lunes, 20 de junio de 2011

La Oportunidad de Jake 15



CAPÍTULO 15

"Let´s drive away, let´s hit the road
We´ll leave the spotlight to the pretty boys and girls
See the fireworks glitter trough the smoke
Let´s drive away, say here we go!..."
Let´s drive away / Eleni Mandell

BELLA POV
Montamos en las motos y partimos! La velocidad y la sensación de libertad que me producía el manejar mi motocicleta era incomparable, y el hecho de hacerlo con Jake lo hacía aún más especial. A pesar de tener que usar cascos por viajar en la carretera (Jake los consiguió prestados para la ocasión), podía sentir el viento en mi rostro y ver en los ojos de Jacob que él sentía lo mismo.
El viaje fue tranquilo ya que era sábado y temprano por la mañana, así es que nos tomó 1 ½ hrs llegar a nuestro destino, el lago Quinault, bien en el interior del Olimpic National Forest. El lugar era sobrecogedor, un bosque de árboles centenarios, lianas y helechos, el suelo lleno de una alfombra vegetal, todo a nuestro alrededor era verde, verde, verde. Pero por primera vez no fue demasiado verde para mí. Por primera vez sentí que este era mi lugar en el mundo, el lugar al que pertenecía, con Jacob, el bosque y todas las cosas salvajes; no en la ciudad, no en lugares repletos de personas, sino aquí, en la paz y la soledad de la naturaleza, solo Jake y yo.
Estacionamos las motos y dejamos los cascos con ellas, cogimos las cosas que necesitaríamos para el picnic y me nos dirigimos hacia el sendero que nos llevaría a las cataratas, pero no alcanzamos a avanzar 10 pasos antes de que Jake me rodeara por la cintura y se posicionara frente a mí.
-Bells…-Dijo inclinándose para besarme.
-Si?...- Susurré contra sus labios.
-Necesito…
-De nuevo? Jake!- Dije asombrada.
-Lo siento Bells… LO NECESITO!-Exclamó frustrado.
-Yo también lo siento Jake, sé que esto es difícil para ti…- Dije buscando con la mirada algún lugar para sentarme. Encontré un árbol caído a un par de metros de distancia y me dirigí hacia allá. Una vez sentada me saqué la chaqueta y mi camiseta lentamente, mirando a Jake a los ojos, reasegurándolo, transmitiéndole que entendía, que todo estaba bien entre nosotros.
Una vez que estuve desnuda de la cintura hacia arriba salvo por mi corpiño, levanté mi barbilla exponiendo mi cuello y le dije –Ok Jacob, te estoy esperando.
-Gracias Bells!-Exclamó con un suspiro de alivio. Se acercó a mí y procedió a marcar cada centímetro de piel expuesta, deteniéndose solamente para depositar suaves besos en mis labios, agradeciendo mi paciencia ante una conducta que él mismo aún no comprendía.
Cuando hubo terminado, me volví a vestir con una sonrisa, me paré sobre el tronco para quedar al mismo nivel con su rostro y me lancé a sus brazos, besando su rostro y cuello, rodeándolo su cintura con mis piernas y murmurando palabras de amor y haciéndolo sonreír y suspirar tranquilo. Todo estaba bien entre nosotros.
Despacio me deslicé hacia el suelo, hasta que mis pies estuvieron firmemente plantados en el sendero, tomé su mano y nos dirigí hacia las cataratas.
Fue una caminata agradable, el sendero estaba limpio de obstáculos, el paisaje era espectacular y podíamos apreciar el lago a nuestra izquierda, como un espejo gigante que reflejaba el bosque a su alrededor. Conversamos de mil cosas distintas, banalidades, la manada y el colegio. No tocamos ningún tema más complejo, ninguno de los dos queriendo arruinar este día y a burbuja de nuestra nueva relación.
Luego de 50 minutos de caminata finalmente llegamos a Willaby Creek Falls, un lugar maravilloso que sencillamente me quitó el aliento. Un arrollo serpenteaba a través del denso bosque cubierto de musgo y helechos, y varias caídas de agua creaban un espectáculo que parecía salido de un cuento de hadas. El agua se teñía del bosque a su alrededor, fundiéndose el verdor imperante.
Mientras yo absorbía el paisaje embriagada de aire puro y el sonido de las cascadas, Jacob encontró un buen lugar para nuestro picnic, extendió la manta en el suelo y tiró su mochila sobre ella. Luego se acomodó en mi espalda rodeándome con sus enormes brazos y me dijo al oído –Bells, me voy a transformar para asegurarme de que estamos solos y no hay ningún peligro a nuestro alrededor… mientras yo patrullo podrías poner la mesa?
