viernes, 6 de junio de 2014

Muertos o Algo Mejor 10


Este capítulo es laaaargo y revela bastante sobre la naturaleza de la relación de Bella y Félix. A lo mejor Bella no está en su mejor momento pero eso no hace mella en el buen humor de Félix, y eso también es valorable.
Rara vez estamos en nuestro peak, menos al mismo tiempo que nuestra media naranja… Veremos cómo se maneja nuestra pareja.
Cuéntenme qué tal vamos.
Disfruten! &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Capítulo 10
…You were born to be my baby
And baby, I was made to be your man
We got something to believe in
Even if we don't know where we stand.
Only God would know the reasons
But I bet he must have had a plan
Cause you were born to be my baby
And baby, I was made to be your man.
Light a candle, blow the world away
Table for two on a TV tray
It ain't fancy, baby that's OK
Our time, our way…
Born to be my baby / Bon Jovi

Esa mañana se convirtió en todo un desafío… Porque Bella era el peor enfermo de la historia.
-Estoy aburrida – Se quejó por enésima vez, y se giró hasta quedar recostada en la cama, mirando al techo.
-Eso no es muy halagador considerando que todo el tiempo has estado conmigo – Le dije besando la punta de su nariz.
-No eres tú, es el encierro el que me está volviendo loca! – Dijo melodramática, lanzando el dorso de su mano a su frente, como una damisela a punto de desmayarse.
-Bella, llevas en total como dos horas en cama… una de las cuales has tenido mi lengua en tu boca casi permanentemente! - Dije reacomodándonos para que ella apoyara su cabeza en mi pecho. Sé que no puede haber sido muy cómodo conmigo siendo de piedra y todo eso, pero se sentía condenadamente bien el poder tocarnos todo el tiempo, aún con Bella en este horrible estado de ánimo.

-Lo sé – Dijo estirando una mano para acariciar mi mejilla – Pero odio estar presa!
-Piénsalo como vacaciones en un día lluvioso, podemos hacer lo que quieras bajo techo – Razoné acomodando las manos detrás de mi cabeza – Elige una actividad.
-Naaaaah… Es que tengo sueño – Se quejó.
-Entonces duerme un rato! – Exclamé. Dios! Esta mujer estaba acabando con mi paciencia, si no cambiaba algo pronto, le empezaría a dar Clonazepam en las comidas hasta que se borraran sus hematomas. Dormiría un par de semanas de corrido pero estaría bastante más tratable.
-Naaaaah… Tengo mucha hambre como para dormir – Dijo sobándose el estómago.
-No puedes tener hambre! Son las 11:30 am, y acabas de terminar de comer un desayuno de 3500 calorías… - Dije incrédulo.
Ella me ignoró.
-Creo que quiero… no, necesito helado de pastel… - Me interrumpió.
-No, no quieres, estás repleta! Lo que tienes es aburrimiento, elije algo que hacer, ya te di una lista enorme de actividades – Dije suspirando. Ella se removió inquieta.
-Tengo que ir al baño – Dijo.
-Entonces anda – Dije apuntándole la puerta del baño.
-No, mejor no quiero – Se apresuró a decir.
-Qué pasa ahora? – Pregunté girándome sobre mi costado y observándola atentamente.
-Nada – Dijo rápidamente, mirando hacia el otro lado.
-Isabella… - Mi tono se volvió más serio.
-No quiero que me escuches hacer pis – Dijo y se cubrió el rostro con la almohada.
-Okaaay… - Dije prácticamente sin palabras – No hay mucho que pueda hacer al respecto, no es como si pudiera apagar mis sentidos… Qué propones? – Pregunté sabiendo que ella ya debía tener algo en mente.
-Ándate a la otra ala de este piso por 10 minutos, en ese tiempo alcanzo a hacer pis tranquila – Dijo.
-Bella, yo soy tu guardián por una razón, no es seguro para ti estar sola antes de ser transformada – Respondí.
-Entonces tenemos un serio problema porque no voy a poder hacer pis hasta que me dejes a solas… tengo lo que llaman una “vejiga tímida” – Me dijo cruzándose de brazos.
-Bella no inventes términos y anda al baño, yo también fui humano y tuve las mismas necesidades fisiológicas que tú – Le dije en tono cansado. Ella no necesitaba impresionarme. No es como si no supiera que los humanos deben evacuar su vejiga e intestinos.
-No estoy inventando nada! – Dijo sentándose indignada – Se llama “paruresis” y es una enfermedad real que afecta al 5% de la población mundial… Sólo que yo en vez de tener fobia a hacer pis en público, la tengo a hacer donde los vampiros puedan oírme. Esto es más específico y no sé si tiene nombre… - Dijo frunciendo el ceño.
-Me estás hablando en serio? – Le pregunté sin estar seguro de si me estaba engañando.
