martes, 23 de agosto de 2011

Red Moon 1



DISCLAIMER: Todo pertenece a S. Meyer.
SUMMARY: Tanto Bella como Jasper han sido abandonados después del fatídico cumpleaños. Un encuentro casual hace nacer la amistad. New Moon, Vamps, OoC, Lemons.
Este es un nuevo Fic que me tiene bastante entusiasmada. Espero que les guste (si es así, voten por Jasper en la encuesta en mi perfil).
Cariños y que disfruten.
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
Capítulo 1
And I'm here to remind you
Of the mess you left when you went away
It's not fair to deny me
Of the cross I bear that you gave to me
You, you, you oughta know
You oughta know/Alanis Morissette
Bella POV
Habían pasado 4 meses… 4 meses desde que Edward me abandonó en el bosque sin importarle mi destino… 4 meses en los cuales me había convertido en un zombi que sólo atendía al colegio, cocinaba y hacía los deberes.
El bosque había cambiado sus colores del verde al oro y ocre, y luego los árboles perdieron sus hojas, marcando el paso incesante del tiempo. El mundo cambiaba a mí alrededor pero yo seguía siempre igual…
Suspiré, perdida en mis pensamientos, y de pronto, la voz de Charlie me sacó de mi estupor… quién sabe cuánto rato llevaba mirando por la ventana en lugar de echarme la comida en la boca. Se me había olvidado que estaba cenando con mi padre.
-Ya es suficiente! Te vas a Florida con tu madre! –Exclamó Charlie golpeando la mesa con su puño y haciéndola temblar.
-Que qué? –Pregunté anonadada… qué había hecho yo para merecer esto? Esos últimos meses había sido un ejemplo de buena conducta, no había salido a ningún lado y mis calificaciones en el colegio estaban más altas que nunca.
-Ya me oíste Bella! No soporto más esta situación… -Me dijo -es como si no estuvieras aquí!
-Me he portado excepcionalmente bien! No es justo! –Reclamé indignada. Que infantil comentario… po supuesto que no es justo… la vida no es justa.
-No es acerca de tu buena o mala conducta Bells… preferiría verte bebiendo en una fiesta con tus amigos que verte cómo estás ahora, apagada emocionalmente… es como si no existieras en este mundo! Quiero recuperar a mi hija, aunque para eso tenga que mandarte a vivir con tu madre! –Dijo Charlie con ojos brillantes y gesto derrotado. Podía ver que la situación realmente lo estaba haciendo sufrir.
-No me voy a ninguna parte! –Grité poniéndome de pié para enfrentarme a él –Soy mayor de edad y puedo decidir adonde vivo. Si no te gusta me puedes echar de casa, pero me quedo en Forks!
-Bella! Ellos no van a volver –Dijo Charlie furioso. El dolor que me produjo la mención de ellos… Fue indescriptible y me hizo doblarme en dos abrazando mi pecho, y un par de lágrimas rodaron por mis mejillas –Bella, hija lo siento yo… -Dijo Charlie al constatar su error.
-No! –Interrumpí tratando de evitar escuchar lo que sea que me quisiera decir –Simplemente… No… -Dije y me dirigí a mi habitación.
-Bella… -Me llamó Charlie.
-Buenas noches –Le dije y corrí por la escalera. Tropecé y me golpeé la rodilla. Maldije entre dientes, pero el dolor físico fue bienvenido… me quitaba la atención del dolor emocional.
Entré a mi habitación y recogí mi neceser y mi toalla y me dirigí al baño para darme una larga ducha caliente que me ayudara a relajar los músculos adoloridos por la tensión y me limpiara las lágrimas que ahora fluían libremente por mi rostro. Me sentía patética llorando por la pérdida de mi primer novio como una idiota, haciendo miserables a todos quienes me rodeaban… pero es que no era sólo la pérdida de él… eran todos ellos… cada uno de mis vampiros me dolía, habían sido mi familia y me habían abandonado… como si yo no fuera nadie, como si yo no fuera nada.
Una vez que hube terminado mi ducha me fui a mi habitación, me vestí con unos viejos shorts deportivos y una camiseta de mi antiguo colegio y me acosté para tratar de dormir… palabra clave, "tratar", ya que mis noches estaban plagadas de pesadillas al menos un par de veces a la semana, y despertaba gritando y llorando y empapada en sudor.
La tensión de mi pelea con Charlie se manifestó, como era de esperarse, en otra pesadilla.
Yo estaba corriendo por el bosque, claramente perdida. Podía sentir a un animal rondándome, y podía escuchar la voz de Charlie llamándome. Yo corría y corría pero parecía avanzar en círculos… el animal se sentía cada vez más cerca y yo estaba aterrada. Podía ver entre el follaje manchones de piel rojiza… era una creatura enorme…
Y de pronto, llegué a un claro donde pude ver a mi padre con los brazos abiertos, pero por más que corría no lo podía alcanzar… era como si una fuerza desconocida me estuviera empujando hacia el otro lado, algo a la vez frustrante y aterrador.
