí –Dime que eres sólo mía, ya no hay vuelta atrás… te voy a seguir hasta que el puto mundo explote!

-Tuya nene, sólo tuya… -Dijo ella suavemente al borde del sueño.

-Dímelo otra vez! –Dije tirando de su cabello para acercarla a mi aún más y besarla con furia.

-Tuya Jazz… -Bostezó –Tuya y de nadie más.

…oOo…


Dejé a Isabella dormir por algunas horas sobre mí mientras yo hacía planes en mi cabeza… podría ella dejarlo todo por mí de un día para otro? A ella le faltaban sólo un par de meses para graduarse, a pesar de mi egoísmo no quería quitarle esa vivencia que atesorar… ya después sería sólo mía.

Cuando ella despertó la llevé al baño donde nos duchamos juntos. Me arrodillé frente a ella y lavé su sexo, viendo correr por el drenaje su sangre virginal… Ella me dejó hacer mansamente, acariciándome como si estuviera calmando a una fiera… ella era mi calma, mi vida y mi oportunidad de ser feliz.

Luego fuimos a la cocina donde se preparó algo para almorzar y yo la observé moverse desnuda… no permití que una prenda de ropa ensuciara mi más hermosa visión… luego volvimos a mi estudio, donde le hice el amor pausadamente, por horas, hasta volverla loca y dejarla ronca de tanto gritar mi nombre.

La noche pasó entre su sueño y nuestra pasión, y ella debió repetir mil veces que era mía, que me pertenecía, yo necesitaba sentirlo, ya que sabía que no me lo merecía.

-Te amo Swan, eres mi puta vida… todo lo que soy, lo bueno y lo malo… y créeme que lo malo supera a lo bueno… pero todo es para ti… no me traiciones Swan… dime que eres mía –Le pedí.

-Tuya nene… sólo tuya –Me decía y repartía besitos en mi cara y pecho, y me volvía a encender y el ciclo volvía a comenzar.

…oOo…

El domingo despertó nerviosa. No tenía ropa qué ponerse y la familia llegaría cerca del mediodía.

Le presté algo de ropa de Esme (no quería ensuciarla con ropa de Alice) y la acompañé a su casa donde tomó una ducha y se puso su propia ropa.

-Jazz… tengo miedo… -Me confesó, aunque yo ya lo sabía.

-Lo sé… pero tienes que decidir… qué es lo que quieres? Porque ya tuvimos nuestro fin de semana Swan… ya tuviste tu fin de semana de "prueba"… ahora decide… te quedas conmigo?

-Me deseas aún? –Preguntó ella, siempre insegura.

-Por siempre –Respondí –Te llevo bajo mi puta piel cisne perverso… no sé qué mierda has hecho conmigo, pero soy tuyo.

-Yo… quiero estar contigo –Me dijo –Voy a terminar con Edward… vamos a enfrentarlo todo juntos… pero me da miedo.

-Miedo a qué?

-A… decepcionarlos a todos… a la traición que cometí con Edward…

-No tienes que enfrentar nada si no quieres… nos podemos fugar –Le propuse sintiendo que la furia me consumía al oírla mencionar a Edward.

-Fugar?... me gusta la idea, pero Charlie… no, no le puedo hacer eso… -Dijo tristemente.

-Entonces es enfrentarlos… -Le dije.

-Enfrentarlos –Dijo ella.

-Dímelo otra vez Swan…

-Soy tuya Jasper… -Susurró.

-No me mientas! –Exclamé sin confiar en mi don que me decía que ella era sincera.

-No te miento nene, tuya hasta el fin… -Me dijo acariciando mi cabello.

Sí… ella sabía cómo calmar a la bestia.

La senté en mi regazo y me dediqué a decirle todas las cosas sucias que le haría cuando volviéramos a estar solos. Pude sentirla mojarse ante la sola mención del placer que le entregaría

Al medio día, tomados de la mano, nos subimos a su camioneta. Había llegado la hora de enfrentar a mi familia, y que nos lleve el demonio a todos si no me quedaba con mi chica al final!

%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

Ahí lo tienen! El fin…

Ustedes saben lo difícil que es condensar para mí. Lo hice bien? Les gustó este Darksper?