-Tan en serio como de que si no me dejas sola un rato mi vejiga va a estallar – Dijo cruzando las piernas – Bueno, tal vez no va a estallar, pero me va a dar cistitis y eso sí que duele, y me da fiebre. O me pueden salir cálculos renales o aparecer una infección urinaria… Uy! Sabes? Dicen que cuando uno se aguanta hacer pis no debería manejar maquinaria pesada por que se pierde hasta la capacidad de concentración – Dijo moviendo sus piernas de un lado hacia el otro.
-Por suerte hoy no te toca manejar el tractor – Bromeé débilmente.
-Féeeelix! – Dijo con cara estar en verdadera agonía.
-Tienes 5 minutos – Dije besándola rápidamente y salí de la habitación, corriendo hacia el otro extremo del largo pasillo.
Esperé ansioso y atento por si aparecía alguien, pero no vi a nadie.
A los 5 minutos exactos regresé para encontrármela sentada en la cama estilo indio.
-Te demoraste! Estoy aburriiiiiida… - Dijo.
-Dime que es una broma! Dios! Eres insoportable! – Le dije sentándome a su lado. Tomé su rostro con ambas manos y le di un beso corto pero profundo.
-Si no te gusta cuidarme me puedo mudar con Demetri y dejar que me cuide él – Dijo mirándome desafiante – Apuesto que él no tiene problemas entreteniéndome.
-Tú – Beso – Eres – Beso – Mía – Beso – Eres insufrible cuando te obligo a estar quieta, pero eres mía para amar y aguantar… - Dije sin filtrar, y solté la palabra aquella… esa con “a” (y no me refiero a “aguantar”). Me tensé esperando la respuesta de Bella… se asustaría? Se volvería media loca como Gianna cada vez que Demetri le dice algo medianamente amable? Lo diría de vuelta?
Ja! Esta era Bella de la que estábamos hablando, así es que simplemente me besó con todo lo que tenía, me soltó y dijo
-Como por tu culpa casi muero de cálculos renales, ahora vamos a jugar Donkey Kong y tuuuu… - Dijo alargando el suspenso.
-Yoooo? – Le seguí el juego.
-… Vas a ser Diddy Kong! – Exclamó y me plantó otro beso en la mejilla.
-Hey! No puedes ser tan tramposa! Diddy apesta! – Me quejé y casi le doy otro codazo en las costillas. Por suerte recordé a tiempo que ella era humana y que estábamos en esta situación precisamente por no controlar mi fuerza.
-No apesta! – Dijo ella, toda inocencia y pestañas batientes y labios fruncidos, listos para acallarme con más besos – Diddy es más rápido y ágil…
-Pero no es ni la mitad de poderoso y fuerte que su tío – La interrumpí.
-Tenemos que nivelar, tienes que darme algo de ventaja, tú tienes reflejos vampíricos – Argumentó.
-Seguro, pero estoy seguro de que tú no juegas limpio, así es que deberías darme al mono grande a mí para recompensarme por mi honestidad y espíritu deportivo. Tú puedes ser una monita pequeña y ágil – Le dije.
-Eres un cerdo chovinista! – Exclamó y se sentó sobre mí a horcajadas y me empujó, sin moverme un ápice.
-No dijiste que Diddy era tan interesante? – Le dije tomando su cintura.
-Eso lo dije porque quería que tú fueras Diddy! Diddy apesta! – Exclamó y al darse cuenta de su exabrupto se cubrió la boca con una mano.
-Muy convincente Isabella, ahora sí que quiero a ese monito debilucho – Dije acariciando sus piernas hasta sus caderas. Dios! Era maravilloso tenerla así, sólo para mí, discutiendo temas totalmente intrascendentes, relajados por una vez…
-Félix… Porfis… - Dijo cambiando de táctica, y acercándose para besar dulcemente mi rostro, mandíbula y cuello, pero evitando mi boca.
-Mmmmh… Bella… - Gemí subiendo mis manos hacia su perfecta cintura por debajo de la camiseta, dejando a la vista las bragas de la polémica.
-Mmmmh… Me vas a dar al mono grandote? – Ronroneó con un tono lleno de insinuaciones.
-Oh… Bella… - Jadeé – Nop – Y mis manos bajaron a sus nalgas.
-Ugh? – Soltó algo que sonaba a desconcierto.
-Nooooop – Dije – El mono grande es para mí. Te imaginas si el resto de La Guardia se entera de que soy Diddy cuando jugamos? El bullying no acabaría por siglos!
-Eres lejos el más… el más… - Dijo y se quedó sin palabras.
-Guapo? Adorable? Interesante? Inteligente? Divertido? Modesto? – Dije con una enorme sonrisa de satisfacción.
-Cretino! – Exclamó empujándome sin resultado – Y quítame las manos del trasero! Te aseguro que no vas a tener al mono grandote y segunda base al mismo tiempo, no señor.
-Bella, deja de reclamar, ven aquí y dame un beso... – Le dije rosando mi nariz en su mandíbula.
-No! – Se quejó haciendo un puchero – Soy muy infeliz.
-Yo podría hacerte feliz se me dejaras – Dije lamiendo detrás de su oreja.