Yo me recliné hacia él y cerré los ojos tratando de entender qué habría hecho yo para merecer las cosas buenas que me estaban sucediendo, Jake por sobre todas ellas, y envié una plegaria en silencio agradeciendo a sea quién fuera el responsable, desde Buda hasta Superman. Asentí mientras exponía mi cuello para un par de lametazos extra, no por que necesitara extra "marcación", si no porque se sentía jodidamente bien!
Jacob se desnudó (ante mi atenta mirada), se transformó en lobo (no dejaba de asombrarme el proceso y menos el tamaño del animal en el que se convertía), y se fue a patrullar los alrededores. Mientras yo distraídamente me dediqué a explorar la mochila que había traído Jacob. Encontré un termo con café, un enorme pan hecho en casa recién horneado y envuelto en paños, un trozo de queso, una barra de chocolate, 2 naranjas un frasco de mermelada de fresas, una bolsa de papas fritas , jamón, un frasco de mayonesa, 3 manzanas, una botella de jugo de naranja y una ensalada de lechuga (lo que me hizo sonreír, el humano había recordado sus vegetales). Además había cubiertos, un par de platos de cartón, servilletas y 2 tazas.
Dispuse todo lo mejor que pude preguntándome como pretendía Jacob comer todo eso y luego recordándome que bueno, Jacob come como un lobo hambriento! Finalmente, mirando el arrollo, decidí probar el agua.
Aunque el día estaba soleado hacía demasiado frío para nadar, pero quise remojar mis piernas y brazos, así es que me saqué mis zapatos, calcetines, jeans y chaqueta y me metí al agua. Brrrrrrrrr! Casi me congelé!, pero se veía todo tan pacífico y hermoso a mi alrededor que caminé algunas zancadas más hasta llegar en una piedra enorme que sobresalía del agua, permitiéndome sentarme sin mojar mi ropa interior. Con mis piernas en el agua y mis ojos el bosque a mi alrededor dejé mi mente divagar hasta que sentí el ruido de chapoteo de algo pesado cayendo en el agua. Me di vuelta asustada solo para encontrarme a Jacob aún en forma de lobo a mi lado, moviendo la cola y con la lengua afuera. Antes de que yo pudiera reaccionar me dio un lametazo desde mi cuello pasando por mi mejilla y hasta mi frente.
-Jacob! Eewwwww!- Dije pegándole un manotazo en la nariz como leí en alguna parte que se castiga a los perros que se portan mal. Él lució adecuadamente arrepentido por unos 10 segundos y luego emitió un bufido que claramente era la versión lobuna de una carcajada. Jake estaba de buen humor.
-Imagino que no encontraste vampiros ni campistas?-Pregunté adivinando la respuesta. Jake negó con la cabeza una vez.
-Te vas a volver humano pronto?- Pregunté. Jake volvió a negar con la lengua colgando hacia un lado. Se estaba burlando de mí.
-Así es que me vas a dejar hablando sola? –Pregunté. Jacob hundió su hocico en el agua como si fuera a beber, pero a último momento usó su nariz para salpicar agua en mi cara. Yo grité de sorpresa y traté de salpicarlo, pero mi equilibrio falló y terminé cayendo al agua, quedando empapada de pies a cabeza. Brrrrrrrr, estaba congelada!.
Antes de ser capaz de ponerme de pié los brazos de Jacob me incorporaron, cargándome hacia la orilla. Una vez ahí me desnudó rápidamente y me rodeó nuevamente con sus brazos brindándome su calor. Yo estaba furiosa y si no hubiera estado empapada, congelada y desnuda, me habría largado inmediatamente, pero tal como estaban las cosas lo único que parecía capaz de hacer era castañear los dientes.
-Lo siento Bells!-Dijo Jake. Podía sentir la risa contenida en su voz.-Pero no debiste tratar de salpicarme, tu sabes que tu equilibrio no es una de tus mejores cualidades… y qué fue eso de pegarme en la nariz? Ahora soy un cachorro en la escuela de obediencia? Deberías tener más respeto, soy un lobo feroz-Dijo soltando una carcajada. Yo solo atiné a pellizcarle una nalga. –Ouch! Ese castigo me gusta! Y ahora que te mojaste voy a tener que marcarte de nuevo…
-N…no… no t… te at… atrevas!- Amenacé castañeando los dientes. Él por supuesto me ignoró y procedió a comenzar con el rito lamiendo desde mi cuello hasta la punta de mis pies. Para cuando había terminado ya no sentía frío y la mayor parte de mi enojo se había evaporado. Maldita imprimación y malditas almas gemelas!