Reviews=love=susurros de Jasper en la oscuridad

viernes, 23 de diciembre de 2011

Oscura Obsesión 2

Hola chicos, aquí les dejo la segunda parte de esta historia. Espero que les guste tanto como a mí me gustó a mí escribirla.

Les confieso que no se acaba aquí… al final debí dividirla en 3 partes. Lo sé! No sé condensar… pero es mejor para todos, así tenemos más Darksper que disfrutar.

Lean el poema que comienza el cap., es de Pedro Matta y uno de mis favoritos!

Abrazos y no olviden regalarme su opinión.

Cariños y que disfruten!

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Oscura Obsesión 2


-Por favor qué Isabella? Pídemelo y tal vez te lo daré –Dijo mientras el placer seguía creciendo y creciendo, estaba a punto… y luego nada.

Gemí.

Lo golpeé.

Lo maldije.

Y lo besé.

…oOo…

Me da miedo quererte. Es mi amor tan violento

que yo mismo me asusto de mi modo de amar;

de tal forma me espanto mi propio pensamiento

que hay noches que no quiero dormirme para soñar.

No sé lo que me pasa. Pero hay veces que siento

unos irresistibles deseos de matar:

respiro olor a sangre y luego me arrepiento

y me entran unas ganas muy grandes de llorar.

¡Oh, si en estos momentos pudiera contemplarte

dormida entre mis brazos!…, si pudiera besarte

como nunca hombre alguno a una mujer besó…

después rodear tu cuello con un cordón de seda

y apretar bien el nudo, ¡para que nadie pueda

poner los labios donde feliz los puse yo!

Me da miedo quererte/Pedro Matta


Bella POV

Él respondió a mi beso con renovado entusiasmo, y el deseo se fue formando nuevamente en mi bajo vientre, y mi sexo me dolía de la insatisfacción… necesitaba algo que Jasper me negaba… algo que estaba tan cerca… al alcance de mis manos, y luego desaparecía. Yo era la epítome de la frustración.

-Pídemelo Swan… -Me dijo desafiante, lamiendo mi cuello.

-Jasper… por favor… -Dije tratando de besarlo de nuevo, pero se negó, él era más alto y controlaba mi cabeza enredando sus dedos firmemente en mi cabello.

-Eres… eres un… maldito cretino! –Le dije furiosa mientras restregaba mi pelvis contra su erección.

-Exactamente… no soy tu caballerito andante… no soy bueno reprimiendo mis impulsos, no te lo habían dicho? –Preguntó burlón. Y entonces caí en cuenta. Jasper tenía problemas acallando toda clase de impulsos… no sólo su hambre por sangre humana… un escalofrío recorrió mi espalda, y loca de deseo, del deseo que Jasper controlaba, le dije

-Jasper… deja de jugar conmigo… deja de manipularme…

-Prefieres que te haga correrte con mis manos? O con mi lengua –Me preguntó –Porque sé lo que necesitas, y te lo puedo dar sin tocarte… qué eliges, Swan…? –Me preguntó.

-Aaaah… Jasper detente… -Dije más allá de la calentura.

-Ya no te estoy manipulando, somos sólo tú y yo Isabella –Dijo y volvió a besarme mientras una de sus manos se dirigió a mis pechos y retorció suavemente mi pezón. La bola de fuego en mi vientre estalló y mis rodillas dejaron de sostenerme.

-Oh dios! Oh mierda! Jasper! Aaaaaah! –Grité mordiendo su camiseta a la altura de sus hombros de piedra.

-Mierda Swan! –Exclamó él y me abrazó con fuerza, respirando agitadamente en mi cuello… mañana tendría moretones.

Jasper me sostuvo entre sus brazos y me llevó al sofá más cercano, donde me depositó con cuidado.

-Jasper… me voy a mi casa –Dije casi inconsciente.

-No te vas a ninguna maldita parte, no estás en condiciones de conducir -gruñó.

-Demonios –Mascullé -Eso fue… wow!

-Lo habías sentido antes? –Me preguntó luciendo por fin satisfecho.

-Nunca… es mi… primer… -No pude decirlo. Me daba vergüenza.