-Eres el peor novio de la historia del universo, no pienso jugar contigo – Dijo cruzando los brazos entre nosotros, creando una barrera – Yo estoy muy enferma y me voy a dormir. Juega tu solo con tu mono grandote! – Exclamó.
Yo sencillamente no pude aguantar más las carcajadas… ella realmente estaba furiosa y pretendía castigarme haciendo que “jugara yo solo con mi mono grandote”? O sea, ni siquiera hay que tener una mente sucia para entender la gracia de la situación.
-De qué te ríes!? – Chilló furiosa. Yo tomé su rostro y la besé como Dios manda – Suéltame, estás castigado, juega con el mono! – Demandó absolutamente en serio, dando manotazos.
La tuve que soltar, ya que necesitaba abrazar mi estómago para contener mis carcajadas.
-Félix! – Dijo ella sentándose en la cama y alejándose de mí.
-Bella por Dios, adoro esa cabecita tan inocente que tienes – Dije sin parar de reír.
-Estás siendo un bastardo condescendiente? - Preguntó con total seriedad.
-No, no, en serio, me encantas… Nunca sé qué esperar de ti – Dije comenzando a calmarme – Ok, ok, ya se me pasó.
-Vamos a jugar con los monos o no? – Preguntó – No me gusta el mono chico, pero si es lo único que hay… - Se encogió de hombros – Habrá que ver lo que se puede hacer.
Y yo volví a rugir de risa.
-Félix para! – Gritó dándome cojinazos en la cabeza –Explícate o te vas a traerme helado de pastel, a ver si se te pasa el ataque de risa de camino a la cocina.
-Vale, vale, ya se me pasó… - Respiré profundo – Bella te das cuenta de que todo este rato has hablado de “jugar con el mono grandote”?... – Ella frunció el ceño – …Y que luego me dijiste que ya no quieres jugar conmigo y te vas a dormir y que “jugara yo solo con mi mono grandote”? – Ella me miró sin expresión por algunos segundos, y luego abrió los ojos enormes, tomó un cojín y me lo estampó en la cara.
-Degenerado!
Yo volví a reír y la abracé para que dejara de golpearme.
-Y yo… yo te dije que “no me gusta el modo chico, pero es lo que hay”… Dios Félix, tienes 12 años y la mente en el desagüe – Dijo moviendo la cabeza de un lado al otro.
-Qué te parece si en vez de jugar “Team Mode” juntos y eligiendo un mono cada uno, jugamos en “Contest Mode” pasando una etapa cada uno y usando a los dos monos simultáneamente? – Le pregunté con toda calma y la tomé de las caderas, regresándola a mi regazo.
-Se me había olvidado que eso se podía hacer… - Comentó suavemente – Oye! – Exclamó – Si todo el tiempo supiste que existían esos 2 modos de juego, por qué me dejaste seguir discutiendo? – Dijo tomando mi rostro entre sus manos y mirándome con lo que asumo es una mirada atemorizadora.
-Porque me gustas cuando discutes, eres graciosa – Dije simplemente.
-Voy a terminar con colon irritable, úlcera gástrica y un infarto al miocardio, pero mientras te diviertas, todo bien – Dijo ella tratando de permanecer enojada.
-Bella mientras me enojas más me gustas porque mejores son tus respuestas. Quieres que juguemos ahora? – Pregunté.
-Nop, estoy enojada con los monos… Prefiero que veamos una peli… puede ser?
-No hay problema, tenemos tiempo más que suficiente para jugar Súper Nintendo más adelante – Le dije besando su frente. Ella se reclinó en mí con un suspiro de satisfacción.
-Qué película quieres ver? – Pregunté.
-“Zombi Strippers” – Respondió rodeándome con sus brazos.
-Me estás hablando en serio? – Le pregunté mirándola a los ojos.
-Si, por qué? – Preguntó.
-Te gustan los zombis y las strippers? Eres la mujer perfecta! – Exclamé abrazándola.
-Me encantan los zombis, a quién no le gusta un buen apocalipsis zombi? Creo que he visto todas las películas de zombis jamás creadas… 2 veces! – Dijo orgullosa - Y con respecto a las strippers… Bueno, no me gustan particularmente, prefiero el burlesque, el cabaret,  y el look pinup, pero supongo que mis preferencias tienen más que ver con mis criterios estéticos que con prejuicios hacia las desnudistas.
-Mierda Bella, no sabes cómo debo controlarme para no desvestirte y aprovecharme de ti en este preciso instante… - Le dije besando su cuello.
-Te calienta hablar de zombis? Debería estar preocupada? – Preguntó con la voz llena de risa.
-Me calientas tú, me calienta que nos gusten las mismas cosas, y me calienta oírte hablar con ese lenguaje de intelectual… Dime “criterios estéticos” una vez más… - Rogué, jugando con mi mejor voz de degenerado.
-Pervertido! – Rió Bella enredando sus dedos en mi cabello – Sé muchas palabras largas, sabes? Tengo excelentes habilidades lingüísticas… - Dijo inclinándose para que su boca quedara en mi oído – Quieres saber cuál es mi palabra favorita?
