martes, 23 de agosto de 2011

Condenados 10



Hola a todos! Lo siento por el atraso de este capítulo, estaba completamente bloqueada y sencillamente no podía avanzar… pero un par de días de descanso me volvieron a inspirar y salió este capítulo, el penúltimo de este fic… espero que les guste.
Un abrazo y gracias por su feedback.
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Capítulo 10
Un señuelo
hay algo oculto en cada sensación
ella parece sospechar
parece descubrir
en mi
que aquel amor
es como un océano de fuego
oh mi corazón se vuelve delator
la fiebre volverá
de nuevo
Corazón delator / Soda Stereo
Demetri POV
Mis manos comenzaron a recorrer el cuerpo de Isabella lentamente, sin prisas. Ella, recostada sobre mi cama, se dejaba hacer sin interferir, simplemente suspirando o gimiendo para demostrar lo que le gustaba y las caricias que la enloquecían.

La yema de mis dedos acarició su costado y me maravillé una vez más de su suavidad y perfección… aún como humana había sido perfecta.
Moví mis dedos rozando desde sus caderas hasta sus pechos pero sin llegar a tocarlos… la anticipación me mataba, pero a la vez me nutría de ella, de darle placer a mi súcubo personal.
Cuando la piel de Isabella estaba lo suficientemente sensible reemplacé mis dedos con mi boca, besando levemente, lamiendo y ocasionalmente mordisqueando su piel.
-Dem… quiero tocarte… -Dijo ella.
-No Isabella… esto no es acerca de mí… es acerca de ti –Respondí.
-Oww! Pero no es justo! –Exclamó haciendo un delicioso puchero que yo acaricié con mis dedos índice y medio.
-Hoy voy a jugar yo… ya mañana puedes jugar tú… -Le prometí sin dejar de besar su costado, lamiendo sus caderas hacia su cintura.
-Mmmmmh… Ok… -Dijo cerrando sus ojos, entregándose a las sensaciones.
Mis manos palmearon sus pechos, y luego de un largo rato de caricias me concentré en sus pezones ya bien erectos. Los besé suavemente y luego succioné, generando escalofríos de placer en mi Isabella.
-Dem… te deseo tanto… -Murmuró ella.
-Sólo a mí? –Pregunté. No quería que le quedara una duda en su mente sobre a quién deseaba y quién era el que satisficiera sus urgencias. Lamí su ombligo y luego soplé sobre él.
-Mmmmh… Sólo tú… sólo mi Dem… no existe nadie más… no quiero a nadie más –Dijo ella entre jadeos mientras yo premiaba sus palabras lamiendo sus caderas, pasando por su bajo vientre y besando todo el camino.
-Y para mí sólo existe una mujer, Piękny, sólo tú –Dije y hundí mi rostro entre sus piernas, lamiendo sus muslos y respirando su dulce esencia.
-Aaaaw! Dem! Te necesito… no me tortures más! –Gimió mientras sus manos se aferraban a mi cabello para posicionarme donde más me necesitaba. Mi lengua entreabrió sus labios y ella se abrió ante mí como una flor.
Deposité besos suaves y leves a lo largo de su sexo y ella proyectó sus caderas buscando más. Cuando mi Isabella ya temblaba de anticipación besé su clítoris, provocando un estremecimiento.
-Dem!... Agh!... Tan cerca… -Jadeó ella retorciéndose en la cama. Yo usé una mano para sujetarla y limitar su movilidad. Yo necesitaba tener el control en esta ocasión.
Mi otra mano se posicionó en su entrada y usando dos dedos, la penetré. Isabella arqueó su espalda y gritó de placer, y yo establecí un ritmo lento pero firme, doblando mis dedos dentro de ella para acariciar aquel punto que la haría explotar de placer. En dos embestidas Isabella llegó a su clímax, pero no me detuve, penetrándola y estimulándola con mi boca hasta que la sentí estremecerse con un segundo orgasmo.
Orgulloso, subí despacio por su cuerpo depositando besos hasta llegar a su boca. Ella me recibió con un beso profundo, y al probar el sabor de su sexo en mí gimió de satisfacción.
-Ya es mi turno? –Preguntó.
-No Piękny, hoy es mi turno de poseer tu cuerpo –Dije mientras me posicionaba en su entrada. Tomé su pierna derecha abrazándola a mi cintura y su pierna izquierda la apoyé el mi hombro y empujé.
Ambos gemimos al unísono y yo comencé a hacer el amor a mi Isabella, partiendo con estocadas lentas y superficiales para desesperarla aún más.
-Dem! Más fuerte! Más rápido! –Exigió empujando mis glúteos hacia ella con su pierna derecha. Sus manos estaban sobre su cabeza apoyándose en el respaldo de la cama, su cabello desordenado caía por la almohada y tenía los ojos cerrados y la boca entre abierta. Era en resumen, la mujer más hermosa que he visto en mi vida.