-Dilo Isabella! –Dijo él frunciendo el ceño.

-No!

-Me vuelves loco con tu presencia, con tu olor y tu inocencia, con tus ganas locas de correrte, pero no eres capaz de decir la palabra orgasmo? –Espetó burlón.

-Orgasmo! –Dije desafiante.

-Dilo de nuevo –Dijo él besando mi cuello.

-Orgasmo…! –Dije y él pellizcó uno de mis pezones por sobre la ropa. Yo gemí de placer y dolor.

-Esa es mi niña sucia… el volcán que va a explotar… como quisiera ser el catalizador… -Dijo contra mi piel.

-De qué hablas? –Pregunté confundida, mi cuerpo estaba relajado y mi sexo se sentía más mojado que nunca.

-De ti Swan… del deseo inexplicable que me provocas, de las ganas que tengo de enterrarme en ti, de lamerte, de conocer cada rincón de tu cuerpo.

-Pero… pero… Alice… Edward…

-Ellos no existen! Una vez que seas mía nada existe! –Dijo violento, lanzando dagas con su mirada.

-Tu no me amas… tu me quieres poseer…

-Sí, poseerte, ser tu dueño, el amo y señor de tus orgasmos, de tus suspiros y de tu cuerpo… quiero que seas mía y que lo demás se vaya al demonio! –Gritó violento y chocó sus labios con los míos. Mi cuerpo traidor dejó salir a mi puta interna y me dejé besar y lo besé con toda mi pasión, con todas mis ganas reprimidas.

-Tu placer es mi placer Swan… -Me dijo con una sonrisa malvada –Y yo soy un ser esencialmente hedonista.

Mi conciencia, o lo que quedaba de ella sabía lo peligroso que era este juego, sabía que estaba arriesgando el amor puro y casto de Edward y la amistad de Alice a cambio de un fin de semana de… de… de placer infinito. Jasper y su don eran capaces de hacerme llegar a mi clímax sin ni siquiera tocarme, pero él tenía razón… sería tanto más divertido si lo hiciera…

-Jasper yo… nunca… yo soy virgen –Le dije sonrojándome.

-Lo sé –Dijo mientras olisqueaba mi cuerpo desde mi cuello hasta mi sexo, en un gesto sensual, animal.

-Y… y lo voy seguir siendo…? -Le dije insegura. Sonó como una pregunta.

-Mierda! no te voy a violar Isabella… para cuando termine contigo vas a estar rogándome para que te coja como la descarada que sé que eres.

-Estás haciendo muchas promesas… estás seguro de que puedes cumplir? –Le pregunté desafiante. Él fijó sus ojos en mí y me enfrentó, su rostro a sólo un par de centímetros del mío.

-Dudas de mí? –Dijo y comencé a sentir nuevamente el cosquilleo en mi sexo, la presión en mi bajo vientre… froté mis piernas buscando fricción, él no me estaba tocando y sabía que así como me podía dar placer me lo quitaría si no me comportaba como él lo deseaba.

-N…No… Aaaaah… Jasper por favor… -Gemí.

-Por favor qué? Por favor qué Swan? Pídemelo… grítalo! –Me dijo, y las sensaciones se hicieron increíblemente poderosas… estaba al límite, transpirando, respirando como si hubiera corrido una maratón, y por mi mente corrían toda clase de pensamientos impuros, imágenes sucias que una niña inocente como yo no debería conocer, pero que en mi curiosidad eterna había encontrado… internet, revistas, libros… cada escena sensual que alguna vez había visto o leído estaba pasando frente a mis ojos cerrados.

-Dámelo Jasper! Yo sé que tú también lo necesitas! –Grité retorciéndome de placer.

-Oh… pero es mucho más divertido torturarte pequeño cisne… -Dijo y su mano se posó sobre mi monte de venus por sobre mis jeans –Puedo sentir tu humedad… tu olor es delicioso… quítate los pantalones –Me ordenó.

-No!

-Quítatelos y te voy a dejar correrte Isabella… de lo contrario puedo torturarte día y noche… sé que nadie te va a echar de menos –Dijo con voz ronca y sonrió. El muy maldito.