Yo me limité a asentir como un imbécil.
-Paralelepípedo… Te gusta? – Susurró.
-Para, para! Que me vas a hacer acabar! – Dije medio en broma, medio en serio.
-Pero que depravado que me saliste! – Me dijo besando mi mejilla – Anda a poner la película, será mejor.
Y yo partí obediente y medio agachado por mi erección a poner la película en el reproductor de DVD (esa película es tan mala que no salió en Blue Ray).
-Te molesta si compro el Atari mientras ves la película? – Pregunté tomando mi laptop de mi escritorio
-Para nada, mientras estés cerca y acurrucable – Me dijo abrazando sus rodillas.
-Ordena la colcha un poco, parece que hubiéramos estado luchando en ella… Imagínate si alguien viene – Le pedí.
-Sí patrón – Respondió bajando la cabeza – Alguna otra cosita se le ofrece al patrón? Le lavo los calcetines? Le baño al perro? Le aspiro el auto? Le trapeo el piso? Le limpio el baño? Le lustro los zapatos? Le… - Dijo hasta que la interrumpí.
-Ya ridícula, hazme espacio – Dije ordenando la colcha yo mismo. Me senté a su lado y le pasé el control remoto. Ella de inmediato comenzó la película e igual que con “Sharknado” hizo todo tipo de comentarios y se murió de risa en las partes más sangrientas.
Mientras, yo compré el Atari y cambié mi clave de acceso al computador, además de crear una cuenta de usuario para Bella.
Una vez que terminó la película, Bella se apoyó en mi hombro para verme jugar Lifeless en línea, dándome todo tipo de instrucciones imposibles de ejecutar, gritándome a mí, a mis compañeros y hasta a los zombis que nos atacaban.
-Quién demonios grita tanto? – Preguntó Josh de Estados Unidos.
-Mi novia – Respondí con el micrófono abierto, de modo que Bella podía escuchar todo lo que se decía.
-No sabía que tenías novia – Dijo Paolo de Brasil.
-Es inflable? – Preguntó Damien de Escocia.
-Grita fuerte, pero parece saber de qué está hablando, esa chica si sabe de zombis – Dijo Josh.
-Acaba de terminar de ver “Zombi Strippers” – Respondí - Y creo que ha visto todas las otras películas de zombis jamás filmadas.
-Debe ser una chica cool – Dijo Paolo.
-Demasiado bueno para ser verdad – Respondió Damien - Debe ser un esperpento.
-Hey! – Gritó Bella – Vete al demonio!
-Bella, por favor no pelees con mis compañeros de equipo, son idiotas, pero son mis amigos – Le dije calmadamente – Y no Damien, mi novia no es un esperpento. Bella está buenísima, medio desnuda y enredada en mis sábanas.
-Sip – Dijo Bella sacándole la lengua al computador, como si pudieran verla – Estoy como quiero.
-Oye chica zombi! – Dijo Josh – Si eres tan buena con los no muertos por qué no pruebas jugar en el equipo?
Bella se rió a carcajadas… Supieran lo buena que es con los no muertos.
-Hey! Eso va contra las reglas! – Dijo Damien – No admitimos mujeres!
-Dios! – Dijo Bella susurrando/gritando – Apuesto que ese idiota aún vive en el sótano de su madre y que lo mejor que le ha pasado en la vida ha sido sacarse una foto con Gatúbela en Comic-Con. Le gustará Star Trek también?
Todos nos carcajeamos, excepto claro, Damien.
-Haz el mayor daño posible, niñita – Dijo Damien furioso.
-No me sé los comandos, no sería justo – Respondió Bella.
-Que Félix maneje los comandos, tú dale instrucciones – Respondió – Pero Félix, nada de ayudar a la noviecita! – Me advirtió.
-Dudo que necesite o acepte mi ayuda – Respondí besándola. Bella se sentó derecha, frunció el cejo en concentración y comenzamos a jugar.
Bella se demoró como 10 minutos en ser una guerrera de elite, comprendiendo la dinámica del juego de una manera increíble. Logramos avanzar rápido y casi indemnes, hasta que nos volvimos a detener 45 minutos después, con ella como líder del grupo.
-Félix, tu chica no es inflable – Dijo Josh – Tu chica es un robot!
-Ha sido un placer jugar contigo Bella – Dijo Paolo.
-Gracias! – Dijo Bella – Fue divertido.
-Es verdad que estás en la cama con Félix? – Preguntó Damien.
-Sip, estoy  en cama por que tengo algunas costillas trisadas – Respondió ella – Y Félix me tiene en reposo.
-Qué te pasó? – Preguntó Paolo.
-Estaba en el jardín de noche, dándole de comer a mis peces koi… -Comenzó Bella.
-Y se resbaló y se pegó en las costillas – Terminé yo tratando de evitar que siguiera con su ridícula historia.
-Vale – Dijo Damien – Acepto que puedes jugar y matar zombis como los mejores, pero eso no me asegura de que no seas un esperpento.