-Te amo Piękny! Te amo... te amo… eres mía! –Exclamé comenzando a perder el control.
-Oh Dem… te amo… tan cerca… más fuerte! Más! –Me pidió y yo obedecí, cogiéndola con fuerza y decisión. Un par de minutos después sentí sus paredes estrecharse en el comienzo de su orgasmo, desencadenando el mío. El placer fue indescriptible, parecía que cada vez que lo hacíamos era mejor.
Suspirando, salí de ella y me posicioné a su lado. Ella inmediatamente se acurrucó en mi pecho y nos quedamos inmóviles por unos minutos… si alguien nos hubiera visto habría pensado que estábamos durmiendo, pero no… estábamos sintiendo.
Ni siquiera cuando estuve casado sentí por mi esposa una sombra de lo que sentía en ese momento por Isabella… Y no sólo en el plano sexual (que de por sí, era increíble) si no por todo lo que ella era, lo bueno y lo malo. Ella era valiente, contestataria, atrevida y chistosa. Y por sobre todo, me convertía a mí en una mejor persona.
-Te amo Dem… sólo quedan dos semanas… -Susurró, como para no romper nuestra quietud.
-Te amo Piękny... nos queda la eternidad... –Dije besando su cabello.
…oOo…
TOC, TOC, TOC! Sonó la puerta.
-Mierda, es Edward! –Gruñó Isabella –Qué quieres?
-Bella, Aro desea hablar contigo –Respondió el infame ex de mi novia.
-Me llamo Isabella y yo no quiero hablar con él! –Exclamó ella.
TOC, TOC, TOC!
-Edward maldito sukinsynu!*toca la puerta de mi habitación una vez más y te voy a desmembrar! –Grité furioso.
-Bella amor, Aro te espera! –Dijo esta vez sin tocar la puerta.
-Demonios! -Dijo Isabella comenzando a levantarse -NO ME LLAMES AMOR!–Gritó. Y yo nuevamente me estaba quedando en la cama, solitario, por que los Volturi decidían interrumpir el escaso tiempo que Isabella y yo teníamos a solas.
Decidí vestirme para acompañarla y salimos juntos de la habitación. Edward nos miró con el ceño fruncido desaprobadoramente pero sabiamente no dijo nada. Isabella de fue arreglando el cabello con los dedos de camino a la sala de audiencias.
Una vez que llegamos Edward-el-golpea-puertas hizo los honores.
TOC, TOC, TOC!
-Adelante! –Dijo Aro emocionado. En cuanto entramos al salón Aro se puso de pié -Isabella querida! –Exclamó –Demetri –Dijo frunciendo el ceño. Claramente él esperaba que Isabella fuera a hablar con él a solas… lo cual no sucedería a menos que ella misma me lo pidiera.
-Hola Aro, Marco, Cayo –Dijo ella –Me mandaron a llamar?
-Sí querida, necesitamos hablar de tu coronación… será un gran evento y queremos que te involucres en la preparación de la fiesta, queremos que las cosas se hagan a tu gusto. Por supuesto, no debes reparar en gastos.
-Aro yo no quiero ser una princesa… agradezco el honor, pero de verdad no me interesa. Quiero vivir una vida tranquila con Dem así es que en cuanto se cumpla su condena, nosotros nos largamos…
-Isabella querida, no sabes lo que dices! Piensa en lo que estás rechazando! El poder y la gloria eterna… -Dijo Aro
-Aro tu no me conoces nada si piensas que con eso me vas a tentar… lo siento pero no me interesa –Dijo Isabella.
-Somos tus reyes, podemos ordenarte que te quedes –Dijo Cayo amenazante.
-Y con eso simplemente aumentarían su fama de tiranos… no creo que necesiten la mala publicidad –Respondí yo sin poder contenerme.
-Cuidado Demetri… -Dijo Cayo –Este asunto no es de tu incumbencia y no querrás agregar años a tu sentencia verdad?
-Y qué reglas se supone que he roto ahora? –Pregunté –Isabella es mi pareja, por supuesto que me interesa lo que suceda con ella!
-Dem tiene todo el derecho a opinar! Yo voy a estar donde esté él! –Exclamó Isabella formando una bola de luz azul en sus manos.
-Tranquila Piękny… shhhhhh… -Dije tratando de calmarla, acariciándola hasta que la luz de sus manos pareció reabsorberse por sus poros. Ella me abrazó hundiendo su rostro en mi pecho hasta que su respiración volvió a normalizarse.
-Es por esto que Isabella me necesita –Les dije –Quién de ustedes sería capaz de tranquilizarla cuando esté a punto de perder el control de nuevo?