Dejamos mi ropa mojada colgando de las ramas de un árbol al Sol y me vestí con mis Jeans y chaqueta y Jake solo con sus Jeans y nos sentamos a comer. Una vez que hubimos terminado nos recostamos de espalda sobre la manta, mi cabeza sobre su pecho, y miramos las nubes pasar. Durante largo rato ninguno de los dos dijo nada, hasta que noté que me abrazaba fuertemente apretándome fuerte contra su pecho y suspiraba, y le pregunté
-Jake, que piensas?
-En el futuro…
-Que hay con el futuro?
-Tu este año terminarás la secundaria y te irás a la Universidad… A mí aún me faltan dos años para terminar, y que va a pasar conmigo si ni siquiera soy capaz de separarme de ti por un par de horas? Cómo voy a soportar estar separado de ti por meses? No quiero ser una carga para ti Bells, pero no puedo, físicamente no puedo estar lejos de ti.
-Oh Jake… No lo sé… la verdad es que no había pensado en eso, pero estoy segura de que podremos encontrar una solución! No es que me haya ganado una beca ni nada hasta ahora, ni he sido aceptada en ninguna Universidad importante… Y Sam dijo que con el tiempo las cosas serán más fáciles, que te va a doler menos la separación y que podremos llevar una vida normal.
-Bells, nunca un lobo se ha tenido que separar del objeto de su imprimación, nunca ha sido necesario, recuerda que esta es la primera generación de lobos que ha existido desde que las mujeres tienen la oportunidad de trabajar fuera de sus casas o de ir a estudiar lejos. Antes simplemente te imprimabas y te casabas, nunca más te separabas y asunto solucionado!- Rió una risa amarga- Yo sé que esa no eres tú, y yo quiero que seas todo lo que puedes ser! Pero la idea de no estar contigo me duele Bells… No sé lo que pasa conmigo, es como si estuviera luchando entre lo que creo que es lo correcto y mis necesidades e instintos. Y mi instinto me dice que no puedo estar sin ti.
-Jacob…-Suspiré- Aún hay tiempo, las cosas se van a ir dando. Yo aún no tengo planes específicos, no sé que quiero estudiar ni adonde, y cuando sea el momento tomaremos una decisión juntos. No te voy a abandonar y sé que tu quieres lo mejor para mí. Estamos juntos en esto, recuerdas?
-Gracias Bells…-Besó mi frente- No sabes lo feliz que me haces, lo feliz que estoy de que hayas aceptado la imprimación de la manera que lo has hecho… Todo esto es tan bizarro… Realmente eres buena con lo raro.
-Eso sí lo soy!-Dije rodando para quedar posicionada sobre él- Pero tu entiendes por qué soy capaz de aceptar todo esto?- Dije mirándolo a los ojos. Jake negó con la cabeza – Porque te amo! Porque tú has estado conmigo en mis momentos más difíciles y yo quiero estar contigo en los tuyos. Yo sé que he sido bastante menos que perfecta, sobre todo al principio de nuestra relación… pero ahora si tú me dejas quiero hacer las cosas bien. Todo este asunto con Edward…
-Está bien Bells… no quiero saber- Dijo evitando mi mirada- Me basta con saber que me quieres a mí y que todo se acabó entre tú y él… Los 2 hemos cometido errores, y prefiero pensar que desde ayer comenzamos de cero. Que comenzamos a partir de la imprimación… te parece?
-Me parece –Acordé besándolo suavemente mientras sus manos recorrían mi espalda enviando escalofríos por todo mi cuerpo. Ya estaba comenzando a refrescar y el contraste de su piel caliente contra la temperatura ambiental me hacía querer fundirme en él.
Eventualmente terminamos los dos desnudos haciendo el amor en el bosque, y una vez saciados (temporalmente), me vestí con mi ropa interior y mi camiseta y emprendimos la caminata de regreso.
Llegamos a la reserva un par de horas después sin incidentes, y acordamos que yo me iría a casa y repetiríamos el proceso de la noche anterior, es decir, mi ventana quedaría abierta para que él pudiera entrar si le hacía falta, pero bajo el compromiso de que él trataría de resistirse, ya que debíamos entrenar su tolerancia a la separación para que ambos pudiéramos tener una vida normal.
Al llegar mi casa todas las luces estaban apagadas, pero Charlie ya me había advertido que no lo esperara para cenar, así es que sabía que estaría sola. Al entrar a la casa percibí movimiento en el living con el rabillo del ojo, y antes de tener tiempo para gritar o moverme, un par de fríos y pálidos brazos me atraparon, inmovilizándome.

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