-Félix no saldría con un esperpento – Respondió ella. Damien se estaba pasando.
-Eso no me consta, Félix es tan nerd como nosotros. Cualquiera de nosotros daría un ojo y la mitad del otro por una novia que se vea semi-decente.
Bella rompió a reír a carcajadas, afirmándose las costillas heridas.
-Félix… Nerd… Oh Dios!... Ustedes nunca se han visto las caras en la webcam? – Preguntó.
-No – Respondieron todos.
-Félix puedes prender la cámara? – Me pidió peinándose un poco su largo cabello con los dedos.
-Están listos para ver a mi novia inflable? – Pregunté. Todos respondieron que sí, y yo activé la cámara, enfocándonos a los dos abrazados, sentados en la cama.
-Félix? – Preguntó Josh.
-Sip – Contesté con una sonrisa.
-Mieeerda – Dijo Paolo.
-Pareces el hijo de The Hulk que toma extra esteróides – Dijo Damien.
-Es guapo verdad? - Dijo Bella besando mi mejilla – Yo no diría que tiene dificultad para conseguir mujeres…
-Bella… - Dijo Paolo – Es verdad, eres preciosa.
-Gracias – Dijo ella sonrojándose hasta la raíz del pelo. Aún con toda la bravata Bella era a veces ridículamente tímida.
-Entonces Félix no te pagó? – Preguntó Damien.
-Pagar para qué? Para desordenar su cama, ver sus películas y usar su ropa? – Preguntó Bella – Nop, todo eso lo hice gratis.
-Damien, ya te desubicaste lo suficiente por hoy – Dijo Josh – Adiós, ha sido un gusto, Bella.
-Espero que volvamos a jugar pronto – Dijo Paolo – Discúlpate Damien!
-Vale, lo siento! Pero deben reconocer que mis dudas eran razonables… Félix juega y habla igual que nosotros, cómo iba a saber que es una montaña de músculos y que su novia no sólo es real pero parece una modelo? Si yo me viera así y tuviera una novia como esa, no me verían jugando a matar zombis…
-No deja de tener razón – Concedió Bella – Adiós chicos, espero que volvamos a jugar pronto, tengo que estar en cama al menos una semana.
-Nos vemos! - Dije y desconecté el juego.
-Así es que todos creían que eras un nerd virgen con una novia inflable? – Preguntó ella rodeando mi cuello con sus brazos.
-Y qué les iba a decir? No es como si les pudiera contar algo remotamente parecido a la verdad – Le dije – Hasta ahora. Tú eres real – Dije y antes de alcanzar a besarla escuché los pasos de Demetri acercándose.
Me puse de pié y Bella comprendió que venía alguien y se cubrió mejor.
Toc, toc, toc.
-Pasa Demetri – Le dije. Él entró inmediatamente, enfocándose en Bella.
-Mi Bella Dama, cómo te sientes? Aún tienes fiebre? Tus mejillas se ven muy sonrojadas…
-Hoda, do, be siedto mejod – Respondió recobrando su resfrío.
-Quisiera poder hacer algo para ayudar a tu mejoría – Dijo él desnudándola con los ojos.
-Si puedes – Le dije – Bella necesita mucho reposo, le ayudaría enormemente que no vinieras a molestarla.
-Ouch! – Se quejó - Que duro que eres, hermano!
-Bueno, a qué viniste? – Le pregunté.
-El Maestro Aro se enteró de que Bella está enferma y quiere hablar contigo – Dijo malicioso.
-Se enteró… y el único que sabía eras tú… Me pregunto quién le habrá dicho? – Pregunté retóricamente.
-Be acusaste? – Preguntó Bella con ojos enormes y una mano en el pecho, verdaderamente dolida.
-Acusarte? No Bella, a ti jamás! Pero está claro que Félix no está capacitado para cuidarte como te lo mereces – Respondió Demetri.
-Y tú si estás capacitado? Tú que eres casi un predador sexual certificado esperas que te entreguen a Bella a tu cuidado? – Escupí furioso. El malnacido me difamaría hasta que le dieran a Bella.
-Tdanquido Fédix, que do pasa dada… Demetdi, do me do espedaba de ti – Dijo frunciendo el ceño – Do me gustan dos tdaidodes, y si me desfié es mi cudpa, de dadie más.
-Bella, no te lo tomes así… - Trató de aplacarla Demetri.
-Si sigues así do vamos a poded sed amigos – Dijo Bella calmadamente.
-Bella… - Dijo él lastimeramente. En su favor debo decir que parecía genuinamente asustado de perder el favor de Bella. Lo cual lo hacía aún más peligroso. Si no era sólo un revolcón lo que quería, pondría más esfuerzo en conseguirlo.
-Ya Demetri, para de una vez. Vámonos y terminemos con esto – Dije y tomé mi celular de la mesita de noche. Marqué el 3 en el discado automático y Gianna me contestó al primer ring.
-Félix? Pasó algo a Bella? – Preguntó. Su preocupación la hizo subir varios puntos en mi escala de apreciación.