-Yo podría si ella me lo permitiera… -Dijo Edward dando un paso hacia nosotros.
-Jódete Edward! No te acerques a mí! –Dijo Isabella, inmediatamente reflectando un haz de luz en sus palmas extendidas en gesto protector.
-No Isabella –Dije yo a pesar de que me habría encantado ver a Edward encerrado en una burbuja o aplastado contra la pared.
-Pero Dem! –Dijo ella haciéndome un puchero.
-Ahora no Piękny –Dije guiñándole un ojo.
-Nos podemos retirar? –Preguntó Isabella enojada.
-Adelante querida, pero recuerda, no puedes rechazar este honor tan fácilmente, tú fuiste creada para este puesto –Dijo Aro.
-Yo fui creada por Demetri para estar con él… -Dijo sonriéndome -si hubiera dependido de ustedes, me habrían matado antes de darme la oportunidad de defenderme! Vámonos Dem… -Y con eso salimos del salón con Edward a la cola.
…oOo…
Mis siguientes días estuvieron extremadamente ocupados, me pusieron a cargo de los neófitos de la guardia, por lo que debía estar en constante atención para que no se mataran mutuamente. Era un trabajo rutinario y bastante por debajo de mis capacidades, pero al parecer los hermanos querían aprovechar hasta el último día de mi esclavitud. En el intertanto Isabella vagó por el castillo seguida por Edward y vigilada de cerca por todos los hombres de la corte. Me enervaba esa situación, pero lamentablemente había poco por hacer… yo era poco más que un esclavo glorificado y no tenía atribuciones para involucrarme en la protección de Isabella.
Por otro lado yo sabía perfectamente que ella se podía proteger perfectamente por sí sola, pero no por eso podía hacer oídos sordos a los comentarios soeces de todos quienes la conocían y la deseaban.
Una de esas ocasiones fue cuando me faltaba sólo una semana para cumplir mi condena, y me encontré a Félix conversando con Alec
-…seguro que la puta de Isabella no puede estar satisfecha con el maricón de Demetri… en cuanto ella comience a sentir que le falta algo a su vida sexual, ahí voy a estar yo… -Se ufanó Félix.
-Y quién dice que serás tú el que ella busque por satisfacción? Yo soy mayor que tú y sé varios trucos… -Contestó Alec.
-Jajaja –Rió Félix –Isabella será una puta, pero no es pedófila! –Se burló Félix. Yo no aguanté más y revelé mi presencia.
-Quién es una puta? –Pregunté con voz ronca y baja y mi expresión más amenazadora.
-Isabella –Contestó Félix con una sonrisa –Es que no escuchaste a Eleazar? Sólo Es cuestión de tiempo para que te deje por otro… u otros…
Yo perdí el control por un par de segundos, y fue suficiente para arrancar los dos brazos de Félix y lanzarlos contra el otro extremo de la habitación. Alec trató de atacarme con su don, pero yo estaba protegido por el escudo de Isabella y en un solo movimiento lo decapité para volver a enfocarme en Félix, que gritaba de rabia y dolor y corría hacia mí para tratar de morderme.
No fue una pelea larga… mi ira la hizo corta y feroz, y a los 3 minutos de haber comenzado, Alec y Félix eran sólo una pila de cuerpos desmembrados chorreando veneno. Sólo entonces volví a calmarme lo suficiente como para no seguir con mi ola destructiva… o sea, no los quemé.
…oOo…
Los maestros me llamaron a la sala de audiencias 3 horas después.
-Demetri –Dijo Aro –Nos has decepcionado profundamente… atacar y destrozar a 2 de tus compañeros, y sin provocación… -Dijo moviendo la cabeza – Tsk, tsk,tsk.
-Si hubo provocación Maestro… ellos… estaban refiriéndose a Isabella de manera vulgar…
-Demetri… Tu sabes que siempre habrá comentarios, y mientras Isabella se mantenga una plebeya, no es nuestro deber proteger su honra!
-Pero como su novio si es mi deber –Respondí.
-Lamento informarte que tus acciones tendrán consecuencias Demetri… -Dijo Aro.
-Acepto el castigo Maestro –Dije pensando que me desmembrarían para luego armarme lenta y dolorosamente… eso lo podía soportar… ya lo había soportado.
-Muy bien, muy bien… -Dijo Aro –Porque tu castigo es una extensión de tu condena… 10 años adicionales!
-Quéeee? –Gritó Isabella desde el pasillo. Y entonces todo explotó.
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
(*) Hijo de puta.
Y? gusta? No gusta? Próximo capítulo será el último de esta historia.
Si no han votado en la encuesta de mi perfil sobre qué personajes escribiré mi próxima historia, sólo les queda un par de días para hacerlo! Hasta ahora va ganando Alec… no sé qué podré hacer con él… :-/
Reviews=love

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