-Jassssssspeeeeer! Aaaaaaaaaagh! Por favor! –Gemí.

-Me lo pides por favor? Siempre tan correcta Swan… qué quieres? –Dijo subiendo mi camiseta y lamiendo mi ombligo. Su lengua fría contrastaba exquisitamente contra mi acalorado cuerpo.

-Quítame los pantalones, déjame correrme! –grité.

-Eres una niña sucia Isabella… me encanta lo que hemos logrado en menos de un día… adoro tu pasión… -Me dijo acariciando mi cabello como si fuera una mascota para luego rasgar mis jeans de mi cuerpo.

-Oooh! –Dije entre el dolor y la excitación.

-Braguitas de algodón… tan dulce –Dijo posando sus dedos en el borde de mis pequeñas bragas –Estás se van a ir… lo deseas Swan… cisne bonito… cisne perverso… deseas que pruebe tu sexo?

-Dios! –Podía este hombre ser más sexi? Cómo nunca lo había notado? Cómo negarme cuando lo único que me regía en ese momento era mi puta interna, que deseaba montar a Jasper como una vaquera loca. Jasper caliente, boca sucia Whitlock… irresistible bastardo –Sí… sí sisisisisi!

Sin más Jasper destrozó mis inocentes bragas de algodón blanco y abrió mis piernas, observándome como un cazador a su presa. Su intensa mirada me hizo sentir vergüenza, nunca un hombre me había visto ni siquiera parcialmente desnuda, pero no pude concentrarme en nada más que en el latir mi sexo, necesitando su toque, deseando lo que estuviera dispuesto a entregarme, y al demonio todo lo demás.

-Perfecta… lo sabía… mi cisne hermoso… eres perfecta –Dijo y tomó mi clítoris entre sus labios, chupando suavemente, y volviéndome loca de placer… lo que me hizo agarrar mechones de su cabello rubio y restregar su cara contra mí. Sus dedos comenzaron a explorar mis labios lubricando mi sexo y sentí que mi orgasmo estaba ahí, al alcance de la mano… sólo faltaba un pequeño empujón… sólo…

Con uno de sus dedos me penetró lentamente, una, dos, tres veces, y me corrí fuerte, duro, y grité y me removí en éxtasis, gimiendo su nombre, maldiciéndolo por este placer tan intenso, pero él no se detuvo, si no que siguió lamiéndome, bebiendo cada gota de mis jugos hasta que mi sexo estaba demasiado hipersensible para su lengua perversa.

-Ambrosía… el manjar de los dioses –Dijo incoherente suspirando y descansando su rostro en mi estómago –Eres pura ambrosía –Y hundió su lengua en mi ombligo. Yo reí, me hacía cosquillas, y acaricié su rostro tierna, lánguidamente.

-Quién eres, Jasper Whitlock? –Le pregunté casi retóricamente, perdida en mi nuevo mundo de orgasmos, lenguas perversas y pasión.

-Un demonio –Respondió secamente.

-No… un ángel –Le dije delineando sus rasgos con mis dedos.

-No sabes nada de mis más oscuros secretos Swan… ahora quiero verte desnuda! -Me dijo súbitamente rasgando mi camiseta y mi sostén con un movimiento de su muñeca.


-Jasper! –Dije sorprendida más que ofuscada. Él ya había destrozado el resto de mi ropa, qué más daba una camiseta y m ropa interior? –No me importa lo que hayas hecho… -Le dije -lo que importa es quién eres ahora…

-Soy la maldad encarnada, un maldito, un guerrero, un asesino –Me dijo mirándome atentamente.

-Debes tener cualidades que te rediman -Le dije segura, confiada y perdida en sus ojos –Alice las debe haber visto…

-Ella vive en el futuro e ignora el pasado –Respondió con desprecio–Ella sólo ve lo que quiere ver.

-Esta familia te aceptó –Le dije aun acariciando su rostro perfecto.

-Por Alice… pero en realidad todos ellos me desprecian… porque ellos saben quién soy –Dijo comenzando a enojarse de nuevo… oh Jasper! Por qué tan extremo en tus reacciones?

-Por qué yo Jasper? –Le pregunté –Por qué me dices estas cosas a mí?