-No, nada, es que Demetri acaba de aparecer diciendo que Aro me necesita. Podrías quedarte con Bella por un rato? – Le pedí.
-Si claro, no hay problema… Voy a estar por allá en unos 10 minutos – Aseguró.
-Te esperamos – Dije y corté.
-Do hace fadta que da espeden – Dijo Bella – Me puedo quedad soda unos binutos. Apdovecho de tomad bis binutos hubados y dodo bien.
-Minutos humanos? – Preguntó Demetri.
-No te interesa – Me apresuré a decir – Estás segura que vas a estar bien?
-Siiiiiii, váyanse! – Exclamó.
-Todos los demás están en el Salón del Trono si eso es lo que te preocupa – Dijo Demetri.
-Esto no me gusta nada – Afirmé. Suspiré y me rendí – Ok, te creé una cuenta de usuario en mi laptop, la clave es la palabra que me dijiste hace un rato que te gusta – Ella asintió comprendiendo inmediatamente de qué palabra hablaba – Estarás conectada a internet, pero trata de no meterte en más peleas con Damien… Es un imbécil pero somos amigos desde hace años… Ah! Y te quedas con el teléfono inalámbrico a la mano. El discado automático está programado con el 1 para el Salón del Trono, el 2 la Oficina Principal de La Guardia y el 3 para el celular de Gianna. Los demás números no los vas a necesitar.
-Vale, váyanse! – Dijo Bella comenzando a ponerse inquieta.
-Estás bien? – Pregunté preocupado.
-Padudesis – Respondió enrojeciendo.
-Qué? – Preguntó Demetri.
-Nada, es parte de la condición de Bella – Le dije – Vamos, no queremos dejar esperando a Aro – Le dije ansioso por sacar a Demetri de la habitación.
-Adiós mi Bella Dama – Dijo adelantándose de improviso y tomando su mano para besarla.
-Dos vemos… - Dijo ella y me hizo señas con la mano. Me enfureció que él la besara y yo no.
Caminamos en silencio buena parte del camino, hasta que Demetri no aguantó más.
-Me gusta de verdad sabes?
-De qué estás hablando? – Pregunté temiendo su respuesta.
-Bella, no estoy flirteando porque sí, mecánicamente como con todas. Ella me gusta, te lo dije el primer día, es preciosa… - Sonrió como un imbécil – Cuando le vimos las bragas pensé que me venía en los pantalones, se le vio todo!
-Volterra… Mierda! Esta misma Corte está repleta de mujeres hermosas y más accesibles que Isabella, por qué demonios tiene que ser ella? – Pregunté dejando ver un poco de mi frustración.
-Porque ella es especial – Respondió. Y me cabreó porque probablemente yo habría respondido lo mismo – Mira hermano, no te voy a palabrear diciéndote que estoy enamorado, pero tampoco es un capricho. Si me dejaras acercarme…
-No! – Exclamé – No te voy a dejar que le hagas daño, ella va a ser parte de La Guardia… quieres tener a otra mujer despechada trabajando contigo por toda la eternidad?
-Y a ti por qué demonios te importa tanto? – Preguntó.
-Porque ella me importa, su bienestar es mi trabajo y tú eres una receta para el desastre. Además estás con Gianna, qué demonios crees que va a pasar cuando se dé cuenta de que estás persiguiendo a Bella? Bella en estos momentos está enferma y depende de los cuidados de Gianna. Si Gianna se niega a ayudarnos, Isabella se tendría que levantar a cocinar 3 veces al día… Eso no califica como reposo – Dije.
-Está bien, entiendo lo que me dices – Concedió – Y voy a retroceder un poco mientras Bella esté enferma para no arriesgar su bienestar, pero eso no significa que me vaya a rendir. Quiero conocerla, y si debo pasar por sobre ti para lograrlo, que así sea.
-Eres un cabrón egoísta – Le dije entre dientes – Si de verdad te importara Bella la dejarías en paz… Cuándo ha quedado una mujer menos que destrozada después de estar contigo? Vas a abandonar a Bella igual que estás abandonando a Gianna, sin ni siquiera la consideración de una despedida? Y quién va a recoger los pedazos entonces? Por que ciertamente no vas a ser tú.
-Y desde cuando eres tú el dueño de la verdad, parado en una plataforma de superioridad moral? Te conozco hace siglos, y también he visto a una buena cantidad de mujeres sufrir por ti – Argumentó.
-Y no lo niego, cometí errores, pero eso fue hace mucho, y desde entonces he tratado de ir por la vida haciendo el menor daño posible. Mis últimas relaciones han terminado todas de manera amigable – Le dije – Además no estamos hablando de mí.
-No, estamos hablando de mí, hermano – Dijo esta última palabra llena de resentimiento – Pensé que éramos amigos, pero veo me equivoqué.
-Somos amigos Demetri, pero eso no significa que apoye la manera en que pisoteas los sentimientos de aquellas que tienen la mala suerte de involucrarse contigo. Bella está a mi cargo y por lo tanto la voy a proteger como sea necesario… De todo tipo de amenazas.