Repentinamente, un rayo de luz iluminó el claro, y vi el reflejo del arcoíris en la piel de un vampiro… un vampiro sin rostro que me esperaba con los brazos abiertos junto a Charlie. No lo reconocí, pero sabía que todo estaría bien si llegaba a él…
-Edward? Pregunté con voz temblorosa, pero él negó con la cabeza. Sentí que el animal gruñía y se lanzaba a atacar al desconocido… yo desesperada, traté de gritarle a Charlie que se alejara, que corriera, que saliera del camino de la bestia, pero yo ya no tenía voz…y entonces desperté jadeante y sudorosa, a las 3 de la mañana.
Traté de volver a dormirme, pero me resultó imposible, por lo que tomé uno de mis libros favoritos de mi repisa, "El Gran Gatsby", y me puse a leer sobre las desventuras amorosas de Daisy, Tom y Jay… era una trama tan alejada de mi propia historia que no me molestó el tono romántico de algunas escenas…
Al llegar el amanecer del día sábado, aún no podía quedarme dormida y el libro que estaba leyendo estaba por terminar. Por eso, en cuanto escuché a Charlie salir rumbo a La Reserva a pescar con su amigo Billy Black, me levanté y me vestí con jeans y un sweater grueso, me lavé los dientes, tomé el bat de beisbol del armario de Charlie y corrí a mi camioneta.
Estaba llena de energía negativa por la pelea con Charlie la noche anterior y mi extraño sueño, y ningún libro me podía sacar de la cabeza la idea de que necesitaba destruir algo.
Manejé por un largo rato por senderos que rodeaban el bosque, hasta que sin saber exactamente cómo, de pronto me encontré frente a la mansión de los Cullen. No había estado ahí desde el día de mi fatídico cumpleaños, y el jardín lucía descuidado, con hojas caídas de los árboles y maleza creciendo por todas partes, ya sin el férreo control que ejercía Esme.
Me bajé de la camioneta cargando el bat, y dirigiéndome al árbol más cercano, le di un fuerte golpe, que me retumbó en las manos.
-Edward Cullen! –Grité –Escúchame, estés donde estés!... Te odio!... Te odio, traidor –Di otro golpe al árbol y las lágrimas comenzaron a descender por mis mejillas –Maricón! –Lloré -Eres un maricón… te asustaste y huiste!... Te odio!... Te odio! –Seguí gritando hasta que mi cuerpo colapsó y caí de rodillas, sacudida por los sollozos.
Lloré largo rato maldiciendo a Edward y a toda su familia de traidores que me hicieron amarlos para luego abandonarme a mi suerte… Una vez que me hube calmado un poco decidí que el árbol que había estado golpeando sin misericordia no tenía la culpa… Edward la tenía.
Poniéndome de pié, me dirigí a la puerta de entrada de la casa, esperando que estuviera cerrada… pero no, al primer giro de la manilla la puerta cedió fácilmente, y me encontré en el hall de entrada de la mansión.
Lo primero que me llamó la atención fue que todos los muebles y cuadros seguían en el mismo lugar de siempre, excepto que se encontraban cubiertos por sábanas.
Caminé entre ellos hasta dar con mi objetivo… el piano de cola de Edward… el jodido piano, que Edward dejó atrás tal como a mí… el muy desgraciado.
Descubrí el piano y tiré la sábana sobre uno de los sillones, y me preparé mentalmente para lo que haría a continuación… mi declaración de libertad.
-Te odio Edward Cullen… te odio y nunca te voy a perdonar que me hayas hecho creer que me amabas… no te voy a perdonar que me hayas hecho amarte tanto a ti y a tu familia… pero desde hoy ya no vas a ser más una parte de mi vida, porque todo mi amor y todo mi rencor se van a morir aquí. Con tu puto piano! –Exclamé y le di un batazo al teclado, produciendo un tremendo estruendo que hizo eco en las otras habitaciones e hizo saltar por los aires un par de teclas.
Se sintió jodidamente bien.
Y le di otro golpe… y otro… y otro más…
Y lloré y grité maldiciones otra vez, y seguí golpeando el piano hasta reducirlo a una pila de astillas inservible… tal como me había sentido yo durante todo este tiempo sin él… basura en el suelo.
Luego, agotada física y emocionalmente, me acerqué al sillón más cercano, le quité la sábana polvorienta que lo cubría y me acurruqué a descansar… y sin darme cuenta, me deslicé a un profundo sueño.
Fueron las horas de descanso más pacíficas que puedo recordar, y cuando desperté, cómoda y calentita en la cama… en la cama? Dónde demonios estoy?
Me levanté aterrada mirando a mí alrededor y me di cuenta de que estaba en la habitación de Esme y Carlisle… y no estaba sola.
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
Ooooooh! Fuerte primer capítulo o no?

1 comentario:

  1. La madre que te parió! Todavía estoy con la boca abierta! Ahhhhhhhhhhh!
    Magnífica escena con Charlie y con el piano...Dios!!!
    Voy a por el siguiente!
    Besos
    T.

    ResponderBorrar

No olvides comentar!!!

Calendario