-Porque no eres mía… -Respondió –Porque casi te mato en mi obsesión por poseerte, por tu cuerpo, tu esencia, unas gotas de tu sangre. Porque eres la mujer del que llamo mi hermano y porque odio cada momento en que no me perteneces. Porque soy un bastardo que te desea como no ha deseado nada antes, pero que no se merece el cielo que está probando… porque este fin de semana es todo lo que tengo antes de partir –Escupió con los ojos llenos de furia.

-Partir? –Pregunté aterrada. Después de lo que habíamos compartido él no podía… no podía dejarme verdad?

-Crees que me puedo quedar después de todo esto? Que me voy a quedar a ver tu felicidad mediocre con Edward? Que voy a volver a tocar a Alice después de ti? –Preguntó mirándome, esa mirada inquisidora.

-Felicidad mediocre? –Pregunté.

-Felicidad a medias… por que no conoces nada mejor. Yo te puedo hacer vivir de verdad –Dijo hundiendo uno de sus dedos en mi sexo.

-Aaaagh! –Gemí arqueando mi espalda –Eso es sexo, no felicidad!

-La compatibilidad sexual es algo raro pequeño cisne… más rara que lo que tu llamas amor… créeme, lo siento en todos quienes me rodean… y sé que tú y yo juntos… las cosas que te podría enseñar…

-Qué? –Pregunté con los ojos semi cerrados mientras mi pelvis se movía en conjunto con su dedo enterrado en mí.

-Nuestra pasión podría incendiar la casa –Afirmó.

-Y el amor?

-Tú no amas a Edward –Me dijo como si nada.

-Claro que sí! –Me defendí sin ganas.

-No, no lo amas, lo quieres, estás acostumbrada a él…

-Y tú si me amas a mí? –Lo desafié tratando de cerrar mis piernas y atrapar su mano en mí.

-Yo te necesito, te respiro, te vivo… yo te llevo en el veneno que recorre mis venas… yo maldigo el día en que te conocí, por no haber llegado a ti primero… maldita sea Swan! –Dijo sacando su dedo de mí y poniéndose de pié –El mío es el amor más enfermizo, malsano y perverso de todos, Isabella! –Y dicho esto se llevó el dedo que estuvo en mi interior a la boca –Ambrosía –Repitió cerrando los ojos. Luego su vista se enfocó en mi cuerpo desnudo y me dijo –Así es como te voy a recordar, mi cisne precioso… por siempre desnuda para mí…

-Jasper –Dije sentándome –No te puedes ir!

-Nada me retiene –Dijo alejándose.

-Yo… no quiero que te vayas… -Le pedí.

-Y eso qué? Vas a decirle a Edward que lo dejas por mí? Por un demonio, un salvaje? Mi amor te va a destruir Swan… -Me advirtió.

-Y qué puedo hacer? Tú mismo lo dijiste, yo no amo a Edward… no voy a seguir con él hagas lo que hagas… Pero si es verdad lo que dices… si es verdad lo que existe entre nosotros…

-Si es verdad qué? Te ahogarías, te sofocarías… me rogarías por un soplo de aire, por tu puta libertad!

-No! No… Jasper por favor! –No sabía si no rogar que no me quitara su presencia… ya no quería vivir sin esa pasión que él me prometía.

-Ya no voy a mentir más –Me dijo mirándome intensamente –No voy a seguir escondiendo mis pensamientos ni mis actos… Si veo a Edward volver a tocarte una vez más lo destruyo! –Amenazó.

-No! Edward no va a volver a tocarme! No Jasper… cómo podría? Quiero creerte… quiero probar…

-Probar?

-Demuéstramelo… tenemos este fin de semana para que me puedas probar lo que me dices… Si funcionamos te quedas por mí y afrontamos juntos a la familia… Pero si no, te largas como querías y yo voy a terminar con Edward de todas maneras –Le propuse.

-Mi pequeño cisne curioso quiere probar? –Preguntó como divertido con mis palabras –Entonces me lo vas a tener que pedir Swan… -Dijo con su sonrisa maléfica… esa que me hizo mojarme un poquito más –Me vas a tener que pedir que te haga el amor.

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