Demetri apretó la mandíbula pero no dijo nada y seguimos caminando en silencio.
Toc, toc, toc.
-Adelante Demetri, Félix! – Dijo Aro con voz burbujeante de entusiasmo.
-Maestros – Dijimos inclinándonos. Al enderezarme pude ver que efectivamente todo el mundo estaba presente.
-Félix, Demetri me dice que nuestra querida Isabella se encuentra enferma, cómo es posible que algo así sucediera? – Preguntó Aro yendo directo al grano.
-El día que Isabella apareció en el Castillo se encontraba empapada, recuerda? – Le pregunté retóricamente, claro que recordaba. Él asintió de todos modos – Bueno, ella estuvo con esa ropa mojada un par de horas, y el castillo es más helado de lo que habíamos considerado. En resumen, Isabella se resfrió, y se está tratando con ibuprofeno y mucho líquido. Creemos que con una semana en cama se recuperará perfectamente.
-Eso espero Félix, eso espero – Dijo mirando a Caius de reojo – Isabella no sólo es valiosa como un potencial miembro de La Guardia, además Las Reinas parecen haber congeniado bastante con ella. Incluso están haciendo planes y proyectos que la incluyen, algo que no había ocurrido jamás.
Si Isabella es capaz de hacer felices y entusiasmar a Sus Majestades, aún cuando no tuviera ningún otro  don especial sería un miembro invaluable de nuestra Corte – Concluyó.
-Comprendo maestro – Dije porque parecía que debía decir algo.
-En resumen, necesitamos estar seguros de que Isabella se encuentra cómoda y a salvo contigo – Dijo él.
-Por qué no le pregunta usted mismo, maestro? – Dije sacando mi celular de mi bolsillo. Aro asintió y yo marqué el discado automático de Gianna.
-Félix – Respondió al tercer ring, con una voz que no parecía la suya… como si se estuviera… riendo? Eso no lo había escuchado nunca.
-Gianna, todo bien? – Pregunté frunciendo en entrecejo, con toda la corte atenta a nuestra conversación.
-Sí, sí, no hay ningún problema – Se apresuró a asegurar.
-Necesito hablar con Bella, le puedes acercar el teléfono? – Pregunté tratando de permanecer calmado.
-Aloha! – Contestó Bella.
-Bella todo bien? – Pregunté sonriendo a su saludo. Rápidamente controlé mis músculos faciales y volví a ser el tipo duro.
-Sip, dodo bien… Te vas a demodad mucho? – Preguntó una vez más asumiendo su papel de enferma.
-No creo, un par de horas tal vez… - Le dije – Por qué? Necesitas algo?
-Sip, decesito que be tdaigas un hedado de da cocina – Explicó.
-Y qué pasó con el helado de Spiderman 2 que te llevó Gianna para el almuerzo? – Pregunté sintiendo el desconcierto de todos en el Salón.
-Ese eda de postde, ed que quiedo ahoda es pada compadtid con Dianna – Explicó.
-Vale, qué helado vas a compartir con Gianna? Y estás segura de que ella va a querer tomar helados? – Pregunté – Acuérdate de su dieta.
-Quiedo ed hedado de chicde dosa – Dijo – Y Dianna es pdeciosa y puede comed do que quieda! – Defendió.
-Ok, ok, que no se te caiga el pelo! – Dije usando una de sus frases – Quiero saber lo que es el “Helado de Chicle Rosa? – Pregunté por precaución.
-Mmmmmh… cdeo que do… Do es buy nutditivo… Pedo tdae veddadedos pedacitos de chicde! – Exclamó.
-Ajá… Suena delicioso... – Dije mordiéndome las mejillas para no sonreír - Creo que deberías ofrecer a Gianna alguna alternativa más saludable, como el “Helado de Pastel”. Creo que hasta el “Spiderman 2” es menos tóxico.
-Tiedes dazón – Dijo de inmediato – Tdáeme dos cuatdo sabodes pada que ella elija.
-Cuál era el otro? – Pregunté sabiendo perfectamente que los únicos helados que se encontraran en el Castillo serían los suyos. Simplemente estaba disfrutando mucho de esa conversación.
-Se dama “Sodbete Dock and Doll Swidd”, y es de codod vedde bistacho y modado – Explicó.
-Vale, y qué sabor es verde y cual es morado? – Pregunté y miré de reojo a mi alrededor. Todos estaban pendientes de cada palabra de Bella, probablemente tratando de descifrar qué decía.
-Ed vedde es de uva vedde y ed modado es de manzana vedde, y tiene tdocitos de cadamedo sadpicados – Explicó - Suena dico – Agregó.
-Está bien, en un rato te llevo los helados, algo más? – Pregunté.
-Cuchadas y sedvidetas pod favod – Respondió muy educadamente.
-Ok, Bella, el Maestro Aro quiere hablar contigo para saber cómo estás – Le dije – Te lo paso.
-Estaba escuchando dodo este dato? Miedda! Do be avisaste! – Exclamó. No me cansaba de escucharla decir “Miedda”, le salía tan natural…
-Isabella querida? – Preguntó Aro cálidamente.
-Hoda Ado, cómo estás? – Preguntó.
-Yo muy bien Isabella, pero me interesa saber cómo te encuentras tú… estás cómoda? Necesitas ir al hospital?
-No! – Gritó ella – Be dan susto dos hospitades… - Explicó -Y si estoy cómoda, Dianna y Fédix be están tdatando muy bien y me obdigan a estad en cama pada mejodadme más pdonto. En unos días estadé como dueva…
-Me alegro querida, pronto ya no tendrás que lidiar con las desagradables enfermedades humanas – Dijo Aro arrugando la nariz.
-Qué adivio! – Dijo concordó Bella – Ado… Te quedía pedid adgo, do sé si Fédix de dijo…
-Dime querida, en qué te puedo ayudar? – Preguntó él inmediatamente.  Tenerla feliz significaba que Las Reinas estarían felices.
-Es que estábamos convedsando Fédix y yo y me di cuenta de que dunca he tenido uda bascota… Y me gustadía taaaaanto tened uda… - Casi la pude ver batiendo las pestañas.
-Y qué tienes pensado Isabella? Por que debes saber que hay muchos animales que nos temen… - Explicó él sin inmutarse ante la petición.
-Bueeeedo… Be gustadía un pad de bececitos – Dijo Bella sin aclarar que los “pececitos” serían del tamaño de su antebrazo, que habría que cavar un hoyo en el jardín para que vivieran o que los bichos en cuestión durarían 250 años. Naaaaah, todos esos son detalles.
-Querida, no faltaba más, por supuesto que puedes tener un par de pececitos… Más de dos si quieres, no hay problema – Dijo él sintiéndose magnánimo.
-Buchas, buchas, buchas gdacias! Estoy tan codtedta que cdeo que be voy a mejodad antes! En cuanto be devante te voy a id a ved pada dadte un abdazo – Dijo Bella efusivamente, sin considerar que hablaba con el rey de la raza.
-Adiós querida, nos veremos cuando te encuentres bien – Dijo Aro entregándome el teléfono.
-Buen intento Bella, tú me dijiste que si compraba el Atari te quedarías en cama cuidándote 1 mes, y ya lo compré esta mañana, así es que a cumplir tu palabra! – Le dije.
-Tdamposo! Me voy a vodved doca encedada! Y dodo pod tu cudpa! Quiedo haced cosas afueda, me fadta vitamina D – Argumentó.
-Nos vemos en un rato y te llevo los helados – Me despedí ignorando su perorata.
-Y das cuchadas y sedvidetas! – Dijo ella y cortó.
-Creo que no hay más que decir – Dijo Aro satisfecho – Félix maneja a Isabella perfectamente, y ha quedado claro que no es su culpa que ella se haya resfriado, sino todo lo contrario, se está encargando de su recuperación. Se confirma tu asignación – Dijo ya más serio – Espero que te des cuenta de la importancia de tu tarea.
-Por supuesto Maestro – Dije.
-Te puedes retirar – Me dijo – Regresas a Bella de inmediato?
-No Maestro, aprovechando que Bella está con Gianna voy a tratar de adelantar algo del papeleo que tengo pendiente – Respondí.
-El papeleo no es tan importante, tu prioridad es Isabella. Llévale sus helados, queremos que esté feliz – Dijo encogiéndose de hombros. Detrás de él pude ver la cara de rabia de Jane, que siempre había sido la favorita de Aro.
-Por supuesto, Maestro, me retiro entonces – Dije con una reverencia.
-Adelante, dale nuestros mejores deseos a Isabella – Se despidió.
Yo salí del Salón del Trono sintiéndome mucho más liviano. Bella seguiría siendo mía, y a Demetri le había salido el tiro por la culata, ya que en vez de desprestigiarme había mostrado lo bien que estaba haciendo mi trabajo.
Me dirigí a la cocina a paso humano, saqué una gran bandeja y puse los envases de helado sobre ella. Bella no mencionó bowls, así es que no los incluí. Saqué las servilletas y las cucharas y tomé la bandeja, caminando despacio. Todo estaba funcionando como debía, mi mundo estaba alineando sus ejes… Me sentía feliz
Recorrí los pasillos sin encontrarme a nadie, y cuando me acerqué a mi habitación escuché las risas de Bella y Gianna, el ruido de la tele, de música y de un motor… tal vez un secador de pelo. Y olía extraño.
Toc, toc, toc.
Toqué mi propia puerta.
Y se hizo el silencio más absoluto, roto por sus respiraciones, los latidos de sus corazones y un “Ups!”
Ese era de Bella.
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Ok, no se pueden quejar, este capítulo es el doble de largo que los demás. Es que no dejaba de pasar cosas!
Cuéntenme su escena favorita, les gusta que Bella sea tan mala enferma? A mí me pareció que va con el personaje, ya que ella cuida de los demás, pero odia que la cuiden.
Abrazos enormes, escríbanme!
A1.








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